Templo Mayor

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Templo Mayor
Maqueta del Museo Nacional de Antropología que muestra la reconstrucción hecha por Ignacio Marquina.
Nombre: Zona Arqueológica del Templo Mayor
Ubicación Distrito Federal
Flag of Mexico.svg México
Coordenadas 19°26′06″N 99°07′53″O / 19.43500, -99.13139


Coordenadas: 19°26′06″N 99°07′53″O / 19.43500, -99.13139
Cultura Mexica
Período Posclásico


El Templo Mayor (Huēy Teocalli en náhuatl)[1] y el Recinto del Templo Mayor fueron el centro absoluto de la vida religiosa mexica, esto es, la de los aztecas de México-Tenochtitlan.

En el Recinto del Templo Mayor confluían los aspectos más importantes de la vida política, religiosa su mitología y económica de los mexicas, aquí tenían lugar desde las fiestas que el tonalpohualli marcaba hasta la entronización de tlatoanis y funerales de viejos gobernantes.

Su construcción se realizó en siete etapas y alcanzó una altura aproximada de 45 metros.[2]

El Templo Mayor fue el centro simbólico de la gran red tributaria del Imperio Mexica, un lugar en donde se reunían las ofrendas sagradas y depósitos funerarios; un adoratorio a las deidades de la guerra y la lluvia; un símbolo de los logros de los aztecas ante sus enemigos.

Los templos gemelos coronan la base piramidal reflejan la antigua y persistente visión cosmológica de una serie de oposiciones coincidentes, entre ellas: cielo / tierra, sequía / lluvia, solsticio de verano / solsticio de invierno y los cultos a los dioses TlálocTlatecuhtli /Cihuacóatl-Coatlicue Coyolxauhqui.

Cada uno de estos templos estaba dedicado a un dios, a Huitzilopochtli del lado derecho (SUR), donde se encuentra el monolito de Coyolxauhqui. El otro templo está dedicado a Tláloc, del lado izquierdo ( NORTE ) donde está el Chac Mool. Al lado de este se encuentra la piedra de los sacrificios.

El Recinto del Templo Mayor (maqueta del MNA).

Ubicación[editar]

El Recinto del Templo Mayor era un cuadrado de 500 metros de lado (250.000 m²) que se situaba en el centro de Tenochtitlán, en él confluían las tres calzadas principales hacia los puntos cardinales: la de Ixtapalapa que iba al Sur y tenía una bifurcación que dirigía a Coyoacán; la de Tacuba que iba al Oeste y la de Tepeyac que dirigía al Norte, una de sus bifurcaciones dirigía a la ciudad de Tlatelolco que sería posteriormente absorbida por Tenochtitlán.

En la actualidad el recinto abarcaría desde el Zócalo y el Palacio Nacional al Sur hasta la calle González Obregón al Norte y desde la calle República de Brasil y Monte de Piedad al Oeste hasta la calle Del Carmen al Este.


Construcción[editar]

El Templo Mayor fue reconstruido siete veces, poniendo una capa sobre la anterior, como una cebolla.

El Templo Mayor era la mayor estructura de la ciudad, ubicado en el centro ceremonial de la capital del imperio, en lo que fue el islote original de su fundación. En realidad era un templo doble, formado por la típica pirámide trunca, pero de doble escalinata y con un templete anexo en cada esquina frontal de su base, que tenía unos 60 metros de alto, y en su cima los dos templos, dedicado uno al culto de Tláloc, dios de la lluvia (al norte, con pintura azul), y el otro a Huitzilopochtli, dios de la guerra (al sur, con pintura roja).

Etapas[editar]

Lo mejor conservado del templo son estos restos desenterrados. Se observa al fondo un Chac Mool.

El templo mayor fue construido en siete etapas y tuvo cuatro ampliaciones, estas sucesivas construcciones se iban amontonando una sobre otra de forma que cada una recubría la anterior.

