Alejandro Lerroux

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Alejandro Lerroux
Alejandro Lerroux sentado.jpg
Fotografiado como ministro de Estado en 1931.

Presidente del Consejo de Ministros
12 de septiembre de 1933-9 de octubre de 1933
Predecesor Manuel Azaña
Sucesor Diego Martínez Barrio

16 de diciembre de 1933-28 de abril de 1934
Predecesor Diego Martínez Barrio
Sucesor Ricardo Samper

4 de octubre de 1934-25 de septiembre de 1935
Predecesor Ricardo Samper
Sucesor Joaquín Chapaprieta

Ministro de Estado[1]
14 de abril de 1931-16 de diciembre de 1931
Predecesor Álvaro Figueroa y Torres
Sucesor Luis de Zulueta

25 de septiembre de 1935-29 de octubre de 1935
Predecesor Juan José Rocha García
Sucesor José Martínez de Velasco

Diputado en las Cortes de la Restauración
por Barcelona y Posadas
18 de junio de 1901-10 de enero de 1918

13 de junio de 1919-15 de septiembre de 1923

Diputado en las Cortes republicanas
por Madrid (capital) y Valencia (capital)
11 de julio de 1931-9 de octubre de 1933

7 de diciembre de 1933-7 de enero de 1936

Información personal
Nacimiento 4 de marzo de 1864
La Rambla, España
Fallecimiento 27 de junio de 1949 (85 años)
Madrid, España
Nacionalidad Española
Partido político Unión Republicana
Partido Republicano Radical
Información profesional
Ocupación Político y periodista
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Alejandro Lerroux García (La Rambla, Córdoba, 4 de marzo de 1864Madrid, 27 de junio de 1949) fue un político español de ideología republicana, que ocupó la presidencia del gobierno en varias ocasiones durante la Segunda República Española.[2] Fundador y a la vez líder del Partido Republicano Radical (PRR), desde sus inicios fue un político controvertido, siendo especialmente conocido por su retórica demagógica.[3]

Biografía[editar]

Primeros años[editar]

Nacido en la localidad cordobesa de La Rambla en 1864,[4] residió durante su juventud en diversos puntos del centro, norte y sur de España,[5] como Vitoria, Villaveza del Agua (junto a un tío párroco), Madrid (con su madre) y Cádiz (a donde fue mandado con su padre y donde concluyó el período de su infancia).[6]

Lerroux militó desde su juventud en los partidos republicanos, siguiendo a Manuel Ruiz Zorrilla. Se dedicó al periodismo, desarrollando un estilo agresivo y populista; dirigiría varias publicaciones, entre ellas El País, El Progreso, La Publicidad, El Intransigente y El Radical. Detenido y preso en varias ocasiones,[7] era aficionado al duelo.[8] Se trasladó a Barcelona y posteriormente a El Tejar, donde fue nombrado director del diario La Publicidad.

Las campañas de su periódico produjeron disturbios de carácter antimilitarista y anticatalanista, contrarrestados por fuertes reacciones de otros sectores opuestos.

Carrera política[editar]

Lerroux, fotografiado por Compañy, hacia 1908, en Nuevo Mundo.

Electo diputado por primera vez en 1901 por la Unión Republicana, entre cuyos fundadores se había contado, repitió en 1903 y 1905, hasta que el cofundador Nicolás Salmerón abandonara el partido para incorporarse a la coalición Solidaridad Catalana en 1906. Responsable del desarrollo en Barcelona de una política obrerista,[9] en 1907 fundaría de forma pionera en la ciudad una Casa del Pueblo, un modelo importado de Bélgica.[10]

Desde comienzos del siglo XX, Lerroux, enfrentado al nacionalismo catalán y al anarcosindicalismo, había logrado mediante sus campañas con mensaje populista y demagógico la adhesión de buena parte de la clase obrera y llegó a ser llamado el Emperador del Paralelo,[9] avenida barcelonesa de alegre vida nocturna.

Lerroux decidiría separarse de su formación política, descontento con el creciente nacionalismo catalán. En 1908 conformaría el Partido Republicano Radical (PRR).[11] En 1908 publicó De la lucha, obra prologada por Nicolás Estévanez.[12] [13] De bases ideológicas muy volátiles, los planteamientos ideológicos del PRR oscilaron entre su inicial radicalismo populista anticlerical y violento, que le llevó a verse envuelto en los hechos de la Semana Trágica de Barcelona (1909), y su posterior republicanismo moderado.

Lerroux «atacando» la neutralidad española durante la Gran Guerra, obra de Tovar, El Imparcial, diciembre de 1914.

