Miel

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Miel en un moderno envase de cristal y un dosificador (rodillo de miel)

La miel es un fluido muy dulce y viscoso producido por abejas del género Apis, principalmente la abeja doméstica, a partir del néctar de las flores o de secreciones de partes vivas de plantas o de excreciones de insectos chupadores de plantas (áfidos). Estas sustancias son recogidas por las abejas, luego transformadas al combinarlas con sustancias propias, depositadas, deshidratadas y almacenadas en los panales para su maduración.[1][2][3][4]​ La intervención del hombre en el proceso de explotación de los panales de la colmena es conocida como apicultura.[5]

La miel es utilizada desde hace miles de años en todo el mundo, ya sea como saborizante de brebajes, alimento o medicamento. Su composición es variable sin embargo su principal componente, son carbohidratos en la forma de monosacáridos como la fructosa y la glucosa, así como disacáridos tales como maltosa, isomaltosa, maltulosa, sucrosa, turanosa y nigerosa. Estos ingredientes son los responsables del intenso dulzor de la miel. Además, contiene oligosacáridos como la panosa; enzimas como la amilasa, peróxido oxidasas, catalasa y fosforilasa ácida; además contiene aminoácidos, algunas vitaminas B, C, niacina, ácido fólico, minerales como hierro y zinc, y antioxidantes.[6][7]

La producción mundial media de miel es aproximadamente de 1 200 000 t. Los principales países productores son China, Turquía, Argentina, Ucrania, México y Estados Unidos. Los principales importadores a nivel mundial son la Unión Europea y los Estados Unidos.[6]

El origen botánico de las mieles define también la mayor o menor facilidad de estas a cristalizar.

Producción mundial[editar]

Principales productores de miel (2018)[8]
(toneladas)
ChinaBandera de República Popular China China 446.900
TurquíaBandera de Turquía Turquía 114.113
Bandera de Argentina Argentina 79.468
IránBandera de Irán Irán 77.567
UcraniaFlag of Ukraine.svg Ucrania 71.279
Bandera de Estados Unidos Estados Unidos 69.104
Bandera de India India 67.442
RusiaFlag of Russia.svg Rusia 65.006
MéxicoFlag of Mexico.svg México 64.253
EtiopíaBandera de Etiopía Etiopía 50.000
BrasilFlag of Brazil.svg Brasil 42.346
Total mundial 1.851.541

Fuente [9]

Historia[editar]

La miel tiene cualidades reconocidas por los seres humanos desde tiempos remotos, como alimento y para endulzar, con un poder mayor a la caña de azúcar.[6][7]​ Las primeras evidencias de su consumo aparecen en pinturas rupestres del Mesolítico, unos 6.000 años a. de C. y los sumerios ya conocían sus propiedades medicinales hacia el 2.500 años a. de C.[10]

Existen diversas referencias históricas a esta sustancia. Además de las citas bíblicas, muchos otros pueblos, como los antiguos egipcios o los griegos, por ejemplo, se referían a la miel como un producto sagrado, llegando a servir como forma de pagar los impuestos. En excavaciones egipcias con más de 2000 años fueron encontradas muestras de miel perfectamente conservadas en vasijas ligeramente tapadas que aún eran comestibles y solamente tenían que calentarse. También existen registros prehistóricos en pinturas rupestres de la utilización de la miel.

Pintura rupestre del mesolítico (8000 a 6000 a. C.), en la "Cueva de la Araña" en Bicorp (Valencia). Representa a una figura femenina recolectora de miel en un panal arbóreo.

Son conocidas diversas variedades de miel que dependen de la flor utilizada como fuente de néctar y del tipo de abeja que la produjo, pero como estas la fabrican en cantidad cerca de tres veces superior de lo que necesitan para sobrevivir, siempre fue posible, primeramente, recogerse el exceso de ésta para el ser humano y más tarde realizarse la domesticación de las abejas para el fin específico de obtener su miel, técnica conocida como apicultura.

