Revolución de 1952 en Bolivia

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Revolución Nacional
Contexto del acontecimiento
Fecha 9 de abril de 1952 - 11 de abril de 1952
Sitio Flag of Bolivia.svg Bolivia
Impulsores Víctor Paz Estenssoro, Hernán Siles Zuazo, Juan Lechín Oquendo, Walter Guevara, Carlos Montenegro
Motivos Inmediatos, desconocimiento de la victoria electoral del MNR, renuncia del presidente Urriolagoitia y nombramiento arbitrario primero de una junta de gobierno y luego de Hugo Ballivian como presidente. Estructurales, agotamiento del antiguo orden oligárquico.
Influencias ideológicas de los impulsores Nacionalismo Revolucionario, Populismo, indigenismo.
Gobierno previo
Gobernante Hugo Ballivian
Forma de gobierno Autoritarismo y oligarquía
Gobierno resultante
Gobernante Víctor Paz Estenssoro(1952-1956, 1960-1964 y 1964), Hernán Siles Zuazo (1956-1960)
Forma de gobierno Democracia representativa
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La Revolución boliviana de 1952, popularmente conocida como la Revolución Nacional (RN), marca el ingreso de Bolivia al siglo XX. Es un periodo que comprende desde el 9 de abril de 1952 hasta el golpe de estado del 4 de noviembre de 1964, durante el cual gobernó el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR). En estos doce años el MNR llevó a cabo un proceso de modernización que cambió el rumbo del desarrollo político, económico y social del país.

La RN realizó una de las mayores transformaciones fundamentales en la participación ciudadana en Bolivia, la distribución de tierras –a través de una reforma agraria que logró acabar con el régimen terrateniente imperante en el occidente del país–, control del Estado sobre los recursos naturales y la economía boliviana. Incorpora además, por primera vez, al escenario político nacional a la mayoría indígena-campesina y a las mujeres, al establecer el voto universal. Fue una revolución social que en su momento fue equiparada a la Revolución mexicana y que antecedió a la Revolución cubana. Se desarrolló en el contexto de la Guerra Fría y fue la única de las revoluciones sociales de América Latina que contó con el apoyo de los Estados Unidos.

Antecedentes[editar]

Los orígenes de esta revolución se encuentran en la Gran Depresión y la derrota de Bolivia en la Guerra del Chaco. La Gran Depresión debilitó a la Gran Minería, auspició el ingreso del Estado a la economía a través del control de divisas y cupos de exportación de estaño. A su vez, la derrota sufrida por Bolivia en el Chaco demostró las limitaciones del modelo político y económico vigente hasta entonces, agotó a los partidos políticos tradicionales de la oligarquía y puso en evidencia la fragilidad del Estado boliviano.[1]

Un antecedente importante fue el gobierno de Gualberto Villarroel (1943-1946) durante el cual se realizaron esfuerzos por incrementar el control del estado sobre la minería, el MNR cogobernó con los militares y se llevó a cabo el Congreso Indígena de 1945 que inició la radicalización en el área rural.

Inicios[editar]

El año 1951 el MNR obtiene un triunfo en las elecciones. De forma inmediata se forma una Junta Militar de Gobierno (auspiciada por la oligarquía minera) para evitar la llegada al poder del MNR. La reacción de la población no se deja esperar el 11 de abril, y surge un movimiento liderado por los obreros de las minas en contra de la Rosca, derrotándose al ejército con un saldo de 490 muertos. Inmediatamente, se forma un gobierno con Hernán Siles Zuazo a la cabeza, junto a Juan Lechin Oquendo, quienes cargados en hombros por la masa obrera boliviana son llevados hasta el Palacio Quemado para que asuman el mando hasta el regreso de Víctor Paz Estenssoro.

Desarrollo[editar]

Revolución Nacional, abril de 1952

El desarrollo de la RN cubre tres periodos presidenciales. Durante el primer gobierno de Víctor Paz Estenssoro (1952-1956) se realizaron los cambios más significativos como ser el voto universal, la fundación de la Central Obrera Boliviana, la disolución y reforma del ejército, y la nacionalización de las minas entre abril y octubre de 1952. En agosto de 1953 se decretó la reforma agraria y en 1955 se aprobó el nuevo Código de la Educación que dio inicio la reforma de la educación. En 1955 también se aprobó el nuevo Código Petróleo que permitía el acceso de empresas extranjeras a la exploración y explotación petrolífera.

