Nicanor Parra

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Nicanor Parra
Nicanor Parra en 2014.jpg
Nicanor Parra en 2014.
Nombre de nacimiento Nicanor Segundo Parra Sandoval
Nacimiento 5 de septiembre de 1914 (100 años)
San Fabián de Alico
Nacionalidad Flag of Chile.svg Chilena
Alma máter Universidad de Chile
Universidad Brown
Ocupación Poeta, profesor e investigador
Años activo 1935 - hoy
Empleador U. de Chile (1946-1968)
Lengua de producción literaria Castellano
Lengua materna Castellano
Género Poesía
Movimientos Antipoesía
Premios Nacional de Literatura,
Miguel de Cervantes Premio Cervantes
(ver todos)
Firma Firma-Nicanor-Parra.jpg
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Nicanor Segundo Parra Sandoval (San Fabián de Alico, Región del Biobío, 5 de septiembre de 1914) es un poeta, matemático y físico chileno cuya obra ha tenido una profunda influencia en la literatura hispanoamericana.[5]

Considerado el creador de la antipoesía, es para muchos críticos y autores connotados, tales como Harold Bloom, Niall Binns o Roberto Bolaño, el mejor o uno de los mejores poetas de Occidente.[3] [6] [7] El mayor de la Familia Parra —cantera de connotados artistas y músicos de la cultura chilena— ha sido galardonado con el Premio Nacional de Literatura 1969 y con el Premio Cervantes 2011, entre otros.

Tiene seis hijos, entre ellos Catalina, Colombina y Juan de Dios. La primera es artista visual,[8] mientras que Colombina y Juan de Dios, conocido en los círculos artísticos como Barraco Parra,[9] son músicos.

Su obra ha sido traducida a numerosos idiomas, incluyendo el inglés, francés, sueco, ruso, checo, finlandés y portugués.[10]

Biografía

Infancia y adolescencia

Hijo de Nicanor Parra, profesor primario y músico, y de Rosa Clara Sandoval Navarrete, tejedora y modista de origen campesino aficionada al canto de música folclórica, el futuro poeta nació en San Fabián de Alico, en el seno de una modesta familia que lo estimuló desde pequeño en el arte popular.[5] Debido a los frecuentes traslados generados por la cesantía durante la dictadura del general Carlos Ibáñez del Campo y por la personalidad bohemia y errática de su padre, el joven Nicanor debió alternar su residencia entre Santiago, Lautaro, Ancud y principalmente Chillán,[10] donde llegó a vivir al barrio de Villa Alegre a los doce años de edad.[5]

Nicanor es el único de sus hermanos que prosiguió estudios más allá de los primarios,[5] si bien la educación de su madre en todos ellos, integradora de las raíces de la cultura popular, fue fundamental en su desarrollo.[10] En 1927 fue matriculado en el Liceo de Hombres de Chillán, donde cursó hasta el quinto año de Humanidades, perteneciente al antiguo sistema educativo chileno.[5] Allí leyó a poetas modernistas[10] y chilenos tales como Manuel Magallanes Moure, y comenzó a escribir sus primeros versos, siguiendo el barroquismo sentimental y retórico de dichos autores.[5]

En 1932 huyó de su casa y se fue a vivir a Santiago, donde cursó el último año de secundaria en el Internado Nacional Barros Arana financiado por una beca de la Liga de Estudiantes Pobres.[5] Allí conoció y entabló amistad con Jorge Millas, Luis Oyarzún y Carlos Pedraza, con quienes tuvo gran afinidad artística.[10]

Juventud y formación profesional

En 1933 ingresó al Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, donde estudió Matemáticas y Física.[5] Para financiar sus estudios, trabajó junto a Millas y Pedraza como inspector del Internado Barros Arana.[10] En 1935, los tres amigos fundaron la Revista Nueva, distribuida entre los inspectores, profesores y alumnos del Internado. En ella Parra publicó su primer cuento, titulado «Gato en el camino»,[5] un irreverente texto en verso libre que le valió una amonestación del rectorado.[11] Por esta época comienza a imbuirse de la obra de artistas a los que no tenía acceso desde Chillán: poetas chilenos y españoles contemporáneos, traducciones de los surrealistas franceses y otras vanguardias europeas como el dadaísmo.[10]

