Emilio Alarcos Llorach

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Emilio Alarcos Llorach
Emilio Alarcos Llorach.jpg
Información personal
Nacimiento 22 de abril de 1922
Salamanca, España
Fallecimiento 26 de enero de 1998
Oviedo, España
Nacionalidad España
Familia
Cónyuge Josefina Martínez Álvarez
Educación
Educación Doctor en Filología Románica
Alma máter Universidad de Valladolid
Información profesional
Ocupación Lingüista, filólogo, catedrático
Años activo 1944-1998
Empleador Universidad de Oviedo
Estudiantes Salvador Gutiérrez Ordóñez Ver y modificar los datos en Wikidata
Obras notables Fonología Española, Gramática Estructural, Estudios de gramática funcional del español, Gramática de la lengua española, La lingüística hoy, Milenario de la lengua española, Las Gramáticas de la Academia
Miembro de
Distinciones Doctor honoris causa por las universidades de Salamanca, Valladolid, León, País Vasco, Valencia, Sevilla y por la Universidad Nacional de Educación a Distancia. Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio (1987), Premio Castilla y León de las Letras (1993), Premio Nacional de Investigación “Ramón Menéndez Pidal” (1995).
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Emilio Alarcos Llorach (Salamanca, 22 de abril de 1922 - Oviedo, 26 de enero de 1998) fue un filólogo y lingüista español, catedrático emérito de la Universidad de Oviedo y miembro de la Real Academia Española y de la Academia de la Lengua Asturiana. Fue el introductor en España de las corrientes del estructuralismo y del funcionalismo de la Lingüística europea.

Biografía[editar]

Emilio Alarcos Llorach fue hijo del también catedrático de Filología de la Universidad de Valladolid Emilio Alarcos García (1895-1986), académico correspondiente de la RAE. Inició sus estudios universitarios en Valladolid, ciudad donde su padre ejercía el magisterio; los continuó en Madrid, donde tuvo como maestro a Dámaso Alonso y por cuya universidad se doctoró en Filología Románica en 1947. Catedrático de instituto en Avilés desde 1944, su estancia como lector de español en Berna y Basilea (1946-1947) fue decisiva para su formación como lingüista, pues le permitió entrar en contacto directo con corrientes científicas que apenas habían tenido eco en España, y que él contribuiría de manera decisiva a difundir en su patria.

Tras otro breve período como catedrático de instituto en Cabra (Córdoba) y Logroño, obtiene en 1950 la cátedra de Gramática Histórica de la Lengua Española en la Universidad de Oviedo. De su fecunda labor en esa universidad dan testimonio sus numerosos discípulos, así como una revista que él levantó a pulso, Archivum, imprescindible en los estudios hispánicos.

Electo para el sillón B de la Real Academia Española en 1972, su ingreso efectivo en la corporación se produjo un año más tarde. Elegido el 9 de noviembre de 1972, tomó posesión el 25 de noviembre de 1973 con el discurso titulado Anatomía de «La lucha por la vida». Le respondió, en nombre de la corporación, Alonso Zamora Vicente.[1]​ Su candidatura a la RAE fue propuesta por Samuel Gili Gaya, Antonio Tovar, y Manuel Halcón (estos dos últimos estuvieron en sus inicios próximos a Ramón Serrano Suñer igual que Dionisio Ridruejo).[2]​ Además fue Alarcos también miembro fundador y de honor de la Academia de la Lengua Asturiana. Da nombre a un instituto de enseñanza secundaria en el barrio de Moreda (Gijón) el "IES Emilio Alarcos" y a un Premio de Poesía. Asimismo, cabe mencionar el busto que los vecinos de Gijón erigieron en su honor en el año 2002 ya que siempre mantuvo una estrecha relación con esta villa asturiana. Oviedo, Langreo, Arroyo de la Encomienda o Salamanca tienen calles dedicadas a la memoria de Emilio Alarcos.

Entre sus discípulos más aventajados cabe destacar a Salvador Gutiérrez Ordóñez, catedrático de Lingüística General de la Universidad de León y académico de la Real Academia Española, continuador, dentro del paradigma, corriente o enfoque metodológico del funcionalismo lingüístico, de la obra alarquiana, que además dirige la Escuela de Gramática 'Emilio Alarcos' en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander (UIMP).

