Batalla de Tapso

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Batalla de Tapso
Segunda Guerra Civil de la República de Roma
Battle of Thapsus.jpg
Formación de los dos ejércitos en la batalla de Tapso.
Fecha 6 de abril de 46 a. C.[1]
Lugar Tapso, Túnez
Resultado Victoria cesariana decisiva
Consecuencias Fin de la guerra en África.
Cambios territoriales La República de Roma se anexa Numidia.
Beligerantes
Cesarianos Pompeyanos
Reino de Numidia
Comandantes
Cayo Julio César Quinto Metelo Escipión 
Juba I de Numidia
Tito Atio Labieno
Lucio Afranio Ejecutado
Marco Petreyo
Publio Accio Varo
Fuerzas en combate
Según Tucker/Bunson:
40 000 tropas[2]
Según Fields:
20 000 legionarios, 1200 jinetes y 2000 arqueros y honderos[3]
Según Collins:
35 000 tropas[4]
Según Swain:
35 000 legionarios, 4000 jinetes y 2000 arqueros y honderos[5]
Según Tucker/Bunson:
60 000 tropas [2]
Según Fields:
28 000 legionarios y 12 000 jinetes aliados y mercenarios[3]
Según Collins:
30 000-40 000 tropas[4]
Según Swain:
8 legiones romanas y 6 númidas, 3000 jinetes pompeyanos y 15 000 númidas y 120 elefantes de guerra[5]
Bajas
Según César:
50 muertos[4]
Según César:
5000 muertos[4]
Según Plutarco:
50 000 muertos[6]
[editar datos en Wikidata]

La batalla de Tapso tuvo lugar el 6 de abril del año 46 a. C.[7] cerca de Tapso (hoy en día Ras Dimas, en Túnez). En ella se enfrentaron el ejército de la facción conservadora republicana del Senado (los optimates), dirigidos por Marco Porcio Catón y Quinto Cecilio Metelo Escipión, contra las tropas de Julio César, que finalmente ganó la batalla.

Con esta victoria, César terminó con la resistencia en África, y se acercó un paso más a la victoria en la guerra civil y al poder absoluto.

Preludio[editar]

Tras cruzar el Rubicón en el año 49 a. C., César comenzó la Segunda Guerra Civil de la República de Roma desafiando las órdenes del Senado de licenciar su ejército. Tras su invasión de Italia y Roma, los Republicanos conservadores huyeron a Grecia bajo el mando de Pompeyo. La facción de los Populares fue derrotada en la batalla de Dirraquio, pero siguieron adelante y lograron una derrota decisiva de los Optimates en el batalla de Farsalia en el año 48 a. C. Pompeyo fue asesinado, pero los conservadores, que todavía no daban por perdida la guerra, se refugiaron en las provincias africanas y organizaron la resistencia. Sus líderes eran Marco Porcio Catón, el joven, y Quinto Cecilio Metelo Escipión. Otras figuras clave de la resistencia eran Tito Labieno, Publio Accio Varo, Lucio Afranio, Marco Petreyo y los hermanos Sexto y Cneo Pompeyo (los hijos de Pompeyo). El rey Juba I de Numidia era un importante aliado local. Tras la pacificación de las provincias del este, y una visita corta a Roma, César siguió a sus enemigos a África y desembarcó en Hadrumetum (actual Susa, en Túnez) el 28 de diciembre del año 47 a. C. con 3000 infantes y apenas 150 jinetes,[8] cifra que con el paso de los siguientes meses aumento a 25 000 hombres.[9]

Los conservadores reunieron sus fuerzas a una velocidad impresionante. Su ejército incluía 8 legiones,[5] unos 50 000 hombres,[9] una poderosa caballería dirigida por el que fue anteriormente la mano derecha de César en la Galia, Tito Labieno, y fuerzas aliadas de reyes locales y 120 elefantes de guerra.[5] La caballería republicana, principalmente formada por ligeros jinetes númidas, incluye 2000 moros y de mercenarios cientos de galos y germanos; su contraparte se componía de mercenarios galos, germanos e hispanos.[3] [8] Los mercenarios republicanos eran veteranos de Farsalia, el resto de los jinetes eran romanos, esclavos o locales.[10] Los dos ejércitos se enzarzaron en pequeñas batallas para medir sus fuerzas, y durante ese tiempo dos legiones de los conservadores desertaron para unirse a César.[11] Las bajas y deserciones redujeron el tamaño de las tropas conservadoras de 100 000 a 60 000 hombres.[2] Mientras tanto, César esperaba refuerzos de Sicilia. Debido a estos hechos las tropas cesarianas habían aumentado a 35 000 legionarios, 4000 jinetes y 2000 arqueros y honderos.[5]

A comienzos de febrero, César llegó a Tapso y puso cerco a la ciudad, bloqueando la entrada sur con tres filas de fortificaciones. Los conservadores, bajo el mando de Metelo Escipión, no podían permitirse perder esa posición, por lo que se vieron obligados a entablar batalla.

