Vegetación de España

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

La vegetación de España es muy variada, debido a varios factores como son: la diversidad del relieve , del clima y su latitud. España participa de diferentes regiones fitogeográficas (boreoalpina, eurosiberiana, mediterránea y macaronesiana —esta última, representada en España por las Islas Canarias—), cada una con características florísticas propias resultantes en buena medida de la interacción de diferentes factores abióticos, tales como el clima, el relieve, el tipo de suelo y el fuego (incendios), con factores bióticos (organismos vivos que interactuan con el medio y entre sí).

  • Clima: es muy variable, lo que repercute sobre el ciclo biológico de la vegetación, se dan microclimas que tienen vegetación aún más diferente.
  • Relieve: destaca la altitud, la continentalidad y su mayor o menos proximidad al mar. Se crean así diferentes hábitats
  • Tipo de suelo: cada especie se adapta mejor a un suelo con características determinadas en cuanto a su textura, estructura, etc.

En España hay 17.804 millones de árboles y cada año crecen una media de 284 millones más.[1]

LocationSpain.svg

Eurosiberiana[editar]

Se da en el norte de la Península Ibérica con un clima oceánico, con lluvias regulares, lo que influye en la vegetación. Dentro de esta región está el dominio atlántico y el submediterráneo.

Atlántico[editar]

Roble Carvallo.

Se asienta en la parte norte y noroeste, desde Galicia hasta el límite occidental de los Pirineos. Su vegetación es un bosque denso, abundan los prados con gran verdor. Se diferencian tres sectores:

  • Cantábrico: abarca desde de Galicia hasta las estribaciones más orientalesde los Pirineos. Su vegetación es de bosque caducifolio en el que predominan el roble carvallo y el haya. El roble carvallo puede llegar a los 40 m, con gran ramificación y muy adaptado al frío. Para su desarrollo necesita suelos con alto componente de humedad. Dentro de los carvallos aparece otra especie: el roble sesil, junto a los acebos y serbal. El sotobosque es de brezo y tojo. Cuando la degradación ya es muy acusada aparecen matorrales de retama junto a helechos. El tipo de matorral propio del dominio atlántico es la landa. También existen los hayedos con hayas altas y que se ramifican hacia la mitad de su tronco. Son muy resistentes al frío y necesitan humedad para desarrollarse, es muy común en zonas montañosas. Son casi inexistentes en el sur de la península. Las hojas del haya configuran una gran sombra por lo que se crean microclimas en su interior. El sotobosque es muy pobre, son especies bulbosas que se desarrollan en primavera cuando el follaje no es tan denso. Estos espacios no han sido tan degradados, se han explotado para aprovechar la madera. Cuando el haya y el roble van desapareciendo se sustituyen por especies como el castaño, muy común en Cantabria y cede el sitio a especies de repoblación como el pino y el eucalipto.
  • Gallego: la especie dominante es el carballo en gallego y bable. El haya queda relegado a las montañas orientales . En en sureste de la comunidad, el Quercus robur es menos común, apareciendo el rebollo. Es frecuente la presencia de alisos, abedules , frenos, sauces,platano ( pradairo) sobre todo en las orillas de los numerosos ríos y riachuelos.Actualmente, los montes se encuentran dedicados a especies de repoblación como el eucalipto o el pinus pinaster (pino gallego), encontrándose las especies autóctonas entremezcladas con estas y sobre todo en las " agras", zonas más humedas y bajas entre cada monte, con abundantes prados lindados por árboles de hoja caduca;y las abas de los montes, lo que define un paisaje característico de la españa verde .También se encuentran, aunque en retroceso, el acevo o arce, más frecuentes en la mitar norte y en humedales. El sotobosque es rico.El suelo se cubre de musgos, sobre todo en los meses de otoño,invierno y primavera.

En las montañas aún se conservan algunos bosques de tejo, especie en el pasado muy extendida en galicia. La grandes áreas de especies autoctonas fueron desaparecidas en los últimos siglos, pero las que quedan se encuentran en el centro ( Chantada, Lalín, Vila de cruces, zona entre Santiago de Compostela y A Coruña). Entre los matorrales ( pudiendo llegar a los 2 o incluso 3 metros): Tojo, retama ( xesta en gallego), brezos (queirogas en gallego), zarzas (silveira en gallego), así como los helechos que cubren los montes gallegos desde el mes de mayo hasta el final del verano. En cuando a los prados, los hay de dos tipos: Artificiales ( muy extendidos, sobre todo en Lugo, A Coruña ,interior de Pontevedra y noroeste de Ourense)y naturales entre los que destacan las brañas, muy frecuentes en todo el terririo gallego. En las orillas de ríos ( sobre todo de la provincia de Lugo y A coruña) se encuentra el bosque caducifolio menos agredido y con una amplia gama que va desde roble ( quercur robur), acevos, avellanos, algún nogal, abedules, alisos...

