Bernal Díaz del Castillo

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Bernal Díaz del Castillo
Supuesto retrato de Bernal Díaz Del Castillo por Genaro García basado en el retrato del rey francés Enrique IV 1904.jpeg
Bernal Díaz del Castillo
Otros nombres Bernal Díaz, Bernal Díez
Nacimiento Indefinido, entre 1490 - 1496
Medina del Campo, Corona de Castilla (actualmente provincia de Valladolid, Castilla y León, Flag of Spain.svg España)
Fallecimiento 1584
Antigua Guatemala, Virreinato de Nueva España (actualmente Flag of Guatemala.svg Guatemala)
Nacionalidad Castellano
Ocupación conquistador, explorador, militar
Obras notables Historia verdadera de la Nueva España
Cónyuge Teresa Becerra
Hijos Teresa Díaz de Padilla(Mestiza no reconocida)[1] y Diego Díaz del Castillo(Mestizo no reconocido)[2]
Firma Firma Bernal Díaz Del Castillo.PNG
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Bernal Díaz del Castillo (1492 a 1498, fecha de nacimiento es incierta, – 1584)[3] fue un Conquistador español, quien participó como conquistador en la Conquista de México y fue gobernador de Guatemala donde popularmente se le atribuye la autoría de la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España. Se dice que empezó la redacción más de 30 años después de los eventos y con más de 84 años de edad, más tarde revisada y expandida en respuesta a la publicación del capellán de Cortés (Francisco López de Gómara), quien Díaz del Castillo lo consideraba grandemente impreciso y que no reconocía los esfuerzos que llevaron los soldados comunes durante la invasión de México.

Estudios recientes atribuyen la obra de Díaz del Castillo a el conquistador Hernán Cortés, quien anteriormente ya había utilizado a otro prestanombres como Francisco López de Gómara y Francisco Cervantes de Salazar para transmitir sus obras, ya que fue prohibido y sus obras quemadas por un intento del rey Carlos V de debilitar la fuerza política de Cortés. La atribución a Díaz del Castillo se cree que fue fomentada por los hijos de éste y por los de Cortés. Se argumenta que Díaz del Castillo era muy viejo para escribir de memoria cuando escribió sus relatos, inculto para redactar la obra y citar literatura especializada contemporánea y clásica romana, que conocía invariablemente las acciones de Cortés (privadas y de la conquista) y los sentimientos de su amante La Malinche, que la obra tiene un infalible y docto vocabulario, que su firma carece de coherencia grafológica, su retrato basado en el rey francés Enrique IV y que no existen documentos de su presencia en las expediciones de Cortés. También afirma contradecir el relato de Gómara y otros conquistadores cuando en realidad solo da más detalles de la conquista, además de que la obra de todos los conquistadores estaba prohibida por decreto de Carlos V antes de la publicación de la obra de Díaz del Castillo y su acceso solo se tenía en otros países europeos y en otros idiomas.

También afirma conocer las publicaciones de funcionarios pontificios donde las fechas de publicación, la exclusividad de las obras para los nobles y las décadas que tomaba a los libros cruzar el océano, y sobre todo el supuesto casi analfabetismo (que él mismo afirmaba) de Díaz del Castillo, hacen improbable que pudiese leer dichas obras. Hernán Cortés tenía estudios de leyes en Salamanca y documentó sus relatos en gran cantidad de documentos, los cuales se creen fueron reunidos y transformados en la obra literaria durante los tres años antes de la muerte de Cortés, la cual se atribuye en parte al esfuerzo de la realización de la Historia verdadera de la Nueva España. Bernal Díaz nunca admite ser autor en todos los documentos mientras vivió, y se cree que su hijo Francisco es el que recopila las obras de Cortés para adjudicarlas a su padre y así obtener beneficios políticos y económicos por la obra.