En el segundo gobierno del MNR, Hernán Siles Suazo (1956-1960) tuvo que enfrentar la inflación causada en parte por las reformas durante el gobierno de Paz Estensorro y llevar a cabo el primer plan de estabilización a través de convenios con el Fondo Monetario Internacional. Durante este período se incrementó el desarrollo agrícola y el tercer gobierno del MNR, fue el segundo período presidencial de Paz Estenssorro (1960-1964) en el que se dedicó a reformar la COMIBOL, construir infraestructura y consolidar la llamada "Marcha al Oriente."

Sufragio Universal[editar]

El 21 de julio de 1952 el gobierno implantó el voto universal. Al otorgar el derecho a voto a analfabetos, indígenas y mujeres, se incrementó en número de electores de 205 000 (6,6 % de la población total) en 1951 a 1 125 000 (33,8 %) en 1956. La ampliación del derecho a voto era una medida radical en el contexto latinoamericano. Por ejemplo, el voto a la mujer recién se otorgó en el Brasil en 1946, en la Argentina en 1951, en Chile en 1952, en México en 1955 y en Perú en 1956. El voto a los analfabetos fue concedido en 1980 en el Perú y recién en 1986 en Brasil.[2]

Central Obrera Boliviana[editar]

La Central Obrera Boliviana (COB) fue fundada el 17 de abril de 1952 con el objetivo de integrar los sindicatos de mineros, fabriles, ferroviarios, bancarios, gráficos, empleados de industria y comercio, constructores, panificadores y campesinos. Su primer secretario ejecutivo fue Juan Lechín Oquendo, que había sido secretario ejecutivo de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) fundada en 1944. Lechín también era Ministro de Minas y Petróleo del primer gabinete de Víctor Paz Estenssoro. Entre los objetivos principales de la COB estaba luchar por la nacionalización de las minas y ferrocarriles, por la revolución agraria y la derogación de medidas antiobreras dictadas por gobiernos anteriores.[3]​ Durante todo el gobierno del MNR la COB fue "el ala revolucionaria radical" de la revolución exigiendo la aceleración y profundización de los cambios sociales y económicos.[4]​ A la misma vez, las relaciones laborales durante el gobierno del MNR fueron turbulentas. Se estima que se llevaron a cabo un promedio de 350 huelgas por año entre 1952 y 1958 con un efecto negativo sobre la producción, convirtiendo a Bolivia en uno de los países en los cuales se perdió mayor número de horas-hombre por trabajador.[5]

Participación de Carabineros[editar]

