Cumbia (Panamá)

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Cumbia panameña
Orígenes musicales Ritmos africanos, españoles (andaluces y gallegos) y en menor medida indígenas en el istmo de Panamá
Orígenes culturales Sincretismo cultural entre los españoles, indígenas y negros africanos durante la conquista y la colonia en el Istmo de Panamá.
Instrumentos comunes Rabel, acordeón, armónica, guitarra, mejoranera, zambumbia, flauta dulce, flauta travesera, pito, tambor pujador, tambor repicador, caja y churuca.
Subgéneros
Danzón-Cumbia, Pindín o Típico y la Tamborera.
Campesino panameño ejecutando cumbia con violín.
Muestra de cumbia Folclórica panameña

La cumbia panameña es un ritmo musical y baile folclórico del istmo de Panamá.[1] Surge del sincretismo musical de los negros procedentes de África, indígenas y españoles (andaluces y gallegos) durante la Conquista y la Colonia.[2] [3] Es un reconocido símbolo del folclore nacional panameño.[4]

Es mayormente cultivada en la Península de Azuero y la Provincia de Veraguas. Sin embargo, es un género musical extendido a lo largo de la geografía panameña dando como resultado la existencia de una gran cantidad de variantes que van, desde las de influencia netamente negra, pasando a las que poseen elementos indígenas, hasta las de características predominantemente europeas.[5]

Origen[editar]

Establecer la cronología de la cumbia panameña es complejo, porque se trata de una manifestación popular pasada de generación en generación de forma oral de orígenes remotos, en donde hasta hoy se desconoce la fecha exacta de su aparición. Pero sin lugar a dudas, por su contenido rítmico, instrumental y por la forma de su baile, se puede afirmar que la cumbia panameña es de ascendencia puramente africana introducida al istmo por los negros esclavos en la época colonial.

En las ciudades y poblados coloniales del istmo no solo se escuchaban ritmos típicos de las estirpe española, sino los de los esclavos, criollos y mestizos que habitaban cerca de la ciudad en los cordones de miseria en donde se encontraba las modestas viviendas de los esclavos, los criollos y mestizos de más bajos recursos, en donde a pesar de su pobreza se iban formando manifestaciones folclóricas de los vecinos de esos caseríos.[6]

Las familias para exhibir a sus esclavos le daban educación, para una mayor contestación y en el caso de los mulatos la educación que recibían era por un impuso de paternidad y en ocasiones por fines de lucro. Posteriormente, se fueron formando coros de iglesia en los campos del interior, de forma distinta en las ciudades donde los coros eran era para deleite de los blancos, bandas de música donde se ordenaba que cantasen sus cantares africanos y bailaran al efecto catártico del ritmo de la música cuando llegaba alguna visita.

Al traspasar los límites de la iglesia, los negros esclavos se reunían con sus compañeros, después de sus arduas labores de trabajo para hacer música, ya sea entonando su cántico africano, bailando, tañendo sus tambores ebrios de alegría o de alcohol, dando rienda a sus instintos. Así se ve reflejado en el año 1610, cuando los Jesuitas de Panamá organizaron una congregación para el adoctrinamiento de los esclavos quienes acostumbraban a reunirse los domingos por la tarde, al respecto el cronista español dice así: " El porqué solía haber en la ciudad algunos negros, que no acudían a la congregación sino que se iban a su junta los domingos y días de fiesta a ejercitarse en cantares y bailes de su nación".[7]

Aquella tradición propia de los esclavos africanos se fue adaptando con el pasar del tiempo conforme se conmemoraban las fiestas de los santos patronos, en los cuales el pueblo disfrutaba de las cumbias que eran muy populares. En aquella época en Panamá se celebraba en el mes de mayo las fiestas que tenían como nombre "El Velorio de la Cruz" y el pueblo se reunía a rezar rosarios, cantaban Letanías, y luego se formaban un baile donde se ejecutaban las cumbias, actualmente se mantienen vigentes en las comunidades del interior y en la capital del país. Esto se debe a la importancia que poseen como ejemplo de manifestación folclórica. En los bailes las mujeres empolleradas resaltaban su alegría llevando así, los pasos al ritmo de los tambores y violines.[8]

La noticia más antigua que existe en Panamá sobre la Cumbia data de principios del siglo 19, proveniente de la familia de Don Ramón Vallarino de Obarrio, donde los esclavos bailaban Cumbia en la sala de su casa.

Este relato fue pasado de generación en generación desde Doña Rita Vallarino de Obarrio hasta Doña Matilde de Obarrio Vda. de Mallet que lo publicó en su obra "Bosquejo de la Vida Colonial de Panamá" en la década del 30 del siglo XX.

