María Bashkirtseff

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María Bashkirtseff
Bashkirtseff.jpg
María Bashkírtseff, autorretrato
Nombre de nacimiento María Konstantínovna Bashkírtseva
Nacimiento 11 de noviembre de 1858
Bandera de Rusia Gavrontsy, Imperio Ruso
Fallecimiento 31 de octubre de 1884
(25 años)
Bandera de Francia París, Francia
Causa de muerte Tuberculosis
Nacionalidad rusa
Alma máter Académie Julian
Área Pintura, dibujo, escultura
Movimientos Realismo, Naturalismo
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María Bashkirtseff (en ucraniano: Марія Костянтинівна Башкирцева;en ruso: Мария Константиновна Башкирцева; n. Gavrontsy, Ucrania, el 11 de noviembre de 1858 - f. París el 31 de octubre de 1884), también conocida como Marie Bashkirtseff,[1] fue una escritora, famosa por su diario íntimo, pintora y escultora ucraniana de nacionalidad rusa.

Vida y obra[editar]

Nacida María Konstantínovna Bashkírtseva en Gavrontsi cerca de Poltava, en la Ucrania que por aquel entonces formaba parte del antiguo Imperio Ruso, en el seno de una familia aristocrática, crece en el extranjero, viajando con su familia materna a través de Europa. Hablaba correctamente en francés, inglés e italiano, además del ruso, que era su idioma de nacimiento. También aprende el latín (deja asentadas múltiples citas en ese idioma a lo largo de su Diario) y el alemán, tanto como para leer el Fausto de Goethe o juzgar alguna opereta de Offenbach cantada en ese idioma[2] . Su gran sed de conocimientos la conduce a estudiar con pasión los autores clásicos y contemporáneos. Dotada de un talento multifacético, se inclinó primeramente por la música y luego por las artes plásticas.

¿Quién les dijo que soy una artista pintora?… Puesta en otro camino habría llegado al mismo punto a fuerza de inteligencia y de voluntad, salvo en matemáticas. Pero la música me apasiona y compongo fácilmente. Entonces, ¿por qué la pintura? (10 de junio de 1883)

Desarrolló una meteórica carrera en la pintura y dio unos primeros pasos en la escultura, a la que consideró su verdadera vocación. Sin embargo, su talento innato estaba en la escritura.

«Desde hace poco comprendo la pintura y eso después de algunos estudios y esfuerzos reales, mientras que a la literatura la he abarcado al instante, desde que he leído he discernido lo bello… y lo malo, y todo eso con cualquier cosa que cae ante mis ojos, los folletines incluso, cuando los recorro veo inmediatamente el esfuerzo, el oficio, el talento que lo atraviesa, los hilos, ¿comprenden ustedes?, yo atrapo la trama del oficio de escribir igual que Breslau debe hacerlo con la pintura.» (5 de diciembre de 1882)

Murió de tuberculosis a los veinticinco años, cuando sus pinturas ya le concedían la celebridad. Su Diario, al que Simone de Beauvoir consideró «un modelo en su género»[3] , publicado en 1887 y rápidamente convertido en best seller a nivel mundial, permite seguir la trayectoria de su breve existencia consagrada a las artes, que no fue más que el prólogo a una vida creativa que no tuvo lugar[4] y su voluntad inquebrantable ante una enfermedad que, por entonces, conducía irremisiblemente a la muerte. Fue, en ese sentido, durante la primera mitad del siglo XX, un paradigma universal de vida y de valor ante la muerte, al punto que, por ejemplo, durante la Segunda Guerra Mundial, muchos estudiantes japoneses, reclutados por el ejército, portaban un ejemplar del Diario de Marie Bashkirtseff en su derrotero hacia el frente de batalla[5] .

