Pedro Arias Dávila

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Pedro Arias Dávila
PedrariasDavila.jpg
Grabado de Pedrarias, gobernador y capitán general de las provincias de Tierra Firme.
Información personal
Nacimiento 1468
Segovia, Banner of arms crown of Castille Habsbourg style.svg Castilla
Fallecimiento 1531
León Viejo,
Entierro 1º en la iglesia de la Merced (León Viejo)
2º en el Memorial de los Fundadores (León Viejo)
Religión Católico
Familia
Dinastía Casa de Dávila
Padre Pedro Arias Dávila el Valiente
Madre María Ortiz de Cota
Consorte Isabel de Bobadilla y Peñalosa
Carrera militar
Apodo Pedrarias
Lealtad Flag of Cross of Burgundy.svg Imperio español
Mandos Gobernador y capitán general de Castilla del Oro
Gobernador de Nicaragua
Conflictos Conquista de Granada (1492)
Toma de Orán (1509)
Toma de Bugía (1510)

Pedro Arias Dávila, conocido también como Pedrarias (Segovia, 1468León Viejo, 1531) fue un noble, político y militar castellano destacado por su participación en América, donde alcanzó los cargos de gobernador y capitán general de Castilla del Oro, y gobernador de Nicaragua (1528-1531).

Fue apodado «el Galán» y «el Justador», porque desde su juventud sobresalía en el manejo de la lanza, destacando en cuantas justas y torneos participaba.

Biografía[editar]

Pertenecía a una de las familias aristocráticas más influyentes de Segovia, los Arias Dávila, de origen judeoconverso, fundada por su abuelo Diego Arias Dávila, contador mayor de Castilla. Nació en el año 1468, siendo hijo de Pedro Arias Dávila, apodado «el Valiente», destacado en el reinado de Enrique IV de Castilla, a quien sirvió desde pequeño con el empleo de doncel cuando aún era príncipe de Asturias, y de María Ortiz de Cota, también perteneciente a una familia judeoconversa de la ciudad de Toledo.

Siguiendo la tradición familiar, fue criado en la corte castellana, primero en la del rey Enrique, y después en la de los Reyes Católicos, llegando a ser con los años un experto militar y uno de los más afamados coroneles del ejército de los Reyes Católicos. Se distinguió en la Guerra de Granada y en las guerras de Portugal y Francia, y especialmente en las de África (1508-1511), participando en la Toma de Orán (1509) dirigiendo las escuadras de Segovia y Toledo, y en la Toma de Bugía (1510) como coronel de infantería al frente de catorce soldados, siendo el primero que logró escalar los muros de la plaza, después de dar muerte al alférez musulmán que la custodiaba. Esta heroica defensa le valió el acrecentamiento de armas de su escudo familiar por una real provisión de 12 de agosto de 1512.

Servicio en América[editar]

En 1513 fue nombrado gobernador y capitán general de Castilla del Oro, que comprendía territorios de los actuales países de Nicaragua, Costa Rica, Panamá y la parte norte de Colombia. Asumió el cargo en 1514, a pesar de contar ya entonces con unos 46 años de edad.

En 1519 fundó la ciudad de Panamá en su primitivo asiento (actualmente llamada Panamá la Vieja). Se caracterizó por su temperamento ambicioso y la crueldad con que trató tanto a los indígenas como a los españoles que estaban bajo su mando, lo cual le mereció el apodo de Furor Domini («Ira de Dios»). Entre otras acciones, ordenó decapitar a Vasco Núñez de Balboa, prometido de su hija María de Peñalosa, y a Francisco Hernández de Córdoba, fundador de las ciudades de León, cuyas ruinas fueron descubiertas en 1967, Granada de Nicaragua y de la villa de Bruselas en las cercanías del golfo de Nicoya, en territorio de la actual Costa Rica.

Ante las graves acusaciones formuladas en su contra, fue separado de la Gobernación de Castilla del Oro, pero posteriormente fue nombrado gobernador de Nicaragua, cargo que ejerció desde 1528 hasta su muerte, ocurrida en la antigua ciudad de León en 1531, que fue destruida en 1610 por una erupción del cercano volcán Momotombo.

Los supuestos restos de Pedrarias Dávila fueron descubiertos en 2000, junto a los de Francisco Fernández de Córdoba (identificables estos últimos por la ausencia de su cabeza) en el presbiterio de la iglesia de la Merced de la referida ciudad de León, y sepultados ambos en el Memorial de los Fundadores, construido en ese mismo año en un sector de su antigua plaza mayor. Paradójicamente, los restos de Hernández de Córdoba fueron honrados con 21 cañonazos del Ejército de Nicaragua y sepultados en el lugar de honor del Memorial, mientras que los de Dávila fueron sepultados a los pies del anterior.