  • Transición atlántico-mediterránea: corresponde a la parte meridional de la cordillera Cantábrica y de sureste de Galicia. La principal característica es que existen zonas de influencia oceánica y otras mediterráneo-continental. El roble que predomina es el rebollo que se va mezclando con los primeros alcornoques ( sobreira en gallego). Es la vegetación que predomina en los Montes de León y en la vertiente sur de la cordillera Cantábrica.

Área boreoalpina[editar]

Abeto que se da en las zonas más húmedas en el piso subalpino de entre 1200 a 2400 msnm.

Se corresponde con la vegetación de alta montaña y está delimitada por la altitud. Está muy adaptada a las bajas temperaturas, y con mayor pluviosidad que las zonas más bajas. Hay un ciclo biológico muy reducido a causa de la nieve. Existen diferentes regiones según la altitud. Hay tres dominios.

Montaña alpina[editar]

La encontramos en los Pirineos a partir de los 1200-1300 msnm. Según el piso altitudinal podemos encontrar diferente vegetación. El primero es el subalpino, entre 1200 y 2400 m, en el que el clima es bastante húmedo y da lugar a un densa vegetación, destacando las coníferas, como el abeto y el pino negro. El abeto se da en las zonas más húmedas de esta región con bosques densos, lo que propicia que el sotobosque reciba una insolación reducida y no sea muy rico. El pino negro es más pequeño y tiene un tronco grueso, la insolación es mayor. Su sotobosque asociado está formado por arándanos rododendros, gayuba y enebro.Esta vegetación, cuando los bosques de pino negro se aclaran por acción del hombre, se adensa y constituye un espeso matorral. La destrucción del mismo conduce a la formación de un prado de Festuca scoparia en terreno calizo o de Nardus stricta sobre suelo ácido. Si en el suelo existe gran abundancia de carbonatos, el sotobosque del pinar de pino negro se empobrece acusadamente.

El siguiente piso es el alpino, entre 2300 y 3000 m. La vegetación es el prado de plantas pequeñas y acompañado de plantas bulbosas, con un ciclo de vida corto, supeditado al tiempo en que se recubre de nieve (6-7 meses). Según la humedad y el suelo existen otras especies florísticas. El último piso es el nivel que se encuentra a más de 3000 m de altura, se localiza en espacios concretos, las zonas de escasa pendiente están cubiertas de nieve todo el año y la vegetación es inexistente. Donde hay pendiente, la nieve resbala y no se encuentra el suelo cubierto hay especies adosadas a las rocas como musgos o líquenes. En los puntos donde existe un defectuoso avenamiento, el agua de fusión de la nieve ocasiona la constitución de turberas con su característica vegetación de esfagnos y carex.

El piso nival. Este piso no alcanza superficies importantes en los Pirineos, como en ninguna parte de España; corresponde a los sectores situados aproximadamente por encima de los 3.000 m. Dentro de él hay que distinguir: los espacios de topografía más o menos plana o de pendiente reducida en los que la nieve se mantiene a lo largo de todo el año, en los que la vegetación superior es inexistente; y los constituidos por rocas de fuerte pendiente donde la nieve desaparece durante un tiempo, y en donde se encuentran las asociaciones de pequeñas plantas rupicolas.

Montaña de transición[editar]

Comprende gran parte de las montañas de la Península fuera de la expansión de los Pirineos. En las Montañas de transición hacia el Atlántico solo se circunscribe a las partes más altas dentro de la Cordillera Cantábrica, su vegetación es más pobre que en los Pirineos porque desaparece el piso subalpino, hay pequeños matorrales de arbustos, de porte reducido:(Juniperus communis ssp. nana), brecina (Calluna vulgaris), brezos y genistas, afines a la landa atlántica, los cuales en las mayores altitudes dejan lugar al prado alpino. Donde predomina el suelo silíceo se desarrolla la landa y en las zonas más elevadas los prados, cuando el suelo es calizo la vegetación es discontinua. En las montañas de transición al mediterráneo se da en todas las cordilleras por debajo de la Cantábrica, es decir en Sierra Morena y Sistema Central. La principal característica es que existe irregularidad pluvial y estación seca y el piso subalpino no existe. Por encima del bosque caducifolio se da el matorral. En el Sistema Central, a partir de los 1.900-1.950 msnm al desaparecer los últimos pies de pino silvestre, el enebro enano, que abunda ya junto con el pino, se hace cada vez más abundante y denso constituyendo una formación subarbustiva relativamente cerrada. Por encima se encuentran prados de diente de Nardus stricta y Festuca indigesta.