Hoy, madame Nachet me trajo un bouquet de violetas. La recibí como a todo el mundo porque, a pesar de la fiebre que no me abandona desde hace quince días y de una congestión pulmonar del lado izquierdo, alias tuberculosis, y de dos vesicatorios... yo no capitulo. (29 de noviembre de 1881)

Dos o tres años antes de su muerte sus pinturas y su nombre comenzaron a ser conocidos por el público. Artículos sobre sus trabajos comenzaron a aparecer tanto en Francia como en Rusia.

El artículo del «Nuevo tiempo» [de San Petersburgo] fue reimpreso en todos los diarios rusos. Vaya una gran repercusión.(13 de julio de 1883)

. Murió en 1884. En 1885, un año después de su muerte, el Estado francés adquirió su pintura «Le meeting» para el museo de Luxemburgo. En 1886, luego de una exposición de sus obras en Amnsterdam, el gobierno holandés adquirió su óleo «Portrait de Alexandrine» para el Rijksmuseum de Amsterdam. En 1987 fue publicado con gran éxito su Diario en Francia y poco después se lo comenzó a traducir y editar en distintos idiomas.

La música[editar]

Toca el piano, el arpa, la guitarra y la mandolina. Al piano Marie le dedica varias horas por día durante varios años, su repertorio —las «Sonatas» de Beethoven, el "Concierto para piano" virtuoso y las "Canciones sin palabras" de Mendelssohn, los nocturnos de Chopin— son ya el repertorio de una pianista profesional[6] .

«Pues bien, me basta escuchar una obra maestra como la marcha de Chopin, por ejemplo, o la de Beethoven, para sentirme atrapada, poseída por el deseo de tocarla en unos días, en dos o tres días y, dedicándole apenas una hora por día, llego a ejecutarla absolutamente bien, tan bien como cualquiera, como Dusautoy, que es primer premio del Conservatorio y que practica. Y con una convicción que él no tiene ni tendrá jamás». (27 de abril de 1883)

Obsesionada desde adolescente por alcanzar la gloria artística, proyecta una carrera de cantante. Era una mezzo-soprano profunda, con el diapasón de casi tres octavas, como María Callas, poco más o menos un siglo más tarde[7] .

«Hoy Falcciotti me hizo cantar todas mis notas. Tengo tres octavas menos dos notas. Se mostró maravillado» (20 de enero de 1876)

Una faringitis crónica, primer signo de la tuberculosis, desbarata esas aspiraciones. Se entrega entonces a la pintura en Francia en la Académie Julian, una de las pocas en Europa que aceptaba estudiantes mujeres (se podía encontrar allí a jóvenes alumnas venidas incluso de los Estados Unidos). Una de sus condiscípulas fue Louise Catherine Breslau, a quien María consideraba como su única rival.

La pintura[editar]

