Yanko González

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Yanko González Cangas
Yanko González por Carsten Maltendorf
Información personal
Nacimiento 1971
Santiago de Chile
Nacionalidad Chilena
Educación
Educado en
Información profesional
Ocupación Poeta, Antropólogo
Género Poesía Ver y modificar los datos en Wikidata

Yanko González Cangas, poeta (Santiago de Chile, 1971). Su obra poética -experimental y heterodoxa- se ha centrado en las fricciones culturales de la exclusión juvenil, territorial, racial y nacional. Es uno de los autores más destacados de los poetas chilenos que emergen en los años 90', aunque muchas de sus claves estéticas y políticas se apartan de aquella generación.

Referencias Biográficas[editar]

Estudia en el Internado Nacional Barros Arana y se radica en Valdivia desde 1990. En el año 2000 se afinca en Barcelona para regresar a Chile en 2005. González es autor de varias antologías de poesía joven chilena y latinoamericana y de ensayos y artículos sobre literatura y antropología. Su obra poética ha merecido diversos reconocimientos, entre ellos, la Beca del Fondo Nacional del Libro y la Lectura (1996 y 2006), el Premio Arte Joven Gabriela Mistral (2000); y el Premio de la Crítica (2008). Parte de su obra se ha traducido al Inglés, Francés, Alemán y Portugués y ha sido incluida en múltiples antologías de poesía chilena y latinoamericana. El autor ha sido invitado a diversos encuentros nacionales e internacionales de escritores, entre ellos "Poesía de Paso" (Maison de l'Amérique latine, París); "Foro Social de las Artes" (Valencia); “La poesía tiene la palabra” (Casa de América, Madrid); “Poesie, Poesie” (Universidad de Lille, Francia); Chile-Poesía (Santiago); XXV Feria del Libro de La Habana; "Salida al Mar" (Buenos Aires), "Poquita Fe" (Santiago); "Latinale" (Berlín); XV Encuentro Internacional Escritores de Monterrey (México); “Poesía En Voz Alta” UNAM (México D.F.) y en el 46th Poetry International Festival de Rotterdam. Su obra aparece recogida en diversas antologías de poesía chilena e hispanoamericana, entre las que se cuentan: "Poesía Joven Chilena" (Santiago, Editorial Universitaria, 1999); "Al Tiro. Panorama de la Nueva Poesía Chilena" (Buenos Aires, Vox, 2001); "Diecinueve. Poetas Chilenos de los Noventa" (Santiago, J.C. Saéz Editor, 2006); "Bajo Sur. Poesía Actual" (París, Université París 8-Saint-Denis, 2006); "Los Cuatro Puntos Cardinales son Tres: Norte y Sur: Panorama de la Poesía Chilena" (Lira, La Habana, 2008); "Soda Cáustica. Cinco Poetas Latinoamericanos" (Valencia, 2009); "Cuerpo Plural: Antología de la Poesía Hispanoamericana Contemporánea" (Editorial Pre-Textos, 2010) y "The Alteration of Silence: Recent Chilean Poetry", (Estados Unidos, 2013). Yanko González es además, doctor en Antropología, académico de la Universidad Austral de Chile (de la cual fue Decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades por dos períodos -2011/2017-) y actualmente es Director de la Editorial de la misma casa de estudios.

Obra[editar]

  • La Muerte Se Está Fumando Mis Cigarros, traducción y notas de poemas de Charles Bukowski (en co-autoría con Pedro Araya), Santiago, 1996
  • Metales Pesados, Valdivia, 1998
  • Héroes Civiles & Santos Laicos (Entrevistas a 13 escritores chilenos), Valdivia, 1999
  • Carne Fresca. Poesía Chilena Reciente (en co-autoría con Pedro Araya), México, 2002
  • Poesía, poesía. 3 poètes du Chili, Université Lille/Action Culture, Francia, 2002
  • Zurdos. Última Poesía Latinoamericana (en co-autoría con Pedro Araya), Madrid, 2005
  • Alto Volta, Valdivia, 2007 (Premio de la Crítica, 2008)
  • Me Tradujo González, Buenos Aires, 2008
  • Elabuga, Valdivia, 2011
  • Metales Pesados (reedición), Santiago, 2017

Referencias Críticas Investigadas[editar]

Yanko González, Metales Pesados, 1998

SOBRE METALES PESADOS:


(…) Yanko González elabora un libro sorprendente y cáustico, con una estética derivada de la vanguardia. (…) Las variantes fonéticas de la obra son infinitas, surgen desde su intensa constelación y se movilizan en el estallido interno de una estética concreta que transgrede y desacraliza cualquier disposición anterior. También cualquier campo semántico que haya sido celosamente cuidado por algún cuerpo de sostenido apego con el idioma. La nueva estética de esta obra es, por lo tanto fundacional y recoge con ello todo el vértigo que en sí misma puede contener. Isabel Amor Illanes (Diario El Siglo, 4 de septiembre de 1998).

