Megalópolis (Grecia)

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Coordenadas: 37°42′02″N 22°08′17″E / 37.70056, 22.13806

Megalopólis (Megalopolis, Μεγάλη πόλις o Μεγαλόπολις o en griego moderno Μεγαλόπολη), actual Sinano (Σινάνο) fue una ciudad de Arcadia, en el Peloponeso, en el valle del Alfeo. Su nombre quiere decir «la gran ciudad» (ἡ Μεγάλη πόλις ) como la denominó Pausanias el Periegeta.

Mapa satélite con la situación de la actual Megalópolis.

Historia[editar]

La Liga Arcadia[editar]

Fue creada sobre una mesa: decidió su fundación el estratego tebano Epaminondas en 370 a. C. tras la batalla de Leuctra (371 a. C.), para crear una barrera contra las pretensiones expansionistas de Esparta.

El proyecto de Epaminondas era la consolidación de la Liga Arcadia y su transformación en un estado federal (koinon), con función antiespartana.

El sistema de fundación fue el habitual del sinecismo: 40 demos se fusionaron en el curso de cuatro años y, la nueva ciudad era cosa hecha en 368 a. C. Fueron nombrados diez magistrados para establecer la ciudad, de los que 2 eran de Tegea, 2 de Mantinea, 2 de Clítor, 2 de Menalia y 2 de Parrasia. La ciudad se construyó junto al río Helisón, afluente del río Alfeo. Diversas ciudades (unas 40) fueron vaciadas y sus habitantes invitados o forzados a poblar la nueva ciudad. Los pobladores venían de Menalia, (10 ciudades), Parrasia (8), Orcómeno (3), Cinuria (4), Eutresis o Eutresia (6), Trípolis (3) y Egitos (5 o 6). El territorio de la ciudad se extendía hasta 40 km al norte y al este hasta Tegea, Mantinea, Orcómeno y Cafias, y al oeste hasta Mesenia, Figalia y Herea.

El ordenamiento político de la metrópolis arcadia fue obra de Aristónimo, discípulo de Platón. Su base era la asamblea de todos los arcadios libres, oficialmente llamada «de los Diez Mil» (οἱ Μύριοι) y que tenía representantes de todas las ciudades-estado de Arcadia, excepto Orcómeno y Herea. Anualmente elegía al estratego y a los demiurgos, nombraba un gobierno ejecutivo y deliberaba sobre la paz y la guerra.

En la ciudad se reunía la Liga Arcadia. Un ejército, los epariti (Ἐπάριτοι) estaba al servicio de la liga y lo formaban 5.000 efectivos.

Después de la caída del poder de Atenas, Esparta concentró sus ataques contra Megalópolis, que rechazó todos los intentos y se alió después con Filipo II de Macedonia y con Alejandro Magno.

Después ayudó a Antípatro de Macedonia, y en la lucha entre Poliperconte y Casandro, defendió a este último, y Poliperconte la asedió en 318 a. C., pero fue rechazado por la ciudad bajo la dirección de Damis. En esta época tenía unos 65.000 habitantes y 15.000 hombres en edad militar.

Después de eso, fue gobernada por tiranos, el primero de los cuales fue Aristodemo, llamado Χρηστός. Durante su gobierno, el rey espartano Acrótato (265-262 a. C.), hijo de Areo I y nieto de Cleómenes II, atacó Megalópolis, pero murió en la lucha.

La Liga Aquea[editar]

Megalópolis, Argos, Hermíone y Fliunte, se unieron a la Liga Aquea, en 241 a. C., tras la batalla de las islas Égades, que supuso el fin de la Primera Guerra Griega.

Dos generaciones después el tirano era Lidiades que renunció en 232 a. C. y la ciudad se unió a la Liga Aquea.

En 222 a. C. Cleómenes III sorprendió a la ciudad; los habitantes se pudieron escapar hacia Mesene. Los espartanos la saquearon y la dejaron parcialmente en ruinas. Derrotado Cleómenes en Selasia (221 a. C.), la ciudad fue reconstruida.

Con la devastación que sufrió en el 223 a. C., en vísperas de la batalla de Selasia, todas las pinturas y estatuas de que decoraban la ciudad fueron llevadas a Esparta.

La labor de Filopemen fue continuada por Licortas, padre del historiador Polibio, y por el propio Polibio. En 169 a. C., Polibio fue nombrado hiparco, ocupando así uno de los cargos más prestigiosos en le interior de la Liga.

En 168-167 a. C., el historiador fue deportado a Roma junto con otros mil rehernes de alto rango. La intención de los romanos era abrir un proceso regular a los rehernes (y detrás de esta oscura maniobra se encontraba la instigación del partido filorromano que se había formado dentro de la Liga), pero el proceso nunca se llevó a cabo y, después de siete largos años, los 300 rehenes que habían sobrevivido recibieron el permiso para volver a su ciudad. Sin embargo, la estancia de Polibio en Megalópolis fue muy breve y muy pronto retornó a Italia, donde tomó parte en la expedición de Publio Cornelio Escipión Emiliano a África hasta la caída de Cartago en 156 a. C. Ese mismo año, fue también el último en que Megalópolis formó parte de la Liga Aquea.