A pesar de su natural inclinación, de una sólida formación y de una sensibilidad literaria, Alarcos mostró muy pronto una potente atracción por los problemas gramaticales. La conjunción armónica de la vertiente literaria, orientada hacia el mediodía, más cálida e intuitiva, con la gramatical, más norteada, empírica y fría, no suele ser común, pero él aunó ambas con asombroso prodigio. Tras su muerte, se descubrieron algunos poemas propios, recogidos en una antología llamada 'Mester de poesía'.

Contribuciones a la lingüística[editar]

No existió campo de la filología hispánica o de la lingüística, tanto teórica como aplicada, en el que Alarcos no hendiera la aguda reja de su ingenio. Lo mismo cultivó el estudio del léxico que el de la gramática o el de la fonología. Ninguna época de la lengua, desde las glosas emilianenses y las jarchas hasta la lengua de Muñoz Molina, le fue ajena. Ningún género le era desconocido, desde los cantares de gesta hasta la poesía de Ángel González o Blas de Otero, pasando por todo tipo de narraciones. Escribió páginas memorables sobre todas las variedades del español. En todas las manifestaciones de su investigación Alarcos mostró una coherencia metodológica sorprendente. A partir de las teorías estructuralistas de la glosemática y del funcionalismo forjó un sistema de análisis que aplicaría con éxito en los resultados tanto en fonología, como en gramática o en el contenido de textos. Maestro indiscutido de varias generaciones de filólogos y lingüistas, la obra de un científico es tanto más fecunda cuanto mayor es el número de investigaciones que genera, y sus trabajos siguen siendo insoslayable punto de partida y referencia inevitable y constante en todas las investigaciones realizadas en el ámbito hispánico.

Dentro de los fundamentos de Sintaxis cabe recordar los criterios formales más importantes para la determinación de funciones según el pensamiento alarquiano: concordancia (en diferentes modalidades); conmutación por átonos pronominales; conmutación por tónicos pronominales; conmutación por cero; coordinación; coexistencia o coaparición; permutación; orden, posición; distribución e índices funcionales. También son de obligada mención sus tesis como la diferencia de las magnitudes 'enunciado / oración', la existencia de 'enunciados sin verbo' o el verbo como núcleo oracional incluso en la denominadas oraciones copulativas ya que todas estas novedades hicieron removerse en sus asientos a los gramáticos escolares. Suyas son nuevas denominaciones: implemento, complemento, suplemento y aditamento manteniéndose la de sujeto, a pesar de que el proceso de identificación que propuso se alejara de criterios semánticos e informativos. Asimismo fue Alarcos quien desgajó del viejo tronco de los complementos circunstanciales una función preposicional que mostraba una intensa proximidad al núcleo verbal: el suplemento. Le retira también la caracterización tradicional de predicado y núcleo al atributo y desgaja y caracteriza el atributo del implemento en el que incluye, además, las antiguas oraciones de infinitivo del tipo: 'Dejó morir al bandido'. En 1969 descubre y delimita una función periférica, más externa aún que la del aditamento (complemento circunstancial), que modifica a toda la oración: los atributos oracionales, sentando así las bases de las investigaciones sobre las funciones periféricas de la oración. Otros fenómenos como la 'transposición', sus minuciosos y pioneros análisis sobre partículas polifuncionales como /que/ y /se/, sus trabajos sobre las categorías (desde los verboides o formas no personales del verbo hasta el replanteamiento de las clases de artículos) o sus estudios sobre pasividad y atribución son solo una pequeña muestra del inmenso legado que dejó Emilio Alarcos Llorach a lo largo de su prolífica y fecunda vida.