El episodio contado por Doña Rita Vallarino de Obarrio a su nieta Doña Matilde de Obarrio Vd. de Mallet reza así:


(...) Mamá Chepita la esclava más anciana, venía con su candelero de plata al atardecer, cuando el ángelus era tocado en las torres de la catedral, seguida por Clara, quien llevaba las tijeras y el platillo, para recortar y encender todas las velas de la casa (...) Cuando todas las luces estaban encendidas, la familia y las esclavas favoritas se reunían en la sala (...) Llegaban los amigos, se tocaba el piano y se cantaba las baladas francesas de moda (...) Otras Noches se dedicaban los señores a bailar, o se hacía bailar a los esclavos, para diversión de los amos. (...) Esta forma de diversión era la que más gustaba a los niños (entre ellos a Doña Rita Vallarino de Obarrio), Traídos los tambores pujadores y repicadores, Benancia comenzaba el canto y su clara y dulce voz se elevaba sobre las otras (...) Otra danza de los esclavos era la Cumbia, Para ello las parejas avanzaban al centro del cuarto, los hombres frente a las mujeres, y gradualmente se formaba un círculo de parejas. El paso del hombre era una especie de saltito hacia atrás, mientras la mujer se deslizaba hacia él llevando una vela encendida en la mano, sostenida con un gran pañuelo de colores vivos. Los espectadores le daban más velas a las favoritas, cuando el circulo pasaba frente a ellos, y a veces las muchachas difícilmente podían sostener diez y ocho o más velas en una mano, con el pañuelo alrededor de ellas para mantenerlas unidas."[9]


Respecto a la presencia de la Cumbia en la Ciudad de Panamá, se tienen registros compilados principalmente por Donatilo Ballesteros y Jorge Conte Porras que en su artículo Fiesta y miseria en el Arrabal recoge una serie de archivos municipales y testimonios hechos por los viajeros Europeos y notables de la Ciudad donde se hacía referencia a este baile y género musical.

Los bailes de gala para la sociedad eran: Las denesas (estilo de cumbia refinada), Danzones, Cumbia, Polka Danzas, las Contra Danzas, entre otros "Durante la época Colonial Española, las fiestas de gobernación y de la ciudad se efectuaba en el salón de baile. Mientras que el pueblo se divertía median cumbias y tamboritos en toldas construidas para la ocasión.[10]

En la Obra de Jorge Conte Porras se encuentran los siguientes testimonios y referencias documentales referentes a este baile:

  • P. Campbell Scarlett en 1830 en su obra Viajes por América nos dice: Durante las horas de la noche, los bailarines mulatos y los negros permanecían hasta altas horas de la noche bailando a la luz de la vela y haciendo sonar sus instrumentos que consistían en tambores, guitarras, piedras y algunas calabazas (Posiblemente la actual Churuca que es confeccionada de ese producto).
  • En otro Archivo Genaro Pacheco se queja ante las autoridades municipales de los bailes de la cumbia en el arrabal que solo se prestan para desorden e inmoralidades, debido a que abunda el consumo de alcohol desordenado. Pacheco dice que en Calidonia, El Granillo y en Santa Ana "Se vende licor clandestino en las fiestas de esos lugares en donde las diversiones consisten en las llamadas cumbias y mejoranas".[11]

Respecto a estudios Etnográficos y Científicos podemos afirmar que la música en la cumbia primitiva, era, sólo actividad de los tambores y de las voces de la concurrencia que cantaba las cumbias toda la noche. Se remudaban las cantalantes. Es posible que el advenimiento del rabel y posteriormente el acordeón que aliviaban el cansancio de las gargantas, hiciera que esos instrumentos ocuparan el lugar que hoy ocupan; pero los tambores siguen siendo el eje de la manifestación cumbiera, sobre todo el tambor cumbiero de dimensión un poco más holgada que la de los tambores del tamborito. Las voces siguen, a menudo, coreando la cumbia y más, cuando el entusiasmo sube de punto.[12]

En región de la Provincia de Veraguas encontramos rastros de la Cumbia primitiva, ejecutada con un instrumento de ascendencia indígena llamado Arco, instrumento de cuerda por pulsación, cuya función era de instrumento cantante. Dicho instrumento era acompañado por un socavón y del tamborcito o caja veraguense quien llevaba el ritmo, formando así la orquesta de Cumbia o de Curacha (Nombre con que se le conoce a los bailes de Cumbia en esa región).

El último ejecutor de este instrumento fue Crecencio González, de la población de Montijo, observado en 1954 con el instrumento.[13]

Según la opinión de la folclorista Dora P. de Zárate, en la cumbia de angelito que se bailaba en las tierras altas de Coclé, se ven los restos supervivientes de los ritos negros de fecundidad de la época pagana, debido a su movimiento de caderas exagerado y ejecución extraña y diferente al resto de las cumbias del país. Naturalmente, al morir un niño, era necesario sustituirlo y traer otro. Provocar el encuentro aunque fuera en medio de la desesperación; triunfar sobre la muerte, haciendo brotar la vida y todo esto se lograba con este baile sugeridor y sensual.[14]

En años recientes se ha planteado la tesis que en el folclor de las provincias centrales de Panamá se ven claramente elementos coreográficos y rítmicos de la pandeirada, pandereteiras y muñeira gallegas, que en sincretismo con los ritmos y elementos coreográficos traídos por los esclavos provenientes de África y en menor medidas indígenas que dieron vida a la autóctona cumbia panameña.[15] [16]

Los indígenas cuentan con unos bailes que son de ese tipo, de carácter etnográficos, desconocidos por la mayoría de los panameños; valga advenir, que ellos no usan tambor si se interpreta la cumbia, su aporte se ve más que todo en la coreográfica de algunas cumbias regionales donde se forman de uno en fondo.

