Cholo

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Cholo 1770.jpg

Cholo es un término usado en algunos países de América Latina como término de identidad nacional y que generalmente indica el gentilicio de la población mestiza, de rasgos indígenas, negros y/o blancos, generalmente visto en América.

Debido a diferencias geográficas en su uso, es posible que ocurran interpretaciones erróneas en el habla. Por ello es importante conocer el contexto en el cual éste término es usado para atribuirle un significado. En algunos países es usado como término peyorativo.

Introducción y generalidades[editar]

  • Basado en referencias históricas y comparándolo con el uso moderno, se concluye que el uso del término cholo estuvo restringido a rótulos raciales. En un principio, los conquistadores españoles, de origen europeo, y los criollos, también caucasoides, que sometieron a las culturas originarias del nuevo mundo con el uso de la fuerza a servidumbre y esclavitud durante la conquista y colonia, se referían a la población aborigen amerindia y mestiza, que en aquella época tenían el apelativo oficial de "siervos libres de la Corona de Castilla" (pero que en la práctica eran esclavos o semi-esclavos y siervos), como "indios" y "cholos", respectivamente.
  • Según otros no es sino hasta avanzada la colonia que surge la denominación "cholo". De cualquier modo 200 años después en el siglo XVIII se usaba ya en todo el virreinato del Perú para referirse a la población mestiza. Esta denominación persiste durante la República gobernada por criollos descendientes de españoles; así tenemos que en 1892 Ricardo Palma lo usa sin restricciones refiriéndose a los indígenas a quienes consideraba de "inferior categoría"[cita requerida]; en Ecuador Francisco Murillos Morla usa la palabra "cholo" como "indio de la costa", término usado hasta la actualidad.[1]
  • A mediados del S. XX en varios países de América Latina se produce una gran migración del campo a la ciudad, donde miles de campesinos y comuneros indígenas dejan el campo y llegan a las ciudades buscando educación, progreso y asimilación a la modernidad, con diferentes grados de éxito en sus propósitos.

Etimología y origen histórico[editar]

  • La primera referencia al uso en la lengua del término "cholo" en Los Comentarios Reales de los Incas del Inca Garcilaso de la Vega, escritor peruano, y publicada en 1609 y 1616..".[2] Aquí él escribe "Al hijo de negro y de india, o de indio y de negra, dicen mulato y mulata. A los hijos de éstos llaman cholo; es vocablo de la isla de Barlovento; quiere decir perro, no de los castizos (raza pura), sino de los muy bellacos gozcones; y los españoles usan de él por infamia y vituperio.".
  • El vocablo cholo proviene, según algunos historiadores, de un vocablo del mochica, lengua originaria de la costa noroeste del Perú: cholu significa 'muchacho, joven'.[3] De acuerdo con la historiadora peruana María Rostworowski, habiendo ingresado los primeros conquistadores españoles al Perú por la costa norte, «tal vez ellos por llamar a los chicos usaron cholu y de ahí pasó a cholo».[1] Por ello quedó registrado como un temprano mochiquismo del español con el significado de muchacho o muchacha de origen 'indio'. En Áncash todavía se puede oír la locución quechua «Allish Cholu» que significa buen joven.
  • Durante la era colonial en América Latina, cholo se difundió con el significado de 'mestizo', a una persona descendiente de la mezcla de europeo de rasgos caucásicos, generalmente de español con los habitantes originales del continente o indígena amerindio. Aunque en realidad, la definición fiscal colonial española designaba como cholo, aquel individuo que siendo mezcla de mestizo e indio, sólo poseía un cuarto de ancestro español o blanco.[4]

Carácter individual o de grupo[editar]

  • En ciertas localidades o contextos, la palabra cholo puede tener connotación psicológica o de carácter individual, sin embargo su uso más comúnmente tiene una connotación sociológica, esto es, refleja conductas de grupo, las que a su vez, expresan idiosincrasia o estados de espíritu colectivo, más que roles o patrones individuales dentro de la estructura social.

Geografía del uso contemporáneo[editar]

  • Actualmente en los Estados Unidos ésta palabra lleva una connotación negativa y se usa para denominar una persona, típicamente joven, asociada con pandillas y portadora de ciertos atuendos, como pantalones muy sueltos, una camiseta blanca bajo una camisa muy bien planchada con sólo el botón del cuello abrochado, tenis o zapatos. Una imagen, aunque distinta y por lo mismo mal vista por la mayoría de la gente, muy pulcra.

