Residuo peligroso

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Tambores de desechos peligrosos.

Desecho peligroso se refiere a un desecho considerado peligroso por tener propiedades intrínsecas que presentan riesgos en la salud. Las propiedades peligrosas son toxicidad, inflamabilidad, reactividad química, corrosividad, explosividad, reactividad, radioactividad o de cualquier otra naturaleza que provoque daño a la salud humana y al medio ambiente.

Ejemplos de desechos peligrosos incluyen relaves mineros, emisiones aéreas desde chimeneas, derrames industriales en cauces superficiales. Ejemplos de residuos incluyen los restos de pesticidas que aún se encuentran en las frutas y verduras en el momento del consumo humano.

Hasta hace pocas décadas, los desechos hoy catalogados como peligrosos eran parte de los desechos industriales, hospitalarios e incluso domiciliarios. Éstos se depositaban en lugares no autorizados, basureros, orillas de ríos o humedales o simplemente se vertían a cuerpos de agua o bien se disponían en vertederos municipales juntamente con los desechos sólidos domiciliarios. Hay muchos eventos conocidos que, a raíz de estas malas prácticas, han generado perjuicios a la población y salud humana, como por ejemplo la acumulación de sales de plomo en el norte de Chile, en sectores cercanos a poblaciones han causado a la población infantil problemas neurológicos, leucemia y efectos teratogénicos en la población adulta.

La mayor conciencia ambiental surgida a través del Convenio de Basilea, Convenio de Rótterdam y otros acuerdos medioambientalistas llevaron a que los países en vías de desarrollo y aquellos desarrollados legislaran sobre la materia y se normara su clasificación, almacenamiento y disposición final.

Debido a esto la ingeniería ambiental ha tenido un papel preponderante en modelar planes de manejo de desechos peligrosos y por otro lado la autoridad ha debido normar estas actividades. Debido a estas regulaciones legales que el Estado en su función garante de preservar la salud pública y el medio ambiente ha elaborado leyes ambientales al respecto. Los generadores de desechos peligrosos a su vez se han visto obligados a clasificar sus desechos y a contratar servicios para su procesamiento y disposición definitiva.

Los peligros que entrañan a la población y al medio ambiente provienen de las propiedades peligrosas intrínsecas que presentan riesgos en la salud. Estos peligros son los efectos mutagénicos, teratogénicos, cancerígenos, la reactividad con el medio pudiendo generarse productos altamente tóxicos o dañinos, y los efectos a largo plazo.

Son desechos peligrosos los que provienen de:

No obstante, existe una tabla de codificación de residuos a nivel europeo conocida como tabla de códigos L.E.R. (Orden MAM/304/2002, de 8 de febrero), en la que se detallan todos los residuos que "en teoría" se pueden producir, clasificados como peligrosos o no peligrosos así como por la actividad productora. Estos códigos están compuestos por 6 cifras agrupadas por bloque de 2. Ejemplos de ello:

  • 15 01 10. Envases contaminados.
  • 15 02 02. Absorbentes, materiales de filtración.

Estos códigos son utilizados como referente tanto para los productores de los residuos como para aquellas entidades que tienen autorización para la gestión de los mismos, siendo usado en la mayoría de los documentos oficiales en materia de gestión de residuos, tales como DOCUMENTO DE ACEPTACIÓN, DOCUMENTO DE CONTROL Y SEGUIMIENTO, etc (Real Decreto 833/1988, de 20 de julio). Aun así, estos códigos no pueden expresar todas las características de un residuo para poder diferenciarlo del resto de su misma especie (Se usa el mismo código L.E.R. para los envases contaminados sean de plástico, metal,... 15 01 10) así que se redactó el R.D. 952/1997, de 20 de junio donde se establece una codificación secundaria del residuo que acompañará siempre al código L.E.R., detalladas en el anexo del mismo decreto.

Clasificación del productor de residuos[editar]

Se considera productor de residuos, según la Ley 10/98, cualquier persona física o jurídica que produzca residuos o que efectúe operaciones de tratamiento previo, de mezcla, o de otro tipo que ocasionen un cambio de naturaleza o de composición de esos residuos. Es responsabilidad del productor hacerse cargo directamente de la gestión de los residuos derivados de sus productos. Es fundamental, para un correcto cumplimiento de las obligaciones administrativas derivadas de la generación de residuos, conocer la clasificación de productor de residuos y determinar a que grupo puede pertenecer.