Según, entre muchos otros, Juan Luis Cebrián, "la lingüística española le debe mucho, pero más le deben aún los ambientes culturales de todo tipo que él cultivó. Jamás se apeó del sentido crítico que su condición de intelectual le exigía a cada paso. Fue terco en su independencia, y la elegancia de sus formas nunca empañó la claridad de sus expresiones". El propio Alarcos recordaría con socarronería su "fama de rojillo" como motivo del apartamiento de los tribunales hasta 1966, al igual que el profesor Manuel Muñoz Cortés recordaría el destierro de Rafael Lapesa.[3]​ Sirva de muestra su valentía -netamente alarquiana- en tiempos aciagos y de delación, por ejemplo, cuando cierto lúgubre y terrible catedrático del Opus Dei truena en 1956 contra los "pocos cobardes" que se entusiasman con Blas de Otero, César Vallejo o Pablo Neruda, "a los que conviene sacar de su madriguera de una vez", y todo porque Emilio Alarcos -liberal con fama de anticlerical, escorado muchas veces a babor como él mismo decía- inauguró ese curso académico con un discurso sobre la poesía de Otero.[4]​ igual que tiempo después habría de hacer frente al nacionalismo aldeano, pedestre y con mentalidad de campanario que nunca toleraría la independencia de uno de los mayores sabios del idioma que, desde el eclecticismo escéptico y la erudición barnizada de humildad, siempre estuvo del lado de la libertad y del rigor científico y lingüístico. En palabras de Salvador Gutiérrez Ordóñez, fue «sabio, exacto, claro, perfecto y liberal hasta los tuétanos». Entre sus muchos "escritos de convivencia" (prólogos, discursos, pregones, artículos...) hubo un prólogo realizado para una biografía del político socialista Indalecio Prieto,[5]​ no obstante, Alarcos siempre mostró predilección por el progresismo regeneracionista de José Canalejas cuyo pensamiento social bebía del krausismo.

Salvador López Arnal cuenta la anécdota[6]​ de la carta de presentación que Alarcos le dio al escritor y novelista comunista Luis Landínez, quien durante un tiempo se dedicó a vender libros en Barcelona, dirigida a Ricardo Gullón, abogado, escritor, crítico literario e hijo del que fuera presidente de la Diputación de León, el también abogado astorgano de ideas liberales y progresistas Germán Gullón Núñez y en cuya corporación fue diputado provincial por Sahagún el matemático José del Corral y Herrero. La obra de Luis Landínez sería estudiada y revalorizada por personalidades como Francisco Ynduráin o Ricardo Senabre, este último reconocido crítico literario y experto en la obra de Ortega y Gasset que situó precisamente la Gramática de la lengua española de Emilio Alarcos como uno de los mejores libros del 1994.[7]

Asimismo fue Alarcos el único que en Oviedo salió en defensa del célebre filósofo anarquista de la CNT José Luis García Rúa cuando este fue expulsado del claustro de la Universidad de Oviedo por las maquinaciones y denodado esfuerzo que puso en su destierro el que fuera comisario de la Brigada Político-Social, Claudio Ramos.[8]

El escritor, periodista y cineasta chileno Luis Sepúlveda, ganador del Premio Tigre Juan de Oviedo en 1988, llegaría a considerar a Emilio Alarcos como “el más generoso de los eruditos”[9]​ además de comentar sobre él “que tenía el humor como gran angular de su filosofía”.[10]

Estructuralismo[editar]

Emilio Alarcos contribuyó decisivamente a la introducción y difusión en España de las teorías lingüísticas de diversas escuelas del estructuralismo europeo: primero fue el Círculo Lingüístico de Praga con la Fonología española (1950); después, la Glosemática de Copenhague con una Gramática estructural (1951); y finalmente el funcionalismo martinetiano con sus imprescindibles Estudios de gramática funcional del español (1970) en relación con otros funcionalistas españoles como Vidal Lamíquiz. La culminación de sus estudios gramaticales llegó con la publicación de su Gramática de la lengua española (1994). Su perspectiva de análisis del lenguaje, aun partiendo de las aportaciones de Ferdinand de Saussure, tiene como referentes principales a sus tres grandes maestros: Louis Hjemslev, André Martinet y Roman Jakobson (este último ligado asimismo al príncipe Nikolái Trubetskói).[11]