  1. De la primera etapa, la original, no queda ninguna evidencia debido a que habría sido levantada con un material perecedero.
  2. De la segunda etapa sabemos que es anterior a 1428 y conocemos bien su parte superior, se han hallado los dos adoratorios de la cima así como un chac-mool frente al adoratorio de Tláloc y una piedra de sacrificios frente al de Huitzilopochtli. Además se conservan pinturas murales del adoratorio de Tláloc.
    Por otra parte en el último escalón frente a la piedra de sacrificios se halla un glifo que de ser numeral estaría datando esta capa al año 1390.
  3. La tercera etapa está datada en 1431 (4 caña) del reinado del emperador Itzcóatl, se conservan las escalinatas así como parte del pavimento.
  4. De la cuarta etapa, hacia 1454 con Moctezuma I, se han hallado numerosos elementos no arquitectónicos, estaba completamente rodeada de braseros con atribuciones a Tláloc y a Huitzilopochtli. La cuarta capa fue ampliada por su parte delantera con una plataforma adornada con serpientes ondulantes, las alfardas de la escalera también terminan con serpientes. Además en la base del templo de Huitzilopochtli se hizo el hallazgo de un disco pétreo con relieve de Coyolxauhqui, que germinó el deseo de comenzar las excavaciones del templo.
    La ampliación quizá date del reinado de Axayácatl.
  5. La quinta etapa solo dejó la plataforma general estucada y parte del piso ceremonial. Dataría del 1470 aproximadamente.
  6. La sexta etapa fue construida hacia 1500 y de ella permanece parte de la fachada principal con un muro con tres testas de serpientes.
  7. Finalmente la séptima está datada entre 1500 y 1521, es la que contemplaron los primeros españoles y de ellas apenas se conserva el piso de lajas del recinto ceremonial.

Edificios del recinto[editar]

Posible reconstrucción según una maqueta.

También en el Recinto del Templo Mayor se encontraba el Calmécac. Aquí se muestra una lista de los edificios en el Centro Ceremonial:

  1. Casa de las águilas
  2. Edificio C. Xochipilli
  3. Templo Mayor
  4. Edificio F. Xochipilli
  5. Xochiquétzal
  6. Chicomecóatl
  7. Templo de Ehécatl
  8. Cihuacóatl
  9. Coacalco. Era la sección donde se tenían los dioses de las naciones vencidas.
  10. Calmécac. Era la escuela para los hijos de los nobles aztecas.
  11. Tzompantli
  12. Juego de pelota
  13. Tozpalatl
  14. Tonatiuh

Templo de Ehécatl[editar]

Como otros muchos templos dedicados a Ehécatl, que era el dios del viento y se consideraba una de las formas de la Serpiente emplumada Quetzalcóatl, tiene una estructura circular orientada hacia el templo mayor con una posible altura de hasta 32 metros de alto que data de 1486-1502 ubicado entre la calle de Guatemala, atrás de la Catedral Metropolitana. La planta de su plataforma consiste en un círculo que tiene adosado al frente un rectángulo, mientras que la planta del propio templo era circular con alrededor de 14 metros de diámetro y cerrado con un techo cónico coronada con almenas.

El Templo de Ehécatl se situaba en una posición privilegiada, estaba frente al Templo Mayor. Algunas fuentes consideran que, al igual que por ejemplo la pirámide de Chichén Itzá en la que durante el equinoccio se iluminaba una de las serpientes de las albardas, quizá también se produjese algún juego de luz: puesto que el Templo de Ehécatl miraba de frente al Este, al levante, al elevarse el Sol la luz pasaría entre los dos adoratorios del Templo Mayor. Está documentado que su plataforma contenía una única escalera con sesenta peldaños.

Su entrada tenía la forma de unas fauces de serpientes y otros diversos elementos decorativos, como grandes ollas de acuerdo a las crónicas del siglo XVI de Bernal Díaz del Castillo. También es importante recordar que Ehécatl "es una deidad del viento, cuya función era provocar corrientes de aire para ayudar a los dioses de la lluvia, Tláloc y Tlaloques".[3]

Descubrimiento[editar]

Primera parte del Templo Mayor.

La zona arqueológica fue descubierta el 21 de febrero de 1978, por un grupo de trabajadores de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, dirigidos por el Ing. Felipe Curcó Bellet, que realizaban trabajos de excavación con la finalidad de colocar cableado subterráneo. Al bajar el nivel del piso uno de los trabajadores golpeó una piedra circular con relieves. Inmediatamente se comunicó con el Ing. Curcó, quien a su vez se contactó con Eduardo Matos Moctezuma al INAH. La piedra era una representación de la diosa de la luna (Coyolxauhqui), ésta se encontraba ubicada en la escalera derecha de la pirámide del templo mayor, el cual era el centro ceremonial azteca. Posteriores excavaciones rescataron gran parte del templo y el recinto ceremonial que lo rodeaba, que estaba sepultado al noreste de la Plaza de la Constitución debajo de las calles de Guatemala y Argentina, y se creía perdido desde tiempos de la colonia, tras la conquista de México, pues Hernán Cortés ordenó utilizar sus materiales para construir en su lugar otra ciudad, ya que además debía acabar con los cultos ajenos a la religión católica.