Tipos[editar]

Corte de un panal

Existen cerca de 320 variedades de miel de distintos orígenes florales. El sabor, color y olor de la miel depende de las distintas fuentes de flores y plantas visitadas por las abejas.[6]

Según la especie de insecto:

Según su origen vegetal, se diferencia entre:

  • Miel de flores: la producida por las abejas a partir del néctar de las flores. Se distinguen muchas variedades:
  • Miel de mielada o mielato, rocío de miel, miel de rocío o miel de bosque es la producida por las abejas a partir de las secreciones dulces de áfidos pulgones, cochinillas y otros insectos chupadores de savia, normalmente de pinos, abetos, encinas, alcornoques y otras plantas arbustivas. Suele ser menos dulce, de color muy oscuro, se solidifica con dificultad, y no es raro que exhiba olor y sabor especiados, resinosos. La miel de mielato procedente de pinares tiene un peculiar sabor a pino, y es apreciada por su uso medicinal en Europa y Turquía.

La miel de flores es transparente y se solidifica con el tiempo dependiendo de su procedencia vegetal y de la temperatura. Por debajo de 14 °C se acelera el proceso de solidificación. Las mieles de brezo se endurecen muy pronto y las de castaño tardan mucho.

El estudio del polen en la miel virgen (melisopalinología) permite determinar su origen floral. Dado que las partículas de polen están electrostáticamente cargadas y atraen otras partículas, las técnicas usadas en la melisopalinología pueden usarse en estudios medioambientales de partículas radiactivas, polvo o contaminación.

Un efecto secundario de la recolección del néctar y el polen para la producción de miel es la polinización, que es crucial para la reproducción de las plantas con flores.

Componentes[editar]

La miel contiene:[6]

Usos[editar]

Detalle de las celdillas hexagonales de un panal

Gastronómicos[editar]

La miel se usa principalmente en la cocina y la pastelería, como acompañamiento del pan o las tostadas (especialmente, en desayunos y meriendas) y como aditivo de diversas bebidas tales como el . Al ser rica en azúcares como la fructosa, la miel es higroscópica (absorbe humedad del aire), por lo que el añadir una pequeña cantidad a panes y pasteles hace que estos endurezcan más lentamente. La miel virgen también contiene enzimas que ayudan a su digestión, así como diversas vitaminas y antioxidantes. Por esto suele recomendarse el consumo de la miel a temperaturas no superiores a 60 °C, pues a mayor temperatura empieza a perder propiedades beneficiosas al volatilizarse algunos de estos elementos.

La miel es el ingrediente principal de la hidromiel, que es producida a partir de la miel y el agua, que también es conocida como «vino de miel».

Terapéuticos[editar]

Recipientes para guardar, transportar o servir la miel. A la izquierda: alfarería sin vidriar, con dos asas. Y a la derecha: cerámica vidriada y decorada, sin asas. Ambos con tapa a juego. Otros nombres: mielera, parrón (Aragón), orza de miel. Piezas del Museo de Cerámica Nacional de Chinchilla de Montearagón (Albacete, España).

Los beneficios de la miel a nivel medicinal ya era conocidos hacia el a. de C. por los sumerios en Mesopotamia. Los antiguos egipcios, los asirios, los chinos, los griegos y los romanos utilizaban la miel para tratar heridas. Fue luego "redescubierta" por la medicina moderna debido a sus importantes propiedades bactericidas en heridas infectadas con bacterias multiresistentes a los antibióticos.[10]

Antimicrobiano y antiséptico[editar]

Se puede usar externamente debido a sus propiedades antimicrobianas y antisépticas, ayudando a cicatrizar y a prevenir infecciones en heridas o quemaduras superficiales.[10]

Las abejas añaden además una enzima llamada glucosa oxidasa. Cuando la miel es aplicada sobre las heridas esta enzima produce la liberación local de peróxido de hidrógeno.

Antioxidante[editar]

Las mieles más oscuras tienen mayor poder antioxidante por ser más ricas en compuestos fenólicos como flavonoides y taninos.[10]

Energético[editar]

Debido a su contenido de azúcares simples, de asimilación rápida, la miel es altamente calórica (cerca de 3,4 kcal/g), por lo que es útil como fuente de energía rápida.

