Ley de fugas

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La ley de fugas es un tipo de ejecución extrajudicial que consiste en simular la fuga de un detenido, especialmente cuando es conducido de un punto a otro, para poder así suprimir la fuerza que lo custodia y encubrir el asesinato del preso tras el precepto legal que permite hacer fuego sobre el fugitivo que no obedece al «alto» conminatorio de los guardias.

Para ello la guardia de custodia se retrasaba en el camino por detrás del detenido hasta que había la relativa distancia como para considerar que el preso se estaba fugando. Se disparaba por la espalda para dar más credibilidad a la fuga. Los presos empezaron a conocer esta añagaza y desde entonces se les disparaba por la espalda, sin más. Una generosa aplicación de la ley de fugas permitió acabar con el bandolerismo andaluz en el siglo XIX. Durante la Restauración y siendo Eduardo Dato el presidente del Consejo de Ministros se firmó la Ley de Fugas el 20 de enero de 1921. La misma favoreció la guerra sucia oficial contra el movimiento sindical y permitió el asesinato en Barcelona por parte de las fuerzas policiales y de pistoleros de los Sindicatos Libres, de más de un centenar de anarcosindicalistas de la CNT, entre ellos figuras tan destacadas como Salvador Seguí o Evelio Boal.

Normalmente la Ley de fugas se asocia en España con la época de la crisis social de la última fase de la Restauración borbónica y la dictadura de Francisco Franco, particularmente durante la represión de la guerrilla republicana de los maquis. Generalmente se utilizaba contra aquellos que mantenían posturas ideológicas diferentes al nacionalcatolicismo y no podían ser condenados a muerte por la vía judicial. Ha sido además práctica habitual en las dictaduras de otros países durante diferentes momentos del siglo XX.

Muchos intelectuales y escritores atacaron esta inhumana disposición, como por ejemplo Ramón María del Valle-Inclán en su Luces de Bohemia, a través del personaje del anarquista, ejecutado de esta forma.

La Ley de Fuga fue un tipo de ejecución muy utilizado en México durante el Porfiriato y la Revolución mexicana. También en la Segunda Guerra Mundial por soldados nazis. A veces simplemente llamada la "Ley fuga".

Concepto y Desarrollo[editar]

La ley de fuga es un tipo de ejecución fuera de algún orden oficial que consiste en simular la fuga de un detenido, especialmente cuando es conducido de un punto a otro, para poder así evitar el uso de la fuerza que lo custodia y encubrir así un rotundo asesinato del preso tras el precepto legal que permite hacer fuego sobre el ahora fugitivo que no obedece la orden de detenerse. Para ello la guardia de custodia se retrasaba en el camino por detrás del detenido hasta que había la relativa distancia como para considerar que el preso se estaba fugando. Se disparaba por la espalda para dar más credibilidad a la fuga.

La Ley de Fuga es una ley histórica española aprobada en 1921 en un intento de endurecer la legislación para así frenar la tensión social. Los problemas económicos y la influencia de la revolución bolchevique, la cual iba a provocar una efervescencia del movimiento obrero en esos años. Es el caso del trienio bolchevique en Andalucía (1918- 1920) y la aparición del pistolerismo en Barcelona (1919-1923). La inestabilidad política originada por la descomposición de los partidos dinásticos no ayudaba a mejorar la situación. La ley de fugas da permiso a las fuerzas del orden para tirar a matar en caso de que un preso trate de escaparse. Bajo esta premisa se van a producir numerosos asesinatos con la justificación posterior ante la opinión pública, de que pretendía escaparse.

Dicha Ley fue un tipo de ejecución muy utilizado en México durante el Porfiriato y la Revolución mexicana.

Ley de Fuga en México[editar]

Específicamente en la época del Porfiriato, se utilizó la Ley fuga como método represivo para eliminar a un grupo de personas que se sublevaban contra el presidente, cuando había problemas en Veracruz, donde Terán era gobernador del Estado, se conoció un telegrama enviado por el entonces presidente Porfirio Díaz, que decía: “matalos en caliente” misma que se refiere a que se les diera la facilidad de escapar a los prisioneros y que se les disparara bajo el pretexto de que habían tratado de escapar.

Sin embargo, también fue utilizada en la Segunda Guerra Mundial por soldados nazis.

La ejecución[editar]

Dicha ejecución consiste en juzgar y sentenciar a muerte en forma expedita al reo, llevarlo al lugar de su ejecución, liberarlo de las ataduras y vendas, y darle la oportunidad de huir, si las balas del pelotón de fusilamiento no lo alcanzan durante la huida es hombre libre. Las posibilidades de salir con vida son casi nulas.

Sumado a esto se le da al cuerpo abatido un tiro de gracia generalmente en la nuca para asegurar su deceso.

Véase también[editar]