Unión Democrática (Argentina)

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Unión Democrática
Unión Democrática.png
Líder José P. Tamborini
Enrique Mosca
Fundación Noviembre de 1945
Disolución Febrero de 1946
Ideología política Antiperonismo
Antifascismo
Coalición de Unión Cívica Radical
Partido Socialista
Partido Comunista
Partido Demócrata Progresista.
Sede Buenos Aires
País Flag of Argentina.svg Argentina
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En Argentina, la Unión Democrática, fue una alianza electoral realizada en 1945 entre los partidos Unión Cívica Radical, Socialista, Comunista y Demócrata Progresista. En las elecciones del 24 de febrero de 1946 llevó como fórmula presidencial la integrada por los radicales José P. Tamborini y Enrique Mosca. La Unión Democrática que compitió con la fórmula Juan D. Perón-Hortensio Quijano, adoptó una postura estrictamente antiperonista y se disolvió luego de ser derrotada.

Antecedentes: la Unión Democrática anterior a 1943[editar]

La Unión Democrática tuvo su antecedente más inmediato en los últimos años de la llamada década infame (1930-1943). En ese momento los partidos Unión Cívica Radical, Socialista y Demócrata Progresista (el Partido Comunista actuaba informalmente detrás de este último) iniciaron una serie de reuniones con miras a establecer una alianza electoral para enfrentar a la Concordancia, la alianza oficialista integrada por la Unión Cívica Radical Antipersonalista, el Partido Demócrata Nacional y el Partido Socialista Independiente.

El nombre sugerido para denominar a la alianza opositora fue Unión Democrática o Unidad Democrática. Los partidarios de esta alianza recibieron la denominación de «unionistas» (sobre todo entre los radicales) o «democráticos».

La alianza opositora finalmente no llegó a formarse debido por una parte a la oposición interna en la Unión Cívica Radical donde se oponía el sector que luego se llamaría intransigente, y por la otra, debido a la puja entre socialistas y demócratas progresistas por la vicepresidencia.

Aunque existen conexiones entre ambas experiencias, no debe confundirse la Unión Democrática que intentó formarse entre 1940-1942, con la que se concretó en 1945.

Origen: peronismo y antiperonismo[editar]

Marcha de la Constitución y la Libertad del 19-9-1945

El 4 de junio de 1943 se produjo un golpe de estado militar que derrocó al presidente Ramón Castillo dando inicio a lo que se conoce como Revolución del 43. Aunque en un inicio la mayoría de los partidos políticos (excepto el Partido Comunista) apoyaron en mayor o menor medida al nuevo gobierno militar, poco a poco comenzó a formarse una amplia oposición, en la que se destacaba principalmente el movimiento estudiantil.

En 1945 la oposición comenzó a organizarse y coordinarse. La tarea fue realizada principalmente por el embajador de Estados Unidos, Spruille Braden, un funcionario opuesto a los sindicatos y partidario de la política del gran garrote, que impulsaba la intervención abierta de Estados Unidos en los países latinoamericanos, con el argumento de combatir el nazismo en los años de la Segunda Guerra Mundial y el comunismo en la Guerra Fría.

La oposición se concentró sobre la denuncia de la supuesta condición nazi del gobierno militar argentino y de la política laboral que estaba llevando con apoyo de un sector mayoritario del sindicalismo, y apuntó sus críticas principalmente contra el coronel Juan D. Perón, por entonces Vicepresidente, Ministro de Guerra y Secretario de Trabajo del régimen militar.