Matrimonio y descendencia[editar]

Contrajo matrimonio con la dama segoviana Isabel de Bobadilla y Peñalosa, hija de Francisco de Bobadilla, comendador de la Orden de Calatrava y conquistador de Granada, y de María de Peñalosa, y sobrina de Beatriz de Bobadilla, marquesa de Moya, muy próxima a Isabel la Católica, de quien se decía: «Después de la reina de Castilla, la Bobadilla».[1] Fueron hijos de este matrimonio:

  1. Diego Arias Dávila y Bobadilla.
  2. Pedro Arias Dávila y Bobadilla, conde de Puñonrostro, casado con Ana Girón.
  3. Elvira de Bobadilla, casada con Urbano de Arellano, señor de Clavijo y Miraflores.
  4. María Arias de Peñalosa, casada con Rodrigo de Contreras, regidor de Segovia.
  5. Isabel Arias Dávila y Bobadilla, casada con Diego de Soto.

Leyenda negra[editar]

Atacado con virulencia, aunque por distintos motivos, por los primeros cronistas como Bartolomé de las Casas y Gonzalo Fernández de Oviedo, Pedrarias atrae simultáneamente los odios tanto de la leyenda negra exterior como de la leyenda patriótica interior. Al pasar a América en edad madura, con un brillante historial militar, y perteneciendo socialmente a la aristocracia y económicamente a la clase alta, no participa del atractivo del joven aventurero que partiendo de la nada se aúpa socialmente en la empresa americana, como fue el caso de algunos de los capitanes de la conquista, y por ello no atrae las simpatías con que una corriente romántica de la historia, sobre todo a partir del Siglo XIX, reinterpreta muchas biografías. La tentación de defender a la Corona, con la que muchos identifican a la nación española, y de ensalzar a algunos héroes destacados, como Hernán Cortés, Francisco Pizarro o Vasco Núñez de Balboa, endosando lo que no es grato a personajes considerados secundarios ha sido una constante. En conclusión, Pedrarias se lleva la palma de todas las malas leyendas. Durante quinientos años, casi sin excepción, historiador tras historiador ha venido denigrándole y, en muchos casos, hasta insultándole. Aunque, por no faltar a la verdad, hay que señalar que algunos historiadores como Pablo Álvarez Rubiano, Carlos M. Gasteazoro, Carmen Mena García o Bethany Aram han intuido que la Historia no estaba haciendo justicia con Pedrarias y que habría que acometer un estudio en profundidad de este personaje tan maltratado.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Carlos Tünnermann Bernheim, «Quién fue Pedrarias Dávila», en Nuevo Diario, sábado 13 de mayo de 2000.

Bibliografía[editar]

  • Pablo Álvarez Rubiano. Pedrarias Dávila. Contribución a la figura del «Gran Justador», Gobernador de Castilla del Oro y Nicaragua. Madrid, 1944.
  • Francisco Cantera Burgos. Pedrarias Dávila y Cota, capitán general y gobernador de Castilla del Oro y Nicaragua: sus antecedentes judíos. Universidad de Madrid, Cátedra de Lengua Hebrea e Historia de los judíos. Madrid, 1971.
  • Carmen Mena García. Pedrarias Dávila o la Ira de Dios: Una historia olvidada. Publicaciones de la Universidad de Sevilla, Sevilla, 1992. ISBN 84-7405-834-1.
  • Carmen Mena García. Sevilla y las flotas de Indias. La Gran Armada de Castilla del Oro, 1513–1514. Universidad de Sevilla, Fundación Cultural El Monte, Sevilla, 1998 (458 págs.), 2ª edición Sevilla, 1999. ISBN 84-472-0459-6.
  • Carmen Mena García. Un linaje de conversos en tierras americanas. Los testamentos de Pedrarias Dávila, gobernador de Castilla del Oro y Nicaragua. León, 2004. ISBN 84-9773-137-9.
  • Carmen Mena García. «Doña Isabel de Bobadilla y Peñalosa: una dama de ánimo varonil en la conquista de Tierra Firme», en Actas del IX Congreso Internacional de Historia de América, tomo II, pp. 161–172, Mérida (Badajoz), 2002. ISBN 84-761-678-8.
  • Manuel Serrano y Sanz. «Preliminares del Gobierno de Pedrarias Dávila», en Los orígenes de la dominación española en Indias, pp. CCXLI a CCCXXXVIII. Madrid, 1918.
  • Zweig, Stefan. Momentos estelares de la humanidad. ed. Acantilado, Barcelona (2002). ISBN 84-95359-92-8.
  • Aram, Bethany. Leyenda negra y leyendas doradas en la conquista de América: Pedrarias y Balboa. Madrid: Marcial Pons historia, 2008.

Enlaces externos[editar]