Resfríos, tos, dolor de garganta[editar]

Es usada para el alivio sintomático del resfriado.[11]​ Estudios en personas de entre 2 y 18 años con infecciones en las vías respiratorias demostraron que es capaz de aliviar las membranas irritadas en la parte posterior de la garganta y que tiene efectos antioxidantes y antivirales. Además, un informe de la OMS la considera segura, fuera del período de la lactancia, para aliviar la tos.[12]

Su dulzura y textura de jarabe calmarían el dolor de garganta, pero también influirían su contenido antioxidante y su efecto antimicrobiano. Para niños menores de un año no es recomendable porque existe el peligro del desarrollo del botulismo. Este último riesgo se hace ínfimo en niños más grandes.[12]

Los catarros se combaten popularmente en algunos países endulzando con miel al zumo de limón o el de cebolla.[13]​ La Organización Mundial de la Salud recomienda el uso de miel para el alivio de la tos en niños mayores de un año.[14]​ Sin embargo, la miel no muestra mayores beneficios que otros medicamentos como el dextrometorfano, pero sin los efectos adversos asociados.[15]

Cosmética[editar]

Es utilizada en cosmética (cremas, mascarillas de limpieza facial, tónicos, etc.) debido a sus cualidades astringentes y suavizantes.[10]

Conservante[editar]

Tarro de loza para la miel, con catador de madera

Es un excelente conservante natural. Sin embargo, no siempre es saludable. Debido a que procede de flores silvestres, hay algunos momentos y lugares en los que la miel producida por las abejas es altamente tóxica. Los rododendros y azaleas producen un néctar altamente venenoso para los humanos, aunque inofensivo para las abejas, que producen así una miel mortífera. En algunas regiones del mundo las colmenas se vacían inmediatamente después de la temporada de flores, eliminando cualquier residuo para evitar envenenamientos accidentales. Existen historias del uso de miel venenosa como arma de guerra en la antigüedad, pero no son corroborables. Dicha miel venenosa es muy difícil de encontrar. La forma de la flor de azalea hace que a las abejas le resulte difícil acceder al néctar, y en la época en la que florecen hay casi siempre otras flores más atractivas para las abejas.

Es altamente perdurable, no caduca. Gracias a su alta concentración de azúcar, mata a las bacterias por lisis osmótica. Las levaduras aerotransportadas no pueden prosperar en la miel debido a la baja humedad que contiene. Los traslados de cuerpos humanos en la antigüedad se hacían sumergidos en miel; por ejemplo Alejandro Magno fue trasladado desde Babilonia hasta Alejandría en Egipto en el 323 a. C. y el de Agesilao II, rey de Esparta, desde Egipto hasta su ciudad natal en el 360 a. C., utilizándose miel para evitar la descomposición. El efecto preservante de la miel se debe a su baja concentración de agua y es idéntico al que permite la prolongada conservación de los dulces y de las frutas en almíbar donde el alto contenido en azúcar disminuye el contenido de agua.

Precauciones[editar]

Un exceso de azúcares, como glucosa y fructosa en la dieta (más del 20 % de la energía total)[16]​ está relacionado con un aumento de la presión arterial[17]​ y aumento de la grasa corporal[18]​ y grasa hepática,[19]​ colesterol y problemas cardiacos[16]​ y diabetes tipo 2 (nunca tipo 1).[17]

La miel (al igual que otros endulzantes) puede ser también extremadamente peligrosa para los bebés. Esto se debe a que al mezclarse con los jugos digestivos no ácidos del niño se crea un ambiente ideal para el crecimiento de las esporas Clostridium botulinum, que producen toxinas. Las esporas del botulismo son de las pocas bacterias que sobreviven en la miel, pero se encuentran también ampliamente presentes en el medio ambiente. Aunque dichas esporas son inofensivas para los adultos, debido a su acidez estomacal, el sistema digestivo de los niños pequeños no se halla lo suficientemente desarrollado para destruirlas, por lo que las esporas pueden potencialmente causar botulismo infantil. Por esta razón se aconseja no alimentar con miel a los niños menores de 12 meses.[20][21]