Biografía[editar]

Bernal Díaz del Castillo tenía alrededor de 20 años, no tenía instrucción escolar y tampoco bienes cuando viajó en 1514 a América en la expedición de Pedro Arias Dávila, que había sido nombrado un año antes gobernador de Castilla del Oro. Se dice que estuvo con éste algún tiempo en la zona del istmo de Panamá. De allí viajó a la recién conquistada Cuba, donde gobernaba Diego Velázquez de Cuéllar, quien le ofreció nativos caribeños en encomienda (permiso para su adjudicación), lo que nunca sucedió, permaneciendo dos años sin actividad.

La población nativa de la isla se agotaba debido a las epidemias y trabajos forzados causados por la colonización del lugar. Con el objetivo de capturar esclavos, para luego venderlos en Cuba, el gobernador de la isla organizó una expedición hacia las otras pequeñas islas del Caribe. En ese viaje realizado en 1517 se alistó Bernal, bajo las órdenes del capitán Francisco Hernández de Córdoba. Se exploraron las costas de Yucatán donde pudo percatarse de la existencia de ciudades en la misma. Estos regresaron con dificultad a Cuba debido a las condiciones climáticas y a los enfrentamientos con comunidades locales que querían expulsarlos de sus tierras.

Díaz del Castillo hizo dos viajes a España en demanda de mercedes, en el segundo de los cuales participó en la Junta de Valladolid acerca de la esclavitud de los nativos americanos, la perpetuidad de encomiendas y tributos, se celebró en 1550 (enfrentándose los argumentos contrarios de Bartolomé de las Casas y Juan Ginés de Sepúlveda). De regreso en Guatemala, al no lograr que el presidente de la audiencia satisficiera lo que pretendía haber obtenido en España, prosiguió en su lucha por los que creía ser derechos inherentes a sus méritos de conquistador.

Regidor de Guatemala[editar]

Elegido regidor de la ciudad de Santiago de Guatemala por el gobierno colonial español, concurrió a las sesiones del cabildo según lo muestran las actas suscritas por él. Popularmente se cree que hacia 1557 había empezado a escribir su crónica sobre la conquista de México. Alonso de Zorita, que fue oidor de la Audiencia de los Confines y anduvo por tierras de Guatemala desde la primavera de 1553 a finales de abril de 1557, dice en su Relación de la Nueva España: No se conocen documentos de viaje, registro o de impuestos antes y durante la Conquista de México acerca de Bernal Díaz del Castillo, únicamente aparece en la obra literaria Historia Verdadera y en otras obras literarias posteriores quienes solamente citan la obra original. De su lugar de nacimiento no existen actas registradas con su nombre ya que Medina del Campo (lugar popularmente atribuido a su tierra natal) fue asaltada militarmente por Carlos V al sofocar una rebelión.

Documentos biográficos[editar]

El primer documento en orden cronológico atestiguando la existencia de Díaz ( nombre original hasta 1552[4] ) proviene de la acta de matrimonio de su hija en 1544 [5] donde de acuerdo a otros documentos y de lo reportado en su obra, se calcula su edad en alrededor de 50 años. Nueve documentos administrativos, incluyendo una cédula médica para su hija no reconocida, Teresa Díaz de Padilla, son registrados en 1551[6] . Su hijo no reconocido, por el único nombre de Diego, aparece en un documento de legitimización en 1561[7] . Su nombre cambia a Díaz del Castillo hasta que es regidor en Guatemala.

Cartas a España[editar]

Se conocen cinco cartas en España de 1552-1575, incluyendo una dirigida a Carlos V; la última al Cabildo de Guatemala en 1580[8] . También hay registros en la Probanza a favor de la hija de Pedro de Alvarado entre 1556-1569[9] . Documentos posteriores recopilados y creados por sus descendientes ( con la intención de reclamar herencias) están fechados en 1613[10] . Conflictos familiares reclamando sus propiedades se extendieron hasta al menos 1629[11] .

