Baltasar Lobo

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Baltasar Lobo
Baltasar Lobo, Madre e Hijo, Bronce (1980) 20120224.jpg
Información personal
Nacimiento 22 de febrero de 1910
Cerecinos de Campos, Zamora, Bandera de España
Fallecimiento 4 de septiembre de 1993 (83 años)
ParísBandera de Francia
Lugar de sepultura Cementerio de Montparnasse Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Dibujo, escultura
Género Arte abstracto Ver y modificar los datos en Wikidata
Movimientos Arte abstracto Ver y modificar los datos en Wikidata
Distinciones
  • Premio Nacional de Artes Plásticas de España (1984)
  • Premio André Susse de Escultura (1958)
  • Premio Jacques Lenchener (1974)
  • Premio Oficial de las Artes y las Letras (Francia, 1981)
  • Orden Andrés Bello del Gobierno de Venezuela (1989)
  • Medalla de Oro Susse Fréres Fondeul
  • Premio de Castilla y León de las Artes de 1985
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Baltasar Lobo, Madrid , diciembre 2008.
Baltasar Lobo, Madrid , diciembre 2008.
Estatua homenaje al poeta León Felipe (Zamora, 1984).
Madre y Niño (1980), en Zamora.

Baltasar Lobo (Cerecinos de Campos, Zamora, 22 de febrero de 1910París, 4 de septiembre de 1993) fue un dibujante y escultor español[1]​ muy conocido por sus composiciones que representan madres e hijos.

Zamorano de nacimiento, se exilió al término de la Guerra Civil en 1939 a París, donde su escultura tuvo influencias de Constantin Brancusi y Jean Arp. La obra de Baltasar Lobo fue expuesta en la Galerie Vendôme en la Rue de la Paix junto con la de notables artistas como Henri Matisse, Fernand Léger, Maurice Utrillo y Pablo Picasso.

Biografía[editar]

Baltasar Lobo, el escultor zamorano de mayor renombre internacional en el siglo XX, nació el 22 de febrero de 1910 en Cerecinos de Campos, pueblo de Zamora, el seno de una familia humilde. Ya desde la infancia, su espontánea habilidad para el dibujo y el modelado, así como su temprana y decidida vocación artística, dirigieron sus pasos por el camino de la escultura. Con doce años entró como aprendiz en el taller del escultor-imaginero Ramón Núñez en Valladolid, a la vez que se iniciaba como modelador en la Escuela de Artes y Oficios. Gracias a una beca en 1927 puede continuar su formación en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, donde también pudo asistir a las clases de Círculo de Bellas Artes, especializándose en la talla directa de la madera y el mármol. Durante estos años descubre con admiración la obra de los grandes artistas españoles del momento: Picasso, Dalí, Miró o Gargallo, entre otros.

En 1936 su esposa Mercedes Comaposada Guillén, Lucía Sánchez Saornil y Amparo Poch y Gascón fundaron la revista Mujeres Libres, que era portavoz de la Federación Mujeres Libres, en pro de la liberación de la mujer obrera. Era una revista para mujeres y escrita por mujeres. Vetó la colaboración de hombres, a excepción del artista Baltasar Lobo, que era ilustrador y maquetista de la publicación.[2]

Durante la Guerra Civil, en el bando republicano, se apasiona por las ideas anarquistas, adhiriéndose a la CNT y dibuja para numerosas publicaciones ácratas de la época.

Al final de la guerra en 1939 toma el amargo camino del exilio junto a su esposa. Se mueven por varias ciudades francesas hasta fijar definitivamente su residencia en París. En la capital del arte moderno entabla pronto amistad con Pablo Picasso y el escultor Henri Laurens, en cuyo taller trabajará unos años y de quién tomará su interés por simplificar las formas, su afición por los volúmenes curvilíneos, así como su concepto de estructuración poscubista de la escultura.

Durante la década de los 40 va a ir perfilando su estilo, empezará con una figuración muy simplificada en relación con las formas populares y con un cierto carácter arcaico —por ejemplo, «Ídolo» (1941) y «Campesina» (1942)—, para continuar por caminos de creciente abstracción y depuración de las formas. Su deseo por indagar en el desnudo femenino se traducirá en una iconografía repleta de bañistas y maternidades, y más tarde en los centauros y las ninfas. Así, a partir de los años 50, veremos un Lobo ya maduro con un lenguaje propio e inequívoco que aúna en sus esculturas la rotundidad de volúmenes con una gran perfección en el modelado de las formas, especialmente elocuente en las piezas realizadas en mármol y bronce pulidos, en las que el escultor aprovecha la plasticidad táctil y luminosa del material hasta obtener obras radiantes, dotadas de una bellísima y oscilante transparencia interior. Buen ejemplo son «Levante»(1962), «Al sol» (1970).