Países andinos[editar]

El núcleo del uso contemporáneo del término se da en los países andinos de América del Sur; es decir, aquellos que se encuentran en la cordillera de los Andes. Dentro de esta área geográfica, su significado particular y connotaciones varían de acuerdo al sitio exacto y contexto en que se da. Tradicionalmente, algunos de estos —particularmente Bolivia, Ecuador y Perú— constituyen el núcleo más denso con pueblos indígenas, si bien Argentina, Chile, Colombia y Venezuela están en la periferia con una proporción relativamente menor de población indígena.

Argentina[editar]

El término es utilizado para aludir a las personas del norte del país —como las provincias de Catamarca, Jujuy, Salta y Tucumán—. El término «cholo» no es tan peyorativo como en otros países; también está relacionado con los mestizos con un alto nivel de sangre indígena y además hablan el quechua o el aimara.

Bolivia[editar]

El término es utilizado para referirse a los indígenas del zona altiplánica. Aunque es poco usado, actualmente es considerado discriminatorio y peyorativo, la palabra «chola» no tiene la misma intensidad racista que el término «cholo»: la primera palabra es muy común para designar términos regionales, como sombrero de «chola paceña», vestimenta de «chola chuquisaqueña», etc. En el lenguaje popular, también se utiliza la palabra «chola» para referirse a la mujer amante de un hombre y es muy usado el término «cholero», que hace referencia a un mujeriego. Una otra acepción es la que más se relaciona con la persona migrada del campo hacia la ciudad, que trata de adaptar o migrar sus costumbres de origen a la nueva idiosincrasia de la ciudad.

Chile[editar]

En Chile, el vocablo «cholo, -la» es un término despectivo con que se designa a alguien de ascendencia amerindia o mestiza,[5] y ha llegado a generalizarse para cualquier persona originaria de Perú[6] y, en menor medida, de Bolivia.[cita requerida]

Colombia[editar]

En Colombia, esta palabra es usada para la descripción despectiva, racista y xenófoba hacia los inmigrantes de Ecuador.

Ecuador[editar]

En Ecuador, el término «cholo» tiene una connotación mayormente despectiva, aunque también se usa simplemente para especificar la raza de un grupo étnico de la región costera del sur de ese país. En Guayaquil (región costeña), por ejemplo, «cholo» es usado para referirse a los nativos de la parte más costeña del país (tal como Playas en la provincia del Guayas o los habitantes de la provincia de Santa Elena) o quienes parecen serlo basados en su fisonomía. También es frecuentemente utilizado para referirse a alguien que tiene una actitud vulgar, mal vestir, pobre educación, de procedencia pobre, etc. y a quienes tratan de escalar posiciones sociales, pero que no logran ocultar sus orígenes. La expresión «¡qué cholo!» implica que la persona en referencia, aunque no sea de raza indígena, no tiene los modales ni costumbres propias de estratos sociales más elevados.

Según el censo de 2010, hay 1 013 844 ecuatorianos que se identifican como de raza indígena (el 7% de la población) y de ellas, el 49,1% son varones. Los datos de 2010 contrastan con los del censo de 2001, cuyo porcentaje era de 6,83%, reflejando que los ecuatorianos han perdido los prejuicios ligados a la raza indígena y se sienten a gusto identificándose como tales.[7]

Perú[editar]

El término «cholo» fue usado por mucho tiempo con un tono fuertemente discriminatorio y racista. Si bien no se puede decir que el uso del término carezca de alguna connotación negativa, esta puede variar de muy reducida a severamente denigrante. Es apropiado señalar que la connotación de esta palabra depende mucho del tono y del contexto, así como de quién la utiliza o a quién se dirige. En los últimos años, se ha reportado el uso de la palabra como una forma afectiva entre personas.

Centroamérica[editar]

Panamá[editar]

En Panamá, el término se refiere a las personas de ascendencia amerindia que han asimilado o están en el proceso de asimilación de la cultura "criolla", pero que aún conservan costumbres rudas. También se refiere a los rasgos propios de la raza amerindia (cabellos cholos, espalda de cholo, cara de cholo, etc.). Según el contexto en que se diga puede ser un término de corte despectivo (ejemplo: se emborrachó como un cholo, así se enamoran los cholos) o de elogio alusivo a rasgos amerindios de una persona. A finales del s. XIX y primeras décadas del XX, se conocía como cholos a los campesinos de los pueblos de las áreas montañosas del centro del país, formados en su mayoría por indígenas o mestizos que habían sido asimilados a la cultura hispánica. En su conjunto, se les llamaba "la cholada", la cual fue protagónica en la Guerra de los mil días, cuando apoyaron, bajo el liderazgo de Victoriano Lorenzo, al bando liberal. Como ejemplo de uso del término en Panamá, véase Roberto Durán.