Relaciones de los demás conquistadores[editar]

Su existencia tampoco aparece en las narraciones de la conquista en las Cartas de Relación de Cortés (en México y en las Hibueras) , tampoco en obras de otros participantes de la conquista [12] [13] [14] [15] [16] . No aparece en la obra compiladora de José Luis Martínez quien reunió todos los documentos de la conquista en una obra de cuatro volúmenes y 1860 páginas[17] .

Carta del ejército de Cortés al Emperador[editar]

Una de las más polémicas ausencias de Díaz en la expedición de Cortés, se aprecia en la carta que Hernán envía a Carlos V en octubre de 1520 con la firma de los 544 integrantes de la expedición, afirmando que ellos lo eligen como capitán General de México, Díaz siendo siempre cercano a Cortés no aparece dentro de las firmas[18] , solamente aparecen otros miembros con nombres o apellidos similares, pero ninguno Bernal Díaz o Díaz del Castillo. Estudios recientes argumentan que Bernal Díaz toma el apellido toponímico adicional del mayordomo de Cortés, Bernaldino del Castillo, quien también fue alcalde ordinario de la Ciudad de México [19] . Su apellido aparece sin del Castillo en su acta de matrimonio[20] .

Finalmente el 12 de febrero de 1579, en Santiago de Guatemala, es el primer momento en que Díaz ( ya anciano y donde se cree que su hijo lo presiona para adjudicarse la obra) afirma ser el autor en una carta a el rey Felipe II[21] , donde su autoría se vuelve popular. Su esposa también lo afirma en otra carta de 1586 con reservas, al afirmar que él la ordenó' y esta obra está escrita de mano, mas no por su puño y letra[22] .

Identidad de Bernal Díaz del Castillo[editar]

Finalmente se tiene evidencia grafológica de que la escritura de los manuscritos originales pertenecen al menos a 6 copistas distintos y que las firmas de Bernal Díaz del Castillo siempre fueron muy cambiantes e incluso incomprensibles, a excepción de una firma usada para una carta a Carlos V[23] . El retrato que se conoce también se considera una copia del retrato de Enrique IV (rey de Francia), donde en el original del rey francés y en el retrato de Díaz del Castillo se puede observar el panache blanc (del francés, pluma blanca)[24] , una banda blanca símbolo del protestantismo francés del siglo XVI.

Edad de Bernal Díaz del Castillo[editar]

Su edad se conoce por su propio testimonio( tres veces declarada) el 26 de febrero de 1568[26] , donde entonces tendría 84 años cuando termina supuestamente la Historia Verdadera, sin embargo diversos documentos jurídicos coloniales [27] [28] [29] no coinciden con su declaración al publicar la obra. Inclusive durante la probanza a favor de la hija de Alvarado atestigua en 1557, conocer a su padre desde hace 35 años, colocando su encuentro después de la Conquista de México, en 1522[30] .

Expediciones[editar]

Bajo el mando de Pedrárias Dávila y Juan de Grijalva[editar]

Díaz afirma iniciar sus expediciones bajo el mando de Pedro Arias de Ávila (Pedrárias Dávila) en su expedición de 12 de abril 1514, pero no hay registros de él en la tripulación. Un Bernal Díaz llega a Cuba más tarde el 5 de octubre de 1514[31] . Otra edición corrige la fecha en 1569 diciendo que Díaz conoce a Alvarado en 1518 y a Cortés en 1519. Esta afirmación no coincide con las estadías de Cortés y Alvarado ya que, Alvarado llegó a Cuba en 1511 y Cortés era alcalde en Cuba desde 1514 [32] . La expedición de Cortés sale en 1518 de Cuba y ya no regresa, Díaz afirma acompañar a Cortés desde la salida de Cuba[33] . Al año siguiente, en 1519, se cree popularmente que Díaz se embarcó bajo el mando de Juan de Grijalva, para entrar en territorio Maya para luego retornar a Cuba. Sin embargo, asistir a esta expedición se considera improbable, ya que en documentos de 1539 Díaz no afirma su participación hasta la nueva edición de la Historia Verdadera de 1569[34] . No obstante un Bernal Díaz aparece en los registros de Grijalva, pero este Díaz es un sacerdote que publicó sus obras en latín e italiano[35] .