Pasos básicos y formación coreográfica[editar]

Los pasos básicos de la cumbia panameña son la seguidilla y el contorneo de las caderas que tienen un origen africano producto de los esclavos provenientes de ese continente, que se ven claramente reflejado en formas folclóricas más primitivas con alta ascendencia negra como el tamborito y el baile afrocolonial de los Congos.[17]

El paseo, el escobillado y los zapateos y las formas coreográficas: atravesadas, perpendiculares, paralelas y de ronda se ven claramente representadas en los bailes gallegos de la muiñeira lenta,[18] jota de aspas[19] y la molinera.[20]

Se resalta el aporte indígena en algunas formas coreográficas de la cumbia panameña, en el caso de las formaciones de uno en fondo (hombres detrás de las mujeres) característicos de estas etnias.[21]

Pasos básicos[editar]

  • El paseo: Consiste en el desplazamiento regular de las parejas. Para ello las mujeres se deslizan, dando pasitos cortos, a dos tiempos, muy seguidos.
  • La seguidilla: Son pasos cortos, a dos tiempos, muy seguidos, llevando casi siempre un pie adelante y otro atrás, el pie derecho plano en el piso y el izquierdo con el metatarso puesto en la superficie.
  • Escobillado: Es rápido, Ambos bailarines arrastran levemente los pies en punta y contorneando el cuerpo y las manos en forma oscilatoria.
  • Las vueltas. Es lo más florido del baile y también lo más complejo; la iniciación de ello requiere un fuerte resonar de las maracas y tambores y expresiones de gritos y voces de ánimo, por parte de los hombres, en las vueltas o cambios de posición, la mujer siempre pasa por delante del hombre.
  • El zapateo sencillo: El ejecutante con los dos pies ligeramente separados, zapatea con el pie hacia adelante, tendiendo a colocarlo hacia el lado contrario de su origen.
  • El zapateo del zapatero: Se realizan 4 zapateados alternados con cada pie que finalizan con un quinto acentuado y firme del pie derecho que termina la serie.
  • El zapatero corrido (hombres): Ligeramente separados los pies, el ejecutante zapatea con cada pie justamente al frente de su lugar.
  • El zapateo corrido (mujeres): Es exactamente igual al de los hombres con diferencia que se hace en cuclillas.

Formas coreográficas[editar]

Manuel Zárate, en su obra "Tambor y Socavón", nos hace la siguiente descripción:

Es un baile de ronda, donde se admiten hasta cuarenta personas, y si hay demasiados bailadores se hacen dos rondas concéntricas, de parejas.

Las cumbias donde el componente cultura Afropanameños es predominante constan de dos figuras: El paseo y la vuelta. El paseo consiste en el desplazamiento regular de las parejas. Para ello las mujeres se deslizan dando pasitos cortos, a dos tiempos, muy seguidos (seguidilla), con toda la planta del pie asentada sobre el terreno y llevando casi siempre un pie adelante y otro detrás. Los hombres imitan a veces ese movimiento, y otras dan pasos alternando la salida con cada pie, una vez con el derecho, otra con el izquierdo, lo cual da más libertad al bailador para ejecutar flexiones y quites vistosos. La segunda figura se ejecuta de una clara llamada de las maracas, repique prologando y fuerte muy característico, y consiste en dos desahogados cambios de las posiciones entre hombres y mujeres, los cuales se ejecutan sin dejar de bailar y de avanzar en la rueda. Es tan llamativo este movimiento como una figura de ballet. Por dos veces el hombre va hasta el círculo de las mujeres o poco más allá y las mujeres se adentran hasta el de los hombres. Al llegar los varones afuera y las damas adentro, verifican una vuelta simultánea, en forma de "lazo" y en seguida con el mismo paso que llamamos seguidilla, vuelven a sus lugares, por esta vez al varón no ejecuta vuelta en el interior, sino que forma en su línea de movimientos un ángulo y no "lazo", para volver a emprender, sin perder el paso, el mismo camino hacia afuera, mientras que la mujer girando, sobre sí misma al llegar a su puesto, vuelve hacia adentro, gira y continuando el paso, va a colocarse en la situación primera, lo mismo que el varón, quien al llegar al exterior del círculo, se regresa a buscar su puesto primitivo. Ambos recuperan sus posiciones para comenzar de nuevo el paseo. La dirección de la ronda suele cambiarse de vez en cuando y adopta el sentido de las agujas del reloj, con lo cual se pone a prueba la destreza de los bailadores, pues deben repetir el esquema consabido, " al revés".

Estos patrones pueden variar según la región en que se practique, en los que pueden aparecer formas paralelas en dos filas durante todo el baile en donde se prescinda de la ronda como es el caso de la Denesa.[22]

Formación armónica, instrumental, Melódica y rítmica[editar]

Campesino panameño tocando violín folclórico.

Compás y Ritmo[editar]

La cumbia panameña es de compás binario de ascendencia africana en división 2/4 y 6/8 de ascendencia europea en caso de la modalidad atravesá. Normalmente las canciones son ejecutadas con un compás único y uniforme en toda su duración. Sin embargo, también es común que ambos compases alternen en una misma canción, característica identitaria de la cumbia en Panamá.[23] Las cumbias que poseen una alternancia de compases llevan una estructura: A----B----C----D.

  • El segmento AB corresponde a una introducción, herencia indiscutible de la musicalidad europea.
  • El segmento BC corresponde a un "moderato", de origen africano acompañado melódicamente con la saloma.
  • El segmento CD es el estribillo o "rumba", la parte más movida de la pieza musical.

