Yaraví
El "Yaraví" corazao es un género musical mestizo que proviene del "harawi" incaico y la poesía trovadoresca española, que remonta orígenes en la época renacentista. Se expande por gran parte del Perú, siendo Arequipa, Huamanga, Cusco y Huánuco, los departamentos donde se cultiva con más arraigo y en diferentes estilos, especialmente el de Arequipa. Este canto se emparenta con el "triste" de La Libertad, Lambayeque, Piura y Cajamarca (sierra norte del Perú), y con la "muliza" de Cerro de Pasco y Junín. También hay tradición de yaraví en Ecuador en especial en Quito; y en menor grado, en Bolivia, y en el Norte argentino.
Originalmente, el harawi indio prehispánico era un canto ritual más polisémico, sea elegíaco (de despedida o fúnebre) o incluso celebratorio (de cosecha o techado de una casa), no sólo estaba constreñido a lo amoroso. Se acompañaba con tinyas o quenas, o simplemente eran a puras voces. El yaraví mestizo, más vinculado a la cultura señorial de los "mistis" mestizos, cristalizado a comienzos del siglo XIX, se hace más romántico, ligado a las nostalgias del amor distante, imposible o perdido.
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Compositor [editar]
Los poétas del romanticismo peruano compusieron yaravíes, dando este nombre a composiciones breves, amorosas y melancólicas por recuerdo de la lírica indígena. El compositor màs trascendente de la poética de éste género es Mariano Melgar (1790-1815) en Arequipa. A lo largo de los siglos XIX y XX, Arequipa, ciudad apegada a los principios liberales y cívicos, experimentó revoluciones de alcance regional y nacional a cuyo fragor, autores anónimos compusieron muchos de los más hermosos yaravíes; inspirados por la temprana y heroica muerte del poeta romántico (Melgar), muchos de estos compositores populares tomaron las letras de sus poesías, inmortalizando su figura no sólo como precursor de la poesía romántica, sino como icono fundacional del nuevo yaraví mestizo de la región.
La zarzuela "El cóndor pasa", del compositor peruano Daniel Alomías Robles, consta en una de sus partes, de una pieza en forma de yaraví; posteriormente popularizada por el conjunto argentino Los Incas y el dúo norteamericano Simon & Garfunkel. Otro yaraví muy famoso y bello es "La despedida", cuya letra, según tradiciòn popular, es del médico moqueguano Lino Urquieta. Urquieta fue uno de los mayores líderes de los liberales de inicios del s XX en Arequipa, donde residía. Fue deportado en 1904 a Bolivia, producto de la intensa gesta liberal revolucionaria de la Blanca Ciudad. Un bardo anónimo canta su poema "Despedida", poniéndole música en un sentido yaraví.
La dicción ha sido escrita de diversas formas: haraui, haráhuy, araví. La versión más correcta de los orígenes de la palabra es la que presenta al yaraví como la deformación del vocablo quechua harawi el cual significaba "cualquier aire" o "cualquier recitación cantada".
En Argentina [editar]
Proveniente del Perú, el yaraví se popularizó entre los habitantes de las pampas argentinas intengrándose de esa manera al llamado folclore gaucho, en 1790 el escritor español Agustín de Azara[1] señalaba en relación a las costumbres de los gauchos que:
(...) en cada pulpería hay una guitarra, y el que toca bebe a costa ajena; cantan yarabís o tristes, que son cantares inventados en el Perú, los más monótonos y siempre tristes, tratando de ingratitudes de amor y de gentes que lloran desdichas por los desiertos.
Referencias [editar]
- ↑ Agustín de Azara, Descripcion é historia del Paraguay y del Rio de la Plata, pág. 309
Videos [editar]
- Amor infame - Yaraví de Mariano Melgar, interpretación de Arturo García Salazar, "El Chacarero".
- La Despedida - Yaraví, interpretación de Carmencita Lara.
- Pajarillo - Yaraví, interpretación de Margot Palomino.
- Desde tu separación - Yaraví, interpretación de un yaraví a cargo del más distinguido guitarrista del Perú - Raúl García Zárate.