<Comencé a trabajar en el proyecto a principios de 1985. Mi propósito consistía en exponer los rasgos de la gramática del español que se descubren en los actos orales y escritos de los usuarios de la lengua en este siglo XX. Hoy día concurren normas cultas diversas en los vastos territorios donde se practica el español como lengua materna. Ya no es posible sostener, como un siglo atrás hacía Leopoldo Alas, que los peninsulares somos los amos del idioma; más bien, según propugnaba don Ramón Menéndez Pidal, debemos ser solo sus servidores. Se comprende y hasta se justifica que cada uno encuentre más eficaz y precisa la norma idiomática a cuya sombra ha nacido y se ha formado: pero ello no implica rechazo o condena de otras normas tan respetables como la propia....
Si la sabiduría popular asegura que “cada maestrillo tiene su librillo”, en ningún dominio del conocimiento se revela ese adagio con más eficacia que en el de la gramática. No cabe mínimo acuerdo teórico entre gramáticos, y por algo fueron equiparados con los fariseos hace dos mil años>

Emilio Alarcos Llorach.[12]

Emilio Alarcos también llevó a cabo algunos estudios de crítica literaria, ocupándose, entre otros, del análisis de la poesía de Blas de Otero o de su gran amigo, el poeta ovetense Ángel González. No obstante, Alarcos prestó atención a multitud de literatos con una crítica de sublime y deliciosa prosa y prueba de ello es una recopilación de sus estudios sobre poesía española contemporánea que salió bajo los auspicios de la editorial Cátedra con el título Eternidad en vilo y que va desde Jorge Guillén a Dámaso Alonso pasando por Gerardo Diego, José Hierro o José Agustín Goytisolo, además de unos primeros capítulos más teóricos dedicados a «Fonología expresiva y poesía», «Secuencia sintáctica y secuencia rítmica» o «Poesía y estratos de la lengua». Son muchos los trabajos dispersos de Alarcos, más aún si incluimos los textos menos técnicos y más divulgativos que personalidades de la talla de Pedro Álvarez de Miranda han considerado tan necesarios como para lanzar la sugerente propuesta de que sean también reunidos en algún libro.

Legado[editar]

Emilio Alarcos Llorach falleció en Oviedo el 26 de enero de 1998. Su viuda, la también profesora de Filología Josefina Martínez Álvarez, ha contribuido a mantener vivo su legado, junto a la Cátedra "Emilio Alarcos" de la Universidad de Oviedo o agrupaciones culturales como la fundada y presidida por su hijo, el filólogo clásico Miguel Alarcos, y luego dirigida por Miguel Á. del Corral, con la participación de ilustres personalidades como el profesor de la Universidad de Vigo Miguel Cuevas, AGEALPA (Agrupación "Emilio Alarcos: Pervivencia y Actualidad"), merced a las oportunidades que brindan las nuevas tecnologías. Asimismo, en honor de Emilio Alarcos Llorach, se han establecido premios literarios como el convocado por la consejería de Cultura y Turismo del Principado de Asturias dirigido a poetas que desarrollan su obra en español, el Premio de Poesía Emilio Alarcos Llorach, y también, en este caso mediante el Centro asturiano de Oviedo con la colaboración del ayuntamiento ovetense, se convoca anualmente el Premio de Novela Emilio Alarcos habiendo contribuido ambos certámenes al conocimiento y difusión de nuevas promesas; sin olvidar, en el terreno lingüístico, la Escuela de Gramática “Emilio Alarcos” de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, a cargo de Salvador Gutiérrez Ordóñez y Manuel Iglesias Bango, de la Universidad de León.

Los lingüistas incardinados dentro de las corrientes del funcionalismo lingüístico siguen desarrollando importantes estudios a partir del magisterio de Emilio Alarcos, es el caso de Cristina García González con trabajos como Panorámica y evolución de la teoría sintáctica de Emilio Alarcos Llorach bajo el prisma de sus tres obras clave.[13]

La Universidad de Oviedo permaneció ligada durante toda la segunda mitad del siglo XX a las figuras intelectuales de Gustavo Bueno y Emilio Alarcos Llorach. José Ignacio Gracia Noriega trazaría un profundo perfil biográfico y la trayectoria vital de Alarcos junto a una pequeña antología de artículos de este último en el libro Emilio Alarcos Llorach, ''Premio Provincia de Valladolid 1997''. Este mismo autor, Gracia Noriega, también escribiría el libro Alarcos en Oviedo, con prólogo de Modesto González Cobas y epílogo de Salvador Gutiérrez Ordóñez.