Determinadas mieles procedentes de algunas especies de plantas de la familia de las ericáceas como Rhododendron ponticum o solanáceas como Datura stramonium e Hyoscyamus niger son tóxicas. En muchos casos la sustancia tóxica es la grayanotoxina.[22]

Composición química[editar]

Los componentes más usuales de la miel[23]​ se muestran en la siguiente tabla:

Componente Rango Contenido típico
fructosa 28-44 % 38%
glucosa 22-40 % 31%
agua 14-22 % 18%
maltosa 2-16 % 7,5%
sacarosa 0,2-7 % 1%
otros azúcares 0,1-8 % 5%
proteínas y aminoácidos 0,2-2 %  
vitaminas, enzimas, hormonas
ácidos orgánicos y otros
0,5-1 %  
minerales 0,5-1,5 %  
cenizas 0,2-1,0 %  

La falta de humedad es una condición fundamental para la conservación de la miel. Mientras el porcentaje de humedad permanezca por debajo de 18 % nada podrá crecer en ella. Por encima de ese valor pueden aparecer procesos fermentativos.

El contenido en minerales es muy pequeño. Los más frecuentes son calcio, cobre, hierro, magnesio, manganeso, zinc, fósforo y potasio. Están presentes también alrededor de la mitad de los aminoácidos existentes, ácidos orgánicos (ácido acético, ácido cítrico, entre otros) y vitaminas del complejo B, vitamina C, D y E. La miel posee también una variedad considerable de antioxidantes (flavonoides y fenólicos).

Productos relacionados[editar]

