Dinastía merovingia

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La dinastía merovingia fue una familia de estirpe germánica que gobernó la actual Francia, Bélgica, una parte de Alemania y de Suiza, desde mediados del siglo V hasta el año 751, cuando el último rey merovingio Childerico III fue destituido por Pipino el Breve, de la dinastía carolingia.

Los merovingios eran descendientes de Meroveo, un jefe militar franco. Este era el fundador de la dinastía y también le dio su nombre.[1]​ El primer representante histórico de la dinastía merovingia, Childerico I, hijo de Meroveo, dominó la antigua provincia romana de Bélgica Segunda que comprendía los territorios de Ciuitas Remorum, Ciuitas Suessionum, Ciuitas Veromanduorum, Ciuitas Atrebatium, Ciuitas Silvanectum, Ciuitas Bellovacorum, Ciuitas Ambianensium, también conocida como Ambianorum, Ciuitas Morinorum, Ciuitas Camaracensium, antigua C. Nerviorum, Ciuitas Catalaunorum y Ciuitas Bononensium.

Introducción[editar]

Los reinos francos en 511

El reino de los francos, en latín Regnum francorum, también conocido (aunque menos usualmente) como Francia (palabra latina que no se refería a la actual Francia), o simplemente reino franco,[Nota 1]​ son las denominaciones historiográficas que identifican el reino germánico de los francos establecido a finales del siglo V aprovechando la decadencia de la autoridad romana en las Galias, durante la época de las denominadas invasiones bárbaras. La dinastía merovingia, la gobernante de los francos desde mediados del siglo V hasta 751,[2]​ establecerá el reino más grande y poderoso de Europa occidental tras la caída del imperio de Teodorico el Grande, un estado que en su mayor apogeo ejercerá el control de un extenso territorio: las actuales Bélgica, Luxemburgo y Suiza; la casi totalidad de los Países Bajos, de Francia y de Austria; y la parte occidental de Alemania. Fue la primera dinastía duradera en el territorio de la Francia actual.

De entre todas las tribus en que se dividían los francos, fueron los salios —que se habían asentado dentro del limes (frontera) como pueblo federado ocupando la Galia Bélgica— los que lograron eliminar toda competencia y asegurarse el dominio para sus líderes: primero, aparecen como «reyes de los francos» en el ejército romano del norte de la Galia; luego, hacia 509, y encabezados por Clodoveo I, ya habían unificado a todos los francos y galorromanos del norte bajo su dominio; y, finalmente, desde su establecimiento inicial en el noroeste de la actual Francia, Bélgica y los Países Bajos, se extendieron conquistando las antiguas diócesis romanasDiocesis Viennensis y Diocesis Galliarum—, previamente ocupadas por otros reinos germánicos: derrotaron a los visigodos en 507 y a los burgundios en 534 y también extendieron su dominio a Raetia en 537. En Germania, los pueblos no romanizados de alamanes, bávaros, turingios y sajones aceptaron su señorío.

El nombre dinástico, en latín medieval Merovingi o Merohingii ('hijos de Meroveo'), deriva de una forma fráncica no atestiguada, similar a la acreditada Merewīowing, del inglés antiguo,[3]​ siendo la «–ing» final un típico sufijo patronímico germánico. El nombre deriva del rey Meroveo, a quien rodean muchas leyendas. A diferencia de las genealogías reales anglosajonas, los merovingios nunca afirmaron descender de un dios, ni hay evidencia de que fueran considerados sagrados. El pelo largo de los merovingios los distinguía entre los pueblos francos, que por lo general se cortaban el pelo. Los contemporáneos a veces se referían a ellos como los «reyes de pelo largo o cabelludos» (en latín reges criniti). Un merovingio a quien se le cortara el pelo no podía gobernar, y un rival podía ser eliminado de la sucesión siendo tonsurado y enviado a un monasterio.