Respecto a las líneas temporales para marcar las estructura rítmica, fueron investigadas por Edwin Pitre, en su tesis doctoral de música sobre la cumbia panameña, en la que plasma que el ritmo es marcado por la churuca, instrumento de percusión confeccionado a raíz de una calabaza, cuyo timbre es agudo y penetrante como una maraca, cumpliendo la función de metrónomo regulando una polirítmia compleja.

En una gráfica de tiempo para 16 pulsos, los patrones de tiempo asimétricos serían:

X.xxX.xxX.xxX.XX

Esta estructura sonora y de ejecución está ligada directamente a los ritmos musicales de origen Bantú en África, presente en muchos géneros folclóricos de Latinoamérica, sin embargo en Panamá tiene la particularidad de que su instrumentación le posibilita un tono más agudo, siendo pues otro elemento identitario de la cumbia panameña.[24] 5.

Este mismo patrón rítmico es encontrado en otros géneros musicales de ascendencia africana presentes en el país, tales como el tamborito, el congo y el bullerengue.[25]

Melodía[editar]

En la Cumbia panameña la melodía proveniente tanto del canto como de instrumentos musicales tiene características autóctonas y foráneas.

En el canto se utilizar como recurso fundamental en muchas cumbias regionales la saloma, en clara evocación a las cantalantes del tamborito, aquella es una emisión vocal melodiosa de ascendencia indígena, presente en las faenas y fiestas campesinas del interior de la república. También se utilizan frecuentemente expresiones como ¡aje! y ¡ay! por dar ejemplos que provienen del flamenco de Andalucía. En cuanto a los instrumentos musicales ya sea el rabel, violín o el acordeón siempre siguen a la voz e incluso es frecuente que al cantar los instrumentos melódicos dejen de ejecutarse por completo, siendo esta última característica sello del canto de la Cumbia en el Istmo.

Una paradigma constante en el canto de la cumbia panameña en la Península de Azuero y provincias colindantes es la preferencia de las intérpretes femeninas por utilizar como recurso el falsete.

Armonía[editar]

La armonía estudiada por Pitre demuestra que en la cumbia con rabel, violín o mejorana existe una falta de nota fundamental de acorde implícito en la armonía, notándose la ausencia de sonidos graves. Con la introducción posterior de la guitarra española, se sustenta la tonalidad apoyando el ritmo, además frecuentemente es encontrado en la primera y en la segunda inversiones de acordes.

En las canciones con introducciones con estructura A-B, el guitarrista utiliza un rasgado autóctono que da la sensación de escuchar un arpa.


Instrumentos[editar]

La cumbia panameña tiene una formación instrumental de alrededor de 16 instrumentos músicales, cuya utilización puede variar dependiendo de la región del istmo donde sea ejecutada o de donde proceda.

El instrumento común de todas las cumbias del país es el tambor, en sus variantes: Pujador, repicador y caja. Su origen fue investigado por el Prof. Manuel F.Zárate, quien pudo, por las informaciones recibidas de la directora del Real Museo de Bélgica en Tervuren, la Dra. Olga T. Boone, que los tambores panameños tienen procedencia de África en las regiones que comprende el Gabón Río Muni y el Camerón por un lado y el lago Techad has Futa Djalon por otro.[26]

La base rítmica la llevan el tambor repicador, pujador (los nombres pueden variar según la región del país), mientras que la caja y la tambora llevan el compás. Los instrumentos que marcan el ritmo son las maracas y la churuca, y La guitarra lleva la armonía. Los instrumentos cantantes son: el rabel, el violín el acordeón, la armónica, la flauta Común y la flauta travesera, según la elección de los ejecutantes, generalmente se toca uno a la vez, pero puede darse ejecuciones combinadas de los mismos. Existe también la “cumbia mejorana” en la que solo se usa un instrumento, la guitarra mejorana.[27]

Es preciso hacer la aclaración que los instrumentos melódicos más arcaicos de las cumbias panameñas son el Arco indígena y el rabel ambos de la Provincia de Veraguas, siendo estos instrumentos los únicos instrumentos de cuerda de aceptación por los indígenas Ngäbe, por ende sus formas más puras y tradicionales son ejecutadas con el mismo, el acordeón entró a finales del siglo XIX pasando a ser preferido por su alta sonoridad en contraste con el rabel y el Violín.

En las cumbias de vieja estirpe, el rabel parece más bien acompañar al tambor, que a la inversa, esto es producto que los instrumentos cantantes se han agregado al baile cuando ya hacía mucho tiempo que se bailaba la cumbia al son de tambores y voces, este último fenómeno aun es observado en la Cumbia Congo, darienita y chorrerana.

Arco Musical[editar]

El Arco musical, es un instrumento de ascendencia indígena extinguido que formó parte de los grupos de Cumbia de la Provincia de Veraguas.[28]

El Arco se elaboraba de una rama de guásimo de pulgada y media de espesor o de guasemillo de playa siendo más anchos al usar las ramas de dicho árbol. Tenía un largo de alrededor de 1.66 metros, la base era de 4 cm de largo y casi una pulgada de espesor.

Para ejecutarlo se afirmaba la base o punta en la que terminaba, sobre el suelo, o sobre la pared. El otro extremo se introducía en la boca que hacía caja de resonancia al pulsar su única cuerda. Al tocar el instrumento tenía la capacidad de emitir las notas musicales básicas para realizar una melodía completa.

