Patuet

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El patuet (en francés pataouète) era la denominación del idioma catalán hablado en Argelia durante la administración francesa. De origen, sobre todo, menorquín, alicantino y rosellonés, se caracterizó por las influencias del idioma francés y del idioma árabe y, a la vez, influyó en el argot francés Pieds-Noirs. Después de la limpieza étnica que siguió a la independencia de Argelia, el 1962, la población se dispersó por Francia, algunos por Cataluña del Norte, y una minoría a la provincia de Alicante.

La Asociación de Vecinos de Fort-de-l'Eau celebra un encuentro anual de argelinos descendientes de menorquines en la población provenzal L'Isle-sur-la-Sorgue. En el año 2001 algunos participantes aún conservaban el hablar patuet.[1]

La emigración a Argelia[editar]

Francia ocupó Argel, en 1830, y declaró Argelia territorio francés en 1848. Desde los primeros años se inició una corriente migratoria europea hacia Argelia. Entre los emigrados destacaron, por una parte, los alicantinos que se establecieron alrededor de Orán, y por otra, los menorquines que se establecieron alrededor de Argel, coincidiendo con los roselloneses. El 1889 una ley de naturalización automática concedía la ciudadanía francesa a todos los extranjeros de origen europeo. En 1896 la población catalanohablante de Argelia superaba las 60.000 personas y en 1911 superaba probablemente las 100.000. A partir de la I Guerra Mundial la corriente migratoria se estabiliza, exceptuando un breve periodo de refugiados de la Guerra Civil Española.

Los emigrantes menorquines eran sobre todo colonos agrícolas, que llegaron a ser mayoría en algunas poblaciones. En 1834 Argel ya tenía una «rue de Mahon». Entre los años 1830 y 1850 emigraron de Menorca unas 9.500 personas, cuando la población de la isla era de unos 39.000 habitantes.[2]​ En 1850, 45 familias menorquinas fundan el pueblo de Fort-de-l'Eau (hoy con el nombre arabizado de Bordj El Kiffan) donde se conservó el catalán durante más de cien años, y en 1853 Aïn Taia es fundado por 967 menorquines. En las poblaciones donde son mayoría se mantiene una cohesión social y se mantienen las costumbres y la lengua que se transmite a hijos y nietos. Incluso los trabajadores argelinos y franceses en las tierras de los menorquines hablaban catalán.[3]​ En 1962, con la independencia de Argelia y los posteriores pogromos anti-europeos, huyeron en masa estableciéndose principalmente en el Rosellón y el Languedoc.

La comunidad de origen alicantino provenía de las comarcas del Campo de Alicante, el Bajo Vinalopó, la Marina Alta y la Marina Baja. Era sobre todo temporera y no mantuvo una gran cohesión, pero conservó el hablar propio de la marina alicantina influenciado por el francés y el árabe, y llegó a publicar, a finales del siglo XIX, unos periódicos con ortografía francesa: Journal de Cagayous y el Patuet. Según el censo oficial de Argelia de 1896, había 56.000 habitantes de origen alicantino residiendo en ella. En Orán se llega a crear la Pequeña Alicante, y frases coloquiales como salud y fuerza al canuto eran de uso común entre la población no catalanohablante. En 1962, unos 40.000 pied-noirs se refugiaron en el País Valenciano, en su mayoría en las comarcas meridionales, difuminando rápidamente sus peculiaridades.

Entre los emigrantes que provenían de Francia también se encontraban de la Cataluña del Norte, algunos de ellos como funcionarios, que se integraron a la comunidad catalanohablante de Argel.

Por otra parte, requiere de investigación la teoría de que el idioma tuviese base histórica anterior y que ya fuese hablado por los moriscos expulsados por los Reyes Austrias del Reino de Aragón en 1610 y que se asentaron en la plaza de soberanía Castellana de Orán, pero que ya tenía población judía de origen mallorquín. Lo que hace pensar en la existencia del catalán como lengua social en el norte de lo que hoy es Argelía desde al menos el siglo XIV.

