La casa de Bernarda Alba
| La Casa de Bernarda Alba | |
|---|---|
| Autor | Federico García Lorca |
| Género | Teatro |
| Subgénero | Drama |
| Tema(s) | Tradición de la España Profunda |
| Publicado en | 1945 |
| Editorial | Espasa |
| País | |
| Fecha de publicación | 1936 |
| Formato | Libro |
| Páginas | 252 |
La casa de Bernarda Alba es una obra teatral en tres actos del escritor Federico García Lorca, escrita posiblemente en 1936.[1]
La obra cuenta la historia de Bernarda Alba que, tras haber enviudado por segunda vez a los 60 años, decide vivir los próximos ocho años en el más riguroso luto. En la obra destacan rasgos de la 'España profunda' de principios del siglo XX que vivía en una sociedad tradicional muy violenta en el que el papel que la mujer jugaba es secundario, mezclado con un fanatismo religioso y el miedo a descubrir la intimidad. Con ella viven cinco hijas: Angustias, Magdalena, Amelia, Martirio y Adela.
Sin personajes masculinos en escena. El apellido de las mujeres de la obra es simbólico y significa castidad.
Contenido |
[editar] Historia
[editar] Análisis
La casa de Bernarda Alba es considerada por algunos críticos como una tragedia, y por otros como un drama, siguiendo la opinión del propio autor. Muchos han opinado que es la culminación de un largo proceso evolutivo del dramaturgo, desde el modernismo al vanguardismo y de ahí a su fase de plenitud. Hay que resaltar en primer lugar su concepción del teatro. Rechaza el teatro burgués de Jacinto Benavente, pues su único fin es lucrativo. Tampoco le agradaba, especialmente al final, el verso. Esto no quiere decir que rechace la poesía en el teatro, más bien la personaliza. En cambio muestra su simpatía por el teatro popular o marginal: el guiñol, el vodevil, etcétera.
Posiblemente, las frases que mejor aclaran su idea sobre el teatro son éstas, formuladas en 1936 cuando leía a sus conocidos La Casa de Bernarda Alba:
Muestran estas palabras la dimensión humana del teatro en la que debe el lector sentir como los personajes a lo que ayuda el tratamiento realista de la obra.
[editar] Planteamiento
Tras la muerte de su segundo marido, Antonio María Benavides, Bernarda Alba decide recluirse y guardar rigurosísimo luto, tanto ella como sus cinco hijas. El luto es roto por la llegada de Pepe el Romano, que pretende a la mayor, Angustias. Si bien es una costumbre real, Lorca lo retrata insinuando que además de ser "un drama de las mujeres en los pueblos de España", tiene también la intención de documental fotográfico. La obra comienza con la entrada de las sirvientas hablando del despotismo de Bernarda y con la llegada inmediata de esta, confirmando su riguroso trato a ellas y sus hijas, e imponiendo silencio. Cuando la hija mayor hereda una fortuna grande que atrae a un pretendiente (Pepe el Romano), celos y pasiones se desatan en la casa, desembocando en un final trágico, el suicidio de la más joven, Adela, quien no quiere someterse a la voluntad de su madre y piensa que su amado fue asesinado por su madre de un disparo. Bernarda finaliza la obra diciendo que su hija ha muerto virgen, así mostrando su preocupación social, la cual es más importante que la muerte de su hija.
[editar] Personajes
Hay que recalcar la mezcla característica de Lorca de los personajes. Por un lado son estereotipos, ya que representan una figura. Pero también tienen detrás su historia, sus sentimientos. Es necesario resaltar que solamente aparecen mujeres, pues es un drama sobre ellas.
- Bernarda (60 años): Una carga negativa se centra en ella. Es tirana, hipócrita, déspota y blanco de casi todas las críticas de la obra. Su lenguaje es indicativo de su carácter, así como el uso reiterado de fórmulas prescriptivas. El hecho de que se apoye sobre un bastón es símbólico y representa un báculo de poder. Con su forma de ser, representa también el orden español estricto y represivo. Su motivación es contar con una reputación perfecta. Basa su honor en un modo de pensar tradicional y rancio. Bernarda es paradójica pues es la más masculina de todas a la vez que constituye una barrera entre sus hijas y los hombres.