Interpretación[editar]

La interpretación del sentido de este complejo debe entenderse basándose en las concepciones religiosas mesoamericanas en general y luego a la luz de las aztecas en particular por la mezcla de elementos de otras culturas que se hallan presentes en el lugar.

La primera página del Códice Mendocino con una representación alegórica de Tenochtitlan.

En la cosmografía mesoamericana cada punto cardinal tenía un significado: así el mundo tenía forma de cuadrado dividido en cuatro partes y cuyo centro es el eje del universo. En la primera página del Códice Fejérváry-Mayer se representa precisamente a Tenochtitlán con sus cuatro secciones estructuradas por el Recinto del Templo Mayor en el centro. Igual en el Códice Mendoza que representa simbólicamente a Tenochtitlán en el centro con la imagen de su glifo, el águila en el nopal, representando a la vez a Huitzilopochtli (que ordenó la fundación de la ciudad) y a su santuario. Ambos santuarios en la cumbre corresponderían al último nivel de los cielos aztecas; Omeyocan (es decir el «lugar de la dualidad»; véase Ometéotl).

Relieve circular de Coyolxauhqui descuartizada, encontrado en el Templo Mayor.

Ciertas características del edificio se asocian con el mito originario azteca sobre el nacimiento de su dios tribal Huitzilopochtli en el cerro Coatepec (en náhua: Montaña de las serpientes )?. En este mito, el embarazo "milagroso" de la diosa madre Coatlicue enfurece a su hija Coyolxauhqui y a sus cuatrocientos hijos, los Centzon Huitznahua. Cuando deciden matar a su madre, ella parirá en la misma cumbre de Coatepec a Huitzilopochtli que desmiembra a su hermana y arroja los pedazos por la montaña. Luego persigue a sus hermanos y les extermina. El adoratorio de Huitzilopochtli en la cima del Templo Mayor simbolizaría Coatepec. Así comprendemos la presencia al pie de la escalera que llevaba a la cumbre la famosa escultura que representa a Coyolxauhqui desmembrada. Cuando una víctima era sacrificada en la cima del templo, su cuerpo era arrojado escaleras abajo, como una repetición simbólica del mito.

Además por otro lado, el Templo Mayor calmaría la sed de legitimidad del pueblo azteca: ciertos autores consideran que esta tribu recién llegada al escenario del valle de México sufría una especie de «complejo de inferioridad» por su inferior desarrollo cultural respecto a las civilizaciones conquistadas y por ello deseaban aparecer como sucesores de las grandes civilizaciones mesoamericanas, cuyas ruinas todavía se encontraban bajo sus pies, como las de Teotihuacán y las de los toltecas; para ello por ejemplo enterraron bajo el Templo Mayor máscaras que extrajeron de las ruinas de Teotihuacán y también imitaron detalles arquitectónicos como el perfil talud-tablero de Teotihuacán o los Chac Mool de Tula).

A la izquierda, los dos adoratorios con sus dioses representados, y a la derecha, el Tzompantli, altar recubierto de calaveras humanas.


Tzompantli, altar recubierto de calaveras humanas.

El acabado del Templo Mayor era el de una pirámide doble: doble escalera y dos santuarios en su cumbre. Según Ester Pasztory, esta forma arquitectural, presente en otros lugares, permitía a los aztecas asociar a su dios tribal, Huitzilopochtli, con una divinidad principal del panteón mesoamericano, el dios de la lluvia, Tláloc. En este binomio rico en simbología algunos ven la asociación de la pequeña tribu nómada recién llegada al valle de México con las antiguas poblaciones sedentarios de la meseta central. El arqueólogo mexicano Matos Moctezuma ve además allí la expresión sacralizada de dos funciones económicas: Huitzilopochtli dirige la guerra que permite obtener tributo de los vencidos, mientras que Tláloc dirige las actividades agrícolas. También podemos ver allí la asociación del Norte árido representado por Huitzilopochtli y origen de la tribu azteca; y el Este húmedo y acuático representado por Tláloc.