Bajo el mando de Hernán Cortés[editar]

Popularmente se cree que su entrada a México tuvo lugar en 1519, cuando se embarcó con Hernán Cortés, hallándose bajo las órdenes directas de Pedro de Alvarado. Se dice que la documentación de las expediciones de Cortés se dio cuando se hallaba ya en Guatemala, en donde contrajo matrimonio en 1544 con Teresa Becerra, hija de quien había sido uno de los conquistadores y alcalde ordinario de Guatemala. Mas tarde se cree que Díaz del Castillo acompaña a Cortés incluso a su boda y en sus diversos viajes de América a España. Una inexplicable ausencia se da durante el Juicio de residencia contra Cortés iniciado por Carlos V. Ahí se le enjuicia con el objetivo de disminuir su poder en México, citando en dos sesiones judiciales en 1529 y 1535, a todos los participantes de la conquista que acompañaron a Cortés, incluyendo inclusive a 'muleros' por nombre y participación en la expedición [36] . Díaz del Castillo no aparece en ambas sesiones.

Otro testigo de la no participación de Díaz del Castillo en la conquista proviene de Luis Marín alcalde ordinario de México en 1539, quien afirma conocer a Díaz hasta 1522, un año después de la finalización de la expedición[37] .Díaz del Castillo falleció en Guatemala en 1584. Sus restos se encuentran en la catedral de la Ciudad de Antigua Guatemala, marcados por una loza conmemorativa.

Obra[editar]

Imagen de una versión de la Historia Verdadera de la Nueva España

Se cree que su obra titulada Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España la comenzó a escribir con más de ochenta y cuatro años, la cual la única obra popularmente atribuida a él. En este libro se describen personajes españoles, mexicas, tlaxcaltecas, mayas, tlatelolcas, texcocanos, etc. y se describe a detalle el ambiente que rodeaba a cada una de las acciones emprendidas, desde los primeros contactos con los habitantes americanos hasta las expediciones militares por Centroamérica, pasando por las batallas en Tabasco y México Tenochtitlan y el viaje de Cortés a las Hibueras.

Conclusión de la Obra[editar]

Se dice que la obra fue concluida en 1575 y circuló manuscrita hasta que una copia fue publicada póstuma en 1632; de ella existen dos ediciones diferentes en la que consta el año 1632 en portada, se cree que sólo una es "verdadera", aunque con dos variantes de estado; la segunda se cree es una falsificación o edición contrahecha que imita la primera variante de estado y fue hecha a finales del siglo XVII o principios del XVIII, aunque muchos siguen considerándola primera edición. La edición que se presume auténtica lleva una portada calcográfica de Juan de Courbes y poseyó dos variantes o estados, según fundamenta el estudio tipobibliográfico exhaustivo de Carlos Fernández González.[38] Una de estas variantes cuenta con un capítulo final que no tiene la otra y corrige dos erratas tipográficas (en la signatura Ii3 y en el año de apostilla marginal en el f. 251v) entre otras. La obra tiene un estilo épico acerca de los principales acontecimientos de la Conquista, desde su comienzo hasta la caída de Tenochtitlán, y otros aconteceres que a ella siguieron.