¿Y dónde están los carabineros de abril del 52? El Cuerpo de Carabineros tuvo una destacada participación en abril del 52, la que poco a poco fue borrada por la historia oficial. Lo contradictorio es que la historia contemporánea siga la misma línea de la ‘historia oficial’, encasillando a dicho  Cuerpo a solo un ‘apoyo’ pasajero y sin ninguna trascen-dencia. En el Tomo VI de Bolivia, su Historia producido por la Coordinadora de Historia, el estudio La Revolución en marcha (sobre los sucesos del 9, 10 y 11 de abril de 1952) está plenamente marcado y alineado en el discurso creado por el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y por los mineros durante el doble sexenio del movimientismo (1952-1964). Tal discurso poco a poco se convirtió en oficial e irrefutable. Es más, esa idea fue fríamente direccionada a hegemonizar la postura de que el MNR, los mineros y el pueblo habían hecho la revolución. Pese a los esfuerzos por “desaparecerlo” de la historiografía, un protagonista de abril del 52 fue el Cuerpo Nacional de Carabineros y Policías, institución de trascendental participación antes, durante y después de dichos sucesos. En La Revolución en marcha intencional o inconscientemente el Cuerpo de Carabineros no aparece o solo es citado en una línea, como un apoyo pasajero. Para comprender su real participación es necesario acudir a sus inicios. Esta unidad fue creada en 1937, al haberse fusionado el Cuerpo de Carabineros y la Policía de Seguridad. Se organizaba en ramas: la civil, constituida por policías que investigaban el delito; la uniformada, por carabineros dedicados a combatirlo. Se regía por reglamentos militares. En sus filas tenía a militares reenganchados (excombatientes de la Guerra del Chaco) o destinados, y carabineros egresados de la Escuela de Carabineros y Policías. La instrucción militar —iniciada en 1943, por orden del presidente Gualberto Villarroel— fue armando y equipando con logística militar de grueso calibre a los carabineros, llegando a constituirse en un brazo armado superior al Ejército. Los reservistas tenían el derecho a reengancharse como carabineros de tropa. Bajo la dirección del coronel de Ejército Isaac Vincenti (1946-1951) se consolidó el proyecto de “carabineros en las ciudades y militares en el área rural”. En 1951, el regimiento Sucre fue trasladado a Achacachi. Ese año, durante los asaltos violentos (de elementos subversivos) de las comisarías de Ch’ijini y Munaypata, fallecieron varios carabineros y policías detectives en el cumplimiento de su deber. El 9 de abril de 1952, el Cuerpo de Carabineros y Policías fue movilizado “institucionalmente” por el ministro del Interior, general Antonio Seleme Vargas, lo que significó la toma de instituciones estratégicas, como prefecturas y cuarteles militares en toda la república. En Oruro, Potosí y Cochabamba, la falta de precaución y cautela de los dirigentes movimientistas, llevó a enfrentamientos posteriores, con vidas inmoladas a la “revolución”. En la ciudad de La Paz, en la madrugada de ese 9 de abril, fueron movilizados los regimientos de carabineros Capitán Zeballos y 21 de Julio, la Brigada Departamental de Policías, cadetes de la Escuela de Carabineros y Policías y la Dirección General de Policías y Carabineros, todos con armamento y municiones, para tomar zonas estratégicas. A todos los civiles del MNR, así como a voluntarios, el Cuerpo les distribuyó armas y municiones, provenientes de la Brigada Departamental, de la Dirección General y de los regimientos de Carabineros. El arsenal de la plaza Antofagasta, tomado por el capitán de Ejército Israel Téllez, ya había sido distribuido masivamente a combatientes civiles. El miércoles 9 de abril de 1952, durante la mañana y parte de la tarde no se vio ningún enfrentamiento “fantástico”. Es más, el MNR y su cúpula de dirigentes, desde radio Illimani, tuvieron el tiempo suficiente para destinar horas a discursos y análisis sobre el nuevo gobierno “revolucionario” de las Fuerzas Armadas, Carabineros, el MNR y Falange (Socialista Boliviana, FSB) dirigidos por el “Presidente”, general Antonio Seleme Vargas. Durante estas horas “apremiantes” se fue creando el discurso de que la “revolución la hizo el pueblo”, pese a que ese día, el “golpe revolucionario” había sido totalmente pacífico, sin ningún acto “heroico” de armas. Juan Lechín, desde radio Illimani, discursaba sobre la participación minera en la “revolución” y convocaba a los distritos mineros próximos a la ciudad de La Paz, para movilizarse y hacer “acto de presencia”, porque según él era necesario defender la “revolución”. Revolución que no había tenido ninguna participación minera hasta ese momento. En horas de la tarde, el general Humberto Torres Ortiz se pronunciaba en defensa del gobierno del general Ballivián, estableciendo su cuartel en la Base Aérea de El Alto de La Paz y al mismo tiempo ordenando la movilización de varios regimientos (nueve en total) con rumbo a La Paz, para escarmentar a los golpistas. La movilización del batallón de cadetes del Colegio Militar (Colmil) no fue solo una orden militar, sino una cuestión de honor institucional: los cadetes optaron por movilizarse a consecuencia de enterarse de que el golpe fue hecho por los carabineros, sus enemigos a muerte, y que estaban dirigidos por el traidor turco Seleme. Recién en la tarde del 9 de abril empezaron los combates y por razones del apagón de electricidad a la ciudad, el enfrentamiento se reactivó energéticamente al día siguiente, el jueves 10 de abril de 1952. Los mineros de Milluni fueron capturados por tropas del Regimiento Pérez Tercero de Infantería en la zona de Achachicala, cuando avanzaban rumbo a la ciudad de La Paz. Su participación no existió sino hasta el 11 de abril, cuando fueron liberados por los carabineros. Ante la renuncia del general Seleme a la conducción del “Gobierno Revolucionario”, se hizo cargo el doctor Hernán Siles Zuazo, el jueves 10 de abril. Las tropas movilizadas de carabineros y policías detectives fueron puestas a disposición del Comando Revolucionario de Carabineros, a órdenes de Hugo Roberts Barragán, coronel de carabineros, César Aliaga y Wálter Valda, quienes trazaron una nueva estrategia de combate, movilizando carabineros y policías detectives a lugares donde se desarrollaba la refriega. Cabe resaltar que el personal de carabineros y policías detectives estaba instruido en combate urbano, instrucción que el Ejército no tenía, razón por la cual capturaron el polvorín de Caiconi, con el uso de morteros. El Cuerpo de Carabineros y Policías combatió fervientemente el 10 y 11 de abril de 1952, cooperado por los voluntarios civiles y militantes del MNR. Su liderazgo fue indiscutible. El 11 de abril de 1952, el Comando Revolucionario de Carabineros aplicó el plan “Tres Tenazas”, por el cual carabineros y policías detectives de distintas unidades, tomaron la ciudad, atacando cualquier foco “contrarrevolucionario”. Una primera columna descendió desde la tranca a los Yungas, plaza Arqueológica (plaza Villarroel), río Orkojahuira hasta el Cuartel General. La segunda columna reforzó el frente Universidad, Laikakota y Cuartel General. Finalmente, la tercera columna marchó sobre el centro, San Jorge, Sopocachi, Llojeta y Alto San Pedro. Fue destacada su participación en la captura de regimientos militares en Llojeta, Sopocachi, Cementerio, Base Aérea de El Alto de La Paz y la defensa del Colmil por cadetes carabineros. El Cuerpo de Carabineros y Policías tuvo una destacada participación, la que poco a poco fue borrada por la historia oficial. Lo contradictorio es que Bolivia, su Historia, Tomo VI, siga la misma línea de la “historia oficial”, encasillando nuevamente al Cuerpo de Carabineros y Policías (con un sistema de radio comunicaciones en toda la ciudad, con personal capacitado en lucha urbana, con excombatientes y reservistas reenganchados y armamento superior al Ejército) a solo un “apoyo” pasajero y sin ninguna trascendencia.

