Carlos Ometochtzin

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Carlos Ometochtzin
Información personal
Fallecimiento 1539 Ver y modificar los datos en Wikidata
Causa de la muerte Muerte en la hoguera Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Mexicana Ver y modificar los datos en Wikidata

Don Carlos Chichimecatecuhtli Ometochtzin fue un tlatoani (señor) de la nobleza acolhuacán, cacique de Texcoco, que fue ejecutado en la hoguera por continuar practicando la religión prehispánica.

Era nieto de Nezahualcoyotl (el gobernante de Texcoco).

Juicio y ejecución[editar]

Ometochtzin fomentaba el alzamiento general de los aborígenes en contra de los invasores europeos. Se descubrió que guardaba imágenes de Quetzalcóatl, Xipe Tótec y otros dioses, por lo que fue trasladado a la capital y juzgado por fray Juan de Zumárraga, primer obispo de Nueva España (México).

De 1536 a 1543 Zumárraga ejerció el cargo de inquisidor apostólico y llevó 183 causas contra los sospechosos de no ser creyentes (de acuerdo al derecho de las Indias, el inquisidor tenía derecho a quedarse con los bienes de los ajusticiados). Este obispo se haría famoso unos años más tarde, cuando un texto indígena —el Nican Mopohua (1556)— hará constar su participación en el milagro de Guadalupe.

Ometochtzín fue acusado inicialmente de idolatría, pero luego fue exonerado de este cargo para ser acusado de herejía, con el testimonio de los jefes indígenas cristianizados.

Hermanos, dad acá, ¿quiénes son estos que nos mandan y están sobre nosotros y nos vedan y deshacen? Pues aquí estoy yo, que soy señor de Tezcuco, y allí está Yoanizi, señor de México, y allí está mi sobrino Tetzapilli, que es señor de Tacuba; y no hemos de consentir que ninguno se ponga entre nosotros ni se nos iguale. Después de que fuéramos muertos bien podrá ser, pero agora aquí estamos y esta tierra es nuestra y nuestros abuelos y antepasados nos la dejaron.

Ometochtzín[1]

Fue condenado y librado al brazo secular, terminando sus días en la hoguera en noviembre de 1539. El acontecimiento fue presenciado por el virrey, el obispo y otros dignatarios, además de una multitud de indios y españoles. Las herejías de que se le acusaba fueron leídas en náhuatl.

Consecuencias[editar]

Este fue el caso más notable de Zumárraga, por el que se ganó la censura de la Corte. El proceso tuvo consecuencias, porque se produjo en el marco de la disputa sobre la igualdad de los indios con los españoles, que los hacía responsables, como defendían algunos eclesiásticos en contra de otras instancias, para desgracia de Ometochtzín. El inquisidor apostólico Tello de Sandoval anuló una de las consecuencias de la ejecución, la referente a los bienes del ajusticiado (que pasaban a formar parte del patrimonio del inquisidor que lo mandaba ejecutar).

La condena y posterior ejecución en la hoguera de don Carlos llevó a plantear con claridad los alcances de la jurisdicción inquisitorial. Cuando se constituyó el Santo Oficio en las colonias, en 1571, los indígenas fueron dejados fuera de su jurisdicción, al considerarlos neófitos antes que herejes.

Referencias[editar]

  1. Zabala, Iris M.: Discursos sobre la «invención» de América (294 pág.). Ámsterdam (Países Bajos) / Atlanta (EE. UU.): 1992.

Bibliografía[editar]

  • Gibson, Ch (1960) «The Aztec aristocracy in colonial Mexico», en Comparative Studies in Society and History, 2(2): 169-196.
  • Piazza, R (2005): «Los Procesos de Yanhuitlán: algunas nuevas preguntas», en Colonial Latin American Review, 14(2): 205-229.