El 16 de enero de 2017, su hijo, Miguel Alarcos Martínez, profesor y doctor en Filología Clásica, abrió el ciclo de charlas organizado por la Asociación de Amigos de Vetusta, Lancia y Pilares, en la que glosó la figura de su padre destacando su bondad “pura y dura”, su carácter “epicúreo, hedonista y vitalista” además de su talante laborioso, acostumbrado a “trabajar hasta las tantas” pues su oficio era a la vez su pasión. Comenzó enmarcando a su padre en el retablo de "tipos excepcionales que surgen cada cien años" y no olvidó tampoco aludir a su gran sentido del humor y entrañable socarronería.[14]

El 26 de enero de 2017, en el decimonoveno aniversario de la muerte de Alarcos, el experto latinista y medievalista Juan Gil impartió una conferencia en la Cátedra “Emilio Alarcos” donde afirmó reconocer en Alarcos a “una de las figuras capitales de la cultura española”.[15]Eugen Coșeriu concluyó que Alarcos era, en efecto, "el más típico representante de la lingüística europea de la segunda mitad de nuestro siglo XX y, con ello, el primer representante de España en esta lingüística" y Francisco Marcos Marín[16]​ lo definió como "ángel fieramente humano" en clara alusión a la obra de uno de los poetas que más profundamente estudió Alarcos, Blas de Otero, casi tanto como a su íntimo amigo, el poeta ovetense Ángel González.

Obras[editar]

Lengua
  • Investigaciones sobre El Libro de Alexandre (1948) CSIC, Instituto Miguel de Cervantes.
  • Fonología española: según el método de la Escuela de Praga (1950) Gredos, Ed. Católica Toledana.
  • Gramática estructural: según la escuela de Copenhague y con especial atención a la lengua española (1951, 1984, 1990) Editorial Gredos.
  • Fonología española (1964, 1986, 1991) Editorial Gredos.
  • Estudios de gramática funcional del español (1970, 1972, 1984) Editorial Gredos.
  • El comentario de textos (1973, 1992) Castalia.
  • La lingüística hoy (1976) Universidad Internacional Menéndez Pelayo.
  • Milenario de la Lengua Española (1978) Confederación Española de Cajas de Ahorros.
  • Comentarios lingüísticos de textos (1979) Universidad de Valladolid.
  • El español, lengua milenaria (y otros escritos castellanos) (1982, 1989) Ámbito Ediciones.
  • Estudios de gramática funcional del español (1982, 1987,1999) Editorial Gredos.
  • Estudios de lingüística catalana (1983). Ariel.
  • Las gramáticas de la Academia (1990) Consejería de Cultura de la Rioja.
  • Indefinidos y numerales (1990) Consejería de Cultura de la Rioja.
  • Gramática de la lengua española (1994, 1999, 2005, 2006). Espasa-Calpe.
Literatura
  • Ángel González, poeta: variaciones críticas (1969). Universidad de Oviedo.
  • Anatomía de "La lucha por la vida" (1973) Imprenta Grossi. (1982) Editorial Castalia.
  • La poesía de Blas de Otero (1966, 1973). Anaya.
  • Ensayos y estudios literarios (1976) Ediciones Júcar.
  • Poema de Fernán González (1993) Editorial Castalia.
  • La poesía de Ángel González (1996) Ediciones Nobel.
  • Blas de Otero (1997) Ediciones Nobel.
  • Notas a La Regenta y otros textos clarinianos. (2001) Con José Luis García Martín. Ediciones Nobel.
  • Mester de poesía 1949-1993 (2006) Visor Libros. Recoge, de manera póstuma, la obra de creación poética del propio Alarcos.
  • En todas las ocasiones: celebración y elegía (2006) Junta de Castilla y León.
  • El fruto cierto: estudios sobre las odas de fray Luis de León (2006) Con Emilio Martínez Mata. Cátedra.
  • Eternidad en vilo: estudios sobre poesía española contemporánea (2009) Ediciones Cátedra.
Otros
  • El libro de Oviedo (1974) Ediciones Naranco.
  • Cajón de sastre asturiano (1980). Ayalga.
  • Asturias. Itinerario errático y parcial. Jorge Marquínez [et. al]. Lunwerg Ed., Caja Asturias (1993)