Disolución y reforma del ejército[editar]

El MNR redujo el tamaño del ejército de aproximadamente 20 000 a 5000 soldados entre abril de 1952 y enero de 1953, al licenciar a los conscriptos. Además, se estima que retiró a alrededor de 300 oficiales. El presupuesto del ejército fue recortado de 20 % del presupuesto general a la mitad en 1953 y a 6,7 % en 1957.[6]​ En reemplazo del ejército, el MNR formó milicias urbanas y rurales con obreros y campesinos. Entre 1952 y 1956, la policía y las milicias populares predominaron en la seguridad interna y orden público. A partir de 1956 y hasta 1964, se redujo la legitimidad de las milicias y la importancia de la policía a medida que se reconstituyó el ejército, quién predominó en la seguridad interna y orden público.[7]

Nacionalización de las minas[editar]

La nacionalización de las minas de los tres principales grupos empresariales mineros de Bolivia (Patiño, Hoschild y Aramayo) constituyó la primera reforma económica del MNR y desató una serie de contradicciones internas y externas alrededor de la RN. En el plano interno, el MNR había estado tratando de incrementar el control del Estado sobre la minería desde el gobierno de Villarroel, con el control de divisas. Sin embargo, en 1952, Paz Estenssoro no estaba comprometido con una nacionalización. Por tanto, las primeras medidas del MNR en el sector minero fueron la creación de un monopolio de exportación a través del Banco Minero y la obligatoriedad de entrega del cien por ciento de divisas al Banco Central. Fue más bien el movimiento obrero, a través de la FSTMB, que demandaba la nacionalización. En el plano externo, Paz Estenssoro era renuente a la nacionalización por el mensaje que esta acción enviaría a los EE.UU. sobre la orientación ideológica del partido. Además, la nacionalización traía consigo la necesaria definición de las condiciones bajo las cuales se llevaría a cabo: con o sin compensación. La FSTMB demandaba la nacionalización sin compensación.[8]

