Estatua de Zeus en Olimpia

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Grabado de la estatua de Zeus en Olimpia. En el año 394, fue transportada a Constantinopla (actual Estambul), donde se dice que fue destruida por un incendio.
Estatua de mármol de Zeus en el Museo del Hermitage.
Moneda de Élide de época de Adriano con la representación de Zeus Olímpico.

La Estatua de Zeus en Olimpia fue una escultura crisoelefantina elaborada por el famoso escultor clásico Fidias, en Olimpia, (Grecia) y forma parte de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Fue destruida y se perdió en el siglo V d.C., y sólo se sabe de ella gracias a descripciones de historiadores antiguos y representaciones en monedas.

Cronología[editar]

Tradicionalmente se ha creído que la estatua fue realizada hacia el final de la vida de Fidias, en torno al año 430 a. C., pero algunos historiadores opinan, en cambio, que pudo haber sido hecha antes que la estatua de Atenea Partenos (realizada en 438 a. C.), apoyándose, entre otros argumentos, en que las diferentes condiciones de iluminación de ambas esculturas en sus respectivos emplazamientos sugieren que Fidias trató de mejorar en la Atenea Pártenos la adaptación a su edificio con respecto al Zeus de Olimpia.[1]

Descripción[editar]

La estatua ocupaba la totalidad del ancho del pasillo del templo construido para albergarla. De acuerdo con una fuente contemporánea medía aproximadamente doce metros de alto. Zeus fue esculpido en marfil (o modelado, pues en la realización el marfil se remojaba en un líquido que lo hacía más maleable), y los detalles dorados eran de oro macizo.

Según Pausanias, Zeus aparecía sentado en un trono con el torso desnudo y el manto en torno a las piernas, llevaba la cabeza coronada de olivo y la mirada, dirigida hacia abajo le confería aspecto paternal. En la mano derecha sostenía una Niké y en la izquierda el cetro rematado por un águila; el manto estaba adornado de lirios y las sandalias eran de oro. El trono era en sí mismo una obra de arte, hecho a base de marfil, ébano, oro y piedras preciosas; el respaldo, los brazos, los pies y los travesaños entre ellas iban labrados y decorados con relieves posteriormente copiados y reproducidos por separado, como en el caso de la escultura Atenea Partenos. Especial repercusión tuvo el relieve con la matanza de los hijos de Níobe, esculpido en el travesaño de las patas delanteras del trono.

Al igual que había hecho en Atenas, para decorar el basamento de la estatua de Zeus, Fidias eligió el tema del nacimiento de una divinidad, en este caso Afrodita, y lo trata de nuevo como un acontecimiento de orden cósmico presenciado por dioses olímpicos y divinidades astrales. Pausanias dice que se veía a Afrodita, que emergía del mar y era acogida por Eros.

Las únicas reproducciones conocidas del Zeus de Olimpia nos las dan las monedas, más bien medallas conmemorativas, acuñadas en Elis en época de Adriano, en una de cuyas caras aparece Zeus entronizado y en la otra el detalle de la cabeza. Pese a la representación de perfil y al formato reducido, los aspectos esenciales coinciden con la descripción de Pausanias, de donde viene el interés especial de la reproducción de la cabeza con su noble porte y su peinado de rizos que cuelgan a ambos lados.

Según las fuentes literarias más fiables, el aspecto más deslumbrante del Zeus de Olimpia era el religioso, pues, como resume Quintiliano, Fidias había logrado añadir algo nuevo a la religión tradicional ya que, hasta entonces, cada cual había tenido una idea de Zeus hasta que Fidias fijó la idea de lo que este dios debiera ser.

Según Pausanias e inscripciones epigráficas, los denominados fedrintas se encargaban específicamente del cuidado de la estatua. Suele considerarse que los fedrintas eran «descendientes de Fidias», pero se discute si estos descendientes eran familiares del artista o si adquirían esta condición únicamente como un título honorífico.[2] [3]

Traslado y destrucción[editar]

La tradición cuenta que el emperador Calígula, al enterarse de la existencia de la estatua de Zeus, ordenó que la trasladaran a Roma y que cortaran la cabeza de la estatua para poner la suya en su lugar. Cuando los soldados romanos enviados por Calígula iban a cumplir lo dispuesto escucharon la fortísima carcajada de Zeus, saliendo despavoridos del lugar sin cumplir la orden.[4]

Según un pasaje de Cedreno, la estatua fue trasladada a Constantinopla en tiempos de Teodosio II donde estuvo alojada en el palacio de Lauso, uno de los altos cargos de su corte. Se cree que allí fue destruida por un incendio.[5]

Referencias[editar]

  1. Pablo A. García Pastor, Una reconstrucción del templo de Zeus de Olimpia: hacia la resolución de los "Phidiasprobleme", pp.193-200.
  2. Pausanias V,14,5.
  3. Pablo A. García Pastor, Una reconstrucción del templo de Zeus de Olimpia: hacia la resolución de los "Phidiasprobleme", pp.84-86.
  4. Suetonio, Vidas de los doce césares IV,22,2; IV,57,1.
  5. Pablo A. García Pastor, Una reconstrucción del templo de Zeus de Olimpia: hacia la resolución de los "Phidiasprobleme", pp.72-75, tesis doctoral, Madrid: Universidad Complutense (2013).

Enlaces externos[editar]