La primera acción coordinada de la oposición se concretó el 16 de junio de 1945 con el famoso Manifiesto del Comercio y la Industria en el que 321 organizaciones patronales, lideradas por la Bolsa de Comercio y la Cámara Argentina de Comercio cuestionaban duramente la política laboral. La principal queja del sector empresario era que se estaba creando «un clima de recelos, de provocación y de rebeldía, que estimula el resentimiento, y un permanente espíritu de hostilidad y reivindicación».[1]

El movimiento sindical, en el que aún no predominaba el apoyo abierto a Perón,[2] reaccionó rápidamente en defensa de las leyes laborales y el 12 de julio la CGT organizó un multitudinario acto bajo el lema «contra la reacción capitalista».[3] Según el historiador radical Félix Luna esa fue la primera vez que los trabajadores comenzaron a identificarse como peronistas.[4]

La polarización social y política continuó escalando. El antiperonismo tomó la bandera de la democracia y criticaba duramente las actitudes antidemocráticas de sus adversarios; el peronismo tomó como bandera la justicia social y criticaba duramente el desprecio por los trabajadores de sus adversarios. En sintonía con los términos de la polarización, el movimiento estudiantil expresaba su oposición con la consigna «no a la dictadura de las alpargatas»[5] y el movimiento sindical respondía con «alpargatas sí, libros no».[6]

A mediados de agosto se creó una Junta de Coordinación Democrática, presidida por el radical Ricardo Garbellini, e integrada por Justiniano Allende Posse (Centro Argentino de Ingenieros), Germán López (Federación Universitaria Argentina), Bernardo Houssay (científico), José Santos Gollán (rector de la Universidad Nacional del Litoral), Alejandro Lastra, Joaquín de Anchorena (Sociedad Rural Argentina), Laureano Landaburu (PDN), Juan José Díaz Arana (Partido Demócrata Progresista), los radicales antipersonalistas José M. Cantilo y Diógenes Taboada, los socialistas Nicolás Repetto y Alfredo Palacios, el radical Gabriel Oddone, Carlos E. Díaz Cisneros y Gregorio Aráoz Alfaro.[7]

El 19 de setiembre de 1945 la oposición apareció unida por primera vez con una enorme manifestación de más de 200.000 personas, la Marcha de la Constitución y la Libertad, que se dirigió del Congreso a la Recoleta. Cincuenta personalidades de la oposición encabezaban la marcha, entre ellos los radicales José P. Tamborini, Enrique Mosca, Ernesto Sammartino y Gabriel Oddone, el socialista Nicolás Repetto, los radicales antipersonalistas José M. Cantilo y Diógenes Taboada, el conservador (PDN) Laureano Landaburu, los demócratas cristianos Manuel Ordóñez y Rodolfo Martínez, el comunista Luis Reissig, el demócrata progresista Juan José Díaz Arana, el rector de la UBA Horacio Rivarola.

El historiador Miguel Ángel Scenna comenta aquel hecho diciendo que:

La marcha fue una espectacular demostración de poderío de la oposición. Una larga y compacta masa de 200.000 personas -algo pocas veces o nunca visto- cubrió aceras y calzadas.[8]

Se ha dicho que la manifestación estaba mayoritariamente integrada por personas de clase media y alta, lo que resulta históricamente indiscutible,[9] pero ello no invalida el significado histórico de su amplitud social y su pluralidad política. Desde el presente es posible interpretar que una de las dos mitades en que se estaba dividiendo la población estaba allí, pero en aquel momento la marcha aparecía como la unidad de prácticamente todas las fuerzas políticas y sociales que habían actuado en el país hasta entonces.

La marcha opositora impactó de lleno en el poder de Farrel-Perón y desencadenó una sucesión de asonadas militares antiperonistas que se concretaron el 8 de octubre cuando las fuerzas militares de Campo de Mayo, al mando del general Eduardo J. Ávalos, exigieron la renuncia y detención de Perón. El 11 de octubre Estados Unidos le pidió a Gran Bretaña que dejara de comprar bienes argentinos durante dos semanas para producir la caída del gobierno.[10] El 12 de octubre Perón fue detenido y llevado a la Isla Martín García. En ese momento los líderes del movimiento opositor tuvieron el país y el gobierno a su disposición. «Perón era un cadáver político»[11] y el gobierno, presidido formalmente por Farrel, estaba en realidad en manos del general Ávalos quien, aunque miembro del GOU, sólo pretendía entregar el poder a los civiles lo antes posible.

Inmediatamente después de la renuncia de Perón, la Casa Radical de la calle Tucumán en Buenos Aires, se convirtió en el centro de deliberación de la oposición. Pero los días pasaron sin que se tomara ninguna resolución y el 17 de octubre de 1945 se produjo una gran manifestación obrera que obtuvo la liberación de Perón y la convocatoria a elecciones libres.