A modo de evaluar la situación, Paz Estenssoro conformó una Comisión de Nacionalización de la Minas que deliberó por cinco meses y concluyó que se nacionalicen las minas con compensación en octubre de 1952. El 31 de octubre, en Siglo XX, Catavi, Paz Estenssoro, junto con su Ministro de Minas, Juan Lechin Oquendo, firmaron el decreto de nacionalización traspasando los bienes de las 163 minas distribuidas en 13 compañías mineras de Patiño, Hoschild y Aramayo a la recientemente creada Corporación Minera de Bolivia. La nacionalización de las minas fue vista como la "independencia económica" de Bolivia tanto por el MNR, la FSTMB y los medios de prensa.[9]

Reforma Agraria[editar]

La reforma agraria en Bolivia, 1953

A mediados del siglo XX Bolivia contaba con un sistema agrario latifundista caracterizado por una desigual tenencia de la tierra, condiciones de trabajo semifeudales y con baja capacidad de proveer alimentos a Bolivia. Aproximadamente 4.5 % de la población era propietaria del 70 % de la tierra agrícola.[10]​ El trabajo agrario consistía de un sistema del control de la mano de obra a través del acceso a tierra a través de prestaciones laborales. Adicionalmente, los aborígenes tenían que aportar con semillas, herramientas y hasta animales para realizar el trabajo. Además de obligaciones laborales agropecuarias, los aborígenes estaban obligados a ofrecer servicios personales remanentes de la época colonial (pongueaje) al hacendado y su familia. [11]​ La ineficiencia del sector agropecuario era tal que entre el 35 al 40 por ciento de las importaciones eran de alimentos.[10]​ En enero de 1953 se organizó un Comisión de Reforma Agraria presidida por el Vicepresidente Hernán Siles Suazo con miembros de partidos de la oposición como el POR y el PIR y miembros del MNR. El 3 de agosto de 1953 en Ucureña, Cochabamba se firmó el Decreto de Reforma Agraria. El decreto ofrecía indemnización a los terratenientes y otorgaba las tierras de las haciendas a los indios a través de sus sindicatos y comunidades con la condición que no fueran vendidas a título personal. [12]

El sistema de implementación de la reforma era engorroso. De los 15 322 casos iniciados entre 1953 y 1966, solo se llegó a concluir 7 322 o el 48,8 %. Entre 1954 y 1968 el Servicio Nacional de Reforma Agraria había procesado ocho millones de las aproximadamente treinta y seis millones de hectáreas por distribuirse.[13]​ En los subsiguientes 30 años, sin embargo, se lograron distribuir 39 millones de hectáreas adicionales (llegando a un total de 47 millones de hectáreas) con más de 650 000 beneficiarios.[14]

Reforma Educativa[editar]

En 1950, el 25.8 % de la población en edad estaba en primaria y dos tercios de la población (67,9 %) era analfabeta. Al año del inicio de la Revolución y para adecuar el sistema educativo a las transformaciones anteriores, en 1953 el gobierno creó la Comisión Nacional de Reforma Educativa que en 120 días presentó su propuesta. Recién ante demandas del magisterio en 1955 se promulgó el Código de la Educación Boliviana. El Código dividió el sistema educativo en un ámbito urbano, a cargo del Ministerio de Educación, y otro de educación rural a cargo del recientemente creado Ministerio de Asuntos Campesinos. El Código buscaba extender la educación a las mayorías y re-orientar la educación hacia una educación técnica. También planteaba la importancia castellanizar al indio y en su afán modernizador, convertirlo en campesino. Sin duda se expandió la cobertura de la matrícula en área rural, sin embargo ésta fue de baja calidad.[15]​ Luego de analizar las falencias del sistema educativo (predominancia de la memorización y recitación; provisión de solo rudimentos de escritura, lectura y matemática; escasa preparación de maestros; y brevedad del año escolar por excesivos feriados) el antropólogo estadounidense Lambros Comitas concluía:

...en educación, la Revolución de 1952 y los 14 años de predominio del MNR hicieron poco para modificar el orden jerárquico de segmentos socialmente significativos de la sociedad boliviana e hicieron poco, si algo hicieron, para proveer nuevas formas institucionalizadas de articulación social.[16]

Evolución de la economía y desarrollo económico[editar]

