Sísifo

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Sísifo
Punishment sisyph.jpg
Sísifo por Tiziano (1576)
Familia
Padres Eolo Ver y modificar los datos en Wikidata
Enareta Ver y modificar los datos en Wikidata
Cónyuge
Pareja Anticlea Ver y modificar los datos en Wikidata
Hijos
Información profesional
Cargos ocupados Rey de Corinto Ver y modificar los datos en Wikidata

En la mitología griega, Sísifo (Σίσυφος) fue fundador y rey de Éfira, más tarde conocida como Corinto;[1]​ si es que no es cierto que heredó el trono de Medea.[2]​ Era uno de los siete hijos de Eolo y Enareta, y esposo de Mérope, hija de Atlante.[1]​ Sísifo era un ejemplo de rey impío, pues es conocido por su castigo: empujar cuesta arriba por una montaña una piedra que, antes de llegar a la cima, volvía a rodar hacia abajo, repitiéndose una y otra vez el frustrante y absurdo proceso.[3]​ El término «trabajo de Sísifo», que se utiliza en la actualidad para describir un trabajo duro que debe hacerse una y otra vez, tiene su origen en el castigo de Sísifo.[4]​ Sísifo era notable por su astucia, pero ni siquiera él supo prever a Autólico, que le robaba su ganado.[5]

Familia[editar]

Por su esposa Mérope, Sísifo fue padre de Glauco. En el Catálogo de mujeres se nos cuenta que Sísifo llegó a la corte de Etón para solicitar a su hija Mestra en matrimonio con Glauco. Surgió una disputa entre ambos, ya que Mestra, que tenía la habilidad de cambiar de forma, escapó del palacio de Sísifo de vuelta junto a su padre. Sísifo, sintiéndose estafado después de entregar una ingente dote de ganado a cambio de Mestra, volvió para reclamar a su nuera. Como ninguno de los litigantes cedía tuvo lugar un tribunal divino, y al final Sísifo desistió. Esta vez llevó a su hijo a la corte de Niso en Megara, donde consiguió desposar a Glauco con Eurínome. No obstante Zeus había decretado que la semilla de Sísifo no quedara en la tierra, y así Eurínome dio a luz a Belerofonte, pero por obra de Poseidón.[6]​ En otras versiones Sísifo fue padre, siempre por Mérope, de Ornitión, Tersandro y Almo; [7]​ aún otros más añaden también a Sinón y Porfirión.[8]​ Los autores trágicos ya imaginaron a Sísifo como padre de Odiseo con Anticlea, antes de que esta se casase con su último marido, Laertes.[9]Higino es el único autor que nos habla de la disputa de Sísifo y su hermano Salmoneo, a causa de Tiro, pues los dos hijos de ésta con Sísifo estarían destinados a acabar con su padre.[10]

Descripción[editar]

Se decía que había fundado los Juegos Ístmicos en honor a Melicertes, cuyo cuerpo había encontrado tendido en la playa del istmo de Corinto.[11]

Fue promotor de la navegación y el comercio, pero también avaro y mentiroso. Recurrió a medios ilícitos, entre los que se contaba el asesinato de viajeros y caminantes, para incrementar su riqueza.[12]​ Desde los tiempos de Homero, Sísifo tuvo fama de ser el más astuto y artero de los hombres,[13]​ y así también es descrito como «fértil en recursos».[14]

El castigo de Sísifo[editar]

Ánfora griega de Perséfone y Sísifo empujando su roca en el inframundo.

El motivo del castigo al que fue sometido Sísifo no es mencionado por Homero, pero otras fuentes indican que Sísifo había revelado al dios fluvial Asopo que el autor del rapto de su hija Egina había sido Zeus;[3]​ o que el castigo había sido a causa de su impiedad;[15]​ o bien se debió a su hábito de atacar y asesinar viajeros.[12]

Cuando, por orden de Zeus o Hades, Tánatos (la muerte) fue a buscar a Sísifo, este lo engañó y le puso grilletes a Tánatos, por lo que nadie murió en la Tierra hasta que Ares lo liberó, entonces, como castigo, este puso a Sísifo bajo su custodia en el inframundo. Pero Sísifo aún no había agotado todos sus recursos: antes de morir le dijo a su esposa que cuando él se marchase no ofreciera el sacrificio habitual a los muertos y ella así lo hizo, así que en el infierno se quejó de que su esposa no estaba cumpliendo con sus deberes, y convenció a Hades (o a Perséfone, dependiendo de la versión del mito) para que le permitiese volver al mundo superior y así castigarla. Pero cuando estuvo de nuevo en Corinto, rehusó volver de forma alguna al inframundo, viviendo varios años más en la tierra hasta que murió de forma natural, ya anciano.[16]

