Bambuco

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Bambuco
Orígenes musicales Ritmos y danzas indígenas precolombinos de la región andina colombiana.
Orígenes culturales Ritmo y danza colombiana de raíces indígenas de la época de la Conquista y la Colonia en la Región Andina de Colombia.
Instrumentos comunes flauta, maracas, chuchos, tambora, tiple, guitarra, requinto, lira, bandola.
Popularidad Alta en la actualidad
Subgéneros
Rajaleña, sanjuanero, bambuco fiestero.

El bambuco es una danza y un género musical autóctono de Colombia, considerado uno de los más representativos de ese país, tanto que ha llegado a ser reconocido entre los emblemas nacionales y como parte del folclor de esta nación.

«La danza del bambuco es enteramente original, su música es singular y en fuerza de su mérito y poesía se ha convertido en música y danza nacional. El único caso probable de nostalgia de un granadino en tierras apartadas, seria oyendo un bambuco. (Historia de la Literatura en Nueva Granada 1867)»

José María Vergara y Vergara

Trajes típicos[editar]

Femenino

El traje típico femenino que se usa para bailar el Sanjuanero Huilense, adoptado por la junta organizadora del primer festival Folclórico y Reinado Nacional del Bambuco, en 1961, está compuesto por distintas piezas: Ramo de flores artificiales para la cabeza, blusa, falda con flores y zapatillas doradas.

El primer traje típico fue presentado por las señoras Elvira y Elcira Ferro, y confeccionado por doña Raquel Castro de Vanegas, con la colaboración de sus hijas Magola y Olga. La tradición fue continuada por Judith Vanegas de Martí­nez y Josefina (Pina) Vanegas de Torres en el Taller Trajes Típicos Pina Vanegas que hoy en día es administrada por sus dos hijos Kaky y Oscar Torres.

La Blusa blanca en dacrón a la cintura y ceñida al cuerpo con cremallera en la parte posterior. Cuello bandeja, adornada con encaje en poliéster blanco y una arandela en encaje de tul, millaré de siete centímetros de ancho alrededor del cuello. Manga tres cuartos con encaje en poliéster blanco al terminar y randa millaré con lentejuela de ocho centímetros al contorno del brazo.

Falda en satín raso rotonda en plato y de color, largo a mitad de pierna, incluyendo encaje de mínimo doce y máximo dieciséis centímetros. Millaré de máximo ocho centímetros. Las primeras flores que adornaban eran pintadas sobre la tela; en la actualidad la falda lleva flores en diferentes tamaños, troqueladas en satín, teñidas en degrade y el follaje (hojas y capullos) pintados a mano. Tienen hasta nueve ramos de flores troqueladas, distribuidos de la siguiente manera:

Cuatro ramos adelante y cinco ramos en la parte trasera. Las Flores de los ramos tienen tres tamaños: grandes 10 a 12 flores, medianos 4 a 5 flores y pequeños 9 a 12 flores y se combinan los tamaños entre sí. En el ruedo van dos arandelas de encaje de poliéster y dos de tul.

Tocado: Es un arreglo de cuatro ramos acorde a las flores de la falda

Masculino

El traje típico del hombre está conformado por sombrero de pieza (suaceño) o de pindo, camisa blanca o de colores con pechera bordada, en colores o hecha en tela rayada en otro color, pañuelo rabo'e gallo rojo en satí­n, poncho o ruana calentana, cinturón de tres hebillas, pantalón a rayas de paño o dril samacá y bota. El parejo calza alpargatas de fique.

Características[editar]

El bambuco es una danza «en donde la pareja es amorosa, persecución cual en la cueca, joropo o jarabe, al son de flautas y guitarras alterna los distintos pasos con el característico zapateo».[1]

El bambuco es un aire mestizo.

«Una melodía incierta, íntima, desgarradora, compañera que llora y que al dolor nos despierta. O una risa de placer, instadora, turbulenta, que arrebata, que impacienta, con eléctrico poder. Hay en el más poesía, riqueza, verdad, ternura, que en mucha docta obertura y mística sinfonía»

Rafael Pombo

Posee un marco y un sabor de campo, descriptivo, romántico y nostálgico a veces, pero también se ha utilizado ampliamente para expresar el orgullo y la altivez por la tierra y la raza, tal como lo expone la composición "Soy colombiano"[2] del maestro Rafael Godoy o tan colombianas como "Colombia es amor"[3] del el maestro José Jacinto Monroy Franco. Es por ello que la configuración de este género se basa en la expresión de los sentimientos lugareños, regionales o incluso nacionales.