La batalla[editar]

El ejército de Metelo Escipión rodeó Tapso buscando acercarse a la ciudad por su lado norte. Anticipándose al acercamiento de César, permanecieron en formación apretada de batalla, flanqueados por la caballería con los elefantes. La posición de César era una de sus más utilizadas, con él dirigiendo el ala derecha y la caballería y los arqueros flanqueando. En el centro estaban nueve de sus legiones, dos cohortes permanecieron protegiendo el campamento.[11] La amenaza de los elefantes, sesenta al menos,[12] llevó a reforzar cada ala de caballería con 5 cohortes de infantería y unos 1400 arqueros y honderos.

Una vez se dio señal para comenzar la batalla, los arqueros y honderos de César atacaron a los elefantes sin piedad, provocándoles el pánico y su desbandada contra sus propias tropas. El lado izquierdo de elefantes cargó contra el centro de las tropas de César (en donde se encontraba la Legio V Alaudae). Esta legión aguantó la carga de los elefantes con tal valentía que posteriormente se les concedió un elefante como emblema de la legión. Tras la pérdida de los elefantes, Metelo Escipión empezó a perder terreno. La caballería de César era superior en número, destruyó el campamento fortificado y forzó al enemigo a huir. Las tropas aliadas del rey Juba abandonaron el lugar, y la batalla quedó decidida.

Aproximadamente unos 10 000 soldados enemigos, incluyendo a Metelo Escipión, quisieron rendirse a César, pero fueron masacrados por su ejército.[5] [12] Esta acción es algo poco usual en el comportamiento de César, que era conocido por ser bastante respetuoso con los vencidos e incluso ofrecerles el perdón. Algunas fuentes afirman que César tuvo un ataque epiléptico durante esta batalla y que no era del todo consciente cuando ésta terminó.

Eventos posteriores[editar]

Tras la batalla, César retomó el asedio de Tapso, que finalmente acabaría cayendo. César prosiguió su marcha a Útica, en Túnez, en donde Catón se encontraba guarnecido. Tras las noticias de la derrota, Catón se suicidó.

La batalla llevó a la paz en África. César volvió a Roma el 25 de julio de ese mismo año. La oposición, sin embargo, volvería a surgir. Tito Labieno, los hermanos Pompeyo y otros habían logrado escapar a las provincias de Hispania. La guerra civil todavía no había acabado y pronto se produciría la batalla de Munda.

Referencias[editar]

  1. Luchas sociales en la Antigua Roma - Nota del traductor
  2. a b c Tucker, 2009: 128; Bunson, 2009: 123
  3. a b c Fields, 2008: 161
  4. a b c d Collins, 2009: 109
  5. a b c d e f Swain, 2010: 196
  6. Plutarco, Vidas Paralelas. Vida de Julio César. Cap. 53
  7. Cleopatra/Cesar, pág 82
  8. a b Sidnell, 2007: 250
  9. a b Tucker, 2009: 127
  10. Saddington, Dennis Bain (1982). The Development of the Roman Auxiliary Forces from Caesar to Vespasian: 49 B.C.-A.D. 79. University of Zimbabwe, pp. 11. Estima en 7000 los jinetes númidas. Muchos auxiliares erna de Cilicia. ISBN 9780869240786.
  11. a b Caesar in Africa
  12. a b Marin, 2009: 158

Bibliografía[editar]

  • Bunson, Matthew (2009) [1994]. Encyclopedia of the Roman Empire. Nuevo York: Infobase Publishing. ISBN 978-1-43811-027-1.
  • Collins, Randall (2009) [2008]. Violence: A Micro-Sociological Theory. Oxford: Princeton University Press. ISBN 978-0-691-13313-3.
  • Fields, Nic (2008). Warlords of Republican Rome: Caesar Versus Pompey. Barnsley: Pen and Sword. ISBN 978-1-78340-364-6.
  • Marin, Pamela (2009). Blood in the Forum: The Struggle for the Roman Republic. Londres; Nueva York: A&C Black. ISBN 978-1-84725-167-1.
  • Sidnell, Phil (2007). Warhorse: Cavalry in Ancient Warfare. Londres; Nueva York: Bloomsbury Publishing. ISBN 9780826421050.
  • Swain, Hilary & Mark Everson Davis (2010). Aspects of Roman History 82BC–AD14: A Source-based Approach. Abingdon; Nueva York: Routledge. ISBN 978-0-20385-665-9.
  • Tucker, Spencer C. (2009). A Global Chronology of Conflict: From the Ancient World to the Modern Middle East. Santa Bárbara: ABC CLIO. ISBN 978-1-85109-672-5.