- Angustias (39 años): Es la hija mayor, nacida del matrimonio de Bernarda con su primer esposo. Se piensa casar con Pepe el Romano gracias a su dinero. Aunque es consciente de ello, le es indiferente, ya que su único deseo es salir de la casa y del poder de su madre. Tras casi 40 años no quedan en ella pasiones ni alegrías.
- Magdalena (30 años): Es la segunda hija de Bernarda y la que más quería a su difunto padre, llegando incluso a desmayarse durante el primer responso de la misa funeral. Está convencida de que nunca se casará, y habría deseado haber nacido varón. Tanto ella como Amelia han aceptado el poder de su madre con resignación. Representa la aceptación, el respeto a la autoridad de los mayores y la admiración a la determinación de su hermana menor Adela, capaz de enfrentarse con el orden asfixiante de la casa de Bernarda Alba.
- Amelia (27 años): La tercera hija de Bernarda posee el carácter más tímido y asustadizo de todos. Apenas habla a lo largo de la obra. Ella sigue teniendo una fe inocente en que el matrimonio debe ocurrir por amor y no por otra razón.
- Martirio (24 años): Es quizá el personaje más complejo de todos. Su madre frustró su boda con el joven Enrique Humanas por ser éste hijo de un gañán. Siente resentimiento y grandes celos de su hermana menor, ya que ve impotente como ésta atrae a Pepe el Romano. Ha sido quebrada por la autoridad de su madre y es la hija que más sufre por la sobreprotección y falta de libertad. También es la más fea de todas las hermanas y su motivación es el miedo.
- Adela (20 años): La hija más joven de todas. No está dispuesta a someterse a la tiranía materna y todo en ella es vitalidad. Desafía la moral establecida, llegando incluso a romper el bastón de su madre, aunque le es imposible vencerla y esto la lleva a un destino trágico.
- La Poncia (60 años): Es la criada principal de la casa. Sería casi de la familia, pues Bernarda y ella se criaron juntas desde la niñez, de no ser por el clasismo imperante. Es la principal confidente de Bernarda pese al odio que siente por ella. Destaca su habla popular y colorida. Es la antítesis de Bernarda y su conciencia en la obra. Su nombre evoca a Poncio Pilato, quien pudiendo intervenir decide lavarse las manos en la crucifixión de Jesucristo en la Biblia. Poncia cree que una mujer sin un hombre no es algo natural.
- María Josefa (80 años): La madre de Bernarda es una anciana aparentemente loca cuyas palabras dicen verdades reales y poéticas. Expresa lo que ninguna de las hijas se atreve a decir: el deseo de libertad, de amor, de maternidad, etcétera. Da una mala imagen de Bernarda, por lo que ésta la mantiene siempre encerrada en el desván. Sus referencias al mar (casarse en la playa, llevar perlas, etc.) son parte de la imaginería poética de García-Lorca y están relacionadas con el origen de la vida.
- Mujeres 1º,2º y 3º: Son mujeres de pueblo, cotillas y a la vez criticonas y fingen una amistad con Bernarda.
- Pepe el Romano (25 años): En la obra no aparece físicamente en ningún momento, aunque es omnipresente. Es el catalizador de todas las pasiones e iras en la casa.
- Prudencia (50 Años): Amiga de Bernarda
- Criada (50 Años): Es la segunda criada de la casa.
[editar] Temas secundarios
- Las apariencias: En toda la obra Bernarda expresa su deseo de que toda la problemática quede en el interior de la casa sin traspasar las paredes de ésta, es así que el autor utiliza la metáfora del color de las paredes de la casa que es nombrado en la introducción a cada acto, mostrándose blanquísimo en el primero, blanco en el segundo acto conforme se entra a la casa y finalmente blanco ligeramente azulado en el patio interior de ésta.
- El odio: Las hermanas sin quererlo ni buscarlo se ven encerradas en una casa durante ocho años, en un luto exagerado. Todas ven cómo la única que se salva de este cruel destino es Angustias, ya que es la hija del primer marido de Bernarda, y encima se lleva al mejor galán del pueblo, con lo que el odio entre las hermanas se incrementa a medida que avanza la obra.