Críticas de Díaz del Castillo a otras obras[editar]

Las obras de los conquistadores se prohíben en marzo de 1527, impresión, venta y posesión son prohibidos y los documentos existentes confiscados y quemados en plazas públicas de Sevilla Toledo y granada[39] . Esto debido a la popularidad en España y Europa de las narraciones de los conquistadores. No obstante Bernal afirma tener acceso a todas ellas, a pesar de afirmar ser un soldado raso y ser muy improbable poder burlar la prohibición de Carlos V para que estas le llegaran desde España, Italia y Francia ( en sus respectivos idiomas) hasta Guatemala, todo esto evadiendo la confiscación por evasión de impuestos aduanales y evitar su destrucción por mandato real durante todo el trayecto; Todo eso antes o inmediatamente cuando las obras que critica son publicadas.

Se observa lo que se cree es una falsa rusticidad del autor anónimo al éste escribir con incorrecta ortografía nombres de personajes y toponímicos mexicas, cuando demás autores ( incluyendo a su supuesto rival literario, Gómara) los escriben correctamente, donde el autor anónimo se supone que ya había leído a éstos autores; siendo esto incongruente al ver que el autor anónimo hace citas literarias de alta especialidad cultural y no puede transcribir nombres correctos mexicas con las versiones correctas de Gómara y Cortés, las cuales afirma tener mientras redacta su obra[40]

Critica a Paulo Jovio y Gonzalo de Illescas[editar]

Acusa también a Paulo Jovio(prelado Italiano) de exagerar, sin embargo en la obra de este último no se menciona cosa alguna sobre la conquista y el prelado solo escribía en latín[41] . También acusa a Fray Gonzalo de Illescas, doctor en teología y cronista de los papas, de tergiversar la información en su libro Historia Pontifical, sin embargo este libro se publica en Salamanca en 1573, cinco años después de la publicación de Díaz del Castillo donde se queja de los dichos de Illescas[42] . Las obras literarias en el siglo XV y XVI tomaban décadas en ser impresas y distribuidas en Europa y España, donde una edición de la Historia Verdadera preparada por Remón en Europa en 1632, llegó a Guatemala hasta 1675, 43 años después[43] .

Modificación de la obra después de la Muerte de Díaz del Castillo[editar]

Tres documentos los cuales son solo citados: dos manuscritos, uno de ellos citado por primera vez por Alonso de Zurita ( quien fungía como Oidor a pesar de sufrir sordera) en 1585 el cual es re-descubierto hasta 1909[44] y luego por Antonio de Herrera en 1601[45] p y un libro publicado en Madrid en 1632 el cual tiene borrada la fecha de publicación en el frontispicio[46] . En 1882 aparece el documento como una parte de una crónica de la historia de Guatemala quien el autor es Francisco Antonio de fuentes y Guzmán quien es tataranieto de Díaz del Castillo[47] .

Memoria y cultura de Díaz del Castillo[editar]

En el prólogo, Díaz del Castillo advierte que que no es "latino" (letrado) y sin estudios universitarios, sin embargo esta obra contiene una gran cantidad de vocablos Taínos, en Nahuatl, citas de Marco Aurelio y de Julio César (Emperadores romanos); dicha literatura solamente estaba disponible para las élites renacentistas europeas. También se aprecia el estilo literario de Luis Vélez de Guevara (dramaturgo y novelista español contemporáneo) en su obra Libro áureo de Marco Aurelio quien por ejemplo se hablan de 53 batallas de Marco Aurelio y que también Cortés las tiene en la supuesta Obra de Del Castillo[48] . Se ven reflexiones y lecciones de la esencia del poder con un grado elevado de dramaturgia, reflejando la cultura y personalidad de Cortés. La gran cantidad de datos culturales y la forma tan estructurada y estilizada de la obra hacen dudar que proviniera de un soldado raso casi o analfabeta. La población común en España del siglo XIX tenía un porcentaje de analfabetismo del 80%[49] , y se estima que en el siglo XVI era del 95-98%, por lo que seguramente la mayoría de la expedición de Cortés sería analfabeta también. Esto muestra incongruente que Díaz del Castillo siendo no letrado pudiera realizar tal obra, inclusive Díaz del Castillo afirma el mismo ser “un idiota sin letras”[50] .