Fue condenado a dos años y cuatro meses de prisión por la publicación de uno de sus artículos, en concreto uno a favor de José Nakens (en el contexto del intento de asesinato de Alfonso XIII en 1906), y se exilió a Francia y Argentina entre 1908 y 1909.[14] Volvería a abandonar el país escapando de las represalias gubernamentales tras la Semana Trágica de Barcelona en 1909. A su regreso ingresó en la Conjunción Republicano-Socialista, y recuperó en 1910 su escaño de diputado; sin embargo, los escándalos de corrupción que se sucedieron le alejaron de su electorado barcelonés y en 1914 la falta de apoyo le llevó a presentarse en la provincia de Córdoba; conseguiría escaño de diputado por el distrito de Posadas.[15] Durante la Gran Guerra fue un destacado aliadófilo,[16] pero el país mantuvo su neutralidad en ese conflicto.

Integrado en la plataforma Alianza Republicana, Lerroux se mantuvo políticamente activo incluso durante la dictadura de Miguel Primo de Rivera, aún cuando la secesión de los Radical-Socialistas de Marcelino Domingo en 1929 debilitó su partido; formó parte del comité revolucionario que preparó el derrocamiento de Alfonso XIII.

Segunda República[editar]

Miembros del gobierno provisional de la Segunda República (Lerroux aparece recortado en el lateral derecho).

Lerroux participó en la proclamación de la Segunda República Española en abril de 1931. Su partido fue miembro del Gobierno provisional que gobernó el país durante los primeros meses de la joven República y que redactó la Constitución de 1931. El propio Lerroux fue ministro de Estado.[nota 1]

Sin embargo, el idilio republicano del nuevo gobierno provisional no duró mucho tiempo. En diciembre de 1931 el líder radical abandonó el gobierno de Manuel Azaña, en el que había ocupado la cartera de Estado, por estar en desacuerdo con la continuidad de la alianza republicano-socialista que lo había sustentado.[18] Durante el llamado «Bienio reformista» se mantuvo en la oposición, atacando en muchas ocasiones las políticas del gobierno Azaña. A partir de entonces se aproximó a las posiciones de la derecha y tras su éxito en las elecciones de noviembre de 1933 pactó con la CEDA para formar gobierno. Entre 1933 y 1935 ocupó tres veces la presidencia del gobierno, además de carteras en Guerra (1934) y Estado (1935). Aquellos años fueron el momento cumbre de su carrera política, aunque también marcaron el principio del fin.

Su pacto de gobierno con la CEDA se encontró con la frontal oposición de los partidos y sindicatos de izquierda, que llegaron a convocar una Huelga revolucionaria a comienzos de octubre de 1934. A pesar de que la huelga fracasó en la mayor parte de España, sí obtuvo un importante apoyo en Asturias, donde los mineros y consejos obreros rápidamente se hicieron con el control. El balance de víctimas fue de unos 1100 muertos y 2000 heridos entre los insurrectos, y unos 300 muertos entre las fuerzas de seguridad y el ejército.[19] La sangrienta represión del movimiento revolucionario y, especialmente, de la «Revolución de Asturias», le generaron un profundo rechazo desde numerosos sectores de la sociedad española. Otro motivo de rechazo fue el proceso político que se organizó contra Manuel Azaña, al que se acusó de haber participado en el movimiento huelguístico mientras se hallaba en Barcelona para asistir al funeral de Jaume Carner. El propio Lerroux fue uno de los políticos que más vehementemente acusó a Azaña de su participación en los hechos revolucionarios, llegando a declarar falsamente que le habían intervenido importantes documentos que lo relacionaban con los hechos revolucionarios.[20]

Por otro lado, sus gobiernos de coalición con la CEDA se mostraron políticamente impotentes y no emprendieron ninguna reforma de cierto calado, sin tener tampoco un programa político que pudieran desarrollar. Se hicieron algunas tímidas reformas en materia agraria, mientras en el Ejército se promocionó a militares de tendencias derechistas y claramente anti-republicanos.[21]

Su definitivo derrumbe político vendría dado por su implicación en el escándalo del estraperlo, en octubre de 1935, que motivó que la CEDA se alejara de la coalición gobernante. El estraperlo (de los nombres de sus creadores Strauss, Perle y Lowmann) era una ruleta que ocultaba un dispositivo eléctrico que permitía su manipulación y pingües beneficios para la banca del casino. Fue probada en el Casino de San Sebastián y en Baleares aunque finalmente su utilización fue prohibida. Los empresarios, que aseguraban haber donado grandes cantidades de dinero a miembros del Gobierno a modo de sobornos, exigieron una indemnización e iniciaron una campaña de desprestigio y acoso que salpicó a Alejandro Lerroux quien, en el momento de los hechos, no formaba parte del Gobierno. En ese escándalo implicaron también a su propio hijo adoptivo, Aurelio Lerroux, quien fue exculpado por la Comisión de Investigación creada a tal efecto. Otros significados políticos del Partido Radical, como Salazar Alonso, ministro de la Gobernación y alcalde de Madrid, y Pich i Pon, gobernador general de Cataluña, tuvieron que dimitir de todos sus cargos.