Creación de la Unión Democrática[editar]

Luego del llamado a elecciones los partidos Socialista, Comunista, Demócrata Progresista y el Partido Demócrata Nacional, insistieron en la necesidad de realizar una alianza con la Unión Cívica Radical. Esta sin embargo se mantuvo indecisa, debido a la oposición del sector intransigente, encabezado por Amadeo Sabattini, Arturo Frondizi y Ricardo Balbín, entre otros.

Finalmente, el 14 de noviembre de 1945 se impuso el sector unionista de la UCR para crear la Unión Democrática (UD) pero con la condición de que la fórmula presidencial fuera exclusivamente radical y que se excluyera al Partido Demócrata Nacional. El radicalismo eligió como candidatos a dos unionistas: José P. Tamborini y Enrique Mosca.[12] Los historiadores coinciden en señalar los valores morales de Tamborini pero también su falta de «estatura política» para enfrentar a Perón.[13]

Los otros partidos también criticaron la exclusión del Partido Demócrata Nacional, a quien la UCR no perdonaba la represión y el fraude electoral sistemático que había desplegado durante la Década Infame. De todos modos el PDN dio orden de votar la fórmula Tamborini-Mosca, pero su exclusión de la alianza antiperonista facilitó su fragmentación. Mas, en algunos casos, como en Córdoba, el PDN integró formalmente la alianza.[12]

Adhirieron también a la UD pequeños partidos, como el Partido Popular Católico y la Unión Centro Independientes, así como importantes organizaciones estudiantiles (Federación Universitaria Argentina, Federación Universitaria de Buenos Aires, etc.), patronales (UIA, SRA, CAC, etc.), y profesionales (Centro de Ingenieros, Asociación de Abogados, Sociedad Argentina de Escritores, etc.).

La UD llevó candidatos únicos para la fórmula presidencial pero permitió que cada partido llevara candidatos propios en los distritos. La UCR concurrió efectivamente con candidatos propios en todos los casos, pero las otras fuerzas utilizaron diversas variantes. Los demócratas progresistas y comunistas establecieron en la Capital Federal una alianza llamada Unidad y Resistencia que llevaba como candidatos a senadores a Rodolfo Ghioldi (PC) y Julio Noble (PDP). En Córdoba la alianza incluyó a los conservadores del PDN. Los socialistas se inclinaron también por presentar candidatos propios.

Campaña electoral[editar]

En general las fuerzas políticas y sociales de la época preveían una segura y amplia victoria de la Unión Democrática. El diario Crítica calculaba que Tamborini obtendría 332 electores contra sólo 44 de Perón.[14] Incluso, en febrero de 1946, los demócratas progresistas y los comunistas habían preparado un golpe de estado conducido por el Coronel Suárez, que la Unión Cívica Radical consideró innecesario porque la elección estaba ganada.[15] Incluso el socialista Nicolás Repetto declaraba al cierre del comicio que:

Puede asegurarse que que el régimen imperante ha sido abrumadoramente derrotado por las fuerzas democráticas, en una jornada cívica en que cabe reconocer que las fuerzas armadas han cumplido con su palabra de garantizar la pureza del acto electoral.[16]

Durante la campaña electoral sucedieron dos hechos que tuvieron importantes consecuencias en el resultado final:

  • En diciembre el gobierno sancionó el decreto-ley 33.302/45 creando el aguinaldo y otras mejoras laborales. Las organizaciones patronales resistieron abiertamente la medida. Al finalizar diciembre de 1945 ninguna empresa había pagado el aguinaldo. La CGT declaró entonces una huelga general, que fue respondida por el sector empresario con un lock-out en las grandes tiendas comerciales. La Unión Democrática, incluyendo los partidos obreros que la integraban (Socialista y Comunista), apoyó en el conflicto al sector patronal criticando el aguinaldo. Sin embargo pocos días después fue el propio sector empresario el que llegó a un acuerdo con los sindicatos y decidido aceptar el aguinaldo, aunque pagándolo en dos cuotas.
  • El otro hecho importante fue la publicación, menos de dos semanas antes de las elecciones, el 11 de febrero de 1946, de una iniciativa oficial del gobierno de los Estados Unidos con el título de Consulta entre las repúblicas americanas respecto de la situación argentina, que fue más conocido como el Libro azul. La iniciativa había sido preparada por Spruille Braden y consistía en una propuesta de invasión militar conjunta de Argentina por parte del conjunto de los estados americanos, aplicando la llamada Doctrina Rodríguez Larreta, formulada por el canciller de Uruguay. Inmediatamente la Unión Democrática apoyó el Libro Azul y adicionalmente exigió la inhabilitación legal de Perón para ser candidato. Perón a su vez contraatacó planteando públicamente una simple disyuntiva que resultó sumamente exitosa: «Braden o Perón».

Contra todos los pronósticos y las expectativas de ambos bandos, en las elecciones del 24 de febrero ganó Perón por 1.527.231 votos (55%) contra 1.207.155 votos a favor de Tamborini (45%), ganando además en todas la provincias menos Corrientes y Córdoba.[17] La derrota fue particularmente decisiva para los partidos Socialista y Comunista, que no lograron ninguna representación en el Congreso Nacional, en el caso del socialismo por primera vez desde 1912.

Consecuencias de la derrota del 24 de febrero de 1946[editar]

La derrota electoral fue tomada como una debacle para la mayor parte de las fuerzas políticas que actuaron en la Unión Democrática, que nunca más volvió a reunirse.

En la UCR, los intransigentes criticaron duramente a los unionistas hasta desplazarlos definitivamente del control del partido.

Los partidos Socialista y Comunista iniciaron una decadencia prolongada que los dejó casi sin representación en la clase obrera, sus electores naturales. En el caso del socialismo, desde ese momento, las diferentes posiciones a adoptar frente al peronismo fragmentaría al partido en gran cantidad de pequeños núcleos.

El Partido Demócrata Nacional (conservador) desapareció y nunca más reapareció en Argentina un partido conservador con posibilidades electorales.

Bibliografía[editar]

  • Ferrero, Roberto A. (1976). Del fraude a la soberanía popular. Buenos Aires: La Bastilla. 
  • Luna, Félix (1971). El 45. Buenos Aires: Sudamericana. ISBN 84-499-7474-7. 
  • Potash, Robert A. (1981). El ejército y la política en la Argentina; 1928-1945. Buenos Aires:Sudamericana. 
  • Rosa, José María (1979). Historia Argentina (Tomo 13). Buenos Aires:Oriente. 
  • Russo, Carlos (1976). «La Unión Democrática». Historia integral argentina; El peronismo en el poder. Buenos Aires: Centro Editor de América Latina, pp.119-140. 

Referencias[editar]

  1. Godio, id. 823
  2. Matushita, Hiroshi (1986). Movimiento obrero argentino. 1930-1945. Buenos Aires: Hyspamérica, p. 289
  3. Matushita, id. p. 287
  4. Luna, Félix (1971). El 45. Buenos Aires: Sudamericana. ISBN 84-499-7474-7. 
  5. Alfredo López (1975): Historia del movimiento social y la clase obrera argentina. Buenos Aires: A. Peña Lillo, pag. 410
  6. [http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-82698-2007-04-03.html «Exquisitos y Justos», artículo de Noé Jitrik en diario Página 12.
  7. Russo,132
  8. Scenna,76
  9. Luna, 219
  10. Schvarzer, ob.cit. p. 194
  11. Miguel A. Scenna (1974): Braden y Perón. Buenos Aires: Korrigan, pag. 81
  12. a b Rosa, 216
  13. Luna, 506; Rosa, 214
  14. Rosa, 225
  15. Rosa, 231
  16. Juan José Real (1962): 30 años de historia argentina. Buenos Aires-Montevideo: Actualidad, p. 90
  17. «A 60 años del primer triunfo electoral de Perón», en La Gaceta de Tucumán, 24 de febrero de 2006

Véase también[editar]