Produjo una obra importante, teniendo en cuenta su breve existencia (murió poco antes de cumplir veintiséis años). En 1885, la Asociación de Mujeres Pintoras y Escultoras de Francia organizó una exposición póstuma en dos salas del Palacio de la Industria, en la que se exhibieron doscientos veinticuatro de sus obras, a saber: cien pinturas, seis pasteles y ciento dieciocho dibujos.[8] En esa oportunidad el Estado francés adquirió la pintura «Le meeting» que hoy día está expuesto en el Museo d’Orsay. Sus cuadros más conocidos son Le meeting (representando a niños de los barrios pobres de París) y El Atelier Julián (sus compañeras artistas durante el trabajo). Pese al renombre que había adquirido en Francia, el estado imperial ruso no se interesó por la obra de Marie Bashkirtseff. En 1908, luego de infructuosas tratativas ante el museo Alexandre III (hoy Museo Ruso) para que éste adquiriese sus obras, la madre termina por hacerle donación de la herencia artística de su hija: un centenar de pinturas, 3 esculturas y más de cuarenta dibujos. En 1929, ya en la era soviética, la mayor parte de sus trabajos fueron trasladados a los museos de Ucrania. Desgraciadamente todas ellas desaparecieron durante la evacuación de las ciudades rusas ante la invasión alemana en la Segunda Guerra Mundial. Después de la guerra sólo quedaban en territorio soviético cerca de veinte pinturas y un pequeño número de dibujos de Marie Bashkirtseff.[9] En la actualidad podemos encontrar las obras de Marie Bashkirtseff en: el museo Ruso de San Petersburgo, que conserva ocho óleos y trece dibujos; el museo Jules Chèret de Niza, diez óleos, cuatro dibujos y la escultura de una mano; el museo del Louvre, dos dibujos; el museo d’Orsay, una escultura, una pintura y dos pasteles; el museo del Petit Palais, una pintura y dos dibujos; el mausoleo de Marie Bashkirtseff en el cementerio de Passy, un óleo inconcluso.[10] Hay obras suyas también en Ucrania, en el museo de arte de Soumy, en el museo de artes plásticas de Kharkov, en el museo de artes de Dnepropetrovsk. Y en Rusia, en la galería estatal Tretiakoff.[11] Además, la biblioteca Newberry de Chicago tiene en su patrimonio un óleo; el museo Soutzos de Atenas, un óleo; el museo de bellas artes de Argel, un óleo; la galería de arte Hamilton en Ontario, Canadá, un óleo. Muchas de sus obras se conservan en colecciones particulares y de tanto a tanto salen a la luz, tal como por ejemplo la pintura «Muchacha leyendo “La cuestión del divorcio”» de 1880, su primera presentación en el Salón de París, que fuera subastada en Sotheby’s en 2012 y adquirida por la Fundación rusa «Renacimiento de la memoria de Marie Bashkirteff» para su museo en Poltava, Ucrania.[12] En 2014 también fueron subastados varios de sus dibujos en territorio francés.

Le Meeting
1884. Musée d'Orsay.

El mito y la realidad[editar]

A los 15 años, María Bashkírtseff comienza a escribir su diario íntimo, redactado en francés, al que le debe mucho de su celebridad. Sus cartas, sobre todo una correspondencia con Guy de Maupassant, fueron publicadas en 1891. Este intercambio epistolar, tanto como las diferentes ediciones del Diario publicados entre 1887 y 1980, fueron muy edulcorados por la familia. La primera edición del diario, aparecida en 1887 y rápidamente convertida en best-seller mundial, fue resultado de una arbitraria selección de textos llevada adelante por su madre y editada con el auxilio del poeta y dramaturgo André Theuriet, quien logró que la editorial Charpentier publicase la obra en dos tomos, aunque éstos sólo abarcaban un tercio del volumen total. En ella se muestra una familia ejemplar, cuando su realidad distaba mucho de ello: un tío borracho, pendenciero, rodeado de escándalos y perseguido siempre por la policía, tanto en Rusia como en Francia; un juicio que duró diez años por defraudación (y hasta sospechas de asesinato) en Rusia, affaire por el cual se habían hecho de la fortuna que les permitió emigrar y radicarse en Francia y que sólo se resolvió mediante un chantaje al juez; una María Bashkirtseff prácticamente adolescente (se falseó por dos años su fecha de nacimiento para ocultar que sus padres la habían concebido antes del matrimonio[13] ), descarnada, casta y pura. La imagen de una Marie Bashkirtseff adolescente se asentó a tal punto que incluso desde la óptica científica fue abordada desde ese ángulo[14] . Pero ¿era realmente una adolescente esa joven mujer de veintiséis años, con su voluntad de hierro que se imponía rigurosamente un objetivo: la gloria? ¿Era una adolescente aquella que jamás se quejó de su enfermedad y que dejó como testimonio de sus sufrimientos una sola frase: «Me es difícil subir las escaleras»?[15] . Esta edición de 1887 es la que se ha ido reeditando hasta fines del siglo XX.