En la gran mayoría de las empresas se generan tanto residuos peligrosos como no peligrosos, pero es sólo en base a la cantidad de residuos peligrosos generada, a partir de la cual se clasifican los productores en productores o pequeños productores (España). Por lo tanto, la consideración de Productor o Pequeño de productor residuos peligrosos, viene determinada por la cantidad de residuos peligrosos generados:

  • Una producción anual superior a los 10.000kg : Productor
  • Producción inferior a 10.000kg: Pequeño productor

Las obligaciones administrativas varían en función de que una empresa tenga consideración de pequeño productor o productor de residuos peligrosos. Se considera también como gran productor aquella entidad que genere una cantidad de residuos no peligrosos superior en su conjunto a 1000 Tm/año. Los residuos peligrosos son cada vez mas y nos están matando

Clasificación de residuos[editar]

Se denomina Residuo a cualquier sustancia u objeto del que su poseedor se desprenda o del que tenga la intención de desprenderse. (Ley 10/98). Se clasifican en:

  • Residuos asimilables a urbanos (Ley 10/98). Aquellos que no tengan la calificación de peligrosos y que por su naturaleza o composición pueden asimilarse a los producidos en los domicilios particulares, comercios oficinas y servicios.
  • Residuos peligrosos. Los listados en el Anexo 2 de la Orden MAM/304/2002, Lista Europea de Residuos identificados con el símbolo asterisco (*).Según el RD 952/97, son materias que en cualquier estado físico o químico, contienen elementos o sustancias que pueden representar un peligro para el medio ambiente, la salud humana o los recursos naturales.
  • Residuos no peligrosos (RD 1481/2001). Aquellos que no sean peligrosos, que no puedan asimilarse a los generados en los domicilios y que tampoco puedan ser englobados dentro de los inertes porque generan cantidades significativas de lixiviado, por ejemplo unos lodos de depuradora no peligrosos.
  • Residuos inertes (RD 1481/2001) Tendrán la calificación de residuos inertes aquellos residuos que no experimentan transformaciones físicas, químicas o biológicas significativas. Los residuos inertes no son solubles ni combustibles, ni reaccionan física ni químicamente ni de ninguna otra manera, ni son biodegradables, ni afectan negativamente a otras materias con las cuales entran en contacto de forma que puedan dar lugar a contaminación del medio ambiente o perjudicar a la salud humana. La lixiviabilidad total, el contenido de contaminantes de los residuos y la del lixiviado deberán ser insignificantes, y en particular no deberán suponer riesgo para la calidad de las aguas superficiales y/o subterráneas. Algunos ejemplos de estos residuos son, restos de escombros, ladrillos, hormigón fraguado, vidrio, ...

Para conocer si el residuo contienen sustancias peligrosas en primer lugar se recurrirá a las fichas de seguridad de los productos que han intervenido en la formación del residuo, si estos son peligrosos, se puede considerar que esas sustancias peligrosas estarán también presentes en el residuo.

Manejo de residuos peligrosos[editar]

Véase:

Los primeros procesos parten de los generadores de residuos peligrosos, estos deben clasificar en forma primaria sus residuos para efectos de transporte y suministrar una Hoja de Datos de Seguridad.

Los receptores deben verificar que la carga puede ser clasificada o no como peligrosa, si no es peligrosa el tratamiento consiste en el vertido directo al contenedor señalado para tal efecto. El vertido en contenedores de residuos No peligrosos debe estar plenamente respaldado ante la auditoría de cualquier autoridad de salud y ambiente.

Si la clasificación es de residuos peligrosos, entonces se procede a hacer la segregación por su tipo de peligrosidad y almacenamiento temporal para su posterior Operación unitaria de Inertización, estabilización o Disposición final en un Contenedor de seguridad.

Manejo de sustancias corrosivas[editar]

Los trabajadores que generan o manejan desperdicios peligrosos requieren capacitación sobre sus peligros y sobre el manejo seguro y apropiado de estos materiales. Esta capacitación debe cubrir los procedimientos para recolección, rotulado y almacenaje de los desperdicios peligrosos antes de que se transporten a su sitio de desecho o tratamiento final. Además, los trabajadores deben capacitarse en procedimientos de emergencia y respuesta a derrames accidentales de los materiales con los que trabajan. Los materiales peligrosos nunca se deben desechar tirándolos por un sumidero ni en recipientes de basura comunes. Se deben poner en recipientes compatibles apropiados que se puedan sellar herméticamente. Los recipientes compatibles aseguran que los desperdicios no reaccionen con los recipientes ni los corroan. Los recipientes no se deben llenar por completo, sino que se debe dejar un espacio arriba para la expansión de los desperdicios. Los recipientes sellados se deben rotular con el nombre y la clase de sustancia peligrosa que contienen y la fecha en que se generaron.