El hablar patuet[editar]

El nombre patuet es el diminutivo de jerga, del francés patois. Su uso y su alcance no es uniforme. Si inicialmente designaba al catalán, tanto menorquín como alicantino y rosellonés, con el paso del tiempo se puede diferenciar el menorquín mantenido sin demasiadas influencias, un hablar de base catalana influido por el francés y el árabe y de ortografía francesa, y un argot francés influido por el catalán y el italiano.

Un ejemplo de la ortografía francesa es el rosellonés Jacques Bohé, funcionario en Argel: «La catalane ès oune mignounette achouride, RIAI [...] Bastide chimplamèn, cordero par cho, bien gouapète.»[4]

El «mahonés» de Argelia[editar]

Los menorquines de Argelia se designaban a sí mismos ya su hablar como «mahonés», influido por el gentilicio en francés Mahonais aplicado en toda la isla de Menorca. El «mahonés» no se diferenciaba mucho del menorquín contemporáneo. La influencia fonética francesa es similar a la que se puede encontrar en el Rosellón: la r gutural y ciertas nasalizaciones. En el léxico se utilizan algunas palabras franceses adaptando la pronunciación. Algunos de estas palabras franceses aparecen como muletillas, por ejemplo, disonante, voilà, alores ... La palabra idónea se utiliza con el mismo sentido que voilà.[5]

El pataouète[editar]

Inicialmente la palabra francés pataouet o pataouète designaba al hablar catalán de Argelia. A mediados del siglo XX se concretó en el hablar de los barrios populares de Argel, una mezcla de francés, catalán, italiano y árabe. La bibliografía francesa relaciona la palabra pataouète con el barrio de población europeos de Bab El-Oued, situado al norte de la Casbah de Argel, pronunciado bablouette o paplouette. En 1905 salió el periódico satírico «Papa-Louette».

Expresiones en «pataouète» derivadas del catalán son: faire figura derivado de «hacer higo»; faire ansías de «ansías»; a la baballah; bourricot en sentido despectivo ; marronner de «marrón» en sentido de engañar o burlarse; caguète, indeciso; saco á pulgas, perro; baba, bobo; ouèla , «Güela».

Testimonios[editar]

Jacinto Verdaguer aporta su testimonio a Excursiones y viajes (1883) donde explica que en Argel uno se puede dirigir en catalán con la seguridad de que le responderán en catalán de Alicante o de Maó. Ferran Soldevila, en el libro ¿Qué hay que saber de Cataluña (1968), explica que en 1923 se podía recorrer buena parte del departamento de Argel sin saber hablar más que catalán.[6]Joan Coromines, a Lo que hay que saber de la lengua catalana, explica que allí nuestro romance es conocido vulgarmente como patuet, y cita el libro Pepete te Balthasar , moeurs algériennes de Louis Bertrand.

El escritor Albert Camus era de padre francés y madre «mahonesa», educado por su abuela materna nacida en San Luis. No hablaba ningún tipo de patuet, pero lo tenía que conocer y da testimonio a su novela El primer hombre (1994) donde el argumento es el mismo que Glosas quienes tratan de la asesinando que se cumetre el día dieciocho de matcchs de mil novecientos nueve, é nas término de Kouba pruvincie de Argel, de Lluís Teixidó editadas en 1909.[7][8]

El grupo Al Tall narra en algunas canciones del disco Europ eu! (1994) la historia de gente del sur del País Valenciano que emigró a Argelia y con la independencia se hubo de volver.

Referencias[editar]

  1. Marfany, p.37-38.
  2. Marfany, p.22-23.
  3. Marfany, p.30-32.
  4. Marfany, p.71, citant: Plantilla:Citar ref
  5. Marfany, p.63-64.
  6. Marfany, p.33-35.
  7. Marfany, p.124-129.
  8. Marfany, p.100-124, citant: Plantilla:Citar ref