El primer impacto económico de la RN sobre la economía fue la inflación. Por una parte, el incremento en la emisión de moneda del Banco Central de Bolivia para proveer de capital de trabajo a COMIBOL y el creciente incentivo a re-exportar las importaciones (por que para ellas había una tasa de cambio preferencial que cada vez distaba más de la tasa de cambio en el mercado negro) iniciaron la inflación.[17]​ Por otra, la caída del 13 % en la producción agrícola entre 1952-54 y la desorganización de los sistemas de distribución de bienes agrícolas, resultó en un incremento en los costos de artículos alimenticios importados, entre otros, aumentaban aún más la inflación. El costo de vida en La Paz incrementó a una tasa promedio anual del 146,6 % entre 1952 y 1956.[18]​ Por tanto, el primer gobierno del MNR estuvo signado por la inflación y la caída del producto debido al decremento en la producción de minerales y de productos agrícolas y ésta solo fue parcialmente contrapuesta por la expansión de la industria petrolífera (ver Cuadro 1).

Cuadro 1. Tasa anual de crecimiento del Producto Interno Bruto a precios constantes, 1951-1964
1951-56 1956-61 1961-64
Producto Interno Bruto -1,3 % 1,5 % 5,7 %
Agricultura -2,4 4,8 2,1
Minería -4,3 -3,9 8,6
Petróleo 44,2 0,2 7,5
Manufactura 0,6 -2,5 7,4
Construcción 7,6 20,0 15,5
Transporte 8,1 2,4 5,9
Comercio 0,4 -1,3 5,4
Gobierno 1,5 4,6 7,1
Fuente:[19]

El segundo gobierno del MNR, con Hernán Siles Suazo en la presidencia, tuvo que afrontar esta crisis con un programa de estabilización.

Ayuda de los EE.UU.[editar]

A diferencia de la Revolución mexicana, la Revolución Nacional paradójicamente contó con el apoyo de los Estados Unidos. Una vez que Bolivia acordó indemnizar a Patiño, Hoschild y Aramayo por la nacionalización de las minas y el gobierno estadounidense se convenció que el MNR no era comunista, sino nacionalista, la ayuda de EE.UU. se incrementó. Primero llegó en forma de alimentos y fue clave para sobrellevar la escasez de alimentos producto de la desorganización de los primeros efectos de la reforma agraria. La ayuda de EE.UU. creció 1.5 millones de dólares en 1952 a 79 millones en 1964. De este monto total, la ayuda militar ascendía a 0.1 millones de dólares en 1952 y a 3.2 millones en 1964.[20]​ Se estima que el monto total de la ayuda recibida entre 1953 y 1964 fue de $368 millones o aproximadamente $35 millones anuales. En dólares de 2007, esto equivale a más de $2 billones o $187 millones anuales.[21]

Sobre el gradual proceso y los efectos de la ayuda estadounidense a Bolivia, Sergio Almaraz anotaba:

En 1953 llegaron los primeros alimentos norteamericanos. En 1957 se impuso el plan de estabilización monetaria. Más tarde se reorganizó del ejército. Se aceptaron asesores norteamericanos en los organismos más importantes del Estado. Se votó el Código de Petróleo. Una cosa predisponía a la otra.[22]

Según Klein esta ayuda fue "decisiva para la seguridad y el crecimiento económico de Bolivia." La ayuda previno la carestía de alimentos en los centros urbanos y por tanto proveyó serenidad al gobierno del MNR a los inicios de la revolución. También contribuyó al desarrollo de infraestructura vial, la expansión e integración del oriente boliviano y el fortalecimiento de los servicios de educación y salud. [23]​ A la misma vez, fue un "freno" para la revolución en la medida que hacia a Bolivia dependiente de estos recursos al punto que, por ejemplo, en 1964 recursos provenientes de la Alianza para el Progreso representaban alrededor del 20% del Producto Bruto y 40% del gasto público.[21]

La Revolución Nacional en contexto[editar]

Como se anotó, la RN fue considerada una de las tres revoluciones sociales más importantes en América Latina, hasta la Revolución Nicaragüense en los 1980. Como todas ellas, su objetivo era cambiar el orden social, económico y político imperante. Y lo logró, con algunas características propias. No sólo fue la única que contó con el apoyo económico de EE.UU., sino que difiere de la mexicana, cubana y nicaragüense porque el MNR, a diferencia de los partidos en las otras revoluciones, no logró cooptar y controlar al movimiento laboral debido a la fuerte tradición sindicalista previa a la RN.[24]