El rabel o violín criollo[editar]

Descendiente de su antepasado árabe rabeb, que conserva, como el rabel pastoril de España, sus tres cuerdas y la función de intérprete de la melodía. La tapa suele fabricarse de balsa y todo el resto del instrumento de árbol de cedro o de jamaico. Para fabricar el arco, al cual se le da forma curva y tendida análoga se usa el matillo. Las cuerdas salen de la crín del caballo.[29]

La mejorana[editar]

La guitarra mejorana panameña está hecha de la siguiente manera: la tapa y el fondo de la caja “resonadora” son planos y paralelos. El portacuerdas, mango o cuello es tan corto que casi parece ser hecho a la medida de la mano. El cuerpo resonador tiene forma de ocho alargado. Esta guitarra mide de 55 a 60 cm de largo. Existen dos variedades determinadas por el cordaje y la afinación; la “mejorana”, de cinco y la bocona, de cuatro cuerdas.

La guitarra española[editar]

Instrumento musical de uso universal, debido a que tiene múltiples usos de tradición en la música del folclore panameño, comúnmente acompaña al violín en reemplazo de la mejorana.

El acordeón[editar]

Procedente de Austria, fue traído a Panamá a mediados del siglo XIX por marineros y aventureros europeos que, en grandes cantidades, cruzaban el istmo rumbo a California. Se tiene noticias de su venta en el Istmo desde hace más de 160 años en un anuncio en el periódico la estrella de Panamá en 1850.[30] Ya a fines del 19 y durante la Guerra de los Mil Días, los panameños usaban el acordeón como sustituto del violín en los bailes populares. Se poseen grabaciones de interesantes “cumbias” y “atravesa’os” de la Guerra de los Mil Días y testimonios de músicos de aquellos tiempos que afirman que el acordeón era el instrumento usado en ese tiempo, en los bailes del pueblo.[31]

La armónica[editar]

En uso en la música folclórica en algunos pueblos del interior de Panamá. Se le llama comúnmente “pito”. Aunque su introducción en Panamá es mucho más reciente que la del acordeón y el uso que se le da es mucho menos importante.[32]

Flauta travesera[editar]

También este aerófono se usa en la música popular de Panamá, en reemplazo del acordeón o el violín y también de forma combinada con estos.[33]

Triángulo[editar]

El triángulo es una barra o estructura cilíndrica de acero doblada en forma de triángulo, como su nombre indica, con la particularidad de que uno de sus vértices queda abierto. Normalmente, el ejecutante no sostiene directamente el instrumento haciéndolo por uno de sus lados sino mediante un cordel que, atado al vértice superior, sirve para suspenderlo.

Almirez[editar]

Usado exclusivamente en el distrito de Antón, es una pequeña campana con su forma de mortero que al momento de tocarse por dentro con el majador produce unos acordes sencillos y armoniosos. También cambian de ritmo al mismo tiempo que los tambores y las tonadas de las solistas; la solista canta y a la vez toca el almirez al lado de la caja; una cosa curiosa es que si la solista no sabe tocar el almirez, los hombres encargados de los tambores no los suenan.[34]

La churuca[editar]

La churuca se confecciona a partir de una calabaza. Esta calabaza tiene forma alargada y por lo general termina en un mango curvo. Se deja secar hasta que al agitarse como si fuese un sonajero, se sienta el sonido de las semillas. En este momento, es necesario hacer una incisión o hueco con mucho cuidado para sacarle las semillas y los restos de pulpa del fruto, dejándose solamente la parte externa, ya seca. Luego de ese delicado proceso, se le hacen con segueta o cuchillo las ranuras en la cara opuesta a aquella donde se abrió el agujero. Estas ranuras, o rayas, luego para producir el sonido al ser rascadas con el trinche.

Zambumbia[editar]

La Zambumbia es un instrumento propio de las Cumbias de la Provincia de Chiriquí, consiste en un tronco delgado hueco, que es rellenado con semillas secas o pequeñas piedras, y tapado en los extremos.[35]

Tambor repicador[editar]

Tambor de forma cilíndrica, de sonido agudo, está revestido con cuero de venado, amarrado con cuerdas y cuñas que le dan tensión al cuero, generalmente es el que adorna la melodía de percusión con su repicar en contratiempo.

Tambor pujador[editar]

Tambor de cuña de sonido grave, el que puja sin variar, de la misma constitución del repicador, sin embargo es un poco más grueso con relación al primero.

La caja[editar]

Es el tambor que lleva el compás, Instrumento cilíndrico hueco confeccionado de madera cubierto con cuero de venado, tiene parches por sus dos lados, y se toca con dos bolillos o palitos. Esta puede ser de origen negroide (solo para bailes negroides) o de origen hispano-indígena o la llamada caja santeña, basada en la negroide, mucho más pequeña y normalmente acompañado con una cuerda delgada tensada en uno de sus parches de cuero, para que al ser ejecutado emita un sonido vibratorio acompañado con el sonido del cuero.

La tambora[editar]

Es un tambor de doble parche de cuero de venado que marca el bajo, de forma similar a la caja, pero varia en su ancho y largo.

La Tambora Bombo[editar]

Es una tambora única en todo el país, que presenta dimensiones del tamaño de un Bombo y es propia de la comunidad Coclesana del pajonal.

