Grupo Colina

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

El Grupo Colina fue un grupo paramilitar cuyos miembros operaron en el Perú en distintos destacamentos desde los años 80' hasta inicios de la década de 1990. Durante el gobierno de Alan García operaron grupos con similar modus operandi, como el Comando Rodrigo Franco y el Grupo Scorpio.[1] El grupo fue dirigido por el capitán del Ejército Peruano Santiago Martín Rivas. El grupo fue parte de una estrategia denominada Guerra de baja intensidad, y aún está en discusión si dicha estrategia fue o no política del Gobierno de turno.[2]

Creación[editar]

Fue un destacamento de operaciones especiales de inteligencia en el interior de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINTE), el Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE), que son organismos de inteligencia del ejército similares a la CIA de EEUU o el CIFAS de España, con independencia operativa para planear y seleccionar objetivos. El destacamento Colina tiene supuesta partida de nacimiento el Plan Cipango en agosto de 1991 pero se conoce operó también a fines de los 80'.[3]

El destacamento operó secretamente con la orden de efectuar seguimientos y capturas de terroristas, de forma similar al GEIN de la Policía Nacional.

Supuestamente el Destacamento Colina estuvo formado por 32 hombres y 6 mujeres, entre oficiales y suboficiales y el Mayor Martin Rivas los reclutó e instruyó pero nunca mencionó que serían un comando de ajusticiamiento.[4]

Una de sus intervenciones fue el 3 de noviembre de 1991 en el Jirón Huanta 840 Barrios Altos, donde se organizaría una actividad social infiltrada por agentes de inteligencia, quienes aseguraron la asistencia de terroristas miembros de Sendero Luminoso. El año 2001 algunos agentes narraron que ingresaron sorpresivamente, recibieron las identidades de los sospechosos por parte del agente infiltrado en el lugar y luego de ordenarles permanecer agachados dispararon. Las siguientes intervenciones fueron similares pero los agentes subordinados confesaron no tener cómo comprobar que Martin Rivas estaba autorizado a seleccionar objetivos y decidir las ejecuciones. Las operaciones eran secretas (compartimentaje) y no podían identificar si tenían oficialmente licencia para realizarlas. Existían varios otros destacamentos como el Destacamento Leoncio Prado, en continuo trabajo, y era imposible identificar la actividad delictiva del destacamento Colina, que funcionó hasta julio de 1992, a diferencia de anteriores grupos secretos, con actividad más extensa en gobiernos anteriores, como el Grupo Scorpio, que pareció desactivarse en 1989.[5]

Aunque en un principio se negó la existencia de este grupo por su carácter secreto, los documentos encontrados y la confesión de algunos agentes, han permitido establecer la existencia indubitable del destacamento, aunque sin poder saberse la implicación a nivel gubernamental.[6]

Organización[editar]

Tenía como misión colaborar con el seguimiento y la detención de miembros de Sendero Luminoso y del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), consideradas organizaciones terroristas. Fueron asesinadas y desaparecidas unas 49 personas en total, entre miembros de estas organizaciones, dirigentes estudiantiles, sindicalistas y defensores de los detenidos en cárcel.

Algunos agentes han implicado al asesor presidencial Vladimiro Montesinos, pero la mayoría confiesa contar sólo con la versión de Martin Rivas acerca de veracidad de la autorización de los niveles superiores de gobierno. Ningún agente logra implicar al general Nicolás de Bari Hermoza Ríos, jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, debido al reconocimiento de la independencia operativa de los aparatos de inteligencia en el mundo.[7]

Los agentes más experimentados de Colina habían formado parte de otros destacamentos anteriormente. La entrega de armamento y silenciadores se dio en un contexto de numerosos atentados terroristas al día, haciendo necesario un poder de fuego disuasivo para protegerlos mientras estuvieran haciendo guardia o enfrentando al enemigo. Los entrenamientos físicos, prácticas de tiro, destreza en colocación de silenciadores y perfeccionamiento de reflejos, eran imprescindibles para cualquier oficial de inteligencia del mundo moderno y no extrañaba que los tuvieran a su disposición.

Por estos hechos se han presentado varias denuncias por violaciones a los derechos humanos, que forman parte del proceso judicial que se le sigue al expresidente.