Referencias[editar]

  1. Klein, 1968.
  2. Whitehead, 2003, p. 32.
  3. Bedregal, 1999, pp. 380-381.
  4. Klein, 1991, p. 238.
  5. Zondag, 1968, p. 78.
  6. Corbett, 1972, pp. 29-31.
  7. Quintana, 2003, p. 92.
  8. Dunkerley, 1984, pp. 54-57.
  9. Dunkerley, 1984, p. 58.
  10. a b Carter, 1971, p. 238.
  11. Klein, 1991, pp. 234-235.
  12. Klein, 1991, p. 240.
  13. Carter, 1971, pp. 245-246.
  14. Dunkerley, 2013, p. 329.
  15. Contreras, 1999, pp. 487-491.
  16. Citado en Contreras (1999, p. 491)
  17. Zondag, 1968, pp. 83-84.
  18. Thorn, 1971, pp. 176-177.
  19. Thorn, 1971, p. 167.
  20. Blasier, 1971, pp. 390-391.
  21. a b Field, 2014, p. 198.
  22. Almaraz, 1969, p. 17.
  23. Klein, 1991, p. 245.
  24. Dunkerley, 1984, p. 85.

Bibliografía[editar]

  • Almaraz, Sergio (1969). Réquiem para una república. La Paz: Universidad Mayor de San Andrés. 
  • Bedregal, Guillermo (1999). Víctor Paz Estenssoro, el político. Una semblanza crítica. México, D.F.: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9681659902. 
  • Carter, Cole (1971), «Revolution and the Agrarian Sector», en Malloy, James; Thorn, Richard, Beyond the Revolution: Bolivia since 1952, Pittsburgh: University of Pittsburgh Press, ISBN 082293202 |isbn= incorrecto (ayuda) .
  • Corbett, Charles D. (1972). The Latin American Military as a Socio-Political Force. Case Studies of Bolivia and Argentina. Miami: Center for Advanced International Studies, University of Miami. 
  • Blasier, Cole (1971), «The United States and the Revolution», en Malloy, James; Thorn, Richard, Beyond the Revolution: Bolivia since 1952, Pittsburgh: University of Pittsburgh Press, ISBN 082293202 |isbn= incorrecto (ayuda) .
  • Dunkerley, James (2013). «The Bolivian Revolution at 60: Politics and Historiography». Journal of Latin American Studies 45. 
  • Dunkerley, James (1984). Rebellion in the veins : political struggle in Bolivia, 1952-82. London: Verso. ISBN 0860917940. 
  • Field, Thomas (2014). From development to dictatorship : Bolivia and the alliance for progress in the Kennedy era. Ithaca London: Cornell University Press. ISBN 9780801452604. 
  • Klein, Herbert S. (1968). Orígenes de la revolución nacional boliviana. La crisis de la generación del Chaco. La Paz: Juventud. 
  • Klein, Herbert S. (1991). Historia de Bolivia. La Paz: Juventud. 
  • Malloy, J.M. (1989). La revolución inconclusa. La Paz: CERES. 
  • Ortiz, Alicia (1953). Amanecer en Bolivia. Buenos Aires: Hemisferio. 
  • Quintana, Juan Ramón (2003). «El 9 de abril: Su impacto institucional en la seguridad interna y el orden público». historias ... Revista de la Coordinadora de Historia 6. 
  • Thorn, Richard (1971), «The Economic Transformation», en Malloy, James; Thorn, Richard, Beyond the Revolution: Bolivia since 1952, Pittsburgh: University of Pittsburgh Press, ISBN 082293202 |isbn= incorrecto (ayuda) .
  • Whitehead, Laurence (1972). «El impacto de la gran depresión en Bolivia». Desarrollo económico 45. 
  • Whitehead, Laurence (2003), «The Bolivian National Revolution: A Comparison», en Grindle, Merilee; Domingo, Pilar, Proclaiming Revolution: Bolivia in Comparative Perspective, Cambridge, MA: Harvard University Press, ISBN 0674011414 .
  • Zondag, Cornelius H. (1968). La economía boliviana, 1952-1965. La Revolución y sus consecuencias. La Paz: Los Amigos del Libro.