A mi cánteme un bambuco,
de esos que llegan al alma,
cantos que ya me alegraban
cuando apenas decía mama.

Lo demás será bonito,
pero el corazón no salta,
como cuando a mi me cantan
una canción colombiana.

Ritmo[editar]

Partitura del bambuco Ojo al toro, del maestro Cantalicio Rojas.

El bambuco posee un aire dulce y acariciante. Su ritmo, en la partitura, se basa en una armadura de compás de 6/8, aunque se puede interpretar en compás de 3/4. Sin embargo, este último ritmo lo convierte en una especie de vals, lo cual le quita su sabor exclusivo, con que debe ser interpretado a 6/8 y por supuesto cantarse en octosílabos.

Por este motivo los músicos lo consideran difícil de interpretar, razón por la cual no se ha difundido en la forma en que lo han hecho ritmos más sencillos como el de la llamada “música caliente” (balada pop y otras), interpretada en ritmos de compás de 2/4 ó 4/4.

Instrumentos[editar]

En Colombia, el bambuco se interpreta básicamente con instrumentos de cuerda y varios de percusión. La guitarra lleva el golpe típico del género con sus bajos y contestantes, el tiple con sus cuerdas metálicas se encarga de producir el “tendido” rítmico de fondo, el cual ofrece un paisaje musical inconfundible y bellísimo. Algunas veces, el requinto se encarga de los adornos melódicos, y la lira o bandola se encarga de la melodía, la cual, cuando el bambuco es interpretado sólo por un dueto, llevaría la guitarra, acompañada del tiple. En las interpretaciones más elaboradas, por ejemplo de escenario o danzas, a veces se incluyen instrumentos de viento como la flauta.

Orígenes[editar]

Pedro José Ramírez Sendoya define el bambuco así:

«Baile Popular Colombiano. Se ha divagado mucho sobre su origen. Isaacs lo creyó nativo de Banbuk, tierra de África Pero este baile no vino de los negros. Su cuna es el Tolima y su raíz es Paez - Pijao. De Bemb, tribu Pijao según Castillo y Orozco y de Co-Coh, baile indio Literalmente Baile Pijao»

Pedro José Ramírez Sendoya

Existen variadas opiniones sobre los orígenes o raíces de este género. Algunos investigadores sostienen que su origen es americano y la palabra significa "Baile de indios". Pero a todas luces su verdadera génesis, desarrollo y consolidación se produjeron en el territorio andino de Colombia. El bambuco fiestero por su ritmo invita al baile o la danza. En la región del Tolima Grande donde son celebradas las festividades de San Juan y San Pedro y donde el Bambuco también es llamado: “Sanjuanero”.

Expansión y significado cultural[editar]

Este género musical se generó en Colombia, donde floreció en varias regiones como Antioquia, Boyacá, Cauca, Cundinamarca, Huila, Nariño, Los Santanderes, Risaralda y Tolima. También traspasó fronteras hasta Perú[cita requerida], Ecuador y México. En Colombia se ha convertido en ícono y símbolo de la música y danza nacionales en los géneros llamados en el país “música colombiana”.

La influencia del bambuco alcanzó tal preeminencia en el país, que dio origen al Festival Folclórico, Reinado Nacional del Bambuco y Muestra Internacional del Folclor, realizado en el departamento del Huila y una de las fiestas folclóricas más importantes de Colombia en la que sus participantes tienen como requisito el baile del bambuco fiestero, "El sanjuanero"[4] o el Festival Folclórico Colombiano realizado en el departamento del Tolima en el que el requisito es la danza del bambuco fiestero “El contrabandista”.[5]

Bambucos típicos[editar]