La verdadera María Bashkirtseff[editar]

Lo que ha confiado a su Diario, día tras día, y que han censurado tan cuidadosamente, son todas sus emociones, verdaderas pero también sus impulsos, sus gestos, hasta sus deseos. En el crepúsculo de un siglo solemne, en el que las chicas habían aprendido a no hablar más que de su corazón, María habla de su cuerpo[16] . Al respecto, su biógrafa Colette Cosnier, luego de leer el original, apunta: «Hojeo el manuscrito de su Diario, los ochenta y cuatro cuadernos y cuadernillos escritos de su puño y letra y mi emoción se trueca en estupor, en dolor, en cólera. Detrás de la heroína rosa de biblioteca aparece una mujer que vive, que ama, que crea; detrás de la criatura angelical y descarnada hay un cuerpo de mujer que grita sus deseos. Una mujer víctima de un destino distraído que la hizo nacer cientos de años demasiado temprano, una mujer prisionera de su tiempo, una mujer de nuestro tiempo»[17] . Por suerte la versión original de su Diario pudo ser publicado en versión completa, en francés, en una edición de 16 tomos que terminó de editarse en 2005. Actualmente se lo está traduciendo al español.

La tumba de María Bashkírtseva.

Muerta de tuberculosis a los 25 años, María Bashkírtseff tuvo tiempo de dejar su marca intelectual en el París de los años 1880. Feminista, bajo el pseudónimo Pauline Orell, financió y contribuyó con varios artículos a la revista La Citoyenne del movimiento feminista Les droits des femmes que conducía Hubertine Auclert en 1881.

Algunos meses antes de la muerte, entreviendo que no sobreviviría a la enfermedad, inició una relectura de su Diario, cuya particularidad es la redacción en segunda persona, dirigido a sus lectores de la posteridad:

Pero, bueno, no tengo con quien charlar… Sólo ustedes, adorados lectores, pero un espacio de cincuenta años nos separa y, decididamente, eso no favorece la comunicación… La charla languidece. Buenas noches. (8/9/79)

, y agregó una suerte de introducción en mayo de 1884:

Si fuese a morir así, súbitamente, tal vez no conocería el peligro, me lo ocultarían... y no quedaría nada de mí... nada... ¡nada!... como si no hubiese existido jamás... Si no vivo lo suficiente para ser ilustre, este diario será interesante; siempre es curiosa la vida de una mujer, día a día, como si nadie en el mundo debiera leerla pero también con la intención de ser leída.

Falleció el siguiente mes de octubre.

Fue sepultada en el Cementerio de Passy en París. Su tumba, una pequeña capilla de estilo ruso diseñada por Emile, arquitecto y hermano de su amigo el pintor Jules Bastien-Lepage, que reproduce en su interior el estudio de la artista en proporciones reales, ha sido declarado monumento histórico.

Su Diario[editar]

María Bashkírtseff describía y analizaba todos sus sentimientos en su Diario. Las entradas comienzan con largos e insignificantes detalles; después, el tono cambia gradualmente y aparecen textos exhibiendo confesiones, deseos y ambiciones más íntimos de una manera sincera, sin afectación ni convencionalismos. El estilo es a menudo impertinente, audaz, con términos familiares, evidencia de un educación un tanto desordenada durante una infancia marcada por los viajes continuos habituales de numerosas familias rusas de clase alta y la frecuentación de ambientes cosmopolitas.

María Bashkírtseff.

