Pasillo (música)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Pasillo
Orígenes musicales Vals austriaco.
Orígenes culturales Elementos europeos en los Andes de Colombia y Ecuador durante las guerras de independencia.
Instrumentos comunes Piano, tiple, guitarra, pandereta, cuchara, chucho, guache, arpa, lira, violín, flauta, laúd.
Popularidad Alta a fines del siglo XIX y hasta medidados del siglo XX

El pasillo es un género musical y danza folclórico autóctono de Colombia y Ecuador, donde es considerado un símbolo musical de nacionalidad.[1] [2] [3] [4] [5] A fines del siglo XIX pasó de Colombia hacia América Central, donde adquirió carácter folclórico también en Panamá[1] y en Costa Rica;[6] posteriormente se extendió y popularizó en Nicaragua[7] y El Salvador.[7] En cada una de estas naciones tiene características regionales propias. En Venezuela se le conoce como valse[8] y en Perú el pasillo ecuatoriano goza de relativa popularidad, principalmente en el norte del país. [9]


Origen[editar]

El pasillo surge durante la época independentista en los Andes neogranadinos y gran colombianos en las primeras décadas del siglo XIX como una adaptación del vals austriaco, variación que determinó un cambio rítmico. El movimiento se hizo acelerado y hasta vertiginoso en su forma coreográfica. En Colombia y Ecuador recibió el nombre de pasillo y en Venezuela conservó el de valse.[10] La exigencia de su interpretación exigió una celeridad que puso en prueba a los bailarines más diestros y se convirtió en una “pieza de resistencia” en que un bailarín, después de tres o cuatro ejecuciones quedaba físicamente agotado. Era de rigor en los salones el uso del pañuelo en la mano para no impregnar de sudor a la dama, ya que se trataba, no de una danza suelta popular sino de un baile “cogido” en que la pareja estrechamente abrazada por la cintura debía girar velozmente mu­chas veces hasta provocar el vértigo; eran frecuentes los desma­yos en estos saraos muy concurridos.[10] Llegó a ser un símbolo musical del mestizaje hispanoamericano.

El pasillo se extendió a finales del siglo XIX hacia Centroamérica, haciendo su primera escala en Panamá, que en ese tiempo hacía parte de Colombia. Fue llevado por militares y altos funcionarios del gobierno, convirtiéndose en uno de los bailes de preferencia de la aristrocracia tanto urbana como rural del istmo.

Debido a la llegada de colonos panameños provenientes de la provincia de Chiriquí pasó hacia Costa Rica,[11] y de este último a Nicaragua y a El Salvador.[cita requerida]

Así mismo, desde Ecuador llegó a ser popularizado a Perú y a otros países de Suramérica .[10]

En sus inicios el pasillo era solamente instrumental y su ejecución se basaba en los tres instrumentos "básicos" de la música andina: bandola, tiple y guitarra a veces complementados con violín. Posteriormente aparece el pasillo vocal que incluye letras de gran contenido poético e incluso son poemas musicalizados como "Sombras", de Amílcar H. Díaz y musicalizado por el ecuatoriano Carlos Brito; "Mis flores negras" poema del colombiano Julio Flórez cuya versión musicalizada se atribuye al ecuatoriano Carlos Amable Ortiz, y "Adoración" del ecuatoriano Genaro Castro musicalizado por el también ecuatoriano Enrique Ibáñez Mora.[12]

Tipos de pasillo[editar]

Básicamente existen dos tipos representativos de pasillo:[13]

  • El pasillo instrumental fiestero, que es el más característico de las fiestas populares, bailes de casorios y de garrote, retretas y corridas de toros.
  • El pasillo lento vocal o instrumental, es característico de los cantos enamorados, desilusiones, luto y recuerdos; es el típico de las serenatas y de las reuniones sociales de cantos y en aquellos momentos de descanso y nostalgia.