El primer rey merovingio conocido fue Childerico I (fallecido en 481). Su hijo Clodoveo I (r. 481-511), aliado con los francos ripuarios, instalados en los ríos Rin y Mosela, fue quien con sus campañas militares, agrandó verdaderamente el reino entre 486[4]​ y 507 y unió a todos los francos, conquistando la mayor parte de la Galia. Esa expansión fue posible por su conversión al cristianismo ortodoxo (por oposición a la herejía arriana) y su bautismo en Reims hacia el 496[5]​ lo que le granjeó el apoyo de la aristocracia galorromana y de la Iglesia occidental.[4]​ Instaló la capital en París en 507. A su muerte el reino fue dividido entre sus cuatro hijos varones, según la costumbre germánica:[Nota 2]Clotario I, fue rey de Soissons (511-561) (y luego de Reims (555-561) y de los francos (558-561)); Childeberto I, fue rey de París (511-558); Clodomiro, rey de Orleans (511-524); y Teodorico I, rey de Reims (511-534). El reino permaneció dividido, con la excepción de cuatro períodos cortos (558-561, 613-623, 629-634, 673-675), hasta 679. Después de eso, solo se dividió una vez más (717-718). Las principales divisiones del reino daran origen a Austrasia, Neustria, Burgundia y Aquitania.

Durante el último siglo del dominio merovingio, los reyes, no teniendo más tierras que distribuir entre sus guerreros, fueron abandonados por estos siendo relegados cada vez más a un papel ceremonial. El poder lo ejercerá la aristocracia franca y sobre todo los mayordomos del palacio (major domus), una especie de primeros ministros, funcionarios del más alto rango bajo el rey. En 656, el mayordomo Grimoaldo I trató de colocar a su hijo Childeberto en el trono en Austrasia. Grimoaldo fue arrestado y ejecutado, pero cuando se restauró la dinastía merovingia su hijo gobernó hasta 662. La familia de los Pipínidas, originaria de Austrasia, se apoderó de las mayordomías de palacio de Austrasia y posteriormente de las de Neustria y colocó nuevamente a Provenza, Borgoña y Aquitania, regiones entonces casi independientes, dentro de la órbita merovingia y emprendió la conquista de Frisia, al norte del reino. Uno de los mayordomos de palacio más famosos, Carlos Martel, rechazó en 732 a un ejército musulmán no lejos de Poitiers, considerada la batalla decisiva que impidió la conquista de toda Europa. Para recompensar a sus fieles, Martel confiscó inmensos territorios a la Iglesia y los redistribuyó. Esto le permitió asegurar la fidelidad de sus hombres sin deshacerse de sus propios bienes.

Al fallecer el rey Teoderico IV en 737, Martel estaba tan seguro de su poder que continuó gobernando los reinos sin necesidad de proclamar un nuevo rey nominal hasta su muerte en 741. La dinastía fue restaurada nuevamente en 743, pero en 751 el hijo de Carlos, Pipino el Breve, depuso al último rey merovingio, Childerico III, al que encerró en un convento, y se hizo elegir rey entre los guerreros francos. Pipino tomó la precaución de ser coronado en 754 por el papa Esteban II, en la abadía real de Saint-Denis, evento que le proporcionó una nueva legitimidad, la de ser elegido por Dios, inaugurando la dinastía carolingia. Será especialmente a partir de la coronación imperial de Carlomagno en el año 800, cuando la denominación historiográfica habitual del reino franco pasará a ser de Imperio carolingio.

Reyes merovingios[editar]

Se sombrean los reyes merovingios que fueron reyes de los francos, habiendo épocas en que ese puesto estuvo vacante.

 
 
 
 
 
 
 
 
Clodoveo I
(primer rey de los Francos, 481-511)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Teoderico I
(rey de Metz, 511-534)
(rey de Orléans, 524-534)
 
Clodomiro
(rey de Orléans, 511-524)
 
Childeberto I
(rey de Paris, 511-558)
(rey de Orléans, 524-558)
 
Clotario I
(rey de Soissons, 511-558)
(rey de Orléans, 524-558)
(rey de Metz, 555-558)
(rey de los Francos, 558-561)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Teodeberto I
(rey de Metz la, 534-548)
 
Cariberto I
(rey de Paris, 561-567)
 
Sigeberto I
(rey de Reims, 561-575)
 
 
 
Chilperico I
(rey de Soissons, 561-584)
(rey de Paris, 567-584)
 