Decadencia[editar]

Después fue atacada por el tirano espartano Nabis, que no la pudo ocupar, pero desde entonces entró ya en decadencia. En 175 a. C. Antíoco IV Epífanes prometió dinero para hacer una nueva muralla más reducida. La ciudad se había despoblado y era el doble de grande que Esparta, pero con la mitad de población. Un poeta la describió como "La gran ciudad que es como un gran desierto ” (ἐρημία μεγάλη 'στὶν ἡ Μεγάλη πόλις). Pausanias la encontró en condiciones muy precarias.

Otros datos[editar]

En Megalópolis nacieron el estratego Filopemen y el historiador Polibio.

La parte sur de la ciudad se llamaba Oresteia (Ὀρεστία) por el nombre de una antigua ciudad de los menalios en este lugar. Sus ruinas están en la actual Sinanu.

Las excavaciones efectuadas en Megalópolis por la Escuela Británica de Atenas a finales del siglo XIX, completadas con la descripción de Pausanias (VIII 30-32), constituyen nuestra fuente de información sobre la toponimia y los monumentos de la Arcadia meridional.

Toponimia[editar]

Por norma, todos aquellos centros que nacen, por así decir, de manera artificial, prevén una superficie más grande respecto de las exigencias del momento y, además presenta una estructura urbana y viaria muy regular, precisamente porque carecen de cualquier tipo de condicionamiento debido a realidades preexistentes. Esa misma situación no se da en aquellas ciudades que amplían su superficie y se transforman a causa del crecimiento interno. Sin embargo, el caso de Megalópolis es muy especial incluso con respecto a las ciudades de nueva planta y deriva de la misma naturaleza del lugar.

Antes de la fundación por parte de Epaminondas, en aquel territorio existían aldeas y poblados dispersos, en los que la población podía disponer de grandes lotes de tierra de cultivo o de pasto.

La creación de la ciudad constituyó un hecho traumático para la población del territorio, que no estaba habituada a una estructura urbana, y que siempre deseó volver a sus aldeas. Ahora bien, en Megalópolis parece que existió un cierto respeto por la situación anterior: las murallas que rodeaban la ciudad no eran murallas urbanas, sino fortificaciones de carácter territorial. Esta superficie que ellas circundaban no se justificaba sólo en función de una presumible y progresiva expansión del núcleo habitado y de las estructuras políticas, sino en relación al hecho de que en el interior de las murallas de defensa ya estaba comprendido el espacio destinado a los cultivos agrícolas y a los pastos; dentro de un recinto fortificado se integraban campo y ciudad.

La ciudad[editar]

La muralla de Megalópolis, provista de torres circulares y cuadradas, ha sido excavada sólo en parte y al parecer se construyó con adobes colocados sobre un zócalo de piedra.

De la estructura urbana y viaria no se sabe nada. La ciudad, que se levantaba a orillas del río Helisón, estaba dividida por el río en dos partes, unidas mediante un puente. Megalópolis vivía en una situación bastante insólita para una ciudad y esto condicionó su estructura. Era al mismo tiempo una ciudad autónoma y la capital federal de la Liga Arcadia. Por este motivo , los organismos federales, como el teatro, la sede del Consejo de los Diez Mil (el Tersilión) y los alojamientos para la población ocasional se situaron en la zona sur del río, llamada Oresteia.

En la orilla septentrional, en cambio, se organizó la ciudad propiamente dicha, con el ágora, el gimnasio, los organismo municipales y los principales santuarios. Faltaba en Megalópolis la tradicional acrópolis, pero sus funciones religiosas las asumían en parte dos pequeñas colinas situadas en el sector septentrional del barrio norte. En ellas se alzaban los templos de Atenea Polias y de Hera Teleia, de los que no se ha conservado ningún resto arqueológico.

El ágora[editar]

El conjunto más relevante de la zona septentrional, la que albergaba los organismos de la ciudad autónoma, lo constituía el ágora, que puede fecharse en el siglo III a. C.

El ágora, que presentaba una forma rectangular, se extendía paralela al río Helisón y muy cerca de él.

La plaza estaba delimitada en el lado septentrional por la Stoa de Filipo, de 155,55 m de longitud, y por el Arqueion, un edificio público, también porticado como la stoa.

En el lado oriental del ágora se alzaba otra stoa, la de Mirópolis, del 263 a. C. En el lado meridional se hallaba el santuario de Zeus Sóter y la Stoa de Aristandro, desgraciadamente hundida en el río. Por último, el lado meridional quedaba delimitado por el gimnasio.