En 1937 egresó del Instituto Pedagógico y regresó a Chillán para ejercer como profesor de matemática y física en el Liceo de Hombres. Ese mismo año publicó su primer poemario, Cancionero sin nombre, una obra todavía inmadura pero reveladora, por la cual recibió elogios de la poeta Gabriela Mistral[5] y obtuvo al año siguiente el Premio Municipal de Santiago. Los años siguientes continuó con su trabajo como profesor,[10] mientras aparecían antologías con algunos de sus poemas[5] y continuaba investigando nuevas formas de poesía.[10]

Gracias a una beca otorgada por el Institute of International Education, en 1943 viajó a Estados Unidos para estudiar un posgrado en mecánica avanzada en la Universidad Brown.[5]

Academia y consolidación artística

Regresó de Estados Unidos entre 1945 y 1946, para incorporarse como profesor titular de Mecánica Racional en la Universidad de Chile. Poco después, en 1948, fue nombrado director interino de la Escuela de Ingeniería de dicha casa de estudios, cargo que ocuparía durante veinte años.[5]

En 1949, gracias a una beca del Consejo Británico, se fue a estudiar cosmología por dos años a Oxford, Inglaterra. Su estancia en dicho país se prolongó hasta 1952, tiempo durante el cual tuvo la posibilidad de leer a diversos escritores europeos clásicos y de adentrarse en el psicoanálisis.[10] [5] El mismo año de su regreso, se unió con el poeta Enrique Lihn y el artista Alejandro Jodorowsky para montar Quebrantahuesos, una exposición de poesía mural realizada con recortes de periódicos donde utilizaron la técnica del collage.[5]

De su viaje a Inglaterra regresó casado con la sueca Inga Palmen.[12]

Las experiencias vividas en el extranjero, en países más desarrollados y con culturas tan distintas a la de Chile, fueron fundamentales para la gestación de su segundo poemario, Poemas y antipoemas (1954), donde el autor irrumpió con el nuevo concepto de antipoesía, el cual se oponía a toda la poesía tradicional entonces imperante en su país, encabezada por Pablo Neruda, Vicente Huidobro y Pablo de Rokha.[10] [5] [nota 2] A partir de esta obra y esta nueva manera de hacer poesía el autor comenzaría una intensa actividad literaria y se comenzaría a hacer conocido a nivel nacional e internacional.[5]

Internacionalización y proliferación literaria

Desde mediados de los años 1950 Nicanor Parra comenzó a realizar una serie de viajes al extranjero, siendo invitado a Estados Unidos, Unión Soviética, República Popular China, Perú, Panamá y México, entre otros países, tanto para realizar conferencias académicas como para asistir a talleres y otros eventos literarios.[5]

Invitado en 1959 al Congreso Mundial de la Paz en Pekín, vuela primero a Estocolmo, debido a que los viajes a los países del socialismo real, en esa época de la guerra fría, eran controlados por los organismos de seguridad occidentales. Visita a Artur Lundkvist, entonces secretario permanente de la Academia Sueca, y en casa de este conoce a la escritora Sun Axelsson, con quien se unirá sentimentalmente y que motivará, luego, el viaje de ella a Chile.

A partir de la década de 1960 la producción de Parra se hizo prolífica: Versos de salón (1962), Canciones rusas (1967), Obra gruesa (1969), Artefactos (1972), Sermones y prédicas del Cristo de Elqui (1977), Nuevos sermones y prédicas del Cristo de Elqui (1979), Chistes para desorientar a la poesía: Chistes parra desorientar a la policía (1983), Coplas de Navidad (1983), Poesía política (1983), Hojas de Parra (1985). Cada uno de estos libros revelan las premisas del modelo antipoético y la capacidad del poeta para hacerlo evolucionar.

Esta extensa trayectoria posicionó a Nicanor Parra como uno de los protagonistas de las letras chilenas desde la segunda mitad del siglo XX. Durante los años 1960 mantuvo buenas relaciones con Cuba y ejerció como profesor visitante en Estados Unidos. En 1968 renuncia a su puesto como director interino en la Universidad de Chile.[13] La influencia de su propuesta estética sobre la cultura nacional le valió obtener el Premio Nacional de Literatura en el año 1969.

