Bulbo (botánica)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Plantas y Bulbos de cebolla (Allium cepa).
Bulbo escamoso de azucena (Lilium sp.).

Los bulbos, al igual que los rizomas, cormos y tubérculos, son órganos subterráneos de almacenamiento de nutrientes. Las plantas que poseen este tipo de estructuras se denominan colectivamente plantas bulbosas.

Partes[editar]

El bulbo está formado por el engrosamiento de la base de las hojas y consta de 5 partes principales:

  • El disco basal, es la parte inferior del bulbo desde donde crecen las raíces.
  • Los catáfilos o escamas, carnosas, que son el órgano de almacenamiento principal, ya que en sus tejidos parenquimáticos es dónde se acumulan los nutrientes.
  • La túnica, es una capa que rodea a las escamas y las protege de la desecación.
  • El vástago, que consiste en una yema floral y otras yemas en desarrollo.
  • Yemas laterales, las que durante el período de crecimiento darán origen a nuevos bulbos, denominados bulbillos.

Clasificación[editar]

Los bulbos se clasifican en dos tipos, tunicados, en los que sus bases están rodeadas por capas superpuestas, como la cebolla, y escamosos, en los que dichas bases están imbricadas (como las tejas de un tejado) y son más carnosas. Ambas clases producen bulbillos que sirven para reproducir las plantas, una vez que han alcanzado el tamaño suficiente.

Entre los bulbos tunicados se incluyen el tulipán (tulipa), el narciso (Narcissus), el jacinto (Hyacinthus), el muscari (Muscari), la cebolla y los ajos ornamentales (Allium). Un ejemplo de bulbo imbricado es el lirio (Lilium). El bulbo imbricado no tiene la túnica que protege las escamas carnosas.

Algunas orquídeas epifitas forman órganos similares a los bulbos, no subterráneos, llamados pseudobulbos.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]