El texto del Diario de María Bashkirtseff es muy variado en cuanto a género y puede ser considerado como una hilera ininterrumpida de partes de una unidad indivisible: cuadros psicológicos de las costumbres de la calle en Francia y en Rusia, reflexiones religiosas y filosóficas, estudios psicológicos y observaciones sobre las personas de su entorno, transformados de una manera mágica en personajes literarios inmortales, a decir de Colette Cosnier, como sacados de las páginas de Fedor Dostoievsky. Los últimos años de su vida, María le dedica bastantes páginas de su Diario a los acontecimientos políticos en Francia, plasma retratos verbales de personalidades públicas de la época, pintados por el ojo vigilante de una artista pintora. El léxico rico, la plasticidad de las imágenes y el carácter natural de los diálogos, todo testimonia el talento literario indudable de María Bashkirtseff. Escribe su Diario sin bocetos, sin el primer borrador de un libro, incluso los dibujos están casi ausentes, aún cuando es perfectamente natural completar las líneas con ilustraciones cuando se sabe dibujar. Tampoco hay correcciones, tan frecuente entre los literatos que meditan las frases. María cuida la pureza de su Diario como si fuese una obra verbal pero tratándolo como a un trabajo serio. El rasgo característico del texto firmado por María Bashkirtseff es que está cargado de energía espiritual, contrariamente a tantos textos que «mueren» poco después de haber visto la luz[18] .

En la página del 3 de julio de 1876 se puede leer:

Este pobre Diario que contiene todas estas aspiraciones hacia la luz, todos estos impulsos habrán de considerarse como arranques de un genio aprisionado si el final fuese coronado por el éxito, ¡pero serán vistos como delirios vanidosos de una criatura banal si terminó enmoheciéndome eternamente! ¡Casarme y tener hijos! ¡Pero cada lavandera puede hacer otro tanto! A no ser que encuentre un hombre civilizado y lúcido o débil y enamorado. Pero ¿qué es lo que yo quiero ? Vosotros lo sabéis bien. ¡Yo quiero la gloria! No es este Diario el que me la otorgará. Este Diario no será publicado más que después de mi muerte, porque yo estoy aquí demasiado desnuda para mostrarme en vida. Por otra parte, no será más que el complemento de una vida ilustre.

La preocupación obsesiva por dejar algo detrás de ella está siempre presente, teñida de sus creencias religiosas y místicas. Los escritos poseen cierto poder evocador. Le constaba su origen aristócrata; era plenamente consciente de su atractivo y del esplendor de su voz, y soñaba con ser una cantante ilustre. Sella con Dios y con la Virgen ingenuos pactos prometiendo, a cambio de los triunfos mundanos que ella ambiciona, limosnas y peregrinajes. Aparenta necesitar preocupaciones que mantengan la actividad de su espíritu: se entusiasma con la idea de reconciliar a sus padres y de seducir a su padre, de quien posee una imagen amedrentadora.

Automne (1883).

Sin embargo, el arte comienza a interesarle por sobre todas las cosas: «A los veintidós años, seré célebre o difunta», escribe. Cuando los médicos le prohiben el canto, se vuelca en el dibujo y la pintura en el taller del maestro Julian, donde estudia y experimenta alegrías y decepciones. Se desconsuela de no ser más que una mujer. Por otra parte se emociona por todo aquello que es elevado y por las pequeñas realidades de la vida:

Es una naturaleza desafortunada la mía : yo querría una armonía exquisita en todos los detalles de la existencia. A menudo, las cosas que pasan por elegantes o atractivas me chocan por yo no sé que falta de arte, de gracia particular... ¿Naderías? Todo es relativo, y si una espina nos hiere tanto como un puñal, ¿qué queda por decir a los sabios?

En compañía de una amiga ingresa, bajo un falso nombre, en una sociedad por los derechos femeninos. Rinde culto a ciertas personalidades políticas o literarias. Exhibe terror a lo trivial. Confiesa que se aburre en este mundo y detesta la solemnidad estirada de ciertos salones. Frecuenta relaciones ausentes de lealtad y de franqueza, y traza algunos retratos de un sabor vivo y audaz de esos personajes de París.

Aspira a una celebridad que ve verdaderamente posible, aunque se muestre siempre severa consigo misma, y aunque las alabanzas huecas la ofendan. Ella contempla su nombre desde el punto de vista de la gloria:

¡María Bashkírtseff! ¿Qué es lo que sugiere?... Suena como algo extraño, atormentado, no es que no prometa un relativo resplandor: tiene cierta prestancia, sonido, orgullo, pero es entrecortado y confuso.