Bibliografía sobre Alarcos[editar]

  • Polo, José (1998). "La gramática académica (1994) de Emilio Alarcos", Universidad de León, ISSN 0212-6192 en Contextos XVI/31-32.
  • Polo, José (2007-2008). "Hacia una configuración científico-editorial de la obra lingüística de Emilio Alarcos", Contextos, ISSN 0212-6192, Nº 49-52 (Ejemplar dedicado a: Aspects du fonctionnalisme français / coord. por Christos Clairis, Colette Feuillard), págs. 395-398.
  • Gutiérrez Ordóñez, Salvador. “Principios y magnitudes en el funcionalismo sintáctico de E. Alarcos”, Español Actual, 61, 1996, págs. 19-35.
  • Lepre, Carmen (1998). “Consideraciones acerca del concepto de sujeto en la Gramática de la Lengua Española de Emilio Alarcos Llorach”, Boletín de la Academia Nacional de Letras (Uruguay).
  • Martínez Álvarez, Josefina (2001). "El funcionalismo alarquiano" en Homenaje a Emilio Alarcos Llorach, ISBN 84-249-2307-3, págs. 209-226.
  • Gutiérrez Ordóñez, Salvador (2001). “La obra de D. Emilio Alarcos”, en Una lengua para un milenio, Valladolid, Diputación de Valladolid.
  • Gutiérrez Ordóñez, Salvador (2001). “D. Emilio Alarcos Llorach, maestro”, en J. Martínez de Alarcos (coord.): Homenaje a Emilio Alarcos Llorach, Madrid, Gredos-Universidad de Oviedo, págs. 35-47.
  • Gutiérrez Ordóñez, Salvador (2011). “E. Alarcos Llorach (1922-1988)”, en Diccionario Biográfico Español, Comisión de Letras y Humanidades, Real Academia de la Historia.
  • Gracia Noriega, José Ignacio (2001). Alarcos en Oviedo, Pentalfa Ediciones, Oviedo, ISBN 9788478485048.
  • Gracia Noriega, José Ignacio (2006). Emilio Alarcos Llorach: Premio Provincia de Valladolid 1997, Diputación Provincial de Valladolid, ISBN 84-7852-195-X.
  • Vigón Artós, Secundino (2007): "Influências do funcionalismo alarquiano em Portugal", Instituto de Estudos Ibéricos – FLUP, Península, revista de estudos ibéricos. ISSN 1645-6971.
  • García González, Cristina (2016). "Panorámica y evolución de la teoría sintáctica de Emilio Alarcos Llorach bajo el prisma de sus tres obras clave". ELUA. Estudios de Lingüística: 101-127. doi:10.14198/ELUA2016.30.05.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Emilio Alarcos Llorach, sillón B de la RAE
  2. Reseña de ABC: Emilio Alarcos, nuevo miembro de la Real Academia Española
  3. Doctores y escolares. II Congreso Internacional de Historia de las Universidades Hispánicas. Universidad de Valencia.
  4. En aquella abyecta deposición contra Emilio Alarcos, Benítez Claros, del Opus Dei, dice “Me asquea la poesía de Blas de Otero […]. Porque la doble tesis inicial que Otero nos proporciona es la siguiente y nadie le negará ambición y osadía: hay que acabar con Dios y con la España de hoy, concluir con los ideales de la España triunfante en la Cruzada de Liberación antimarxista, que es como de verdad se llama nuestra guerra del 36 al 39. Conviene sacar de su madriguera de una vez a quienes alaban a Blas de Otero, a César Vallejo, o a Pablo Neruda. Desenmascarar personas y actitudes que, bajo capa más o menos poética, atacan con insidia a aquella propia España en la que libremente viven. Historia de la literatura fascista española, Volumen 2, escrito por Julio Rodríguez-Puértolas. Ediciones Akal.
  5. Indalecio Prieto. Antología. Comentarios. Ideario. Aspectos. Vida de Jesús García Pérez-Bances