Costa Rica[editar]

En el Valle Central de Costa Rica, el término tiene una connotación negativa, variando según el contexto en que se utilice la palabra "cholo". Muchas veces se utiliza para describir algo/alguien desubicado o irrelevante en una situación específica. La expresión es utilizada como amonestación social para describir a alguien pretencioso o con una actitud fuera de tono (Mae no podés ser tan cholo). Con el tiempo el término perdió cualquier relevancia al aspecto étnico o racial de las personas y se utiliza más como sinónimo de polo, otra expresión costarricense que connota algo pasado de moda o desalineado. Entre las generaciones de costarricenses nacidos después de la década de los 1980s la segregación y racismo son más aislados, gracias al reconocimiento de la gran diversidad étnica presente esta nación centroamericana. Cholo también se asocia a las pandillas presentes en el Norte de Centroamérica, México y Estados Unidos. En la escena musical alternativa costarricense se le llama cholo-metal a los jóvenes, la mayoría adolescentes, seguidores de bandas nórdicas/escandinavas, que visten de negro y gabardinas de cuero en medio del Trópico en que se encuentra ubicada Costa Rica.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Arriola, Luis (7 de noviembre de 2007). «Entrevista a María Rostworowski (originalmente aparecida en La República)» (HTML). Consultado el 11 de febrero de 2013.
  2. de la Vega, Garcilaso, Inca, (1609). Los Comentarios Reales de los Incas. 
  3. Cerrón-Palomino, Rodolfo (1995). La lengua de Naimlap. Reconstrucción y obsolescencia del mochica. Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú. ISBN 84-8390-986-3, ISBN 978-84-8390-986-7. 
  4. Karen Spalding, De indio a campesino, Lima, 1974; José Oscar Frigerio, La rebelión criolla de Oruro. Principales causas y perspectivas, Anuario de Estudios Americanos, tomo LII, nº 1, Sevilla, 1995.
  5. Lenz, Rodolfo (1905-1910). «443. CHOLO» (pdf). Diccionario etimológico de las voces chilenas derivadas de lenguas indígenas americanas. Santiago: Universidad de Chile. pp. 311. http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0038306.pdf. 
  6. Medina, José Toribio (1928) (ASP). Chilenismos: apuntes lexicográficos. Santiago, Chile: Soc. Imp. y Lit. Universo. pp. 120. http://www.memoriachilena.cl/temas/documento_detalle.asp?id=MC0012917. Consultado el 24 de diciembre de 2012. 
  7. Diario El Telégrafo (12 de octubre de 2011). «Censo revela que los ecuatorianos aceptan sus orígenes étnicos». Consultado el 24 de septiembre de 2012. «De los 14’483.499 ecuatorianos, el 71,99% se autoidentificó como mestizo, el 7,4% como montubio, el 7,2% como afroecuatoriano, el 7% como indígena, y el 6,1% como blanco. [...] El 49,1% de los indígenas corresponde a hombres y el 50,9% a mujeres; el 50,7% de afroecuatorianos son hombres y el 49,3% son mujeres; el 53,3% de montubios son hombres y el 46,7% son mujeres; y 49,1% de mestizos son hombres y el 50,9% son mujeres. [...] Tras hacer una comparación con los datos del Censo de Población de 2001, Jorge García, director subrogante del INEC, explicó que el porcentaje de afroecuatorianos e indígenas subió y el número de blancos y mestizos bajó. En el 2001 los afroecuatorianos apenas eran el 4,97% del total de la población, los indígenas el 6,83%, los mestizos el 77,42% y otros el 0,32%.».

Bibliografía[editar]

  • Dulitzky, Ariel: A Region in Denial: Racial Discrimination and Racism in Latin America, en Beyond Law 24. 2001
  • Molina de, Alonso: Vocabulario en Lengua Castellana y Mexicana. 1571
  • Palma, Ricardo: Tradiciones Peruanas