- La envidia: Angustias es el mejor partido de la casa de Bernarda, con lo que Pepe el Romano decide ir a por ella. Adela considera que la mejor cualificada tanto físicamente como por edad es ella, pero aún así Pepe el Romano se queda con la más rica. Tanto Martirio como Adela envidian lo que le está ocurriendo a su hermana, y Martirio ve cómo, a su vez, Adela está por las noches con Pepe, así que, poco a poco, se crea un gran conflicto entre ellas.
- El dinero: En esta obra se habla mucho de las clases sociales y por lo tanto del dinero y los bienes de cada uno. El dinero en la casa de Bernarda se centra en Angustias, aunque podemos considerar que la familia Alba pertenece a la clase media. En la obra hay muchas discusiones por el dinero porque Angustias se lleva al galán más guapo del pueblo solo por su dinero.
- El poder implícito de la jerarquía intrínseca y extrínseca: Dentro de la misma casa de Bernarda, es claramente evidente que existe una jerarquía entre las habitantes del hogar. Obviamente, por encima de todas queda Bernarda Alba, quien no solo pertenece a la clase alta, sino que también es dueña de la casa. Después de ella, están las cinco hermanas y dentro de este mismo grupo existe otra escalera jerárquica. Angustias, la hermana mayor, es la heredera de las fortunas del primer esposo de Bernarda, y por lo tanto es la más rica y poderosa de las hermanas, seguidas por María Josefa, madre de Bernarda. Finalmente, se encuentran las empleadas de la casa, quienes pertenecen a la clase social más baja y sirven a todas las habitantes de dicho lugar. Esta cadena de poderes es extrínseca ya que la posición que se ocupa es otorgada como resultado de la cantidad de bienes y la abundancia de capital que el personaje tenga. La otra cadena de poderes es aquella en la que la posición del personaje es independiente de las posesiones de este. Esto se refleja cuando Bernarda está ausente en el escenario, ya que los personajes presentes se comportan como iguales sin importar su rango social. En estas ocasiones, las posiciones en esta jerarquía se definen por el poder que cada personaje tiene sobre otros. Por ejemplo, La Poncia se muestra superior a las hermanas en el Acto Segundo cuando demuestra tener ojos por toda la ciudad al advertir a Adela diciendo: "No me desafíes, Adela, no me desafíes. Porque yo puedo dar voces, encender luces y hacer que toquen las campanas." Como esto demuestra, La Poncia no tiene poder económico, pero esto no le quita la posibilidad de influir a la sociedad.
[editar] Tono y ambiente
Debe resaltarse la progresión dramática del conflicto principal. A medida que progresa la narración, nos adentramos más en la casa y, simbólicamente, en las almas de las personas. Cada incidente está perfectamente trabado con el anterior y el siguiente logrando así un magnífico encadenamiento de la acción, reforzado sin duda por el hecho de que no haya escenas, siendo la maestría de Lorca a la hora de estructurar el drama es notorio en cuanto a la fluidez, la naturalidad de los personajes a la hora de entrar y salir en el verso únicamente para escenas de máximo drama.
- La riqueza costumbrista, nos ponemos en contacto con el pueblo y somos testigos de todo lo que ahí ocurre.
- Documental fotográfico: se apreciará constantemente el juego entre el blanco y el negro, que subraya el carácter espectacular de la obra, el luto y la pureza del honor, y que contrasta con los cuadros colgados en las paredes que si pueden incluír formas bucólicas, y quizá color.
- Temas costumbristas relacionados con la vida real de las mujeres andaluzas.
- Tensión y encierro: falta de hombres, sexo y amor, falta de espacio (los decorados sencillos no cambian y eso resulta en un sentido de reclusión y una cárcel sin escape
- Sin embargo, el realismo está cargado por una importante dimensión simbólica y un desmesurado argumento, por lo que se define como realismo poético.
Ambiente psicológico: dolor, falta de amor, rabia, odio, envidia.