Durante medio siglo la poesía fue el paraíso del tonto solemne hasta que vine yo y me instalé con mi montaña rusa

Nicanor Parra.[14]

En plena Guerra Fría, mientras asistía a un congreso de escritores en Washington D. C. con Francis Ponge y poetas comunistas de Oriente Medio, sufrió un malentendido que lo aquejaría por siempre. Durante el viaje fue engañado por la Casa Blanca para ser fotografiado con Pat Nixon, lo que le costó un quiebre de relaciones con Cuba (donde participaría como jurado en el Premio Casa de las Américas) y con otras personas de la izquierda política.[15]

Casa de Parra en el balneario de Las Cruces.

Durante el período del Régimen Militar en que se desarrolló la dictadura militar de Augusto Pinochet, Parra decidió, «por razones de supervivencia», alejarse un poco de la antipoesía para desviar su atención hacia el ecologismo político, y a través de él poder criticar al sistema desde un enfoque no ideológico y por tanto menos riesgoso.[15]

Reconocimientos y el centenario

Luego del retorno a la democracia en su país a comienzos de los años 1990, se reactivaron los reconocimientos en su nombre. Diversas instituciones y personas particulares intentaron postularlo al Premio Nobel de Literatura en tres ocasiones, los años 1995, 1997 y 2000. Con motivo del tercer intento de postulación, se realizaron diversas actividades en Santiago, como una Muestra de Artefactos Visuales, conferencias y conversatorios en torno a la antipoesía en el Coloquio Internacional de Escritores e Intelectuales de la Universidad de Chile, muestras audiovisuales sobre su vida y obra en los patios de La Moneda y en la Plaza de la Constitución, obras de teatro basadas en su obra y recitales de poesía en su nombre. Parra no consiguió la candidatura, pero en 2001 fue galardonado con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana de España. Acusando problemas de salud, el premio lo fue a recibir su hijo Juan de Dios, de manos de la Reina Sofía en el Palacio Real de Madrid.[5]

Nicanor Parra en 2005.
«El pago de Chile», instalación de su exposición Obras públicas (2006).

Utilizando esta serie de premios y homenajes como excusa, el autor comenzó a escribir sus autodenominados «discursos de sobremesa», en los cuales desplegó su pensamiento y crítica social. Varios de estos textos fueron publicados más tarde en su libro Discursos de sobremesa (2006).[5] Sus denominados «artefactos visuales», instalaciones basadas en el reciclaje que materializan la idea de los antipoemas,[16] fueron expuestos también en Estados Unidos y España. En 2006 se montó su exposición mediática Obras públicas en el Centro Cultural Palacio La Moneda, la que a través de instalaciones como «El pago de Chile» causó un gran revuelo en el país.[17] El mismo año apareció el primer volumen de sus Obras completas, convirtiéndose en la obra más vendida en la Feria Internacional del Libro de Santiago.[cita requerida]

En septiembre de 2010, días después de cumplir 96 años, comenzó una huelga de hambre en apoyo a la treintena de comuneros mapuches que ayunaban desde el 12 de julio del mismo año.[18]

El 1 de diciembre de 2011 fue galardonado con el Premio Cervantes, convirtiéndose en el tercer chileno en obtenerlo, luego de Jorge Edwards (1999) y Gonzalo Rojas (2003).[19] [20] Carmen Caffarel, directora entonces del Instituto Cervantes, expresó: «el Premio Cervantes reconoce esta vez no solo la valía de un creador universal, sino también la necesidad de la búsqueda de nuevas formas de expresión y la exploración de las fronteras comunicativas del ser humano».[21] Excusándose por su avanzada edad, Parra no asistió a la premiación, y envió en su lugar a su nieto Cristóbal Ugarte.[22]

La presidenta Michelle Bachelet visitó a Parra por la celebración de su centenario.

El 7 de junio de 2012 fue galardonado con el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda por su trayectoria y aporte a la literatura hispanoamericana. A partir de esta instancia, Niall Binns, miembro del jurado, editó La antología de Nicanor Parra según Niall Binns. El premio correspondió a 60 mil dólares, más un diploma y una medalla.[23] Parra tampoco asistió esta vez a la premiación, y durante la ceremonia su discurso fue leído nuevamente por su nieto Cristóbal.[24]

El 5 de septiembre de 2014 Parra cumplió cien años, por lo cual se organizaron una serie de actividades conmemorando su vida y obra, como exposiciones con sus artefactos y un «parrafraseo» masivo de uno de sus poemas, «El hombre imaginario». Parra se mantuvo alejado de los homenajes, y sólo recibió la visita de la presidenta Michelle Bachelet en su casa en el balneario Las Cruces.

