Pedro Arias Dávila

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Pedro Arias Dávila.

Pedro Arias Dávila, conocido también como Pedrarias (Segovia, ¿1460? – León Viejo, 1531) fue Gobernador y Capitán General de Castilla del Oro, territorio que comprendía territorios de los actuales países de Nicaragua, Costa Rica, Panamá y la parte norte de Colombia. Fue apodado «el Galán» y «el Justador», porque desde su juventud sobresalía en el manejo de la lanza, destacando en cuantas justas y torneos participaba.

Contenido

[editar] Orígenes

Nació en Segovia (España), probablemente en torno a 1460. Pertenecía a una de las familias aristocráticas más influyentes de la España del siglo XV. Su abuelo y fundador de la dinastía fue Diego Arias Dávila. En muy pocos años éste emprendió una meteórica carrera, especialmente durante el reinado de Enrique IV de Castilla,[1] su protector, que le permitió, además del ascenso a la nobleza, disfrutar de un poder casi ilimitado en la corte castellana. Si meteórica fue la carrera de Diego Arias Dávila, el encumbrado Contador Mayor del reino, la de sus tres hijos no lo fue menos.

El primogénito Pedro Arias Dávila (c. 1430–1476), heredero del mayorazgo, ganó el sobrenombre de «el Valiente» por sus hazañas militares junto a Enrique IV, primero, e Isabel la Católica, después. Al igual que su padre y seguramente por su influencia, ocupó importantes cargos en la corte del rey Enrique, con quien se crio como su doncel, cuando el rey era aún príncipe. Pedro Arias Dávila casó en la década de 1450 con doña María Ortiz Cota o María Cota, perteneciente a la familia judeoconversa de los Cota, de Toledo, y con ella tuvo una larga descendencia de no menos de ocho hijos.

Entre los varones se conoce la existencia de Diego, el primogénito, quien heredó el mayorazgo fundado por su abuelo y fue señor de Puñonrostro. Su temprana muerte, acaecida en 1486, provocó el traspaso del título a su hermano Juan quien ganó luego el título de conde de Puñonrostro por la ayuda prestada a Carlos I en la guerra de las Comunidades.

El tercero de los hijos de los Arias Cota fue Pedrarias Dávila II, futuro gobernador de Castilla del Oro y luego de Nicaragua.

[editar] Carrera militar

Siguiendo la tradición familiar, Pedrarias Dávila había sido criado desde su infancia en la Casa Real, en la corte de los reyes Católicos. Fue un experto militar y uno de los más afamados coroneles del ejército de los Reyes Católicos. Se distinguió en las guerras de Portugal, Granada, Francia y especialmente en las de África, de 1508 a 1511. Durante ellas participó con el cardenal Cisneros en la conquista de Orán, dirigiendo las escuadras de Segovia y Toledo, y en la toma de la fortaleza de Bugía, como coronel de infantería, siendo el primero que logró escalar los muros de la plaza, después de dar muerte al alférez moro que la custodiaba. Precisamente la defensa heroica del castillo de Bugía, que realizó al frente de un reducido grupo de sólo catorce hombres, le valió el acrecentamiento de armas de su escudo familiar por una Real Provisión de 12 de agosto de 1512.

Adelantó su posición social por su matrimonio con Isabel de Bobadilla y Peñalosa, hija de Francisco de Bobadilla, Comendador de la Orden de Calatrava y conquistador de Granada, y de María de Peñalosa. Fue sobrina de Beatriz de Bobadilla, Marquesa de Moya, muy próxima a Isabel la Católica (de quien se decía: «Después de la reina de Castilla, la Bobadilla»).[2]

En 1513 fue nombrado Gobernador y Capitán General de Castilla del Oro, cargo que asumió en 1514, a pesar de contar ya entonces con unos 54 años de edad.

En 1519 fundó la ciudad de Panamá en su primitivo asiento (actualmente llamada Panamá la Vieja). Se caracterizó por su temperamento sanguinario y ambicioso y la crueldad con que trató tanto a los indígenas como a los españoles que estaban bajo su mando, lo cual le mereció el apodo de Furor Domini («Ira de Dios»).

Entre otras cosas, ordenó decapitar a Vasco Núñez de Balboa, prometido de su hija María de Peñalosa, y a Francisco Hernández de Córdoba, fundador de las ciudades de León, cuyas ruinas fueron descubiertas en 1967, Granada de Nicaragua y de la villa de Bruselas en las cercanías del golfo de Nicoya, en territorio de la actual Costa Rica.

Ante las graves acusaciones formuladas en su contra, fue separado de la Gobernación de Castilla del Oro, pero posteriormente fue nombrado Gobernador de Nicaragua, cargo que ejerció desde 1528 hasta su muerte en la antigua ciudad de León en 1531, la que fue destruida en 1610 por una erupción del cercano volcán Momotombo.

