Martín García Óñez de Loyola

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Martín García Óñez de Loyola, Gobernador de Chile.

Martín García Óñez de Loyola (* Azpeitia, 1549 - † Curalaba, 24 de diciembre de 1598), fue un conquistador y funcionario colonial español, que participó en importantes acciones militares y ejerció altos cargos políticos en el Virreinato del Perú, entre ellos el de Gobernador del Reino de Chile.

Biografía[editar]

Nació en Azpeitia (Guipúzcoa) en el seno de la rica familia de Loyola. Sus padres fueron los vizcaínos Martín García de Loyola y Araoz, y María Nicolasa de Oyanguren. Al crear su abuelo el mayorazgo de Oñaz y Loyola, dejó toda la fortuna al primogénito, Beltrán de Oñaz, tío de Martín. Martín era sobrino-nieto de San Ignacio de Loyola.

Óñez de Loyola partió muy joven al Perú, en 1568, al lado del nuevo virrey Francisco Álvarez de Toledo en calidad de capitán de su guardia. En 1572, en la expedición militar contra Túpac Amaru, el último descendiente de los incas que mantenía resistencia a la dominación extranjera, Óñez de Loyola tuvo una destacada actuación. Dirigiendo él la columna de vanguardia, sorprendió el campamento del último inca y lo capturó.

Por su actuación, obtuvo sucesivamente el cargo de corregidor de Potosí, Huamanga y Huancavelica, además de la posesión de bienes y una encomienda. Contaba también como recompensa, su esposa, perteneciente a la familia real de los incas, sobrina de Túpac Amaru, y bautizada con el nombre cristiano de Beatriz Clara Coya.

Con estas recomendaciones, Felipe II lo nombró gobernador de Paraguay en 1592. Sin embargo, poco antes de asumir el cargo, el rey lo designó Gobernador de Chile, pues lo consideró el capitán más apto para dar fin a la Guerra de Arauco.

Gobernador de Chile[editar]

Quiñones, García Óñez de Loyola y Viscarra.

Óñez de Loyola llegó a Chile el 23 de septiembre de 1592, determinado a pacificar Arauco, por lo que se dirigió de inmediato a Concepción a la cabeza de 110 hombres que logró reunir en la capital (febrero de 1593). Con tan escasos recursos que disponía en el reino, Óñez de Loyola se dio cuenta de que sin refuerzos no lograría nada. En su actual campaña se mantenía con solo poco más de 200.

La aparición del pirata británico Richard Hawkins, que encendió la alarma en el Perú, retrasó el envío de refuerzos (se decía que eran necesarios para la defensa del Perú). Hawkins en sus correrías también atacó el puerto de Valparaíso, pero como el botín era muy pobre, en un acto caballeresco, devolvió los artículos que no le servían y dejó en libertad a los marineros apresados.

El gobernador no recibió los soldados solicitados, pero sí llegaron dos órdenes religiosas, los agustinos y los Jesuitas; estos últimos tendrían una gran importancia en los futuros sucesos ocurridos durante el período colonial en Chile, hasta su expulsión en 1767.

El gobernador decidió no esperar más, y en 1594 inició las campañas del sur con el reducido contingente con que contaba. Tres años después llegó un refuerzo de 140 hombres, pero no bastaban, a lo que se sumó la negativa de Santiago de enviar más soldados. Los pocos refuerzos que llegaron del Perú no se debían a una decisión del virrey, que ofrecía generosas ofertas a quien se uniera, sino a que el nombre de Chile estaba desprestigiado por esa guerra interminable, y nadie deseaba arriesgar su vida yendo allí.

Curalaba: muerte del gobernador[editar]

Martín García de Loyola y su esposa, la princesa inca Beatriz Clara Coya.

Se encontraba el gobernador en La Imperial cuando le llegó la noticia de que en Angol los mapuches habían reanudado sus ataques, por lo que partió el 21 de diciembre de 1598 con 50 jinetes españoles y unos 300 yanaconas auxiliares al lugar. Al segundo día de marcha encontraron un sitio llamado Curalaba (piedra partida), a orillas del río Lumaco, encajonado en este lugar por altas barrancas, donde descansaron sin tomar ninguna medida de precaución para evitar un ataque. En la noche del 23 al 24 los indígenas se acercaron al campamento, y al trueno de sus gritos y cuernos se lanzaron al ataque de los españoles.

Óñez de Loyola y dos de sus soldados que estaban a su lado, se defendieron con valor, pero sucumbieron traspasados por las picas de los guerreros mapuches. En el combate murieron casi todos los españoles, con excepción del clérigo Bartolomé Pérez, hecho prisionero, y Bernardo de Pereda, soldado que quedó tirado en el campo de batalla con 23 heridas en el cuerpo, pero aún vivo.

Los mapuches iniciaron entonces un levantamiento general que terminó con la destrucción de las siete ciudades entre el sur del río Bio Bio y el canal de Chacao. Guardaron la cabeza de Óñez de Loyola y entregaron el cráneo años más tarde al gobernador Alonso García de Ramón.

Descendencia[editar]

De su matrimonio con la princesa Beatriz Clara Coya tuvo una sola hija, Ana María Lorenza García Sayri Túpac de Loyola, quien luego de su matrimonio con Juan Enríquez de Borja, hijo del marqués de Alcañices, recibió en 1614 el título de Marquesa de Santiago de Oropesa.


Precedido por:
Pedro de Viscarra de la Barrera
1592
Gobernador del Reino de Chile
1592-1598
Sucedido por:
Pedro de Viscarra de la Barrera
1598-1599