Abadía también menciona una tercera modalidad: el pasillo coreográfico ahora en desuso y que era una variedad del pasillo fiestero para ser bailado con coreografias grupales.[10]

Características regionales[editar]

Colombia[editar]

En Colombia el pasillo es un ritmo que se encuentra en casi todas las zonas geográficas del país, con gran autenticidad folclórica en cada una de ellas, lo cual se refleja en el uso de su propia organología, sus figuras y peculiares estilos fueron sufriendo una paulatina influencia de otros aires pues al pasar a los estratos populares por curiosidad o por imitación que estos hacían, recibió la influencia del bambuco, haciéndose en la ejecución vocal más lento y cadencioso, adoptando calderones, hasta el punto de que en algunas interpretaciones resulte difícil afirmar que son aires de pasillo o de bambuco.[10]

En Colombia se cultiva por igual los dos tipos de pasillo: fiestero e instrumental y el vocal. El pasillo vocal, según Abadía, "tal como en las demás canciones cordilleranas el pasillo se ejecutó en voz sola de trovador o, más usualmente, en la conju­gación de las dos voces típicas, primo y segundo. Del mismo mo­do a como ocurrió en lo instrumental, el repertorio de canciones en aire de pasillo fue copiosísimo. El acompañamiento varió desde el habitual de los salones que era el piano, hasta el característico del ambiente popular que eran el tiple y la guitarra de los serenateros o bien la estudiantina o conjunto de cuerdas. En cuanto al tipo fiestero e instrumental se hizo tan popular que llegó a sobrepasar en número de composiciones al bambuco. Y "Si en los salones predominaba la ejecución al piano (y para el piano se escribió la inmensa mayoría de los pasillos signados) o las conjugaciones llamadas arpas y liras que asociaban violines y flautas al piano o a los cordóns populares, a veces asociados al laúd, en el ambiente puramente popular no se salía de los grupos de cuerdas llamados “estudiantinas”, con percusión de “chuchos” y “guaches” y más habitualmente para este caso especial de los pasillos, de “panderetas” y “cucharas”. En la ejecución instrumental del pasillo hoy se considera insustituible la percusión de “cucharas” que llenan su función de cencerros o, mejor aún, de castañuelas criollas; pero estas cucharas no van enfrentadas como las casta­ñuelas por su cavidad, sino por el dorso. En los salones el pasillo instrumental, desde comienzos del siglo XIX (1800) hasta las tres primeras décadas del siglo XX (1930) se interpretaba con coreografías, modalidad que ahora solo se aprecia en las representaciones culturales"'[10]

En Aguadas, Caldas, desde 1990 se realiza el Festival Nacional del Pasillo Colombiano, considerado Patrimonio cultural de la Nación según la Ley 983 del 12 de agosto de 2005.[14]

Ecuador[editar]

El pasillo pasó de Colombia a Ecuador introducido por dos agregados diplomáticos colombianos en Quito en 1877, bajo el gobierno de Veintimilla.[1] En Ecuador, el pasillo recibió a su vez la influencia del sanjuanito y del yaraví, por ello el pasillo ecuatoriano es lento y melancólico, y solo permanece el pasillo de movimiento lento y tonalidad menor. En Ecuador el pasillo se convirtió en el símbolo musical de la nacionalidad. Según la investigadora Ketty Wong el pasillo ecuatoriano desde principios del siglo XX deja de ser un género festivo tocado en las retretas o en los salones y se vuelve canción que recita textos melancólicos y reflejan sentimientos de pérdida y de añoranza, hablan de la belleza de sus mujeres o expresan la valía de sus hombres y la nostalgia por el ser amado. Aunque existen además, textos que expresan admiración por los paisajes ecuatorianos, y muchas veces estos pasillos en honor de una región o ciudad son más conocidos que los propios himnos como es el caso del conocido "Guayaquil de mis amores" de Nicasio Safadi. Tal sentimiento evidencia un comportamiento fuertemente representativo de la nacionalidad ecuatoriana que acompaña el sentido abiertamente romántico de éste género musical.

Wong señala que en Ecuador, "Debido a su capacidad de integrar y generar distintos significados entre distintos grupos sociales, étnicos y generacionales, el pasillo se ha convertido en la música nacional por excelencia".[15]

Es así que se puede hacer diferencia (aunque no muy marcada) entre el pasillo costeño, el pasillo lojano, el pasillo cuencano y otro quiteño. A partir de la segunda década del siglo XX, se han introducido al pasillo poemas de escritores ecuatorianos.