Junto a la miel las abejas producen otros importantes productos: la cera, la jalea real y el propóleo.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Soares, Sónia; Amaral, Joana S.; Oliveira, Maria Beatriz P.P.; Mafra, Isabel (septiembre de 2017). «A Comprehensive Review on the Main Honey Authentication Issues: Production and Origin» [Una revisión comprensiva de loa problemas principales de autenticación de la miel: producción y origen]. Comprehensive Reviews in Food Science and Food Safety (en inglés) (John Wiley & Sons, Inc) 16 (5): 1072-1100. doi:10.1111/1541-4337.12278. Consultado el 25 de diciembre de 2017. 
  2. Miguel, M. G.; Antunes, M. D.; Faleiro, M. L. (abril de 2017). «Honey as a Complementary Medicine» [La miel como medicina complementaria]. Integr Med Insights (en inglés) (SAGE Publications) 12: 1178633717702869. PMID 28469409. doi:10.1177/1178633717702869. Consultado el 25 de diciembre de 2017. 
  3. Samarghandian, Saeed; Farkhondeh, Tahereh; Samini, Fariborz (abril a junio 2017). «Honey and Health: A Review of Recent Clinical Research» [Miel y salud: una revisión de la investigación clínica reciente]. Pharmacognosy Res (en inglés) (Wolters Kluwer -- Medknow Publications) 9 (2): 121-127. PMID 28539734. doi:10.4103/0974-8490.204647. Consultado el 25 de diciembre de 2017. 
  4. Ajibola, Abdulwahid (septiembre de 2015). «Novel Insights into the Health Importance of Natural Honey» [Comprensión renovada de la importancia para la salud de la miel natural]. Malays J Med Sci (en inglés) 22 (5): 7-22. PMID 28239264. Consultado el 25 de diciembre de 2017. 
  5. Pasupuleti, Visweswara Rao; Sammugam, Lakhsmi; Ramesh, Nagesvari; Gan, Siew Hua (2017). «Honey, Propolis, and Royal Jelly: A Comprehensive Review of Their Biological Actions and Health Benefits» [Miel, propóleo y jalea real: una revisión comprensiva de sus acciones biológicas y beneficios para la salud]. Oxidative Medicine and Cellular Longevity (en inglés) (Hindawi) 2017 (1259510): 21. doi:10.1155/2017/1259510. Consultado el 25 de diciembre de 2017. 
  6. a b c d e Meo, Sultan Ayoub; Al-Asiri, Saleh Ahmad; Mahesar, Abdul Latief; Ansari, Mohammad Javed (julio de 2017). «Role of honey in modern medicine» [Rol de la miel en la medicina moderna]. Saudi J Biol Sci (en inglés) (Elsevier) 24 (5): 975-978. PMID 28663690. doi:10.1016/j.sjbs.2016.12.010. Consultado el 25 de diciembre de 2017. 
  7. a b Al-Waili, Noori; Salom, Khelod; Al-Ghamdi, Ahmed; Ansari, Mohammad Javed (octubre de 2012). «Antibiotic, Pesticide, and Microbial Contaminants of Honey: Human Health Hazards» [Antibiótico, pesticidas y contaminantes microbianos de la miel: amenazas para la salud humana]. ScientificWorldJournal (en inglés) 2012 (930849). PMID 23097637. doi:10.1100/2012/930849. Consultado el 25 de diciembre de 2017. 
  8. «Honey Production by FAO Food and Agriculture Organization» (en inglés). 
  9. «Honey Production by FAO Food and Agriculture Organization» (en inglés). 
  10. a b c d e El Rol de la Miel en los Procesos Morfofisiológicos de Reparación de Heridas. Carolina Schencke, Bélgica Vásquez, Cristian Sandoval, & Mariano del Sol. colección SciELO Chile, consultado el 06/01/2021.
  11. Orzaez Villanueva, Mª.T, de Frutos Prieto, A, Tellez González, M et al. Hábitos de consumo de productos apícolas en un colectivo de ancianos. ALAN. [online]. dic. 2002, vol.52, no.4, p.362-367. ISSN 0004-0622. Consultado 13/09/2010.
  12. a b Valeria Edelsztein (2011). Los remedios de la abuela, mitos y verdades de la medicina casera (colección ciencia que ladra). Siglo XXI. ISBN 978-987-629-179-8. 
  13. SACCHI, Mónica; Hausberger, Margarita y Pereyra, Adriana. Percepción del proceso salud-enfermedad-atención y aspectos que influyen en la baja utilización del Sistema de Salud, en familias pobres de la ciudad de Salta. Salud colectiva [online]. 2007, vol.3, n.3, pp. 271-283. ISSN 1851-8265. Consultado el 13 de septiembre de 2010
  14. Organización Mundial de la Salud (2001). «Cough and cold remedies for the treatment of acute respiratory infections in young children» (en inglés). Consultado el 13 de septiembre de 2010. 
  15. Paul IM, Beiler J, McMonagle A, Shaffer ML, Duda L, Berlin CM Jr. Effect of honey, dextromethorphan, and no treatment on nocturnal cough and sleep quality for coughing children and their parents. Arch Pediatr Adolesc Med. 2007;161(12):1140–1146. Consultado 13 de septiembre de 2010.
  16. a b Howard, B. V., & Wylie-Rosett, J. (2002). «Sugar and Cardiovascular Disease A Statement for Healthcare Professionals From the Committee on Nutrition of the Council on Nutrition, Physical Activity, and Metabolism of the American Heart Association.» Circulation, 106(4), 523-527.
  17. a b Weir, M. R. (2010). «Dietary fructose and elevated levels of blood pressure.» Journal of the American Society of Nephrology, 21(9), 1416-1418.
  18. Samuel, V. T. (2011). «Fructose induced lipogenesis: from sugar to fat to insulin resistance.» Trends in Endocrinology & Metabolism, 22(2), 60-65.
  19. Caton, P. W., Nayuni, N. K., Khan, N. Q., Wood, E. G., & Corder, R. (2011). «Fructose induces gluconeogenesis and lipogenesis through a SIRT1-dependent mechanism.» Journal of Endocrinology, 208(3), 273-283. Chicago.
  20. Los problemas de la Miel
  21. Farmacoterapia: Asociación entre el consumo de miel y el botulismo infantil.
  22. La miel, un peligroso manjar. Daniel Becerra Romero. Universidad Nacional de Educación a Distancia. Consultado el 21 de enero de 2019.
  23. «UAE Honey». www.albaidakh.com. Consultado el 10 de septiembre de 2020. 

Enlaces externos[editar]