Radioisótopo

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Se llama radioisótopo a aquel isótopo que es radiactivo. La palabra isótopo, del griego "en mismo sitio", se usa para indicar que todos los tipos de átomos de un mismo elemento se encuentran en el mismo sitio de la tabla periódica. Los átomos que son isótopos entre sí, son los que tienen igual número atómico (número de protones en el núcleo), pero diferente número másico (suma del número de neutrones y el de protones en el núcleo). Los distintos isótopos de un elemento, difieren pues en el número de neutrones.

Es decir son variantes de un elemento que difieren en el número de neutrones que poseen. La diferencia de los Radioisótopos es que su núcleo atómico es Radiactivo. Esto se debe a tener un mal balance entre neutrones y protones. Para compensar esto el núcleo ha de emitir radiación para desexcitar el nucleo, transmutándolo en un elemento estable u otro isótopo radiactivo. La energía liberada al cambiar de forma puede detectarse con un contador Geiger o con algún tipo de detector de partículas como la cámara de Wilson o la cámara de burbujas

Cada radioisótopo tiene un periodo de semidesintegración o semivida características. La energía puede ser liberada, principalmente, en forma de radiación corpuscular (partículas) alfa (núcleos de helio), beta (electrones) neutrones (radiación neutronica) o como energía electromagnética Rayos gamma.

Varios isótopos radiactivos artificiales tienen usos en medicina. Por ejemplo, un isótopo del tecnecio puede usarse para identificar vasos sanguíneos bloqueados. Varios isótopos radiactivos naturales se usan para reconstruir cronologías, por ejemplo, arqueológicas.

Los radioisótopos se generan en menor medida en las capas altas de la atmosfera producto de los Rayos cósmicos. Generalmente un Radioisótopo puede contaminar otros elementos contaminandolos y así "replicarse" como el cobalto-60 que activa al Hierro convirtiendolo en Co-60.

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