Los supuestos restos de Pedrarias Dávila fueron descubiertos en 2000, junto a los de Francisco Fernández de Cordoba (identificables estos últimos por la ausencia de su cabeza) en el presbiterio de la Iglesia de la Merced de la antigua ciudad de León, y sepultados ambos en el Memorial de los Fundadores, construido en ese mismo año en un sector de su antigua plaza mayor. Paradójicamente, los restos de Hernández de Cordoba fueron honrados con 21 cañonazos del Ejército de Nicaragua y sepultados en el lugar de honor del Memorial, mientras que los de Dávila fueron sepultados a los pies del anterior.

[editar] Leyenda negra

Atacado con virulencia, aunque por distintos motivos, por los primeros cronistas como Las Casas y Fernández de Oviedo, Pedrarias atrae simultáneamente los odios tanto de la leyenda negra exterior como de la leyenda patriótica interior. Al pasar a América en edad madura, con un brillante historial militar, y perteneciendo socialmente a la aristocracia y económicamente a la clase alta, no participa del atractivo del joven aventurero que partiendo de la nada se aúpa socialmente en la empresa americana, como fue el caso de algunos de los capitanes de la conquista, y por ello no atrae las simpatías con que una corriente romántica de la historia, sobre todo a partir del Siglo XIX, reinterpreta muchas biografías. La tentación de defender a la Corona, con la que muchos identifican a la nación española, y de ensalzar a algunos héroes destacados, como Cortés, Pizarro o Balboa, endosando lo que no es grato a personajes considerados secundarios ha sido una constante. En conclusión, Pedrarias se lleva la palma de todas las malas leyendas. Durante quinientos años, casi sin excepción, historiador tras historiador ha venido denigrándole y, en muchos casos, hasta insultándole. Aunque, por no faltar a la verdad, hay que señalar que algunos historiadores como Pablo Alvarez Rubiano, Carlos M. Gasteazoro, Carmen Mena García o Bethany Aram han intuido que la Historia no estaba haciendo justicia con Pedrarias y que habría que acometer un estudio en profundidad de este personaje tan maltratado.

[editar] Actualidad

En Panamá existe la creencia de que Pedrarias Dávila fue el primer miembro de la prominente familia Arias en llegar a Panamá. Por eso, existe la expresión «los Arias de antaño mataron a Balboa y los Arias de hogaño matan por un balboa». Recientes investigaciones genealógicas colocan a los descendientes de Pedrarias Dávila en Nicaragua en la aristocrática familia Cardenal.

[editar] Véase también

[editar] Referencias

  1. Martín, José Luis (2003), Enrique IV, Hondarribia: Nerea. ISBN 84-89569-82-7.
  2. Carlos Tünnermann Bernheim, «Quién fue Pedrarias Dávila», en Nuevo Diario, sábado 13 de mayo de 2000.

[editar] Bibliografía

  • Pablo Alvarez Rubiano. Pedrarias Dávila. Contribución a la figura del «Gran Justador», Gobernador de Castilla del Oro y Nicaragua. Madrid, 1944.
  • Francisco Cantera Burgos. Pedrarias Dávila y Cota, capitán general y gobernador de Castilla del Oro y Nicaragua: sus antecedentes judíos. Universidad de Madrid, Cátedra de Lengua Hebrea e Historia de los judíos. Madrid, 1971.
  • Carmen Mena García. Pedrarias Dávila o la Ira de Dios: Una historia olvidada. Publicaciones de la Universidad de Sevilla, Sevilla, 1992. ISBN 84-7405-834-1.
  • Carmen Mena García. Sevilla y las flotas de Indias. La Gran Armada de Castilla del Oro, 1513–1514. Universidad de Sevilla, Fundación Cultural El Monte, Sevilla, 1998 (458 págs.), 2ª edición Sevilla, 1999. ISBN 84-472-0459-6.
  • Carmen Mena García. Un linaje de conversos en tierras americanas. Los testamentos de Pedrarias Dávila, gobernador de Castilla del Oro y Nicaragua. León, 2004. ISBN 84-9773-137-9.
  • Carmen Mena García. «Doña Isabel de Bobadilla y Peñalosa: una dama de ánimo varonil en la conquista de Tierra Firme», en Actas del IX Congreso Internacional de Historia de América, tomo II, pp. 161–172, Mérida (Badajoz), 2002. ISBN 84-761-678-8.
  • Manuel Serrano y Sanz. «Preliminares del Gobierno de Pedrarias Dávila», en Los orígenes de la dominación española en Indias, pp. CCXLI a CCCXXXVIII. Madrid, 1918.
  • Zweig, Stefan. Momentos estelares de la humanidad. ed. Acantilado, Barcelona (2002). ISBN 84-95359-92-8.

[editar] Enlaces externos

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