[editar] Simbología
Lorca estaba fuertemente influido por el simbolismo, común en la Generación del 27. Unos cuantos símbolos en esta obra son:
- La Naturaleza (agua, perlas, estrellas y animales): sed como referencia al deseo sexual (véase el sofoco: por eso Bernarda quiere cerrar ventanas y Adela/Martirio tienen sed. El caballo cuando da coces tiene sed). El pueblo no tiene ríos (igual a vida) pero sí pozos (oscuros símbolos de muerte). Se contrastan las referencias al agua estancada/envenenada de los pozos con el agua limpia e infinita de mar (con el que se asocia María Josefa). Las perlas del anillo de Angustias; su casamiento es un modo de escapar. La fascinación de Adela con las estrellas representa su deseo de escapar y brillar. El caballo representa la opresión de la energía sexual.
- La luna: viene dado por el hecho de que Adela adora la luna y las estrellas símbolo de erotismo, lo cual nos habla de su pasión con Pepe el Romano y su deseo por poseerlo, ya que habla de lo bonita que es la noche con la luna y sus estrellas, lo cual nos descubre su deseo de libertad.
- Blanco-negro (viene reforzando la idea del documental fotográfico): blanco para lo positivo en general (la vida, la libertad, la sexualidad) mientras que lo negro se refiere a la muerte (Adela muere de noche) y al fanatismo religioso (luto).
- El color blanco: el blanco de las paredes de la casa se va apagando a medida que transcurre la trama, pasando de blanquísimas (Acto 1) a "ligeramente azuladas" (Acto 3), lo que simboliza la pérdida de la pureza (tema que obsesiona a Bernarda) a lo largo de la obra.
- El color verde: significa la rebeldía en Lorca. Lo demuestra mediante el vestido verde que luce Adela y el abanico que usa, ella es la única de las hijas que se rebela contra la voluntad de su madre. El verde es también representación de la muerte para Lorca, así lo podemos apreciar en el mismo personaje de Adela (vestida de verde) que acabará su vida trágicamente.
- El calor reinante: contribuye a intensificar la tensión dramática y a moldear el carácter triste de los habitantes de las tierras secas frente a la de los habitantes de las tierras húmedas. Además, se asocia también con el hado y la fatalidad de los personajes.
- El bastón: simboliza el poder tiránico de Bernarda. Cuando Adela lo rompe acaba la tiranía, muestra la rebeldía de Adela. El bastón también es un símbolo fálico por la forma que tiene. En tercer lugar, el bastón simboliza la ceguera de Bernarda ante las pasiones de sus hijas.
- Los nombres de los personajes: Bernarda (masculina y significa “con fuerza de oso”), Angustias (oprimida y deprimente), Martirio (atormentada), Magdalena (nombre bíblico y como el dicho de llorar como una Magdalena), Amelia (significa “sin miel”), Adela (significa de “naturaleza noble” aunque también puede proceder del verbo “adelantarse”) y María Josefa (María significa la madre de Jesús y José significa el padre de Jesús; simboliza la edad del personaje).
[editar] Diálogo y lenguaje
La maestría del diálogo es indudable. Cada cual habla según su carácter y las réplicas son cortas y vivaces, con lo que adquiere toda la obra un carácter muy real. Esto lo refuerza con la técnica tan característica de Lorca llamada "poetización del lenguaje cotidiano", que dota a los personajes de una sensibilidad más elevada, al elevar poéticamente hablas populares del lenguaje cotidiano como refranes populares.
[editar] Los nombres
Lorca presenta algunos nombres fuertes en la obra. Los nombres reflejan la personalidad de los personajes y facilitan la manera en que los espectadores ven a los personajes. De esta manera, los nombres tienen el poder para darle fuerza a la obra.
Los nombres de Bernarda, Angustias, Martirio y Magdalena se relacionan con las acciones que muestran:
- Bernarda: es una persona de carácter fuerte en la obra. Cuando ella entra a la obra grita, “¡Silencio!” y “Menos gritos y más obras,” (341).[2] Bernarda trata de controlar a cada persona en su casa de una manera opresiva. La manera en que ella siempre encierra a sus hijas en la casa y poniendo a María Josefa en un cuarto cerrado muestra su manera dictatorial y masculina.