En la parte septentrional del Sistema Ibérico, aún muy atlántica por su vegetación, el piso supraforestal, que se inicia también alrededor de los 1.900 m, aparece en contacto con los hayedos y presenta principalmente una landa supraforestal de piorno (Cytisus scoparius) y enebro enano.

La montaña mediterránea[editar]

Al sur y al este de los sectores señalados son poco importantes las áreas que puedan ser consideradas como alta montaña, siendo la de mayor entidad la de Sierra Nevada. Aquí la característica climática fundamental es la existencia de un verano que puede considerarse seco. El piso montano en contacto con el supraforestal está constituido por árboles meridionales, particularmente la encina, el quejigo y en los sectores más húmedos el marojo.

El piso supraforestal propiamente dicho se inicia aproximadamente a partir de los 2.000 msnm. Son especialmente importantes en él las especies mediterráneas orófilas en forma de almohadilla espinosa, muchas de ellas presentes también en las altas montañas norteafricanas. Los pedregales y la roca desnuda ocupan grandes extensiones, en relación con el clima y con un intensísimo pastoreo. Sólo en los fondos de valle y otros lugares de gran humedad se dan prados con plantas centroeuropeas abundantes y aún con unas pocas especies.

Islas Canarias[editar]

Bosque de Laurisilva, en zona húmeda de Tenerife.
Hábitat xérico con tabaibas y cardones, Puntagorda, La Palma.

El archipiélago canario forma parte de la región fitogeográfica macaronesiana, teniendo por tanto muchas especies en común con otros archipiélagos atlánticos como las Islas Azores y Madeira. Su vegetación cuenta con un alto índice de endemismos, contándose más 500 especies vegetales endémicas. Muchas son reliquias de especies ampliamente distribuidas por el Sur de Europa y Norte de África durante la Era Cenozoica o Terciaria.

La vegetación está muy influenciada por el clima tropical seco y la influencia de los Vientos alisios que soplan de nordeste a sudoeste, dando lugar a ciertas zonas de humedad alta y precipitaciones relativamente elevadas. Esto da lugar a importantes contrastes en las precipitaciones en las islas de mayor relieve. La vegetación de las Canarias está condicionada por las precipitaciones, la altitud, el suelo volcánico, las temperaturas, la acción del hombre y la orientación respecto a los vientos. Hay división por pisos:

  • Basal árido: donde tiene lugar la menor cantidad de lluvias con menos de 300 mm, la media de temperaturas es de 20 °C, no existen árboles y sí un matorral discontinuo de tipo xerófilo, una de las especies que predomina es el ricino[cita requerida] y la aviosa[cita requerida], también destaca la chumbera y la pita en los 400 m a barlovento y 700 a sotavento[cita requerida]
  • De transición al piso montano: 100 m por encima del basal, las precipitaciones son entre 350 y 400 mm, la media de temperaturas es de 15 y 19 °C. Es un área profundamente transformada por el hombre para cultivos, en ella se conservan restos de sabinares, acebuche u olivo silvestre, palmeras y el drago.
  • Piso húmedo de la vertiente septentrional de las islas centro-occidentales: desde los 500-600 hasta los 1200 m, con temperaturas medias entre 13 y 15 °C y lluvias sobre 1000 m. Está relacionado con la humedad ambiental y la existencia de un banco de nubes cuyo vapor absorben las hojas. Esto se denomina lluvia horizontal o invisible. Hay un bosque muy denso, perennifolio compuesto por especies lauráceas, la laurisilva. Se conservan buenas masas de laurisilva en la isla de la Gomera (Garajonay), Tenerife y la Palma.
  • Semiseco: se desarrolla conforme la humedad va descendiendo y puede llegar hasta los 2000 m, al no existir esta humedad desaparecen las especies lauráceas y deja paso a los brezos y junto a estos, conforme hay menos humedad, aparece el pino canario y sotobosque de tomillos y jaras.
  • Piso seco en altura: a partir de los 2000 msnm con más de 500 mm anuales, solo se desarrolla un matorral muy abierto, rico en flora y unas especies con desarrollo de sus raíces bastante potente, basado en la búsqueda de humedad, como la retama y la escoba. Conforme ascendemos por encima de los 2800 m la vegetación es muy residual predominando plantas en forma de pequeños matorrales.

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

  • Terán, Manuel; Lluís Solé i Sabarís, Orlando Ribeiro, José Manuel Casas Torres. Geografía de España y Portugal. Montaner y Simón. .

Notas[editar]

  1. El número de árboles en España crece un 130% en 35 años Sociedad Española de Ciencias Forestales. Septiembre de 2009.

Enlaces externos[editar]