En el inframundo, Sísifo fue obligado a cumplir su castigo, que consistía en empujar una piedra enorme cuesta arriba por una ladera empinada, pero antes de que alcanzase la cima de la colina la piedra siempre rodaba hacia abajo, y Sísifo tenía que empezar de nuevo desde el principio, una y otra vez. Así se cuenta en la Odisea.[17]​ También se dice que aún viejo y ciego seguiría con su castigo. Este asunto fue un tema frecuente en los escritores antiguos, y fue representado por el pintor Polignoto en sus frescos sobre la Nekyia, en la galería pública o lesque (λέσχη) de Delfos.[18]

Teoría solar[editar]

De acuerdo con la teoría solar, Sísifo es el disco del sol que sale cada mañana y después se hunde bajo el horizonte. Otros ven en él una personificación de las olas subiendo hasta cierta altura y entonces cayendo bruscamente, o del traicionero mar. Welcker ha sugerido que la leyenda fuera un símbolo de la vana lucha del hombre por alcanzar la sabiduría. Salomón Reinach[19]​ sitúa el origen de la historia en una pintura, en la que Sísifo era representado subiendo una enorme piedra por el Acrocorinto, símbolo del trabajo y el talento involucrado en la construcción del Sisífeo. Cuando se hizo una distinción entre las almas del infierno, se supuso que Sísifo estaba empujando perpetuamente la piedra cuesta arriba como castigo por alguna ofensa cometida en la Tierra, y se inventaron varias razones para explicarla.[20][21]

Otras interpretaciones[editar]

Sísifo, copia del original de José de Ribera (Museo del Prado)

En el siglo I a.C., Lucrecio interpretó el mito como los políticos que aspiran a un cargo, con la búsqueda del poder como una "cosa vacía", se asemeja a rodar la roca arriba del cerro.[22]Albert Camus consideraba a Sísifo personificando el absurdo de la vida humana, pero concluye que «uno debe imaginar a Sísifo feliz», como «la lucha de sí mismo hacia las alturas es suficiente para llenar el corazón del hombre». Camus menciona poéticamente que la razón de su castigo obedece a su ligereza con los dioses, revelando sus secretos y prefiriendo "la bendición del agua a los rayos celestes".[23]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

  • Ovidio: Las metamorfosis, IV, 460 y ss.
    • Texto español en Wikisource.
      • Texto latino con índice electrónico en el Proyecto Perseus. Pueden emplearse los rótulos activos "focus" (para cambiar al texto inglés de 1567 de Arthur Golding o al de 1922 de Brookes More) y "load" (para la comparación entre los textos ingleses o para el texto bilingüe). Empleando el rótulo "load" de la etiqueta "Vocabulary Tool", se obtiene ayuda en inglés con el vocabulario latino del texto.

Referencias[editar]

  1. a b Apolodoro: Biblioteca I 7, 3 y 9, 3
  2. Pausanias: Descripción de Grecia II 3, 11
  3. a b Apolodoro, Biblioteca mitológica I,9,3.
  4. «Leyendas y mitos de la antigua Grecia. El mito de Sísifo». es.ilovevaquero.com. Consultado el 6 de marzo de 2020. 
  5. Higino: Fábulas 201
  6. Hesíodo: Catálogo de mujeres 43a
  7. Pausanias: Descripción de Grecia II 4, 3
  8. Escolio sobre Apolonio de Rodas, Argonáuticas III 1553
  9. Sófocles: Filoctetes y Eurípides: Los cíclopes
  10. Higino: Fábulas 60 y 239
  11. Apolodoro. Biblioteca III 4, 3
  12. a b Lactancio Plácido, Tebaida II,380.
  13. Homero: Ilíada VI 153, 154
  14. Hesíodo: Catálogo de mujeres, fr. 10 (West)
  15. Higino, Fábulas 60.
  16. Teognis: 712 y ss.; Eustacio sobre la Ilíada de Homero pp. 487, 631 y 1702.
  17. Homero: Odisea, XI, 593 y ss.
  18. Pausanias: Descripción de Grecia, X. 31, 10.
  19. S. Reinach (Revue archéologique, 1904)
  20. «Sísifo». Consultado el 24 de agosto de 2011. 
  21. «Sísifo, el eterno trabajador.». Consultado el 24 de agosto de 2011. 
  22. Lucrecio: De rerum natura III
  23. Karl, Frederick. Franz Kafka: Representative Man. Nueva York, 1991.