Acciones[editar]

Según el informe de la Comisión de la Verdad y de la Reconciliación[8] los crímenes cometidos por el Grupo Colina habrían sido las siguientes:

  • Masacre de Barrios Altos: El 3 de noviembre de 1991, el Grupo Colina ingresó al primer piso de un inmueble ubicado en jirón Huanta en Lima y asesinaría a catorce personas, incluyendo a un menor de ocho años de edad; al parecer debido a una confusión, puesto que habían recibido información de que habría una reunión senderista en dicho inmueble.[9]
  • Desaparición de campesinos de Santa en Chimbote: El 2 de mayo de 1992, el Grupo Colina encabezado por Santiago Martín Rivas son sospechosos del secuestro y desaparición de diez campesinos en el valle del Santa. Fueron asesinados Carlos Alberto Barrientos Velásquez, Roberto Barrientos Velásquez, Denis Atilio Castillo Chávez, Federico Coquis Velásquez, Gilmer Ramiro León Velásquez, Pedro Pablo López Gonzáles, Jesús Manfredo Noriega Ríos, Carlos Martín Tarazona More y Jorge Luis Tarazona More. La masacre habría sido instigada por intereses privados a través de Nicolás Hermoza.[10] [11] [12]
  • Masacre de La Cantuta: El 18 de julio de 1992, el Grupo Colina, encabezado por Rivas, asesinó a estudiantes de La Cantuta.[13]
  • Asesinato de Pedro Huilca: El 18 de diciembre de 1992, el secretario general de la CGTP, Pedro Huilca Tecse fue asesinado por un grupo de encapuchados en la puerta de su residencia ubicada en el distrito de Los Olivos en Lima.[14]
  • Asesinato de Mariella Barreto: Miembro del Servicio de Inteligencia Nacional y pareja de Santiago Martín Rivas. Fue torturada y descuartizada, posiblemente por una venganza del Gobierno por haber denunciado la existencia de los planes “Bermuda” , “El Pino” y "El Plan Narval" para atentar contra César Hildebrandt y Heriberto Benítez. Además de denunciar el "Plan Narval" el cual consistía en posible atentado contra Global TV - Canal 13.[15]
  • Asesinato del periodista Pedro Yauri: Quien abogaría por la libertad de la familia Ventocilla luego que cuatro miembros de ésta familia fueran secuestrados por elementos militares el 25 de mayo de 1992.

Disolución y denuncias[editar]

Se especula que algunos agentes, condenados a 15 años de prisión por el caso La Cantuta pero luego liberados por la Ley de Amnistía (para casos entre junio de 1980 y julio de 1992), se sospecha que fueron responsables del asesinato de la agente del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE) Mariela Barreto (quien fue conviviente y tuvo un hijo de Martin Rivas) el 22 de marzo de 1997.

En años recientes se ha enjuiciado a los miembros del Grupo Colina y a Vladimiro Montesinos. En el juicio al ex-presidente Alberto Fujimori se le acusa de una supuesta responsabilidad e influencia en la creación y dirección del destacamento,[16] lo cual está en trámite.

Miembros del Grupo Colina[editar]

  • Fernando Rodríguez Zabalbeascoa (Jefe) (15 años de prisión)
  • Santiago Martín Rivas (Jefe Operativo) (25 años de prisión)
  • Carlos Pichinlingüe Guevara (Subjefe) (25 años de prisión)
  • Jesús Mateo Sosa Saavedra(agente) (20 años de prisión)
  • Rogelio Carbajal García (agente) (20 años de prisión)
  • Arturo Pino Díaz (agente) (20 años de prisión)
  • Wilmer Yarlequé Ordinola (agente) (20 años de prisión)
  • Orlando Vera Naverrete (agente) (15 años de prisión)
  • Fernando Lecca Esquén (agente) (15 años de prisión)
  • Héctor Alvarado (agente) (15 años de prisión)
  • Hiver Arteaga (agente) (15 años de prisión)
  • José Concepción (agente) (15 años de prisión)
  • José Alarcón Gonzales (agente) (15 años de prisión)

Referencias[editar]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]