de sabios siempre se pega algo de su ciencia a los idiotas y sin letras como yo soy

Bernal Díaz del Castillo, Historia Verdadera de la conquista de la Nueva España[51]


Bernal Díaz del Castillo como soldado común durante la Conquista[editar]

La supuesta defensa de los hombres comunes por parte de Díaz del Castillo es debatida por el historiador belga Michel Graulich, sobre todo cuando se aleja de los autores que insinúa corregir, pese a que el argumento y la historia general es coincidente con la de Cortés salvo en detalles. Detalles que solo alguien que lo vivió en persona como Bernal puede aportar y no los cronistas a los que corrige que no estuvieron en los hechos.[52]

Controversias[editar]

Busto en bronce a Bernal Díaz del Castillo en Medina del Campo.

William Arens, autor del libro El mito del comehombres (quien critica también el mito del canibalismo),también menciona que Díaz del Castillo no aparece en los registros de ningún otro conquistador[53] , no deja de recordarnos que nunca tomó notas y nunca aprendió a hablar las lenguas indígenas y, no obstante, es capaz de describirnos diálogos enteros de los indígenas desde el primer día que pisaron el continente. Sin embargo, tal como Bernal lo escribió, afirma conocer la lengua indígena de Cuba, y la conquista se hizo con la presencia casi constante de 'lenguas' que traducían los idiomas locales, además de usar el lenguaje universal de las manos. Algunos de estos diálogos tienen una gran semejanza con pasajes de las aventuras de Hans Staden, un libro muy popular en su época y que relata las penurias de un mercenario alemán en la costa atlántica del Brasil hacia 1550. Algunos de sus relatos se contraponen con la versiones indígenas, y otros, como su descripción del tzompantli del Templo Mayor, son físicamente imposibles. Bernal reporta haber contado 100 000 cráneos, pero en las reconstrucciones del tzompantli no caben más de 1800[54] .

Autoría de la Historia Verdadera por Hernán Cortés[editar]

En 2013, el antropólogo francés Christian Duverger publicó el libro Crónica de la eternidad, sustentando la hipótesis de que Bernal Díaz del Castillo no fue en realidad el autor de Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España, sino el propio conquistador, Hernán Cortés.[55]

Estos estudios recientes, realizados por dos décadas, atribuyen la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España a Hernán Cortés, argumentando que Díaz del Castillo era muy viejo, sin educación y sin haber acompañado a Cortés en todas sus expediciones militares al ser muy improbable que el soldado raso lo siguiera todas partes e incluso a su boda; no existen registros de las estancias de Díaz del Castillo en las regiones en que Hernán Cortés estuvo. Por otro lado, hay evidencia a favor de la autoría de Cortés de la Historia verdadera, los últimos 3 años de vida de Cortés no están reportados en ningún documento oficial, a excepción del libro de Pedro de Albert acerca de una academia personal que Cortés había formado en su residencia en Valladolid, en este libro se describe detalladamente discusiones literarias y de idioma que realizaba durante la creación de la Historia verdadera.

Teoría de la invención del conquistador anónimo[editar]

En la obra se ve una apreciación plena por la región y su cultura, lo cual se le atribuye también a Cortés, dado que un soldado común no la apreciaría, además devela el interés de Cortés por las tierras que considera suyas [56] [57] . Se le considera un teórico del criollismo, reflejado en la defensa de la mezcla racial y la protección de las autoridades locales cuando éstas se subordinaban al nuevo orden español. Esta ideología se aprecia en el caso de su protegido Carlos Ometochtzin (tlatoani de Texcoco y nieto de Nezahualcoyotl) quien fue ejecutado por continuar su fe mexica mientras Cortés se encontraba fuera de México, cuando a su regreso logra la prohibición de la intervención de la Inquisición española en estos casos[58] .