Estilo

Un «artefacto» de Parra relacionado con la muerte, tema recurrente de su obra.

La poesía de Parra ha variado a través del tiempo, si bien desde sus inicios se ha tratado de una obra vanguardista, ávida en la búsqueda, favorecida por su faceta científica, de estructuras y mecanismos formales de creación. Su poesía es marcadamente política y contingente, y junto a sus antipoemas posmodernos y analíticos se sitúan también poemas ecológicos y otros de tradición oral, popular y local. Utilizando recursos del humor, el arte callejero y la cultura popular, Parra se ha caracterizado por democratizar la poesía, acercándola a lectores de distinto nivel socio-cultural.[7]

En cuanto al uso de la métrica, en sus primeros trabajos utilizó octosílabos para escribir romances criollos (Cancionero sin nombre, La cueca larga) y endecasílabos para sonetos paródicos («No hay olvido», «Hay un día feliz», Versos de salón), pero también comenzó a explorar desde temprano con el verso libre (Poemas y antipoemas). También son muy variadas tanto las voces de sus poemas (matemáticos, humoristas, locutores de radio, etc.) como sus registros (epitafios, conversaciones, discursos fúnebres, oraciones cristianas, tests, discursos de sobremesa, entre muchos otros). Más tarde llegaría a trabajar con los poemas visuales de sus conocidos «artefactos».[7]

Para Niall Binns, los personajes de sus poemas suelen estar desorientados y no comprenderse a ellos mismos ni a su entorno. Son, además, seres confusos y contradictorios, pero a diferencia de otros poetas como Darío, Huidobro, Vallejo o Neruda, también víctimas de una crisis ideológica y epistemológica moderna, en Parra sus personajes están totalmente expuestos y desamparados, y no consiguen evadirse de dicha crisis.[7]

Influencias

El poeta es un gran admirador de la obra de William Shakespeare y en particular de Hamlet.[11]

Su primer trabajo, Cancionero sin nombre (1937), estuvo fuertemente influenciado por Romancero gitano (1928) de García Lorca. Antes de viajar a Estados Unidos en 1943, conoció la obra de Walt Whitman, quien pese a tener una escritura grandilocuente y narcisista alejada a sus pretensiones, fue relevante para Parra tanto por su tono relajado como para sus exploraciones con el verso libre. De estas lecturas de Whitman surgieron en Estados Unidos sus veinte «Ejercicios retóricos».[10] Unos años más tarde, durante su estancia en Inglaterra, entre 1949 y 1952, conoció la obra de Ezra Pound, T. S. Eliot, William Blake, Franz Kafka, John Donne, el psicoanálisis de Sigmund Freud y las películas de Charles Chaplin. Todo esto le fue revelando nuevas técnicas en el manejo del verso y una consciencia acerca de su oficio como poeta.[5] [10]

Una de las influencias para sus «artefactos» fue una obra temprana de su contemporáneo Roberto Matta, anterior a los años 1950. Parra también reconoce entre sus influencias el dadaísmo, y considera su obra como neodadaísta y neokitsch.[11]

Ideología política y filosófica

Parra siempre ha sido fiel a su origen humilde.[1] Es una persona de izquierdas, si bien su relación con la derecha no ha sido excluyente, lo que le ha traído varios problemas con partidarios de ambos extremos políticos. Durante los años 1960, antes del malentendido referido anteriormente con Pat Nixon, el autor tenía buenas relaciones tanto con Cuba como con Estados Unidos.[15] Luego del golpe de Estado de 1973 que dio inicio al período del Régimen Militar, la Junta Militar le ofreció ejercer algún cargo público, propuesta que Parra rechazó.[1] Posteriormente, varias de sus obras fueron censuradas.[11] Durante la dictadura militar de Augusto Pinochet, Parra tuvo tibias relaciones con el periódico de derecha El Mercurio.[15] Este tipo de contradicciones aparentes lo ha llevado a polemizar con personas tales como el escritor Luis Merino Reyes mientras éste ejercía como Presidente de la Sociedad de Escritores. Como defensa, el poeta realizó varios artefactos que ironizan acerca de las contradicciones políticas, y tales reflexiones lo llevaron a empatizar con la filosofía de John Keats. Durante la dictadura se comenzó a interesar también en el ecologismo político.[15]