(…) Nos encontramos con el lenguaje y la ley de la calle, con imágenes violentas y gráficas. (…) Sin mediación estética en función de embellecer el discurso. Este brota crudo y pesado, como ya lo insinúan el propio título del libro, el formato grande y su portada negra. No hay más inspiración que la palpada y vivida cultura chilena, dejando que fluya libre la expresión como lenguaje hablado y atrevido. (…) se observa algo del ojo cinematográfico de Gonzalo Millán, de aquella voz desacralizadora y aparentemente objetiva en donde la humanidad del hablante aparece siempre implícita. En “Las escenas son sencillas”, González presenta una serie de intromisiones en la vida íntima de una pareja sumergida en un abismo violento y feroz. (…) Sin duda, una poesía sin tregua, poderosa, de peso, que no se derrumba así no más”. Jessica Atal (Revista de Libros, El Mercurio, 1999).


"La reiteración minimalista -cromática, fónica, epistémica- propia de la estructuración expresiva del lenguaje y las atmósferas pertenecientes a la cultura popular constituyen una parte, no menor, del denso repertorio de modalidades expresivas empleadas por el autor de Metales Pesados (...) La ironía -casi todo es aquí es esa pasta- proviene del culteranismo (la "literatura", la comedia negra cinematográfica, la psicología buwoskiana, la antropoiesis) que al estrellar su casquete conceptual sobre la rizada superficie del habla vulgar, se fragmenta en pequeños episodios de difícil dialógica, cobijados todos por el absurdo global y la ausencia de felicidad". Clemente Riedemann (Catálago de la poesía, 1999).

"Metales Pesados, recopilación de poemas del joven poeta chileno Yanko González, está centrada en las tribus de jóvenes marginales urbanos, a los que describe de modo hiperrealista. Es más que una obra poética experimental (...) que se distingue por su originalidad y por su fuerza, que obliga a revisar las fronteras entre los géneros literarios y los saberes narrativos sobre el ser humano, situándose al centro de la polémica platónica relativa al lugar del poeta dentro de la polis, aunque en este caso sea la polis, o quizás la tribu, de los etnógrafos rodeados por la marginalidad urbana siendo ellos mismos marginales en la epistemología de las ciencias posmodernas (...). Opone la anestética de lo marginal a la estética de lo bello, pues no habla de lo “bonito”, sino que su intención es producir inquietud y choque, dentro de una pretensión desconstructivista". Hernán Neira (Revista de Estudios Filológicos, Nº 35, 2000).

“(…) La enumeración caótica y plena de ironía de que hace gala el autor, nos pone frente a un poeta de nuestro tiempo que con una difícil sencillez expresa con certeros y breves trazos un resumen del entrono, que se abre a las perspectivas de una textualidad contemporánea; que no desdeña nada, y que por el contrario suma a sus textos lo grande y lo pequeño del mundo, su épica y su minimalidad (…). En una prosa que no es poética, sino que un proema al estilo de los surrealistas, nos habla de la violencia y del olvido, como preludio de un encantamiento. (…) Desafía una infinidad de elementos que se consideran intocables: como sustituto de la solemnidad, emplea la blasfemia sin ambages; el egotismo anárquico; las frase irónicas se conviertes en apóstrofes directos; reemplaza la dicción elegante y la textura consistente por superficies ásperas (…)”. Milton Aguilar (Las Últimas Noticias, 3 de octubre de 1998, Santiago).