Para evitar de nuevo la censura y destrucción de sus notas decide realizar dos obras simultáneas homotéticas, una por medio de un tercero (Gómara) y otra en secreto con la ayuda del autor anónimo, en donde esta obra escondida tiene como objetivo una publicación póstuma, para evitar interrogantes y aprovechar el efecto positivo de un autor que ya está fallecido[59] . Para incrementar la credibilidad el autor anónimo tiende a ser crítico a las autoridades siendo un eterno insatisfecho. También se argumenta que los mejores datos y descripciones para su autor anónimo. El estilo de anti-héroe influenciado por las obras contemporáneas de Fernández de Oviedo y Antonio de Guevara[60] .

Entre 1562-1565 los tres hijos de Cortés intentan recuperar el poder en la Nueva España, Se cree que al hacer que Martín Cortés (hijo mayor) trajera los documentos originales de la Historia verdadera y los entregara a Bernal Díaz Del Castillo, donde el hijo de este le atribuye todo a su padre, para poder obtener la herencia de su encomienda y fortalecer los reclamos en contra de las Leyes Nuevas, las cuales impedían que se heredaran las encomiendas, perdiendo de esta manera los descendientes de Cortés y Díaz del Castillo sus bienes[61] .

Academia de Valladolid[editar]

Cortés crea una Academia en Valladolid, donde discutiría temas literarios e históricos A ella acudían (entre otros) a Giovanni Poggio, nuncio del papa; Dominico Pastorelli, arzobispo de Cagliari; Domingo del Pico, orador franciscano; Juan de Vega y Enríquez, virrey de Sicilia; Juan de Zúñiga, comendador de Castilla. Pero el más importante era Pierre d'Albret, hijo de Juan III de Albret, quien registró estas reuniones.

Otros autores "anónimos"[editar]

Cristóbal de Mena en favor de Almagro, hace también una crónica anónima llamada "El anónimo sevillano de 1534" para criticar a Pizarro y se descubre su identidad hasta 1937[62]

Crítica a la hipótesis de la autoría de la Historia Verdadera por Hernán Cortés[editar]

El académico español Guillermo Serés critica la tesis de Christian Duverger y defiende la autoría de Bernal Díaz de la obra que siempre se le ha atribuido en los siguientes términos:[63]

El primer argumento de Duverger en defensa de su tesis es que Bernal fechó el libro “en esta muy leal ciudad de Santiago de Guatemala, donde reside la Real Audiencia”, el 26 de febrero de 1568. El estudioso francés arguye que “la Audiencia en esos años estaba ¡en Panamá!”. Pero no es cierto: la Audiencia acababa de volver a Guatemala el 15 de enero de aquel año (estuvo temporalmente en Panamá desde 1563). Un mes más tarde, el 26 de febrero, dató su escrito el anciano conquistador y actual encomendero, subrayando la noticia reciente y seguramente con la esperanza de que la recuperada cercanía de la Audiencia serviría a sus intereses.

En el terreno estrictamente documental, el segundo argumento de Duverger se basa en que “la existencia de Bernal está por primera vez documentada en 1544”. Pero los primeros datos que la certifican son de 1539, como figura en el Archivo General de Indias (AGI, p. 55, nº 6 R. 2), en una probanza en que varios soldados dan fe de su presencia.

Con esos errores en la base de su argumentación, bien poca fe cabe prestar a las otras especulaciones de Duverger. Por otra parte, la evolución interna de la crónica en manos de Bernal está documentada con toda claridad.