- Angustias: cuando Angustias está hablando con la Poncia y sus hermanas, dice, “Afortunadamente, pronto voy a salir de este infierno,” (351).[2] Es obvio que ella no es feliz en la casa de Bernarda Alba, en donde ha vivido por más de la mitad de su vida. Ella quiere darle su mano a Pepe el Romano para escapar de la casa. Todas las hermanas y la Poncia creen que Pepe quiere a Angustias solo por su dinero y nada más. Magdalena dice, “está vieja, enfermiza, y que siempre ha sido la que ha tenido menos méritos de todas nosotras,” (348).[2]
- Martirio: al final de la obra, Martirio está al lado de Bernarda cuando Bernarda atenta contra la vida de Pepe con una escopeta. Después, Martirio le dice a Adela, “Se acabó Pepe el Romano,” (372).[2] Sin embargo, no es verdad que él está muerto. Ella solo quiere causarle devastación a su hermana, porque le quiere mucho a Pepe. Ella nunca quiere ver a Adela con él. De hecho, expresa el odio intenso que siente por Adela: “Hubiera volcado un río de sangre sobre su cabeza,” (372).[2] En el acto segundo de la obra, Martirio se roba el retrato de Pepe que tiene Angustias y lo pone entre las sábanas de la cama. Después de decir que no lo tiene, la Poncia encuentra el retrato y le informa a Bernarda. Martirio responde que solamente es una broma hacia Angustias. Solamente dice esta mentira para protegerse asimismo y la verdad de sus sentimientos por Pepe.
- Magdalena: este nombre indica que ella es una persona triste, deprimida y que llora mucho. Cuando Magdalena está hablando de la boda con su familia, dice, “Prefiero llevar sacos al molino. Todo menos estar sentada días y días dentro de esta sala oscura,” (343).[2] Es obvio que ella no tiene una vida feliz, especialmente cuando dice, “Malditas sean las mujeres,” (343).[2] Ella sufre mucho de su género. Magdalena es la persona más devastada por la muerte de su padre. En las palabras de la Poncia: “Era la única que quería al padre,” (339).[2] La Poncia también revela, “En el primer responso se desmayó la Magdalena,” (339).[2] Cuando Magdalena entra en la obra, está llorando mucho y Bernarda dice, “Magdalena, no llores; si quieres llorar te metes debajo de la cama,” (341).[2]
Otros nombres en la obra
- Amelia: amable.
- Adela: de carácter noble.
- La Poncia: nombre relacionado con Poncio Pilatos.
- Prudencia: una de las cuatro virtudes cardinales, que consiste en discernir y distinguir lo que es bueno o malo para seguir o huir de ello.
[editar] Representaciones destacadas
- Teatro (Estreno mundial, 8 de marzo de 1945 en el Teatro Avenida de Buenos Aires). Intérpretes: Margarita Xirgú (Bernarda Alba), Antonia Herrero (Poncia), Teresa Serrador, Carmen Caballero, Teresa Pradas, Pilar Muñoz, Isabel Pradas, María Gámez, Luz Barrialo, Emilia Milán, Susana Canales.
- Teatro Teatro de Ensayo La Catátula, Madrid, 1950. (Estreno en España). Intérpretes: Amparo Reyes (Bernarda Alba), Antonia Herrero (Poncia), Lola Gaos, Maruja Recio, Berta Riaza, Carmen Ferreira, María Luisa Romero, Consuelo Muñoz.[3]
- Teatro Teatro Goya, Madrid, 1964. Dirección: Juan Antonio Bardem. Intérpretes: Cándida Losada (Bernarda Alba), Julieta Serrano, Alicia Hermida, María Frances, María Bassó.
- Teatro Teatro Zorrilla, Valladolid (1976). Intérpretes: Ismael Merlo (Bernarda Alba), María José Goyanes, Carmen Carbonell, Encarna Paso, Julieta Serrano, Mercedes Sampietro, Asunción Sancho.
- Teatro (1984 el Teatro Español de Madrid). Dirección: José Carlos Plaza. Intérpretes: Berta Riaza (Bernarda Alba), Mari Carmen Prendes (Poncia), Aurora Redondo, Ana Belén, Pilar Bayona, Enriqueta Carballeira, Mar Díez, Paca Ojea.