Los personajes que más contribuyeron a la expansión del bambuco en Colombia fueron el tolimense Cantalicio Rojas con innumerables piezas como el bambuco tradicional "Ojo al toro"[6] o el bambuco fiestero "Canta un pijao"[7] emblemático del Tolima y otros como, "El barcino"[8] y "María Manuela"[9] , el huilense Jorge Villamil y el músico Pelón Santamarta, con la obra Antioqueñita[10] que se considera una pieza emblemática del bambuco en el departamento de Antioquia. También se encuentra el risaraldense Luis Carlos González, quien compuso alrededor de 60 bambucos entre ellos "La Ruana", "Compañero", "Mi Casta", "Pereira" y "Callecita Morena", "Ajena", "Recuerdos", "Camino y Tarde", entre otros. En la actualidad, se encuentra el también pereirano César Augusto Mejía Anicharico, director del Dueto Mejía y Valencia, cuya agrupación, con más de 30 años de vida y obra musical, ha representado a Colombia en diversos escenarios internacionales, y quien ha compuesto alrededor de 30 bambucos "Amigo", "Nunca es tarde", "Nostalgia", y entre ellos, su obra más representativa "Contratiempos"[11] , elegida durante el año 2010 como Patrimonio Cultural Nacional por el Ministerio de Cultura de Colombia, en el marco del Bicentenario de la Independencia Nacional, siendo así junto con "La Ruana" de Luis Carlos González una de las dos Obras elegidas por el departamento de Risaralda en esta Publicación para el Banco Virtual de Partituras del Plan Nacional de Música.

En el departamento de Norte de Santander, específicamente en Ocaña, resalta el bambuco Ocañerita, compuesto por Miguel Ángel Pacheco Quintero y música de Rafael Contreras Navarro, el cual fue el himno oficial de la población por muchos años.

En el departamento de Nariño se resaltan los bambucos La Guaneña, canción usada como himno de guerra durante las batallas de la independencia y en conflictos posteriores, como la Guerra de los Mil Días y la Guerra Colombo-Peruana. Ambas piezas son consideradas los bambucos más antiguos de que se tenga conocimiento.

En la actualidad se cuenta con nuevos cultores de los diferentes ritmos de la región andina colombiana entre estos Gentil Montaña con obras como "El tolimense",[12] el maestro Luis Enrique Aragón Farkas con gran número de composiciones entre ellas, "Como si fueras La Luna".[13] Un enfoque actual propone el mexicano Carlos Morean (residente en Venezuela) con su pieza El bambuquito,[14] también se cuenta con el pianista y compositor bogotano Germán Darío Pérez Salazar que promueve en el trabajo con las dos agrupaciones que dirige:Trío Nueva Colombia y Síncopa-Cinco, el maestro armando martinez castañeda, organista y pianista quien imprime con sus instrumentos una sonoridad sobria y clasica, [15] también el cantautor antioqueño John Jairo Torres de la Pava con sus bambucos Tus besos, Quién dijo, Navegante[16] y Mis deudas.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Samuel J.A. Salas, Pedro I. Pauletto, Pedro J.S. Salas (1938). Historia de la Música. Segundo volumen: América Latina. Buenos Aires: Editorial José Joaquín de Araujo. p. 85. 
  2. Rafael Godoy. «Soy colombiano».
  3. Jose Jacinto Monroy Franco. «Colombia es amor».
  4. Sofía Gaitán de Reyes y Anselmo Durá Plazas. «Bambuco fiestero, "El sanjuanero"».
  5. Cantalicio Rojas. «Bambuco fiestero, "El Contrabandista"».
  6. Cantalicio Rojas. «Ojo al toro».
  7. Humberto Jiménes. «Bambuco fiestero, "Canta un Pijao"».
  8. Jorge Villamil. «Bambuco fiestero, "El Barcino"».
  9. Jorge Villamil. «María Manuela».
  10. Pelón Santamarta. «"Antioqueñita"».
  11. César Augusto Mejía A.. «Contratiempos <Mejia & Valencia, Banda Sinfónica de Pereira>».
  12. Gentil Montaña. «El tolimanse».
  13. Luis Enrique Aragón Farkas. «Como si fueras La Luna».
  14. Carlos Morean. «El bambuquito».
  15. German Dario Pérez. «Bambuco fiestero, "Ancestro"».
  16. John Jairo Torres de la Pava. «Navegante».

Bibliografía[editar]

  • Castillo y Orozco, Eugenio del (1877). Vocabulario Páez-Castellano. Maisonneuve y Cía Libreros Editores. París. 
  • Ramirez Sendoya, Pedro José (1952). Diccionario Indio del Gran Tolima. Editorial Minerva LTDA. R498.6 R15d 19 ed. (Biblioteca Luis Ángel Arango)..