El Templo Mayor era el lugar por excelencia de las cardiotomías, el sacrificio humano bajo su forma más corriente que era la extirpación del corazón. El mito azteca del Quinto Sol explica esta práctica: el universo es inestable porque depende de la continuidad del movimiento del sol y sería destruido si éste se para, por ello continuamente los hombres deben imitar a los dioses que se sacrificaron en Teotihuacán para que el sol se pusiese en movimiento. Aunque el sacrificio humano siempre existió en Mesoamérica, podemos preguntarnos porqué tomó un carácter tan crudo en los aztecas: según los cronistas, en 1487 entre 3.000 y 84.000 personas fueron sacrificadas durante los cuatro días que duró la reconsagración del Templo Mayor en el reinado de Ahuízotl — aunque estas cifras les parecen exageradas a ciertos autores por la dificultad técnica de matar tantas personas en tan poco tiempo.

Una de las teorías más difundidas para explicar este hecatombe es el giro ideológico que se efectuó durante una gigantesca hambruna hacia 1450, se le atribuye a Tlacaélel la idea de se debió a la cólera de los dioses porque no se les abastecía suficientemente de sangre humana, que los aztecas designaban con una metáfora: «Chalchiuatl» ('agua preciosa'). Para poder asegurar este aprovisionamiento de víctimas, inventaron la institución de las «guerras floridas», una forma de guerra ritual donde en vez de matar se procuraba capturar a los guerreros enemigos para sacrificarlos.

Museo del Templo Mayor[editar]

El museo alberga una importante colección de piezas arqueológicas, como esta vasija estilo mixteca-puebla decorada con forma de rana.
Edificio del Templo Mayor.

En 1987 se construyó el Museo del Templo Mayor, anexo al templo mismo, y que se inauguró el 12 de octubre de ese mismo año. Las ruinas pueden ser vistas de cerca, caminando por unas pasarelas que le dan la vuelta al complejo, aunque algunas partes están cubiertas de la luz del sol, para proteger las pinturas murales que tienen algunas de sus paredes.

El museo tiene 8 salas y se exhiben miles de objetos precolombinos que provienen de más de 110 ofrendas descubiertas en el templo. Se sigue investigando el templo y sus objetos. Salas del ala sur están dedicadas a Huitzilopochtli y salas del ala norte están dedicadas a Tláloc.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. El Templo Mayor (Distrito Federal). México Desconocido. Consultado el 23 de marzo de 2011
  2. El Templo Mayor (Distrito Federal). México Desconocido. Consultado el 23 de marzo de 2011
  3. Periódico La Jornada

Bibliografía[editar]

  • Antonio Serrato-Combe: The Aztec Templo Mayor - A Visualization, The University of Utah Press, Salt Lake City 2001, ISBN 0-87480-690-9
  • Historia del arte hispanoamericano: Arte Precolombino, José Alcina Franch. Editorial Alhambra 1987, ISBN 978-84-205-1561-8.
  • Etapas: Eduardo Matos Moctezuma, Los Aztecas - Tesoros de México antiguo: Templo Mayor Bruselas, 19871982 pág. 37 a 41.
  • Interpretación: David Carrasco, City of Sacrifice. The aztec Empire and the Role of Violence in civilization, Beacon Press, Boston, 1999
  • Eduardo Matos Moctezuma, The Great Temple of the Aztecs, Thames and Hudson, Londres, 1994.
  • Alfredo López Austin & Leonardo López Luján, Monte Sagrado-Templo Mayor, Instituto Nacional de Antropología e Historia - Universidad Nacional Autónoma de México, México, 2010.
  • El Templo Mayor de México: crónicas del siglo XV, Asociación Nacional de Libreros, México, 1981.
  • León Portilla, Miguel, Eduardo Matos Moctezuma y José López Portillo: El Templo Mayor. Bancomer, México, 1981.
  • Bonifaz Nuño, Rubén: El Arte del Templo Mayor. México-Tenochtitlan, INAH-SEP, México, 1981.
  • Matos Moctezuma, Eduardo: Una visita al Templo Mayor, INAH, México, 1981.
  • Matos Moctezuma, Eduardo: El Templo Mayor: excavaciones y estudios, INAH, México, 1982.
  • Matos Moctezuma, Eduardo y Víctor Rangel (dibujante): El templo Mayor: Planos, cortes y perspectivas, INAH, México, 1982.
  • Dahlgren, Barbara; Emma Pérez Rocha y Lourdes Suárez: Corazón de Copil: El Templo Mayor y el Recinto Sagrado de México-Tenochtitlan según fuentes del siglo XVI, INAH, México, 1982.

Enlaces externos[editar]