Mito de Jesús

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Jesús con el disco solar, fresco del Juicio Universal (1320), de Pietro Cavallini.

Con la expresión «mito de Jesús» se hace referencia a la teoría según la cual la historia de Jesús de Nazaret, tal y como se relata en las fuentes cristianas, es en realidad un mito. Las semejanzas dogmáticas con religiones mistéricas demostraría que el cristianismo no es el resultado de una revelación divina, sino el producto de un sincretismo religioso. La mayoría de los estudiosos que sostienen esta teoría, aunque no todos, mantienen posiciones escépticas en cuanto a la historicidad de Jesús de Nazaret.

Fundamentos de esta teoría[editar]

Según algunas de las fuentes, la teoría de la resurrección de Jesús al tercer día, se basa en el periodo solar de tres días en el que el sol se mantiene en un lugar más bajo y el 25 de diciembre se encuentra en el punto más alto (por lo que se dice que Jesús estuvo muerto durante tres días para luego resucitar).

Sus defensores argumentan que muchos dioses solares anteriores a Jesús como Horus, Atis, Krishna, Mitra y Dionisio, tienen como clave fundamental para su creencia la resurrección al tercer día y también tenían discípulos que les acompañaban a hacer milagros. Estas coincidencias biográficas demostrarían que los autores de los evangelios al escribir la vida de Jesús tomaron prestados relatos y dichos de otros dioses o héroes más antiguos.

Fuentes no bíblicas[editar]

Aunque Flavio Josefo, Tácito, Suetonio, y otros historiadores antiguos a menudo son citados como evidencia para un Jesús histórico, según estos autores sus relatos son derivados, no originales. Flavio Josefo, el más antiguo de estos autores, nació al menos cinco años después de la supuesta muerte de Jesús. No hay ningún testigo directo de los hechos. Además, los antiguos relatos no cristianos de Jesús fueron escritos cuando el cristianismo ya estaba extendido y de los libros de Josefo se cuestionan algunos párrafos, que se suponen, fueron interpolaciones cristianas posteriores.

Los tres pilares de la teoría[editar]

El estudioso del Nuevo Testamento Robert M. Price sostiene que es muy probable que nunca hubiera un Jesús histórico en el sentido de que la versión del Evangelio es, en esencia, un personaje compuesto y por lo tanto no puede ser razonablemente comprobado como un personaje histórico único.[1] Según Price, la teoría del mito se basa en tres pilares:

  • No hay mención alguna de los milagros de Jesús en fuentes no religiosas.
  • Las Epístolas paulinas, anteriores a los evangelios, no evidencian la existencia del Jesús histórico.
  • La historia de Jesús muestra fuertes paralelismos con personajes de religiones de oriente medio como la Deidad de vida, muerte y resurrección, simbolizando el renacimiento del individuo como un rito de un pasaje.

Jesús no tiene ninguna característica que no encaje en el ciclo del mito, ni está entretejido en la historia de aquel momento. Price concluye: "Jesús debe ser categorizado junto a otros fundadores legendarios como Buda, Krishna o Lao-tse,[2] su existencia simplemente no se puede probar. Price concluye que los apologistas cristianos han tratado de minimizar estos paralelismos.[3]

Autores sobre el Mito de Jesús[editar]

Los grandes precursores de esta teoría fueron dos pensadores franceses, el Conde de Volney y Charles François Dupuis.

  • Dupuis (1742-1809):argumentó la teoría de que Jesús era un dios solar al igual que Attis, Horus, Dionisio, Mittra, Krishna etc.
  • David Strauss señaló que no podíamos considerar a los Evangelios como biografías históricas.[4]
  • Bruno Bauer (1809-1882), aportó un profundo análisis de la literatura cristiana del siglo I. El creía que muchos temas centrales del Nuevo Testamento, especialmente los que eran opuestos al Antiguo Testamento, podían ser encontrados con relativa facilidad en la literatura griega-romana del siglo I.[5]
  • John Mackinnon Robertson (1856-1933), Drews, Jean Meslier (1664-1769), el barón de Holbach (1723-1789), Voltaire (1694-1778) Reimarus (1694-1768), el Conde de Volney (1757-1820):Exponen ideas parecidas a las de Dupuis.
  • A. Bayet, P. L. Couchoud y Prosper Alfaric:Escriben "El problema de Jesús y los orígenes del cristianismo".
  • G. A. Wells: Escribe "El mito de Jesús".
  • Michel Onfray: Escribe "Tratado de Ateología".
  • Acharya S (seudónimo de D. M. Murdock): Escribe "La Conspiración de Cristo".

Todos ellos relacionan de algún modo la religión cristiana y judía con la astrología y argumentan que se ha creado el mito de Jesús para que las instituciones religiosas pudiesen tener poder social y económico bajo el miedo del pueblo analfabeto al infierno. Existen aparte de los libros citados anteriormente multitud de páginas web que comentan estas teorías y la película Zeitgeist, que se considera pseudohistoria.