Gontrán I
(rey de Orléans, 561-592)
(rey de París, 584-592
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Teodebaldo
(rey de Metz, 548-555)
 
 
 
 
 
Childeberto II
(rey de Austrasia, 575-596)
(rey de París, 592-596)
 
 
 
Clotario II
(rey de Neustria, 584-613)
(rey de los Francos, 613-629)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Teodeberto II
(rey de Austrasia, 596-612)
 
Teoderico II
(rey de los Burgundios, 596-613)
(rey de Austrasia, 612-613)
 
Dagoberto I
(rey de los Francos, 629-639)
 
Cariberto II
(rey de Aquitania, 629-632)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Sigeberto II
(rey de Austrasia y de los Burgundios, 613)
 
Clodoveo II
(rey de Neustria, 639-657)
 
Sigeberto III
(rey de Austrasia, 639-656)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Clotario III
(rey de Neustria, 657-673)
 
Childerico II
(rey de Austrasia, 662-673)
(rey de los Francos, 673-675)
 
 
 
 
 
Teoderico III
(rey de Neustria, 673, 675-679)
(rey de los Francos, 679-691)
 
Dagoberto II
(rey de Austrasia, 676-679)
 
Childeberto el Adoptado
(rey de Austrasia, 656-662)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Clodoveo III
(rey de Austrasia, 675-676)
 
Chilperico II
(rey de Neustria, 715-719)
(rey de los Francos, 719-721)
 
Clodoveo IV
(rey de los Francos, 691-695)
 
Childeberto III
(rey de los Francos, 695-711)
 
Clotario IV
(rey de Austrasia, 717-719)
 
 
 
 
 
 
 
 
{{{?}}}
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Dagoberto III
(rey de los Francos, 711-715)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Childerico III
(rey de los Francos, 743-751)
 
 
 
 
{{{?}}}Teoderico IV
(rey de los Francos, 721-737)
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. En realidad, habría que hablar de reinos francos, como títula acertadamente el propio artículo de la Wikipedia en francés (Royaumes francs) ya que fueron en muchas etapas varios los reinos gobernados por los francos que surgieron de las sucesivas particiones del reino para que cada uno de los herederos tuviera su parte: primeros los reinos de de Soissons, de Orleans, de París y de Metz (y luego de Reims); luego Austrasia, Neustria, Burgundia y Aquitania.
  2. En época de los merovingios desapareció la noción de Estado —o sea el «bien público» heredado de la Roma antigua—, una institución desconocida entre los pueblos germánicos e imperó la confusión entre los bienes del Tesoro del Estado y los bienes privados del soberano. Eso provocaba que a la muerte de un rey, el reino fuera dividido entre sus hijos, un bien patrimonial más objeto de herencia. No será hasta mucho más tarde cuando se recupere el Derecho romano y aumente el poder del monarca para que renazca la noción de Estado y la monarquía sea hereditaria.
  1. Asimov, Isaac (1968). «3. Llega la oscuridad». La Alta Edad Media. Alianza. p. 75. 
  2. Wikisource-logo.svg Pfister, Christian (1910-1911). «Encyclopædia Britannica». En Chisholm, Hugh, ed. Encyclopædia Britannica. A Dictionary of Arts, Sciences, Literature, and General information (en inglés) (11.ª edición). Encyclopædia Britannica, Inc.; actualmente en dominio público. 
  3. Babcock, Philip (ed). Webster's Third New International Dictionary of the English Language, Unabridged. Springfield, MA: Merriam-Webster, Inc., 1993: 1415
  4. a b (en francés) Clovis dans l'Histoire de France, Lycée Polyvalent Privé Le Rebours, URL último acceso el 15/04/2008
  5. La cronología del reino de Clodoveo I es incierta, en vista de la mediocridad de las fuentes históricas. Esta fecha se basa en la Historia Francorum, libro II de Grégoire de Tours, pero es discutida en la actualidad (Lucien Musset, Les Invasions, les vagues germaniques, PUF, collection Nouvelle Clio – la historia y sus problemas, Paris, 1965, 2.ª edición 1969, p 390-391)

Enlaces externos[editar]