Describe su terror cuando percibe que, debido a su enfermedad, oye cada vez menos, y sus ataques de nervios:

Mi trabajo sufre por eso, yo pinto todo estando devorada por aprehensiones quiméricas. Me imagino cantidad de horrores. Me ocurre que despierto sobresaltada y corro al otro lado del jardín, como una loca.

Y sus prisas por acumular el máximo de sensaciones posible:

Me parece que nadie ama todo tanto como yo: artes, música, pintura, libros, mundo, vestidos, lujo, ruido, calma, risa, tristeza, melancolía, bromas, humor, frío, sol... adoro y admiro todo... Todo se presenta para mí bajo aspectos interesantes o sublimes: yo querría verlo todo, tenerlo todo, abrazarlo todo, confundirme con todo...

Hacia el final, piensa en la muerte constantemente.

En el estudio, 1881.

El «Cercle des amis de Marie Bashkirtseff» (Círculo de Amigos de Marie Bashkirtseff) completó en 2005 una versión completa del Diario, sumando 16 volúmenes de aproximadamente 300 páginas cada uno. En 1999 apareció el primer tomo de otra edición que incluye anotaciones y comentarios sobre los personajes y la realidad de la época, producida por Lucile Le Roy para la editorial L'Âge d'Homme. Esta versión, que abarca únicamente el periodo 1877 a 1879, ocupa un volumen de 1.000 páginas; no ha aparecido ninguno de los restantes cinco tomos proyectados. Existe una biografía (en francés), publicada por la profesora Colette Cosnier, Marie Bashkirtseff. Un portrait sans retouches. (Ed. Pierre Horay, 1985). En 2004, se publicó Le roman de Marie Bashkirtseff, una novela en francés escrita por Raoul Millé, en la que el autor describe con bastante precisión la vida de la artista y un hipotético romance entre Bashkírtseva y Maupassant –sobre el que no existen más que conjeturas, puesto no hay indicios de que se hayan encontrado (Ed. Albin Michel, 2004). Finalmente, el Círculo de Amigos de Marie Bashkirtseff ha editado (en francés) una selección de textos de los 16 tomos del Diario recopilado por temas.

¿Bashkirtseff o Bashkirtseva?[editar]

Firmas de Marie Bashkirtseff en sus pinturas
Firma de Marie Bashkirtseff

Puesto que su apellido es ruso, para quienes no conocen de la vida y la obra de María Bashkirtseff existe la tentación de feminizarlo con la lógica de que así se hace en Rusia. Pero en Rusia sólo vivió durante su infancia y pasó en Francia el resto de su vida, y es allí donde escribió su Diario, en francés. Es preciso entonces tener en cuenta: 1) que Marie Bashkirtseff firmaba sus cuadros «M. Bashkirtseff» y no Baskirtseva, tal como aparece en las ilustraciones. 2) Que figura como Bashkirtseff en todos los museos que cuentan con obras suyas en su patrimonio[19] . 3) Que, en idiomas de alfabetización romana, es Bashkirtseff y no Bashkirtseva para todas las ediciones y reediciones de su Diario, desde 1887 a la actualidad, (la última es de 2012 en inglés[20] , de 1984 en español[21] y actualmente se efectúa una nueva traducción a nuestro idioma). 4) Que todas las obras de investigación o de ficción, en lenguas de alfabeto romano, referidas a su vida y a su obra se refieren a Bashkirtseff y no a Bashkirtseva. 5) Que para los rusos, la trasliteración de su apellido es Bashkirtseff y no Bashkirtseva. Así es para las publicaciones bilingües de la Fundación rusa «Renacimiento de la memoria de Marie Bashkirtseff»[22] . A este respecto tambien puede consultarse Wikipedia en ruso. 6) Que el apellido Bashkirtseff está grabado en mármol en el frente de su mausoleo en el cementerio parisino de Passy, también en el busto póstumo que esculpiera su amigo René de Saint Marceaux y en la escultura «La inmortalidad» de Léon Longepied, dedicado a los artistas, contemporáneos suyos, muertos en plena juventud. 7) Que en su acta de defunción aparece como Bashkirtseff; que en Niza, donde comenzó la redacción de su Diario, hay una «Rue Bashkirtseff»; que en 1984, la Moneda de París acuñó una medalla conmemorativa «Marie Bashkirtseff» por su centenario[23] .