  6. López Arnal en Rebelión.org: "Landínez se libra de combatir con los franquistas gracias a su padre, a su enfermedad y a sus parientes. “Su cuñado, oficial de Marina, es el responsable de los “cifrados” del Estado Mayor de Franco en Salamanca. La guerra la vive, distante y silente, en el pueblo donde ejerce su progenitor, Gallegos de Solmirón”. El editor, novelista y marchante Manolo Arce, de nuevo Morán es quien habla, cuenta así su primer encuentro con Landínez. Fue en 1948: “ El primer sábado de septiembre apareció en la tertulia nocturna del bar Flor (Santander) un personaje a quien nadie conocía. ‘Me llamo Luis Landínez, soy escritor y vendedor de libros‘. Nos hizo gracia su manera de presentarse. Había llegado de Asturias aquella misma tarde. Era un hombre de unos treinta y tantos años y un metro ochenta de estatura. Nos dijo que en Oviedo el profesor Emilio Alarcos Llorach le había dado una carta de presentación para Ricardo Gullón. Era un hombre amable, atento a cuanto se le decía, con un suave tono en su manera de hablar y una cierta elegancia en el movimiento de sus manos [...]” Tópicos indocumentados, el PCE y la “expulsión” de Gil de Biedma en Rebelión, 21 de septiembre de 2016
  7. Los mejores libros del año 1994 - ABC - Ricardo Senabre: Gramática de la lengua española de Emilio Alarcos
  8. Murió el maestro - La Voz de Asturias: David M. Rivas "Después de una etapa en la universidad de Maguncia ingresó en la de Oviedo. El comisario Claudio Ramos, de la brigada político-social, torturador vocacional, consiguió que a Rúa, al que tildaba de «pordiosero social», le expulsaran del claustro. Nadie levantó un dedo en la «ovetensis» por el brillante profesor, salvo el lingüista Emilio Alarcos, que a punto estuvo de acompañarlo al averno."
  9. Luis Sepúlveda sobre Alarcos y el Premio Tigre Juan: "Gracias a ese premio (Premio Tigre Juan) conocí a gente magnífica, a Juan Benito y Lola, a Pedro de Silva Jovellanos, a Antonio Massip, y a don Emilio Alarcos, el único sabio al que he frecuentado en mi vida, y del que aprendí mucho, porque era el más generoso de los eruditos."
  10. Luis Sepúlveda en La Nueva España (año 2012): «Siento pasión por la lengua en la que trabajo, sueño y vivo»
  11. Reseña de la Gramática de 1994 de Alarcos por Mario Gómez del Estal: "Emilio Alarcos Llorach es el introductor y máximo representante del estructuralismo lingüístico en nuestro país, también conocido como funcionalismo. Su perspectiva de análisis del lenguaje, aun partiendo de las aportaciones de Ferdinand de Saussure, tiene como referentes principales a sus tres grandes maestros: Hjemslev, Martinet y Jakobson."
  12. Alarcos Llorach, Emilio (1994) Gramática de la lengua española "Prólogo" ed. Espasa Calpe, ISBN 84-239-7922-9 fragmento en la web, consultado 16 de abril de 2009
  13. Panorámica y evolución de la teoría sintáctica de Emilio Alarcos Llorach bajo el prisma de sus tres obras clave ELUA. Estudios de Lingüística. 2016, 30: 101-127. doi:10.14198/ELUA2016.30.05
  14. Miguel Alarcos: "Mi padre era excepcional y fue toda la vida un niño grande" La Nueva España 17.01.2017
  15. Juan Gil reconoce en Alarcos a "una de las figuras capitales de la cultura española" La Nueva España 26.01.2017
  16. Marcos Marín, Francisco (1998) "Emilio Alarcos Llorach (1992-1998). Ángel fieramente humano" Razón y fe, 237, 319-325 [1], consultado 5 de agosto de 2016


Predecesor:
Narciso Alonso Cortés
Coat of Arms of the Royal Spanish Academy.svg
Académico de la Real Academia Española
Sillón B

19731998
Sucesor:
Fernando Fernán Gómez

Enlaces externos[editar]