Los recipientes de desperdicios se deben almacenar de forma segura y protegerse contra ambientes extremos. Debe segregarse y almacenarse en clases de sustancias peligrosas compatibles (inflamables, corrosivas, oxidantes, etc.) para evitar reacciones peligrosas si los desperdicios llegan a entrar en contacto. Los recipientes deben permanecer cerrados durante su almacenaje, excepto cuando sea necesario añadir o extraer desperdicios.

Almacenaje de sustancias corrosivas[editar]

Con el manejo y almacenaje apropiado de los recipientes de desperdicios se pueden evitar roturas, vuelcos y otras fallas en los recipientes. No se deben apilar ni manejar de manera que pueda ocasionarse su falla. Los recipientes de algunas sustancias inflamables pueden requerir conectarse a tierra y los recipientes deben estar sujetos contra sismos, si es posible, para prevenir derrames en caso de un sismo. Los límites de tiempo para el almacenaje de desperdicios varían según el sitio o el material; los trabajadores deben familiarizarse con los requerimientos para su sitio de trabajo y sus desperdicios.

Las áreas de almacenaje para desperdicios peligrosos deben inspeccionarse al menos cada semana. Una contención secundaria puede prevenir derrames, pero si ocurre una fuga o derrame, los trabajadores deben seguir los procedimientos de respuesta de emergencia de su sitio de trabajo contra derrames.

Pilas y baterías[editar]

El funcionamiento de las pilas se basa en un conjunto de reacciones químicas que proporcionan una cierta cantidad de electricidad, que si bien es pequeña, permite el funcionamiento de pequeños motores o dispositivos electrónicos. Esta ventaja favorable de la autonomía, se contrapone a los efectos negativos de los compuestos químicos empleados en la reacción donde se produce la electricidad, ya que en su mayoría son metales pesados, que liberados al medio ambiente producen serios problemas de contaminación.

Origen de la contaminación por pilas[editar]

Las pilas desechadas son el origen del 93% del mercurio que se encuentra en la basura doméstica, así como del 47% del zinc, del 48% del cadmio y del 22% del níquel, entre otros elementos.

Las pilas sufren la corrosión de sus carcasas afectadas internamente por sus componentes y externamente por la acción climática y por el proceso de fermentación de la basura, especialmente la materia orgánica que, al elevar su temperatura hasta los 70 °C, actúa como un reactor de la contaminación.

Cuando se produce el derrame de los electrolitos internos de las pilas, arrastra los metales pesados. Estos metales fluyen por el suelo, contaminando toda forma de vida (asimilación vegetal y animal).

Documentación y capacitación para un buen manejo de sustancias peligrosas[editar]

(Lo incluido en este apartado no es para España. Se desconoce para que país es)

La documentación correcta de los desperdicios es importante para poder hacer seguimiento y mantener la responsabilidad de los desperdicios peligrosos antes de su transporte. Los trabajadores deben familiarizarse con los documentos requeridos para su sitio de trabajo y sus tipos de desperdicios, incluyendo los números de identificación de la EPA emitidos por la Agencia de Protección Ambiental y los Manifiestos Uniformes de Desperdicios Peligrosos. Los trabajadores deben recibir capacitación antes de que se les permita firmar la documentación de manifiestos de desperdicios. El transporte de los desperdicios peligrosos debe hacerse según los reglamentos y sólo por transportistas dedicados al transporte de desperdicios peligrosos. Una capacitación y conocimientos apropiados pueden ayudar a los trabajadores a asegurar que los desperdicios peligrosos se manejen de forma segura y apropiada desde su creación hasta su desecho final.

[1] En México, la importación de RP sólo se permite con el fin de reutilizar o reciclar los residuos, mientras que la exportación sólo se autoriza cuando quienes lo solicitan cuenten con el consentimiento del país importador y de los gobiernos de los países por los que transiten los residuos. Cuando se importan insumos para ser procesados y se generan RP mediante tales procesos, éstos deben retornar al país de origen, siempre y cuando hayan ingresado bajo el régimen de importación temporal. Esta modalidad ocasiona que, en México, se presenten tres tipos de movimientos transfronterizos: importaciones, exportaciones y avisos de retorno de RP, siendo estos dos últimos lo que se consideran en los otros países como exportaciones.

Referencias[editar]

  1. SEMARNAT, SEMARNAT (2005). SEMARNAT, ed. INFORME DE LA SITUACIÓN DEL MEDIO AMBIENTE EN MÉXICO Compendio de Estadísticas Ambientales. Tlalpan, México D. F. p. 357. ISBN 968-817-738-5. 
  • Decreto de Salud N° 148 sobre Manejo de Residuos Peligrosos-República de Chile.
  • EPA Methods 1310 y 1311.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]