Su masificación se dio con las primeras grabaciones realizadas por el dueto "Ecuador" compuesto por Enrique Ibáñez Mora y Nicasio Safadi, pero tuvo su auge y tuvo apogeo internacional durante la carrera del cantante guayaquileño Julio Jaramillo, a quien se considera creador del pasillo rockolero y la actual música rockolera; cuya fecha de nacimiento, 1.° de octubre, fue declarado como el Día del Pasillo Ecuatoriano mediante decreto ejecutivo 1.118 expedido en el gobierno de Sixto Durán Ballén.[16] Otros intérpretes y compositores de este género que caben mencionar son: Francisco Paredes Herrera, el "Príncipe del Pasillo ecuatoriano", quien musicalizó los pasillos destacados: Alma en los Labios, Rosario de Besos, Manabí y entre oros: Tu y Yo que ganó el premio Iberoamericano de la Canción en España en la década de los años 60. Otro compositor es Enrique Espín Yépez, quien destacó por la composición de difícil interpretación, el pasillo Reír llorando, otros compositores son Segundo Cueva Celi, Enrique Ibañez Mora, Cristobal Ojeda; entre los interpretes destacados están: el guitarrista Homero Hidrovo, el pianista y guitarrista Segundo Bautista, el dúo Benítez-Valencia, los hermanos Miño Naranjo, Los Brillantes, los Hermanos Villamar, y en la actualidad Las Tres Marías, los hermanos Nuñez y Juan Fernando Velasco, quien reinventó una docena de pasillos para un publico más joven..

De las intérpretes femeninas del pasillo se destaca Carlota Jaramillo llamada "La Reina de la Canción Nacional" y "Reina del pasillo ecuatoriano".[17]

Panamá[editar]

El pasillo panameño es muy similar al colombiano, pero con una estructura musical más desarrollada con tres y cuatro partes: A, B y C. Además, posee como característica identitaria, la mezcla en un misma canción de la modalidad lenta y la modalidad fiestera. Otra característica muy utilizada en el pasillo panameño es el ritmo con un aire al estilo mejoranero, estilo de ejecución propio del interior del país con la guitarra mejoranera.

A los pasillos de baile y al pasillo canción, se sumó otro, actualmente extinguido. Se trataba del pasillo de reto, en el cual se enfrentaban dos cantantes que rivalizaban con sus coplas.

En lo que corresponde a su análisis musical, su estructura responde a la forma A-B-A y sus posibilidades; la introducción, si se presenta, consta comúnmente de 4, 8 o 12 compases, que generalmente están en tonalidad menor. La primera parte del pasillo se presenta también el tema en tonalidad menor. (Es importante indicar que en el anterior siglo y a principios de éste, se componían buen número de pasillos en tonalidad mayor). La segunda parte se presenta una modulación a mayor (en los pasillos antiguos, se utilizaba como recursos, el cambio rítmico en la segunda parte, que provocaba un aparente cambio de tiempo). El final o frases de final puede presentar una armonía ritmizada que pertenece a la cadencia final.[1] El más famoso de los pasillos panameños, "El suspiro de una fea" de Vicente Gómez Gudiño, es un pasillo con letra.

Véase también[editar]

Videos[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c d Músicas y danzas de Panamá
  2. Danza - Caldas - Pasillo
  3. Festival Nacional del Pasillo Colombiano
  4. No hay certeza sobre el origen del pasillo
  5. Mondolatino.eu: Música de Ecuador - Pasillo
  6. [https://dmelende.wordpress.com/2011/05/15/generos-musicales-presentes-en-la-musica-tipica-y-folklorica-costarricense/ Géneros-musicales-presentes-en-la-música-típica-y-folklórica-costarricense
  7. a b El pasillo y la danza
  8. Aretz, Isabel, América Latina en su música. Editorial Siglo XXI, 1997. ISBN 968-23-0537-3, 9789682305375
  9. Perú y Ecuador, vals y pasillo
  10. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Abadia-pasillo
  11. Historia y tradición de Potrero Grande, un pueblo costarricense de origen chiricano-panameño, Pág. 2291 y 2297
  12. Guerrero Gutiérrez, Fidel Pablo. Acreditaciones musicales: Carlos Amable Ortiz. Blog Memoria musical del Ecuador. [1]
  13. Ocampo López , Javier. Música y folclor de Colombia. Editorial Plaza y Janes Editores Colombia s.a. 2002. ISBN 958-14-0009-5, 9789581400096
  14. Festival Nacional del Pasillo Colombiano. [2]
  15. Wong, Ketty. La nacionalización del pasillo ecuatoriano a principios del siglo XX. Actas del III Congreso Latinoamericano de la Asociación Internacional para el estudio de la música popular. Banco Central del Ecuador, Quito. 1999. [3]
  16. Dia del pasillo ecuatoriano. Diario Hoy de Quito. Publicado el 1/Octubre/1997. Consultado el 13 de abril de 2012.
  17. Santana, Francisco. Carlota Jaramillo, la reina del pasillo ecuatoriano. Publicado el Martes 06 de julio del 2004. Consultado el 13 de abril de 2012

Enlaces externos[editar]