Mantiene Duverger que este, de ser el autor, debió de comenzar a escribir “a los 84 años, lo que sería un caso portentoso de memoria”. No hay tal. La primicia de la que luego sería La historia verdadera... es una larga carta de relación dirigida al Emperador en 1552, 16 años antes, que se complementa con otras dos de 1558 enviadas, respectivamente, a Felipe II y a Las Casas. Como la primera no surtió efecto, en 1553 se enfrasca en la redacción de un “memorial de guerras”, cuyo contenido y directrices irá ampliando hasta constituir la posterior Historia. Las sucesivas fases de redacción se aprecian nítidamente, pues los primeros 18 capítulos de la crónica están muy cerca del memorial; el tono, estilo y planteamiento solo varían sustancialmente a partir del capítulo XIX, cuando se plantea rivalizar (“a las buenas llanas”, porque en su estilo “no van razones hermoseadas”) con la Historia de la conquista de México (1552), de López de Gómara, que además le servirá de modelo para capitular la suya, y con la Brevísima historia de la destrucción de las Indias (1555), de fray Bartolomé de las Casas, a quien desmiente en tantos lugares. Y en 1585 Alonso de Zorita tenía ya noticia del trabajo de Bernal Díaz del Castillo.

Frente a testimonios internos y externos como esos sobre la génesis del libro, Duverger no da ninguna razón positiva a favor de la autoría de Hernán Cortés. Sostiene, así, que el estilo de la crónica revela que su autor estaba impregnado de prosa latina y construcciones propias del náhuatl, y que el estilo y cultura que la impregnan son impropios de un soldado. Pero los giros del náhuatl en la prosa de Bernal, tras más de 30 años de vida en Nueva España, son obvios. Por otra parte, de hecho la presunta cultura clasicista que asigna a Bernal se reduce a algunas ristras de nombres sacados, por ejemplo, de textos tan difundidos como las Coplas de Jorge Manrique.
Guillermo Serés, El verdadero autor de ‘La historia verdadera’

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Duverger, Christian (2012). «Primera Parte: Capítulo 2». Crónicas de la Eternidad. México: Taurus. ISBN 978-607-11-2131-8. 
  2. Duverger, Christian (2012). «Primera Parte: Capítulo 2». Crónicas de la Eternidad. México: Taurus. ISBN 978-607-11-2131-8. 
  3. Díaz del Castillo (2005). p. 7,11.  Falta el |título= (ayuda)
  4. Duverger, Christian (2012). «Segunda Parte: Capítulo 3». Crónicas de la Eternidad. México: Taurus. ISBN 978-607-11-2131-8. 
  5. Barbón Rodríguez (1544). «A.1.20 Legajo 732 Exp. 9225 Fol. 64v». Recibo de dotte de Teresa Becerra. Archivo General de Centro América. p. 1055-1056. 
  6. Barbón Rodríguez (1551). «393, Fol. CCI-CCXV, parte II». Archivo General de Indias. Guatemala. p. 1049-1051. 
  7. Barbón Rodríguez (1561). «393, fol. XXXIX, parte II». Archivo General de Indias. Madrid. p. 1064. 
  8. Sáenz de Santa María, Carmelo (1984). Historia de una historia, Bernal Díaz del Castillo. Madrid: Insituto Gonzalo Fernández de Oviedo. p. 111-112. 
  9. Barbón Rodríguez. «Patronato 86, núm. 6 ramo 1 parte II». Archivo general de Indias. p. 983-1004. 
  10. Barbón Rodríguez (1613). «Patronato 55, núm. 6 ramo 2». Archivo general de Indias:Probanza de méritos y servicios de Bernal Díaz del Castillo hecha el 7 de septiembre de 1539, contenida en la probanza de Pedro del Castillo Becera. p. 815-856. 
  11. Barbón Rodríguez. «Patronato 75, núm. 3 ramo 1(4) part II». Archivo general de Indias: Información de los méritos y servicios del Dr. Tomás Díaz del Castillo. p. 1005-1043. 
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  14. García Icazbalceta, Joaquín (1533, 1971). «Tomo I». El conquistador Anónimo. Colección de docuentos para la historia de México (en italiano y otra versión en español). Venecia, México: Porrúa; Ramusio: Navigationi et viaggi. 
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Enlaces externos[editar]

Obras de Bernal Díaz del Castillo
Estudios críticos