Obras[editar]

  • Retrato de su prima Dina (futura condesa de Toulouse-Lautrec), 1833 (Museo d'Orsay, Paris)
  • Le Meeting, 1884 (Museo d'Orsay, Paris)
  • Portrait de jeune femme, 1884, pastel (Museo d'Orsay, Paris)
  • La Douleur de Nausicaa, escultura en bronce (Museo d'Orsay, Paris)
  • Autorretrato con paleta, 1882, (Museo de Bellas Artes de Niza)

Diario[editar]

  • Mon journal, Cercle des Amis de Marie Bashkirtseff, F. Paillard, Abbeville:

Correspondencia[editar]

  • Marie Bashkirtseff et Guy de Maupassant, Correspondance, Éditions Actes Sud, 2001

Referencias[editar]

  1. http://gallica.bnf.fr/ark:/12148/bpt6k1131377
  2. Katherine Kernberger «Los idiomas de Marie Bashkirtseff y sus juegos idiomáticos» Ponencias ante el Coloquio Poltava 2014. Fundación rusa «Renacimiento de la memoria de Marie Bashkirtseff». Edición bilingüe ruso-francesa. Moscú 2015. ISBN 5-89136-029-2
  3. Simone de Beauvoir, «El segundo sexo», traducción de Pablo Palant, Ediciones Siglo Veinte, Buenos Aires, 1977
  4. Natalia Asséieva, catedrática en artes, «La obra de Marie Bashkirtseff en el contexto de las tendencias democráticas del arte del último tercio del Siglo XIX’’». Ponencias ante el Coloquio Poltava 2008. Fundación rusa «Renacimiento de la memoria de Marie Bashkirtseff». Edición bilingüe ruso-francesa. Moscú 2010. ISBN 5-89136-004-7
  5. José Horacio Mito, autor del sitio web bashkirtseff.com.ar, «’’Marie Bashkirtseff en el mundo’’». Ponencias ante el Coloquio Poltava 2014. Fundación rusa «Renacimiento de la memoria de Marie Bashkirtseff». Edición bilingüe ruso-francesa. Moscú 2015. ISBN 5-89136-029-2
  6. Tatiana Zolozova, doctora en artes, especialista en música, «La música en la vida y la obra de Marie Bashkirtseff a través de su Diario». Ponencias ante el Coloquio Poltava 2008. Fundación rusa «Renacimiento de la memoria de Marie Bashkirtseff». Edición bilingüe ruso-francesa. Moscú 2010. ISBN 5-89136-004-7
  7. Tatiana Zolozova, «La música en la vida y la obra de Marie Bashkirtseff a través de su Diario». Ponencias ante el Coloquio Poltava 2008. Fundación rusa «Renacimiento de la memoria de Marie Bashkirtseff». Edición bilingüe ruso-francesa. Moscú 2010. ISBN 5-89136-004-7
  8. Catálogo de la exposición, edición Ludovic Baschet, París, 1885
  9. Elena Nesterova, doctora en artes, directora de investigaciones del museo estatal Ruso, San Petersburgo, «Marie Bashkirtseff y su herencia en Rusia». Ponencias ante el Coloquio Poltava 2014. Fundación rusa «Renacimiento de la memoria de Marie Bashkirtseff». Edición bilingüe ruso-francesa. Moscú 2015. ISBN 5-89136-029-2
  10. Michèle Barbe, profesora emérita, fundadora del grupo de investigación «Música y artes plásticas» de la universidad Sorbona de París, «Los dibujos de Marie Bashkirtseff en los museos parisinos» Ponencias ante el Coloquio Poltava 2013. Fundación rusa «Renacimiento de la memoria de Marie Bashkirtseff». Edición bilingüe ruso-francesa. Moscú 2014. ISBN 5-89136-029-2