Tambor cumbiero-sequero[editar]

Se utiliza solo para las cumbias y es propio de la región chorrerana.

Modalidades y variantes regionales[editar]

Respecto a los nombres de las diferentes modalidades, por testimonio oral se dice que se llamaba simplemente Cumbia al baile de parejas independientes y cumbia cerrada a la de parejas en ruedo.[36] Esas denominaciones han salido de arreglos hechos sobre el esquema de la Cumbia Suelta. Se sabe que a golpe de madrugada, cuando el Seco o el Guarapo fermentado habían subido la temperatura al grado más alto, algunas veces, una voz alegre gritaba: !Cierren! y el círculo se estrechaba para permitir libertades que en círculo despejado no podían hacerse. Cuando ya se iban sintiendo más tranquilos, optaban por abrir el círculo y volver al espacio primitivo.[37]

Modalidades[editar]

Pareja bailando Cumbia Panameña en desfile.

La cumbia folclórica de Panamá adopta dos modalidades de baile, conocidas como "cumbia suelta y "cumbia amanojá".

  • Cumbia suelta: Es un baile de muchas parejas a la vez, que se desplazan formando una ronda en la que los varones van por dentro y las mujeres por fuera. Las mujeres llevan en algunas regiones velas encendidas en las manos y esto da imágenes fantásticas. El movimiento en la ronda se realiza a través de una Seguidilla muy menuda, continuada, con movimientos insinuantes de caderas; y sin romper la circunferencia, adornan estos pasos con vueltas y giros, al intercambiar brevemente los lugares que han ocupado, los que forman la pareja, desde el principio del baile. Todos estos movimientos van indicados por la música que obliga a los cambios.[38]
  • Cumbia amanojá: Ella es la agarrada o semiabrazada, que permite el uso del salón, muchos ubican el origen de este tipo de cumbia que comentamos, en las regiones santeñas, cuando los ritmos de la cumbia y sus melodías fueron arregladas para ser usados en los salones. La frase melódica es más amplia, se le introdujeron adornos, se amplió la orquesta que además de los tambores utilizó unas veces, maracas; otras, guácharas; triángulo; flauta; guitarra española y violín que ha sido sustituido hoy por el acordeón. Hasta los textos literarios pasaron del tono picaresco, a literatura más sana; romántica y apasionada. Los movimientos un tanto sensuales perdieron un poco de su color y todo fue adecuándose para uso de la gente que no se sentía bien en el nivel que rodeaba el patio en las prácticas de la cumbia de ronda.[39]

Cumbias regionales[editar]