El antipoeta ha conocido personalmente a todos los presidentes chilenos elegidos democráticamente, desde Salvador Allende. De todos ellos, solo comparte una relación de amistad con Ricardo Lagos.[1]

En 2011, su coterráneo Carlos Peña lo consideró «nuestro Heidegger o nuestro Wittgenstein».[15]

Obras

La obra de Parra abarca más de 75 años y alrededor de una treintena de poemarios, a los que se suman numerosas antologías, catálogos, exposiciones visuales y colaboraciones en diversos proyectos artísticos. El antipoeta tiene trabajos con Enrique Lihn, Alejandro Jodorowsky, Pablo Neruda, Violeta Parra, Jaime Vadell, Joan Brossa y Congreso, entre otros. También se han escrito numerosos libros acerca de él, siendo el crítico literario José Miguel Ibáñez Langlois, alias Ignacio Valente, quien más se ha ocupado de su obra.[15]

A continuación se listan los principales trabajos de su propia autoría:

  • 1937 - Cancionero sin nombre
  • 1954 - Poemas y antipoemas
  • 1958 - La cueca larga
  • 1960 - Antipoemas
  • 1962 - Versos de salón
  • 1963 - Manifiesto
  • 1967 - Canciones rusas
  • 1969 - Los vicios del mundo moderno
  • 1969 - Obra gruesa
  • 1971 - Los profesores
  • 1972 - Emergency poems
  • 1972 - Artefactos
  • 1977 - Sermones y prédicas del Cristo de Elqui
  • 1979 - Nuevos sermones y prédicas del Cristo de Elqui
  • 1981 - El anti-Lázaro
  • 1982 - Poema y antipoema de Eduardo Frei
  • 1983 - Cachureos, ecopoemas, guatapiques, últimas prédicas
  • 1983 - Chistes pa/r/rá desorientar a la policía/poesía
  • 1983 - Coplas de Navidad
  • 1983 - Poesía política
  • 1985 - Hojas de Parra
  • 1993 - Poemas para combatir la calvicie
  • 1996 - Objetos prácticos, más tarde calificados de Artefactos visuales
  • 1997 - Nicanor Parra tiene la palabra[nota 3]
  • 2002 - Artefactos visuales, dirección obligada, Dirección de Extensión/Pinacoteca, Universidad de Concepción.
  • 2004 - Lear, Rey & Mendigo
  • 2006 - Discursos de sobremesa
  • 2009 - Poesía y antipoesía, Clásicos Castalia.

Premios y reconocimientos

Nicanor Parra ha recibido los siguientes premios y reconocimientos:[5]

El poeta ha sido postulado al Premio Nobel de Literatura en diversas ocasiones. En 1972, Patricio Lerzundi ya lo señalaba como merecedor del premio en la revista de la Universidad de Columbia, con el apoyo de la Sociedad Hispanoamérica de Nueva York. La primera postulación oficial se produjo en 1995, mediada por la Universidad de Nueva York y con la coordinación de Marlene Gottlieb, quien consiguió trescientas sesenta firmas de apoyo provenientes de profesores de literatura de Estados Unidos. El segundo intento lo encabezó la Universidad de Concepción en 1997. Tres años más tarde, el grupo Machitún-2000, encargado de difundir la obra del poeta, decidió postularlo para el año 2001, siendo la Universidad de Chile la encargada de dirigir la postulación, y contándose con el apoyo tanto de las universidades chilenas del Consejo de Rectores como de las universidades españolas Complutense de Madrid y de Valencia.[5]