"Aunque el autor había publicado ya antes, innumerables inclusiones antológicas reafirman sus pergaminos, pero éste es su primer libro, pero qué libro. Confieso que ya me satisface su textura en sentido plástico. Peana, sostén o soporte de sus textos, vacilamos en llamar a estos meramente poemas, no es ostensible el recorte gráfico que los caracteriza; pero tampoco es el versicular de Lihn o de Zurita, aunque ya estemos más cerca. Un largo epígrafe -parece querer hablar de la profesión de González, antropólogo-, de Evans-Pritchard, implica un viaje al África Central, a un centro que todavía sigue siendo periferia. El epígrafe trata de previsiones antes de un viaje, ¿será entonces este libro una bitácora o un programa? Sospechamos que se trata si de un programa de etnopoesía, pero un viaje al centro marginal del lenguaje. (...) En el libro hay varios libros y confieso rendirme ante la falta de evidencia de su unidad. El título general es general pero alude también sólo a su primera parte. Hay otro: "El triángulo", con un dejo martinezco; otro: "Emperaire", refiere un periplo real y libresco por las etnografías magallánicas y hay otros. Entre éstos "Ceré Mi Sita" me parece el más aparentemente metapoético, pero a su manera lo son todos. Hay un recurso que se destaca, por eso mismo es sospechoso: En el centro hay un texto y abajo una aparente traducción o glosa o quizás sólo un intertexto actualizado, pero que en principio no tiene mucho que ver con el texto principal. No hay pistas, aunque sí algunas numeraciones de nota que aparentan remitir, repito, a una traducción o una glosa. Eso sólo lo sabe quien haya leído quizás esos originales, porque probablemente por ignorancia los interpretemos como apócrifos. No hay entonces concesiones (...) Un poema es así una constelación relativa o un universo con super novas, quasares, agujeros negros, es decir emergencia, marginalidad o desaparición de energías textuales. (...) Puesta en escena entonces de un texto que se observa y de un texto simulacro de observación, lírica y ciencia en aparente restregamiento, quizás para evitar que: "Quien añade ciencia añade dolor". Walter Hoefler (Revista LOGOS Nº 10, 2001).

Yanko González y Pedro Araya, ZURDOS, 2005


SOBRE ZURDOS:


“La selección, realizada por los también chilenos Yanko González y Pedro Araya, reivindica la confrontación y la polémica: tiene en cuenta, se advierte, a escritores que no se confunden con los mendicantes del poder y la poesía tal como se la entiende en sentido convencional. ZurDos reúne a treinta poetas nacidos entre 1961 y 1975: seis argentinos, seis chilenos, tres peruanos, dos costarricenses, dos cubanos, dos dominicanos, dos mexicanos, dos uruguayos, dos venezolanos, un boliviano, un ecuatoriano y una nicaragüense. Hay autores con varios títulos publicados, premios prestigiosos y difusión en Europa y Estados Unidos, y también poco conocidos y sin libro propio, como el chileno Nicolás Díaz Badilla, uno de los poetas más interesantes de la recopilación. González y Araya escriben un prólogo-manifiesto y Dobry, poeta y crítico rosarino residente en Barcelona, el epílogo. (…) En una antología las elecciones significan tanto como las exclusiones. Hay una doxa, dicen González y Araya, que estos zurdos (palabra que aquí nada tiene que ver con la izquierda política) cuestionan: aquella para la cual “el significante es siempre secundario y el poema siempre la manifestación parousíaca de una esencia trascendente, aquello que la lengua traduce”. (…) A diferencia de lo que ocurre en otras antologías, donde el que elige los textos está afuera del campo de exploración, los recopiladores son aquí parte interesada en el asunto, son contemporáneos de aquellos a los que examinan. Es cierto que difícilmente pueda haber inocencia o neutralidad científica: un poeta de una generación, al seleccionar a los de la siguiente, más bien propone su descendencia. Yanko González es autor de Metales pesados, texto de ruptura en la poesía chilena reciente (…)” Osvaldo Aguirre (Suplemento Radar Libros, Página 12, enero de 2005).