  • Cumbia santeña:[40] Originaria de la Península de Azuero, se ejecuta tradicionalmente con violín, caja, guachara o churuca, tambor pujador o llamador y guitarra. Goza de gran popularidad en el país y es la que más ha evolucionado. Su forma popular se canta y ejecuta con acordeón y se le conoce como Típico. El baile tradicional se realiza bajo la forma de cuatro figuras: Paseo, seguidilla, cruce y zapateo. Las mujeres bailan ataviadas con lujosas y tradicionales polleras, los hombres con camisilla o camisa blanca y sombrero "pintao" Según el orden, tiempo y duración de las cuatro figuras, la cumbia santeña presenta a su vez las siguientes sub-variantes:[41]
  • Cumbia cerrada: Es de ritmo acelerado, en la figura de la seguidilla las parejas bailan en grupo y cierran un círculo momentáneamente y luego se vuelve a abrir.[42]
  • Cumbia abierta: Es de ritmo lento y no se baila en grupo.
  • Cumbia zapateada: En ella los movimientos de los ejecutantes acompañan la música con rítmicos zapateos.[43]
  • Cumbia atravesada: Es una cumbia de ritmo alegre y rápido. Se le conoce como "atravesao", es de movimientos más libres y tiene carácter muy festivo.[44]
  • Cumbia chiricana: Oriunda de la Provincia de Chiriquí se enmarca en las regiones de Remedios y Dos Ríos Dolega. Entre los más sobresalientes podemos mencionar:
  • Cumbias de la región de Dos Ríos, Dolega: Estos bailes se caracterizan por la alegría, en especial en el varón ya que realiza una serie de ejercicios con euforia y alegría durante el baile, la dama también es alegre pero menos activa durante el baile. Los instrumentos que se utilizan para la ejecución de la cumbia de Dos Ríos están: la caja, dos tambores( pujador y repicador), la Churruca, la maraca y el acordeón. Entre ellas resaltan:
  • Cumbia La Trapichera: Se interpretaba en los tiempo de antaño en mandolina; luego, se interpretó en el acordeón, se denomina así porque tiene mucho que ver con la faena del trapiche. Se ejecutaba en las galeras del trapiche y se bailaba siguiendo el ruedo que dejaban marcado los bueyes al elaborar la faena diaria, y para que el baile no fuera monótono, se cambiaba el sentido.
  • Cumbia La Trinchera: Se baila formando filas, siguiendo el patrón de antaño cuando en los bailes las damas se sentaban en una fila de banquillos y luego cuando el músico iba a empezar, los varones invitaban a las damas a bailar. Allí se formaba la trinchera y se daba la disputa por la pareja.
  • Cumbia la Tumba Caña: Su nombre representa la faena de la tumba de caña. El varón lleva en su mano derecha un machete y en la izquierda un gancho y las damas unos trozos de caña en las manos. Se baila en círculo, pero tiene la particularidad de que se inicia en semicírculo para que las parejas que van a bailar individualmente puedan desplazarse y luego, cuando todas las parejas se suman a bailar se cierra el círculo.
  • Cumbias de la región de Remedios:
  • Cumbia de los Tres Golpes: Su nombre se deriva del hecho de que los moradores le llamaban a los cambios de la música “golpes”, esta cumbia consta de tres cambios. En su baile, la primera figura se realiza hombro con hombro, la segunda espalda con espalda y luego una seguidilla frente a frente; con movimientos alegres de falda se cierra el círculo y se vuelve a abrir. La pieza es bailada tres veces y termina con un círculo cerrado hombro con hombro.
  • Cumbia del correteo: Su nombre obedece a que la cabecilla del grupo de forma inesperada y en el momento que ella lo crea conveniente realiza un giro y empieza el desplazamiento por todo el escenario formando varias figuras de la primera pareja. De allí el hombre cabecilla no realiza los cambios al compás de la música.
  • Cumbia veragüense: Provenientes de la Provincia de Veraguas Son cumbias alegres, que represeantan faenas de una región trabajadora, son de ritmo pausado y alegre, presenta patrones coreográficos de ascendencia indígena. Entre las cumbias populares podemos mencionar: Muchachita y Si tu me quisieras (Cumbia santiagueña) de José Luis Rodríguez Vélez y La cumbia de los melones y los peones.
  • Cumbia coclesana: De la Provincia de Coclé, presenta una temática que va desde la fauna, gastronomía hasta alguna jocosidad o suceso del diario vivir del campesino, su ritmo es muy alegre con movimientos de cadera, presenta la particularidad de tener entre sus instrumentos el Almirez. Entre sus cumbias más populares podemos mencionar: Del Pajonal, La Marucha, El Ratoncito Bodeguero y Maximina Rabo de Puerco.
  • Cumbia chorrenana: Cumbia del distrito de La Chorrera, se toca con acordeón, los danzantes llevan velas encendidas y bailan haciendo un círculo alrededor de los músicos, el momento más alegre del baile es aquel en el que la música hace un cambio y resuenan las maracas y tambores, mientras que los participantes saloman y gritan anunciando que es el momento de cambiar de posición mientras que se dan giros y se ejecutan movimientos eróticos. Se toca en tiempo de tambor "norte", según Manuel Fernándo Zárate tiene parecido con la cumbia de Cartagena de Indias, sostiene la hipótesis que dicho parecido es producto del asentamiento de soldados colombianos en la ciudad a fines del siglo XIX, para sofocar disturbios civiles en el istmo.[45]
  • Cumbia darienita: Muy popular al Este de la Provincia de Panamá y en la provincia de Darién, se caracteriza por movimientos sensuales y picarescos, su ascendencia africana es muy notoria. Se baila con velas encendidas llevadas por las mujeres.[46]
  • Cumbia Congo: La cumbia tiene forma y carácter diferente en la Provincia de Colón, en un principio era eminentemente cantada, posteriormente se sustituyo por la melodía de violines y acordeones, donde se eliminaron las voces y las palmadas. Es desarrollada en un sitio al aire libre, sin importar mucho lo irregular del piso. En la ronda se admiten hasta treinta bailadores y si son demasiados se hacen dos rondas concéntricas de parejas. Como todas las cumbias de ascendencia puramente Africana, consta de dos pasos esenciales: el paseo y la vuelta, todo esto complementado con voces alentadoras y movimientos sensuales. La dirección de la ronda se cambia de vez en cuando y adopta el sentido de las agujas del reloj, con lo cual se pone a prueba la destreza de los bailadores pues deben repetir el esquema del paseo y vueltas, pero ahora al revés.

En la actualidad los violines y acordeones han perdido popularidad y se ha vuelto a interpretar en su forma original cantada.

  • Cumbia mejoranera: Son las cumbias de las comunidades del distrito de Ocú, y de la provincia de Veraguas, que muestran patrones dignos de toda consideración ya que han trasladado los ritmos de la cumbia negra a la cuerda, suprimiendo los tambores dándole paso abierto a la Mejorana, o al Socavón; blanqueando el movimiento y haciéndolo tan pudoroso que es en realidad asexual; y hasta han introducido en estas modalidades cumbieras, sus zapateos. Por cierto que llaman a estas cumbias, cumbias zapateadas las cuales poseen acento indígena en la formación de la ronda al iniciar con los bailadores de a uno en fondo; el varón, delante, la mujer, detrás.

Referencias[editar]