  11. Irina Tchistiakova, colaboradora científica del museo estatal ruso, San Petersburgo, «Las obras de Marie Bashkirtseff de la colección del museo estatal Ruso». Ponencias ante el Coloquio Poltava 2013. Fundación rusa «Renacimiento de la memoria de Marie Bashkirtseff». Edición bilingüe ruso-francesa. Moscú 2014. ISBN 5-89136-029-2
  12. Tatiana Shvets, directora de la Fundación «Renacimiento de la memoria de Marie Bashkirtseff», «El cuadro “La cuestión del divorcio”, debut de Marie Bashkirtseff como artista plástica» Ponencias ante el Coloquio Poltava 2013. Fundación rusa «Renacimiento de la memoria de Marie Bashkirtseff». Edición bilingüe ruso-francesa. Moscú 2014. ISBN 5-89136-029-2
  13. Katherine Kernberger, profesora de inglés, Linfield College, McMinnville, Oregon, EEUU. Traductora al inglés del Diario de Marie Bashkirtseff, «”Necesito a mi padre”. Marie Bashkirtseff, un viaje a Ucrania y una caza del lobo». Ponencias ante el Coloquio Poltava 2008. Fundación rusa «Renacimiento de la memoria de Marie Bashkirtseff». Edición bilingüe ruso-francesa. Moscú 2010. ISBN 5-89136-004-7
  14. Por ejemplo, Aníbal Ponce, psiquiatra, «Diario íntimo de una adolescente» Ed. Matera, Buenos Aires, 1957
  15. Liudmila Aristova, directora en la sección libros raros y manuscritos en la universidad Lomonossov, Moscú, Rusia, «Marie Bashkirtseff en su Diario». Ponencias ante el Coloquio Poltava 2008. Fundación rusa «Renacimiento de la memoria de Marie Bashkirtseff». Edición bilingüe ruso-francesa. Moscú 2010. ISBN 5-89136-004-7
  16. Pierre-Jean Rémy, miembro de la Academia francesa, Prólogo a la edición integral del Diario de Marie Bashkirtseff. Texte Intégral. Le Cercle des Amis de Marie Bashkirtseff. Abbeville, 1995. ISBN 2-9509213-0-2
  17. Colette Cosnier, «Un portrait sans retouches», Ed. Pierre Horay, 1985, ISBN 2-7058-0161-8
  18. Igor Vladimirov, miembro de la Unión de escritores de Rusia, «Las particularidades de género de la prosa de María Bashkirtseff» Ponencias ante el Coloquio Poltava 2008. Fundación rusa «Renacimiento de la memoria de Marie Bashkirtseff». Edición bilingüe ruso-francesa. Moscú 2010. ISBN 5-89136-004-7
  19. Por ejemplo, el museo d’Orsay, el Louvre, o el museo de Bellas Artes de Niza
  20. «The Journal of Marie Bashkirtseff», traducción de Phillys Howard Kernberger y Katherine Kernberger, Fonthillpress, New York, 2012 (e-book)
  21. «Diario de mi vida. María Bashkirtseff». Traducción Bettina Plá. Centro Editor de América Latina. Buenos Aires, 1984
  22. Por ejemplo: Tatiana Shvets, «Marie Bashkirtseff, la elegida del destino», Fundación rusa «Renacimiento de la memoria de Marie Bashkirtseff», edición bilingüe en ruso y en francés, Moscú, 2008, ISBN: 978-5-9533-2780-0
  23. Colette Cosnier, «Marie Bashkirtseff. Un portrait sans retouches», Pierre Horay editeur, 350 pags., 1985

Enlaces externos[editar]