- Teatro Teatro Rafael Solana, México (2002). Interpretes: Ofelia Guilmain (Bernarda Alba), Laura Zapata, Olivia Bucio, Azela Robinson, Angelica Vale, Maria Rubio, Aurora Molina.
- Cine (1982, La Casa de Bernarda Alba, México). Interpretes: Amparo Rivelles (Bernarda Alba), Magda Guzmán, Rosenda Monteros, Marta Zamora, Alicia Montoya, Isabela Corona.
- Cine (1987, La casa de Bernarda Alba). Intérpretes: Irene Gutiérrez Caba (Bernarda Alba), Florinda Chico (Poncia), Ana Belén, Vicky Peña, Enriqueta Carballeira, Mercedes Lezcano.
- Television (1974, La casa de Bernarda Alba, México). Interpretes: Ofelia Guilmain (Bernarda Alba), Ofelia Medina, Diana Bracho, Rosenda Monteros, Lucia Guilmáin, Beatriz Sheridan, Ada Carrasco.
- Televisión (1991, The House of Bernarda Alba, Estados Unidos). Intérpretes: Glenda Jackson (Bernarda Alba), Joan Plowright.
- Teatro (1992, Teatro María Guerrero, Madrid). Intérpretes: María Alfonsa Rosso (Bernarda Alba), María Galiana (Poncia), Asunción Sánchez, Matilde Flores, María Jesús Lara, Isabel de Osca.[4]
- Teatro (2000, en el Teatro Lope de Vega, Sevilla). Intérpretes: María Jesús Valdés (Bernarda Alba), Julieta Serrano (Poncia), Gloria Muñoz.
- Teatro (2009, en el Teatro Español de Madrid). Intérpretes: Nuria Espert (Bernarda Alba), Rosa María Sardà (Poncia), Rosa Vila, Marta Marco, Nora Navas, Rebeca Valls, Almudena Navas.
- Televisón, en 1999, Televisión Nacional de Chile (TVN) realizó una teleserie basada en esta obra, la cuál se llamó Aquelarre.
[editar] Adaptaciones
- La casa de Bernarda Alba (1987)[5]
- The House of Bernarda Alba (1991)
- Rukmavati ki Haveli.1991 India. film de Govind Nihlani.[6]
- Bernarda Alba, [Lincoln Center]] 2006, con Phylicia Rashad[7]
- ópera La casa de Bernarda Alba de Miguel Ortega[8]
[editar] Referencias
- ↑ Federico García Lorca, Antología comentada, ed. lit. de Eutimio Martín, Madrid, Ediciones de la Torre, 1989 (Germinal Series). Vol. 2. Teatro y Prosa, pág. 244. ISBN 978-84-86587-21-5.
- ↑ a b c d e f g h i j García Lorca, Federico (2008). By Carmelo Virgillo, L. Teresa Valdivieso, and Edward H. Friedman. ed. "La casa de Bernarda Alba." Aproximaciones al estudio de la literatura hispánica (6th edición). Boston: McGraw Higher Education. ISBN 9780073513157.
- ↑ Diario ABC (ed.): «Estreno de La casa de Bernarda Alba, de García Lorca» (22 de marzo de 1950). Consultado el 7 de noviembre de 2011.
- ↑ Diario ABC (ed.): «Ejemplar versión andaluza de La casa de Bernarda Alba» (3 de septiembre de 1992). Consultado el 7 de noviembre de 2011.
- ↑ Smith, Paul Julian (1996). Vision Machines: Cinema, Literature, and Sexuality in Spain and Cuba, 1983-1993. Verso. pp. 20. ISBN 1859840795.
- ↑ Hood, John W. (2000). The Essential Mystery: The Major Filmmakers of Indian Art Cinema. Orient Longman. pp. 459. ISBN 8125018700.
- ↑ Brantley, Ben (07-03-2006). «Sex and a Monster Mother Seething in Sunny Spain». New York Times. Consultado el 28-10-2008.
- ↑ [1]
- Maurer, Christopher. 1992. Introduction. Three Plays. Federico García Lorca. Trans. Michael Dewell and Carmen Zapata. London: Penguin. ISBN 0-14-018383-3.