  1. «Definición RAE».
  2. Mallet, Matilde de Obarrio Vda. de, Bosquejo de la vida colonial de Panamá, Panamá : Impresora Panamá, 1961. 61 : ilus. ; 22 cm. Pág. 27
  3. Acosta Mack, Apolonio. Historia del Congo. Panamá. Imprenta Articsa. Pág.76
  4. Ministerio de Educación de Panamá. «Símbolos del Folkore Panameño». Consultado el 25-3-2011.
  5. Dora P. de Zárate y Manuel Zárate, Enciclopedia de la Cultura para Niños y Jóvenes. Suplemento Educativo Cultural del Diario Panameño La Prensa Nº 29. Septiembre 1985.
  6. Alvarado, Cheyla y Santana Bleixen, El pluralismo cultural musical en la sociedad panameña desde sus inicios hasta principios del siglo XX, pág. 47
  7. Castillero, Ernesto, datos del origen del tamborito, revista lotería n°33 febrero 1944, pág. 25.
  8. Castillero, Ernesto, cuadro de costumbres, las divisiones sociales de los panameños, revista Épocas Oct. 13, 1949. pág. 6-7
  9. Mallet, Matilde de Obarrio Vda. de, Bosquejo de la vida colonial de Panamá, Panamá : Impresora Panamá, 1961. 61 : ilus. ; 22 cm.
  10. Ballesteros, Donatilo. Revista Lotería. A dónde va nuestro Folklore. Pág. 45
  11. Archivos del Municipio, Tomo 35, Archivo No.2, nota de Genaro Pacheco del 21 de enero de 1895
  12. Dora P. de Zárate en relación a las cumbias ancestrales cantadas
  13. Zárate, Dora P. Sobre nuestra Música Típica, editorial universitaria, Panamá, 1996. Pág. 69 - 73
  14. Dora P. de Zárate en relación a la cumbia del angelito
  15. «MP3 edición Panamá en alusión a la pandereteira en nuestro folclore».
  16. «origen del tamborito».
  17. «Congos de Portobelo en ejecución de la seguidilla en sus bailes».
  18. «Muiñeira Lenta».
  19. «Jota de Aspas».
  20. «La Molinera».
  21. «Cumbia Veraguense con ascendencia Indigena».
  22. «La Denesa».
  23. Cumbia panameña combinando ambos compases.
  24. Violín Israel y Daniel Dixon, Análisis general de la música africana y afro-antillana y su influencia en la música popular de Panamá. Editora Universidad. Panamá. 199
  25. Violín Israel y Daniel Dixon, Análisis general de la música africana y afro-antillana y su influencia en la música popular de Panamá. Editora Universidad. Panamá. 1995.
  26. Zárate, Dora P. de: Una vez más sobre los tambores. Revista Lotería N° 349-349, Marzo-Abril, 1985. Edit. La Nación. Panamá
  27. «Instrumentos Musicales Panameños».
  28. Zárate, Dora P. Sobre nuestra Música Típica, editorial universitaria, Panamá, 1996. Pág. 69 - 73
  29. «Rabel en el Foclore Panameño».
  30. Chiriboga, Vilma, Cosmopolitanismo y sincretismo en el Panamá Colombiano. Vida Cotidiana en la Ciudad de Panamá (1850-1890), Editoria Universidad, 2001, Panamá. Pag.102
  31. Brenes Candanedo, Gonzalo, Los instrumentos de la Etnomusica de Panamá, Autoridad del Canal de Panamá, Panamá. 1999.
  32. «Cumbia con Armónica - ver al 1:01 min».
  33. «Cumbia Panameña con flauta traversera y acordeón».
  34. Hernández Maxdalis, Variantes de Cumbia en Antón Centro, editora Universidad de Panamá, 2009. Pág. 29
  35. Zárate, Manuel Fernando de las Mercedes, (1899- 1968), Tambor y socavón : un estudio comprensivo de dos temas del folklore panameño y sus implicaciones históricas y culturales, Ministerio de Educación, 1962 (Imprenta Nacional). Pág. 169
  36. Violín Israel y Daniel Dixon, Análisis general de la música africana y afro-antillana y su influencia en la música popular de Panamá. Editora Universidad. Panamá. 1995. Pág 178.
  37. Dora P. de Zárate Enciclopedia de la Cultura para Niños y Jóvenes. Suplemento Educativo Cultural del Diario La Prensa Nº 29. Septiembre 1985.
  38. «Cumbia Suelta».
  39. «Cumbia Amanojá».
  40. «Cumbia Santeña de Panamá».
  41. «bailes regionales de Panamá».
  42. «Cumbia Cerrada Panameña».
  43. «Cumbia Zapateada Panameña».
  44. «Cumbia Atravesada Panameña».
  45. «Cumbia Chorrerana».
  46. «Cumbia Darienita de Panamá».

Bibliografía[editar]

  • Dora P. de Zárate, Enciclopedia de la Cultura para Niños y Jóvenes. Suplemento Educativo Cultural del Diario Panameño La Prensa Nº 29. Septiembre 1985.
  • Zárate, Manuel Fernando de las Mercedes, (1899- 1968), Tambor y socavón: Un estudio comprensivo de dos temas del folklore panameño y sus implicaciones históricas y culturales, Ministerio de Educación, 1962 (Imprenta Nacional), 408 p.
  • Garay, Narciso, Tradiciones y cantares de Panamá: Ensayo folklórico, editorial De L'exoansion Belge, 1930, Bélgica.
  • Brenes Candanedo, Gonzalo, Los instrumentos de la Etnomúsica de Panamá, Autoridad del Canal de Panamá, Panamá. 1999.
  • Alvarado, Cheyla y Santana Bleixen, El pluralismo cultural musical en la sociedad panameña desde sus inicios hasta principios del siglo XX, pág. 48.
  • Mallet, Matilde de Obarrio Vda. de, Bosquejo de la vida colonial de Panamá, Panamá : Impresora Panamá, 1961. 61 : ilus. ; 22 cm.
  • Castillero, Ernesto, Datos del origen del tamborito, revista lotería n°33 febrero 1944, pág. 25.