Referencias

  1. a b c d Cárdenas, 2012, «Nicanor Parra y su difícil relación con el poder», pp. 21-28
  2. Lihn, Enrique (2008). «Por arte del birlibirloque». Poesía de paso. Santiago de Chile: Ediciones Universidad Diego Portales. pp. 9–16. ISBN 978-956-314-022-4. OCLC 606603979. 
  3. a b Cristián Warnken: La belleza de pensar (1999). «Entrevista a Roberto Bolaño». Feria del libro, Santiago de Chile. Consultado el 29 de abril de 2012. 
  4. Nicanor Parra: Cronología íntima
  5. a b c d e f g h i j k l m n ñ o p q r s t u v «Biobibliografía de Nicanor Parra». Portal de Escritores de la Región del Bío-Bío. 2001. Consultado el 5 de abril de 2015. 
  6. Harold Bloom. Prefacio a Obras completas & algo † (1935-1972)], Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores; en internet se puede encontrar la cita de Blomm en la ficha del libro en la página de la editorial, acceso 08.04.2012
  7. a b c d e Binns, 2012, «Prólogo», pp. 9-17
  8. Catalina Parra en Artistas Plásticos Chilenos; acceso 08.04.2012
  9. Antipop: Barraco Parra, hijo de Nicanor, lanza disco solista, El Mercurio, 01.07.2009; 03.09.2012
  10. a b c d e f g h i j k l m n Morales, Leonidas. «Parra, Nicanor». Universidad de Chile. Consultado el 5 de abril de 2015. 
  11. a b c d Cárdenas, 2012, «Conversación con Nicanor Parra. Preguntas a la hora del té», pp. 29-35
  12. Los desconocidos años de Nicanor en Oxford, revista Qué Pasa, 05.08.2009; acceso 01.06.2015
  13. Constanza Rojas Valdés Un nuevo libro celebra a Nicanor Parra por su Premio Cervantes, El Mercurio, 07.04.2012; acceso 08.04.2012
  14. Presentación de Nicanor Parra, Memoria Chilena; acceso 08.04.2012
  15. a b c d e f g Cárdenas, 2012, «Introducción», pp. 11-17
  16. Artefactos visuales, dirección obligada (2002). Página 6.
  17. Inaugurada controvertida muestra de Nicanor Parra, El Mercurio Online, 17.08.2006; acceso 08.04. 2012
  18. Nicanor Parra: "Me sumo a la huelga de hambre (a la buena), The Clinic, 14.09.2010; la nota de esta revista fue reproducida en varias páginas de internet, por ejemplo, el mismo día en Ukhamawa Noticias; acceso a ambas fuentes: 08.04.2012
  19. Escritores chilenos premiados, Cámara Chilena del Libro; acceso 08.04.2012
  20. a b Javier Rodríguez Marcos. El poeta chileno Nicanor Parra, premio Cervantes, El País, 01.12.2011; acceso 08.04.2012
  21. «Declaraciones de Carmen Caffarel con motivo de la concesión del Premio Cervantes a Nicanor Parra». Instituto Cervantes. 1 de diciembre de 2011. Consultado el 2 de diciembre de 2011. 
  22. Radio Bío-Bío (23 de abril de 2012). «Nieto de Nicanor Parra recibe Premio Cervantes en lugar del antipoeta». Consultado el 23 de abril de 2012. 
  23. a b Charpentier, Denisse (7 de junio de 2012). «Nicanor Parra gana Premio Pablo Neruda 2012 y dice que se "querellará" contra quienes lo eligieron». Biobiochile.cl. Consultado el 25 de marzo de 2015. 
  24. Binns, 2012, «Palabras del poeta en la ceremonia de premiación», pp. 165-168.
  25. «Nicanor Parra (Chile)». Fundación Konex. Consultado el 20 de abril de 2015. 

Notas

  1. Entre ellos Catalina, Colombina, Juan de Dios y Ricardo Nicanor «Chamaco».[4]
  2. Pese a sus diferencias con Pablo Neruda, ambos poetas sentían un gran respeto por la obra del otro, lo que llevó a la confección de distintos discursos y textos dedicados por uno a otro.[7] Véanse, por ejemplo, los poemas «Corbata para Nicanor» (1966) de Neruda o «Cristo de Elqui deplora la muerte de Pablo Neruda», de Poesía política (1983).
  3. Prólogo y compilación de Jaime Quezada.

Bibliografía

Enlaces externos



Predecesor:
Hernán del Solar
Premio Nacional de Literatura de Chile
1969
Sucesor:
Carlos Droguett
Predecesora:
Ana María Matute
Medal of the Miguel de Cervantes Prize.svg
Premio Miguel de Cervantes

2011
Sucesor:
José Manuel Caballero Bonald