El interior del ágora y sus inmediacioens estaban ocupados por los santuarios de las divinidades locales de Arcadia.

De las tres stoas que enmarcaban el ágora, la mejor conocida es la de Filipo, que puede fecharse a principios del siglo III a. C. Inicialmente la stoa tenía tres naves con cuerpos salientes a los lados, como en el caso de la Stoa de Antígono en Delos, y preveía dos exedras al fondo.

Santuario de Zeus Sóter[editar]

El monumento más interesante del barrio septentrional es el santuario de Zeus Sóter.

La simetría y una rígida perpendicularidad son los principios en los que se basaron los arquitectos del complejo.

A través de un propileo situado en el lado oriental se podía acceder a un patio cuadrado, con un altar en el centro, rodeado de un peristilo jónico-dórico de dos naves en dos de sus lados, y de tres naves en el lado del fondo. La existencia de una nave de más en este último lado se explica por el hecho de que aquí se hallaba el templo propiamente dicho, con seis columnas en la fachada (hexástilo).

El interior del templo, ocupado por pilastras y columnas muy próximas a las paredes, albergaba el célebre grupo escultórico de Zeus sentado en un trono entre Artemisa Soteria (la salvadora) y la personificación de Megalópolis, obra de Cefisodoto y Jenofonte.

Otros santuarios[editar]

En los santuarios que ocupaban el centro del ágora se adoraba a las divinidades locales de Arcadia, como el Zeus Licaios, el Hermes Acaquesios, el Pan Scoleitas, el Apolo de Bassae (donde se conservaba una estatua de bronce del dios, llevada a Megalópolis desde el templo de Apolo Epicurios de Bassae), y las Grandes Diosas y Licosura.

Estas diosas eran Deméter, Despoina y la Gran Madre, a quienes se dedicó un templo en Licosura, una localidad a 7 km de megalópolis. El grupo escultórico venerado, de mármol, fue esculpido por Damofonte de Mesenia, y representaba a Deméter, Despoina, Artemisa y Anito. Una moneda de Megalópolis que reproduce el grupo ha permitido identificar algunos fragmentos, hoy conservados en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas.

El Tersilión[editar]

En el sector meridional de la ciudad se hallaban todos los organismos de la ciudad federal. De entre ellos destaca el complejo teatro-Tersilión, es decir la sede del Consejo de los Diez Mil.

El Tersilión data de mediados del siglo IV a. C. Fue construido después de la fundación impulsada por Epaminondas.

El modelo que inspiró este singular edificio hay que buscarlo en el Telesterion de Eleusis, del que se diferencia por un mayor movimiento de planos y líneas.

El edificio, de forma rectangular, de 65 m de longitud y 33 m de anchura, tenía la entrada principal provista de tres puertas en el lado oriental. En los otros dos lados había un par de puertas.

Cuando se construyó el teatro situado frente a él, en la segunda mitad del siglo IV a. C., se dotó al edificio de un pórtico de 14 columnas de orden dórico. en el interior, de cara a la fachada, se encontraba la tribuna cuadrangular desde la cual hablaban los oradores, rodeada en sus tres lados menores por cinco filas de columnas. Alrededor se hallaban los asientos del consejo, trabajados en madera. El suelo estaba ligeramente inclinado en dirección a la tribuna.

En 223 a. C., en el curso de la devastación de la ciudad por los espartanos, el Tersilión también quedó destruido, pero no fue reconstruido, al haber perdido su primitiva función.

El teatro[editar]

El teatro situado frente a él, aprovechó el pórtico dórico del Tersilión como fondo escénico. Dicho teatro constituye uno de los mayores de toda Grecia, capaz de albergar a 21.000 espectadores.

De la cávea, que descansaba en la pendiente de la colina posterior, queda la proedría, es decir, las primeras filas, reservadas a los personajes de más alto rango, y otras ocho gradas más. En sentido horizontal está dividida en dos sectores, mientras que en sentido vertical posee diez cúneos.

En el siglo III a. C. se agregó una escena de madera, transportable sobre ruedas, que podía guardarse en la skenothéke (lugar donde se almacenaban los decorados y demás accesorios teatrales) ubicada en el párodos (corredor de acceso a la orquesta) de la izquierda, como ocurre también en los teatros de Pérgamo y de Esparta.

Tras la destrucción del Tersilión se elevó el nivel del suelo de la orquesta y se construyó un proscenio de piedra dotado de 14 columnas.

Sobre una transformación del teatro en época romana se posee sólo algún vago indicio.

Enlaces externos[editar]

  • Demóstenes: Por los megalopolitanos.
    • Texto inglés, con índice electrónico, en el Proyecto Perseus. En la parte superior derecha se encuentran los rótulos activos "focus" (para cambiar al texto griego) y "load" (para el texto bilingüe).