El sentido monumental de su obra alcanzará su plenitud con dos esculturas urbanas basadas en desnudos masculinos: «A los españoles muertos por la libertad» (1948), monumento en piedra que se levanta en Annecy y el «Homenaje al poeta León Felipe» (1983), bronce que encontramos en Zamora.

Desde muy pronto, a diferencia de lo que le pasaría en España, la obra de Lobo fue objeto de una importante difusión dentro de Francia recorriendo también galerías y museos de ciudades como Praga, Bruselas, Luxemburgo, Zúrich, Caracas o Tokio, lo que le otorgará desde los años 70 un lugar destacado dentro de la escultura contemporánea europea.

Hasta 1960, en que el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid le organiza una retrospectiva, el escultor zamorano no pudo reencontrarse con su público, para el que había pasado demasiado tiempo desapercibido. Posteriormente la Galería Theo seguiría de cerca la trayectoria del artista. Por medio de Benjamín Palencia conoce, hacia 1970, al poeta y emprendedor en el mármol Francisco Pastor, quien le ofrece la oportunidad de trabajar el mármol rojo de Alicante en sus talleres de Novelda, en donde pasa largas temporadas durante años y realiza parte de su producción.[3]

Baltasar Lobo fue uno de los artistas que contribuyó al proyecto de la Ciudad Universitaria de Caracas e hizo las ilustraciones para la traducción inglesa de la obra Platero y yo de Juan Ramón Jiménez. Su reconocimiento internacional se tradujo también en numerosos premios y distinciones como el Premio André Susse de Escultura (1958), el Premio Jacques Lenchener (1974), el Premio Oficial de las Artes y las Letras (Francia, 1981), la Orden Andrés Bello del Gobierno de Venezuela (1989) y la Medalla de Oro Susse Fréres Fondeul.

En la década de los 80 afortunadamente se estrecharon sus lazos con la tierra que le vio nacer y que él nunca quiso olvidar, así en 1984 podrá celebrar su primera exposición en Zamora y, dos años después, la VIII Bienal de esta ciudad, le dedicará una sala especial en homenaje a su fructífera trayectoria artística. Los galardones en España llegarían necesariamente tras el cambio político: en 1984 fue galardonado con el Premio Nacional de Artes Plásticas de España, y, en 1985, con el Premio de Castilla y León de las Artes.

Baltasar Lobo murió en 1993 y fue enterrado en París en el Cementerio de Montparnasse. La muerte le sorprendió cuando estaba preparando, en colaboración con diversas entidades públicas y financieras, un ambicioso proyecto museográfico para la exhibición y estudio de su obra en la capital zamorana. Gracias al Patronato Baltasar Lobo se ha podido disfrutar de una exposición permanente de parte de su obra en la iglesia románica de San Esteban, acondicionada provisionalmente, en tanto se rehabilitaba el castillo de Zamora, destino definitivo para albergar el Museo Baltasar Lobo.

Exposiciones[editar]

En octubre de 2008, se realizó una exhibición temporal de sus esculturas en el paseo del Prado, Madrid.[4]

El IVAM presentó una exposición que reunió más de cien obras del artista. La muestra tuvo lugar en Valencia entre el 15 de marzo y el 1 de mayo de 2011.[5]

Referencias[editar]

  1. Artnet.com
  2. Rodrigo, Antonina (2002). Una mujer libre. Amparo Poch y Gascón, médica y anarquista. Flor del Viento Ediciones. p. 300. ISBN 84-89644-76-4. 
  3. «Lobo pasó largas temporadas en Novelda, hasta casi el final de sus días. El escultor se enamoró del mármol rojo de Alicante y, por medio de Benjamín Palencia, conoció a Paco Pastor, quien le acondicionó un taller en su fábrica de Novelda, donde haría una magnífica producción artística». Guillermina Perales, «Paco Pastor, un hombre de la cultura». Información (Alicante, 22 de agosto de 2012).
  4. Jaén, Luis (octubre de 2008). «La Cuesta de Moyano y el Paseo del Prado acogen una exposición de Baltasar Lobo». Madridiario. Consultado el 26 de enero de 2010. 
  5. hoyesarte.com (15 de marzo de 2011). «Antológica de Baltasar Lobo en el IVAM». Archivado desde el original el 16 de marzo de 2011. Consultado el 21 de marzo de 2011. 

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]