Acordeón diatónico

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Acordeón diatónico de dos letras.

El acordeón diatónico a botones o melodeón es un instrumento de la familia de los aerófonos de lengüeta libre. Se diferencia del acordeón cromático porque su estructura musical depende de algunas escalas determinadas.

En un lado tiene los bajos y acordes que usualmente se usan para acompañar la música o melodía que se interpreta en el otro lado. Los acordeones diatónicos los hay de una, dos y tres líneas. Una línea tiene 10 u 11 botones.

A diferencia del acordeón cromático (también conocido como acordeón piano, aunque existen acordeones cromáticos de botones), la nota del mismo botón (tecla redonda) en un diatónico cambia dependiendo si el aire sale o entra. Es decir, si se cierra el fuelle o se abre.

Del número de escalas que maneja dependerá el número de "líneas" en el diapasón del acordeón. El acordeón diatónico empezó con una "línea", luego mejoró a dos y finalmente evolucionó a tres.

Acordeón de tres letras.

Historia[editar]

En 1829, Kiril Demian, en Viena, desarrolló el acordeón diatónico en su forma actual.

Uso en distintos países[editar]

Acordeón diatónico ejecutado por un acordeonero vallenato.
  • En Asturias, a principios del siglo XX, era un instrumento con notable presencia en la música regional. Después perdió vigencia, y desde las últimas décadas del siglo XX y comienzos del XXI se ha recuperado como instrumento importante del folclore de esa comunidad.
  • En Cataluña, especialmente en el Pirineo, también es muy usual.
  • En Colombia el acordeón diatónico se usa en ritmos folclóricos y típicos de la Costa Caribe como el vallenato (ritmos paseo, merengue, puya, son y tambora), la cumbia colombiana, el cumbión, la guaracha, el pasebol y el merengue colombiano. En el país se realizan varios festivales y competencias donde se premian a los acordeoneros (acordeonistas) más virtuosos en varias categorías; algunos de los más célebres son el Festival de la Leyenda Vallenata, que se celebra anualmente en Valledupar, y el Festival Cuna de Acordeones, realizado anualmente en Villanueva, Guajira.[1] [2] Según la hipótesis del investigador Simón Martínez, su introducción en Colombia obedeció a un contrabando procedente de Curazao y que, habiendo entrado por Riohacha hacia 1885, no llegó a su destino en el interior del país sino que se quedó en el puerto de El Paso, se diseminó en la zona y fue asimilado a los ritmos de la región. Según otra teoría, la llegada del acordeón a territorio colombiano ocurre con las inmigraciones alemanas que se radicaron en el país durante la segunda mitad del siglo XIX con el fin de fortalecer la educación en los Estados Unidos de Colombia. Una tercera teoría, del investigador Luis Delio Gómez, plantea que el acordeón fue introducido por la compañía de navegación del río Magdalena del alemán Juan B. Elbers, que inició labores en 1824 y que, en 1855, contaba con un mínimo de cinco barcos que navegaban a lo largo del río, en cuya ribera muchos pueblos se ha tocado acordeón, movilizando tabaco hasta el puerto de Bremen, de donde a su vez traían numerosos productos.[3] [4] [5]
  • En el País Vasco, País Vasco francés y Navarra es ampliamente utilizado y se conoce con el nombre de trikitixa. El folclore tradicional se ha combinado con ritmos más modernos como el rock y el pop, dando lugar a un nuevo género musical conocido como triki-pop.
  • En Panamá, el instrumento tiene presencia desde 1850, se utiliza de forma generalizada en el folclore panameño en géneros musicales como la cumbia panameña, mazurca, pasillo, polca, punto panameño, tamborito y el típico. Así mismo, es utilizado para las danzas del Corpus Christi de Escobal, Garachiné, La Chorrera y Portobelo.
  • En República Dominicana se utiliza para tocar el merengue típico dominicano.
  • En Brasil se lo conoce como «gaita-ponto». Se utiliza en todo el país, en particular en la región Sur, en ritmos característicos de la música nativista gaúcha.[6]
  • En Irlanda se usa para tocar música de origen celta.
  • En México se utiliza indispensablemente para ejecutar música del género música norteña.

Técnica[editar]

Renato Borghetti interpretando un acordeón diatónico, conocido en Brasil como «gaita ponto».[6]
Carroza en la Fiesta Vasca 2011 celebrada en Zarautz. Aparece la pandereta con el acordeón diatónico.
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El acordeón diatónico de 3 líneas tiene 31 botones para la mano derecha, y en su parte del acompañamiento o bajos (que se tocan con la mano izquierda) tiene 12.

Para propósitos musicales a menudo se les cambian los tonos a estos acordeones manteniendo los mismos intervalos y relaciones armónicas de su fabricación:

  • GC (sol do).
  • CF (do fa).
  • EAD (mi la re).
  • FBbEb (fa sib mib).
  • F#BE (fa# si mi).
  • GCF (sol do fa).
  • ADG (la re sol).
  • BbEbAb (sib mib lab). (Cinco letras O Besas por sus iniciales en alemán).
  • CFB (do fa si).
  • DGC (re sol do).

Como vemos, se les denomina de acuerdo con las letras correspondientes a sus tres tonalidades mayores naturales empezando desde la más baja o grave hasta la más aguda.

A pesar de su arreglo musical, el acordeón diatónico de 3 líneas, ordenado para reproducir con facilidad 3 tonalidades mayores y 2 menores, también tiene la posibilidad de reproducir todas las demás tonalidades con un mayor grado de dificultad en la "lira", es decir los 31 botones que reproducen la melodía. No obstante, imposibilita acompañar correctamente, si se requiere, estas tonalidades con sus bajos los cuales viene limitados a los acordes correspondientes a sus tonalidades principales.

Limitaciones[editar]

La diferencia entre un acordeón diatónico y uno cromático es que el cromático tiene todas las notas y todos los acordes mayores y menores, en cambio al diatónico le faltan varias notas y acordes.

Debido a la limitación de notas y acordes, generalmente los acordeonistas profesionales tienen varios acordeones diatónicos, afinados en varias tonalidades. Eso les permite transportar una misma canción de una tonalidad a otra tocando de la misma manera con tan solo cambiar al acordeón adecuado. Eso es muy útil en el caso de un acordeonista que no posea mucho conocimiento en música (y no pueda transportar a otras tonalidades). Cabe aclarar que esto no quiere decir que se requiera cambiar de acordeón en medio de una canción, pero sí puede resultar cómodo cambiarlo para interpetar distintas canciones.

Mantenimiento[editar]

El mantenimiento del acordeón (ya sea cromático o diatónico) puede resultar algo costoso. Por ejemplo, su afinación no es doméstica como la de una guitarra, sino que requiere de alguien especializado, como el técnico de acordeones.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Página oficial del Festival de la Leyenda Vallenata
  2. Página oficial del Festival Cuna de Acordeones
  3. BRUGÉS CARMONA. Diccionario folclórico colombiano. Harrison, Banco de la República, 1970.
  4. QUIROZ OTERO, CIRO. Vallenato, hombre y canto. Icaro Editores, Bogotá, 1983, pp. 196-197.
  5. RODRÍGUEZ PLATA, HORACIO, La inmigración alemana al Estado Soberano de Santander en el siglo XIX, Ed. Kelly, 1968, Bogotá, pp. 11 a 15.
  6. a b «Renato Borghetti: a phenomenal gaucho without equal in his genre» (en inglés). strumentiemusica.com (25 de julio de 2012). Consultado el 29 de septiembre de 2013.

Enlaces externos[editar]