Al mes siguiente estalló otro escándalo, el llamado caso Nombela que deterioró definitivamente la imagen de los radicales y dio al traste con su alianza con la CEDA de Gil Robles y Lerroux salió del gobierno.[22] El Partido Radical nunca se recuperó.[23]

Últimos años[editar]

Víctima del descrédito en que había caído su gobierno, en las elecciones generales de 1936 el PRR de Lerroux sufrió un enorme descalabro político, obteniendo solamente 5 diputados y un 1,1% del escrutinio total. Tras este fracaso, Lerroux prácticamente desapareció de la vida política. En el 17 de julio de 1936, inicio de la Guerra Civil Española, se encontraba pasando las vacaciones en su finca de San Rafael (Segovia) y rápidamente salió para Portugal, manteniéndose en el exilio durante el resto de la contienda. En su libro La pequeña historia se da cuenta de este hecho, aparte de constituir una memorias sobre el devenir de la II República.

Regresó a España en 1947, y falleció dos años más tarde, el 27 de junio de 1949, en su domicilio madrileño de la calle del Marqués de Villamejor, n.º 4.[24] Fue enterrado en el cementerio de la Almudena.[25]

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. Según Paul Preston le otorgaron este ministerio, a pesar de sus limitaciones para el cargo —a causa de su escaso dominio de idiomas—, por ser el cargo desde el que tendría menos «posibilidades de corrupción».[17]

Referencias[editar]

  1. Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CCHS) del CSIC (ed.). «Ministros y miembros de organismos de gobierno. Regencias, Juntas de Gobierno, etc (1808-2000): g-l». 
  2. Jon Cowans (2003). Modern Spain: a documentary history, Philadelphia: University of Pennsylvania Press, pág. 103
  3. Nigel Townson (2000). Crisis of Democracy in Spain: The Radical Republican Party & the Collapse of the Centre under the Second Republic (1931-1936), Sussex Academic Press, pág. 444
  4. Pabón, 1999, p. 176.
  5. Guerra Gómez, 1996, p. 273.
  6. Pabón, 1999, pp. 176-177.
  7. Arbeloa, 2015, p. 74; Pabón, 1999, p. 178.
  8. Mateos Fernández, 1998, p. 326; Alcalde, 2008, p. 4.
  9. a b Suárez Cortina, 1998, p. 170.
  10. Riley, 2005, p. 293; Smith, 2009, p. 142.
  11. Ruiz Manjón, 2000, p. 37.
  12. «De la Lucha, páginas de Alejandro Lerroux. Prólogo de Nicolás Estevanez». BNF catalogue général (en francés). BNF. 
  13. Millares Cantero, 1999, p. 204.
  14. Sanabria, 2009, pp. 172-173.
  15. «Lerroux García, Alejandro. 47. Elecciones 8.3.1914». Buscador histórico de diputados (1810-1977). Congreso de los Diputados. 
  16. Townson, 2000, p. 6.
  17. Preston, 1999, p. 204.
  18. Townson, Nigel (2002). La República que no pudo ser. La política de centro en España (1931-1936). Madrid: Taurus. pp. 124–127. ISBN 84-306-0487-1. «Casi con toda certeza el líder radical decidió abandonar el Gobierno en cuanto los socialistas votaron por la permanencia en él». 
  19. Julián Casanova (2007). Vol. 8 de la Historia de España. República y Guerra Civil, Barcelona: Crítica/Marcial Pons, pág. 133
  20. Santos Juliá (1990). Manuel Azaña, una biografía política. Del Ateneo al Palacio Nacional, Madrid: Alianza Editorial, pp. 365–373
  21. Julio Gil Pecharromán (1997). La Segunda República. Esperanzas y frustraciones, Madrid: Historia 16, pág. 146
  22. Hugh Thomas (2003). The Spanish Civil War, Penguin Books: London, pág.140
  23. Julio Gil Pecharromán (1997). La Segunda República. Esperanzas y frustraciones, Madrid: Historia 16, pág. 84
  24. «Fallecimiento y entierro, en Madrid, de D. Alejandro Lerroux». ABC: 22. 28 de junio de 1949. 
  25. «Fallecimiento de Don Alejandro Lerroux en Madrid». La Vanguardia: 4. 28 de junio de 1949. 

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]