“(…) No se trata de una apuesta a recorrer un destino colectivo o inscripta en la estética del compromiso, sino que en ellos la misma lengua es indicio de una experiencia social determinada por la exclusión o la incuria del poder político. Tanto como los sucesos, o más aún que éstos, importa el acto verbal de contarlos, que se convierte en el acontecimiento central del discurso, donde abundan la ironía y un ácido humor, y en el que se mixturan sin ninguna marca de jerarquía los lenguajes mediático, político y publicitario (…). El elemento en común que articula, en general, los diversos textos es cierta indocilidad ante las reverencias y los trámites del buen decir de lo que sería la cultura oficial (…). Como señalan en la introducción los compiladores, Yanko González y Pedro Araya, la antología valora el lado "zurdo" como el sitio en que la "impureza", lo "sucio" y lo "defectuoso" son los materiales con los que enhebrar el lenguaje poético. Si el mito que se pone en juego es el de la trasgresión, la diestra sería la mano que bendice el canon oficial. Nos podemos preguntar pues si el canon poético no está constituido especialmente por aquello a lo que en la introducción se le asignan los calificativos de "impuro" y "defectuoso". Mientras que la pureza, la obediencia a las reglas, alisa toda anormalidad, la naturaleza misma del discurso poético moderno apela a una suerte de zona de exclusión en la que, si hay "fallas" o "defectos" de lenguaje, éstos no son percibidos como tales, sino por el contrario, como la máxima virtud del discurso. (…) Zur Dos. Última poesía latinoamericana expone parte de la poesía más interesante que se produce en nuestro continente y, en ese sentido, muestra un panorama amplio pero no difuso. Ensaya una retórica nueva, aunque no del todo aligerada de las filiaciones centrales de la cultura latinoamericana. Carlos Battilana, (Suplemento Cultura, La Nación, Buenos Aires, 26 de julio de 2005).

Yanko González, Alto Volta, 2007

SOBRE ALTO VOLTA:

“Alto Volta, del poeta Yanko González (…) es una nueva obra poderosa, finamente diseñada, con un odio hacia la poesía que no puede ser sino poesía”. Matías Rivas, (The Clinic Nº12, Año 9, diciembre de 2007).


“En 1998 se publica uno de los libros de poesía más inquietantes de la década en Chile, Metales Pesados, en el cual las llamadas "tribus urbanas" se toman la palabra, de manera problemática e insidiosa, a través de una escritura punzante y un montaje visual notable, concentrado en el texto y sus secuelas. Nueve años después, González Cangas edita Alto Volta, cuya factura sigue la línea objetual del anterior libro, así como su tono etnográfico, plagado de volteretas por parte del Hablante. Acá esas tribus "sin voz" dan paso lisa y llanamente al referente intelectual nacional y al arribismo chileno. Los metecos somos expuestos a un discurso cruzado, inestable e irónico, donde el Hablante es uno más de la tribu. Casi sin concesiones, el ritual de la autocomplacencia y el murmullo mental están dispuestos en este libro a modo de collage, donde las maneras de ser y existir chilenas, propias de lo que alguna vez se llamó mestizaje, son tensionadas desde varias perspectivas, disciplinares y territoriales (…). Francisca Lange Valdés (Diario El Mercurio, Revista de Libros, Suplemento Artes Y Letras. 20 de enero de 2008).

“González, obsesivo con las palabras al estilo de Juan Luis Martínez, va tras una forma de hablar que evita la claridad y, en un intento por concretar la idea, lista a una serie de personajes nefastos, traidores y mentirosos: su habla los delata, tuercen las palabras. González delata la torcedura y arma uno de los libros -con páginas que no son numeradas, sino "letradas"- más arriesgados y potentes de la poesía chilena actual”. Roberto Careaga (Suplemento Cultura, Diario La Tercera 24 de noviembre de 2007).

“No tiene apuros el poeta Yanko González: se demoró diez años en publicar su primer libro -Metales pesados- y otros diez en dar a conocer el segundo: Alto Volta, que acaba de aparecer en Valdivia bajo el sello de Ediciones Kultrún. Pese a su gusto por el goteo, González es una de las figuras más reconocidas de la poesía chílena actual, y en Alto Volta dispara sus mejores cartuchos: como para despedir el año con un conjunto de poemas a toda potencia. (…) En el libro, González lleva a su extremo su poética "zurda", es decir, que se interna en las zonas plegadas del lenguaje, a contrapelo de la corrección hispánica. Las exploraciones en busca de ese lenguaje raro, irregular, atravesado, en el que pudieran haber cúmulos de identidad, son totalmente descentralizadas: o sea, buscan su materia en las provincias, en las fronteras o en el habla de los inmigrantes”. Alfonso Cortínez T. (Las Últimas Noticias. Lunes 24 de diciembre de 2007).

“Alto volta es un satélite terrestre tripulado por homnis poco sapiens. Un espejo universal que Yanko González emplaza en el hígado de África para que desde ahí nos veamos las caras de una vez por todas y dejemos de mentirnos a nosotros mismos como especie. Así nos vamos de la tua fobia a la mia filia y de la mia fobia a la tua filia. Como siempre, hermanos, cuando la poesía pone el drama en evidencia, no hay por donde perderse”. Diego Maquieira (Diario La Nación 19 de diciembre de 2007).

Fuentes Consultadas[editar]

Enlaces externos[editar]