Críticas[editar]

La mayoría de los estudiosos considera bastante inverosímil la teoría del mito de Jesús.[6] [7] [8] [9] [10]

Antonio Piñero escribió que, desde la década de 1920, «no se considera científico negar la existencia histórica de Jesús debido a la cantidad de pruebas directas o indirectas de su existencia».[11] Entre los argumentos que refiere a favor de la existencia histórica de Jesús y en contra de la teoría del mito de Jesús, Piñero cita:

  1. la mención de Jesús en las obras de dos autores no cristianos que la mayoría de los académicos sigue considerando fiables por su proximidad histórica, Tácito y Flavio Josefo (aun desconsiderando en el último caso el llamado Testimonio flaviano);
  2. el conjunto de textos cristianos transmitidos acerca de su figura, ya que «aunque los escritos cristianos se manifiesten como obras de seguidores de Jesús, negar la existencia histórica del personaje central de ellas presenta muchas más dificultades que admitirla»;
  3. las alusiones en dichos textos a figuras históricas cuya existencia puede comprobarse con documentos no cristianos;
  4. las reinterpretaciones y remodelaciones de la figura de Jesús realizadas por los autores de las fuentes cristianas, que no hubieran sido precisas si el personaje fuera una invención; y
  5. el desarrollo del cristianismo, difícil de explicar sin la figura de Jesús mismo.[11]

Murray J. Harris sugirió además «evidencias institucionales y algunas consideraciones psicológicas» en apoyo del carácter histórico de Jesús; entre estas últimas destacó la improbabilidad psicológica de que un grupo de judíos del siglo I, para quienes la crucifixión era una maldición (Deuteronomio 21:23), inventara una religión cuyo fundador fue crucificado por los romanos, acusado de sedición y alboroto político, y que muriesen por sostener semejante engaño por ellos creado.[12]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Price, Robert M. Deconstructing Jesus Prometheus, 2000. pg 266
  2. Price, Robert M. Deconstructing Jesus Prometheus, 2000. pg 260-261
  3. Price, Robert M. "Jesus at the Vanishing Point" in James K. Beilby & Paul Rhodes Eddy (eds.) The Historical Jesus: Five Views. InterVarsity, 2009. See p. 55 for his argument that it is quite likely Jesus did not exist. See pp. 62–64, 75 for the three pillars.
  4. Christopher Hitchens Dios no existe, 586
  5. Christopher Hitchens Dios no existe, 586
  6. Burridge, Richard; Gould, Graham (2004). Jesus now and then. William B. Eerdmans Publishing Company. p. 34. ISBN 978-0-8028-0977-3. «Hay quienes sostienen que Jesús es un producto de la imaginación de la Iglesia, que nunca hubo un Jesús en absoluto. Tengo que decir que yo no conozco a ningún académico crítico respetable que siga diciendo eso.» 
  7. Price, Christopher (2013). «Scholarly opinions on the Jesus myth». Consultado el 24 de septiembre de 2013. Incluye un conjunto de opiniones en este sentido: las de Ian Howard Marshall, Michael Grant, Will Durant, Rudolf Bultmann, Robert Van Voorst, y Graham Stanton. Algunas de ellas: «La teoría de la no-existencia de Jesús está ahora prácticamente muerta como cuestión académica» (Robert Van Voorst); «En resumen, los métodos críticos modernos no apoyan la teoría del mito de Cristo» (Michael Grant); «Que unos hombres sencillos hayan inventado en una generación una personalidad tan poderosa y atractiva, una ética tan atrevida y una visión tan inspiradora de la fraternidad humana, sería un milagro mucho más increíble que cualquiera registrado en el Evangelio» (Will Durant); «Nadie en sus cabales puede dudar de que Jesús se presenta como fundador detrás del movimiento histórico cuya primera etapa distintiva es representado por la comunidad palestina» (Rudolf Bultmann).
  8. Ehrman, Bart D. (2013). Did Jesus Exist?: The Historical Argument for Jesus of Nazareth. 368 páginas. Nueva York: HarperCollins. ISBN 978-0-0622-0644-2.  Bart Ehrman también defendió enérgicamente la figura del Jesús histórico, mediante la identificación de las fuentes más confiables desde el punto de vista histórico que sustentan el ministerio y el mensaje de Jesús. Ehrman atacó metódicamente los argumentos que brinda la teoría del mito de Jesús en contra de su existencia real.
  9. Las enciclopedias y obras de referencia aceptan la historicidad de Jesús. Es el caso, por citar un ejemplo prestigioso, de The New Encyclopaedia Britannica (págs. 360-377, tomo 22, Chicago, 1990. ISBN 0-85229-511-1).
  10. También los defensores de la teoría de la inexistencia de Jesús reconocen que la opinión generalizada es la contraria. Por ejemplo, George Albert WELLS, uno de los más destacados defensores de este punto de vista, admite en un artículo publicado en 1999 que la existencia de Jesús "es casi universalmente aceptada": «It is almost universally accepted that Jesus lived in the opening decades of the first century, taught certain doctrines in Galilee, worked there what were at any rate taken for miracles, and died in Jerusalem, at the behest of the Roman governor Pontius Pilate» (George Albert WELLS: «Earliest christianity», en inglés).
  11. a b Piñero, Antonio (2006). Guía para entender el Nuevo Testamento. Madrid: Editorial Trotta. pp. 152–154. ISBN 978-84-8164-832-4. 
  12. Harris, Murray J. (2005). Tres preguntas clave sobre Jesús. Terrassa, Barcelona: Editorial Clie. p. 22. ISBN 84-8267-456-0. Consultado el 24 de abril de 2014. 

Bibliografía en inglés[editar]

Enlaces externos[editar]