Línea C-9 (Cercanías Madrid)
De Wikipedia, la enciclopedia libre
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
La Línea C-9 de Cercanías Madrid, también llamada Ferrocarril de Cotos o Ferrocarril Eléctrico del Guadarrama, recorre 18 km por las laderas de la zona central de la Sierra de Guadarrama (Sistema Central).
La línea comienza en el municipio de Cercedilla, en la estación de Cercedilla de la línea Madrid-Segovia, en el noroeste de la Comunidad de Madrid (España) y termina en el Puerto de Cotos, un paso de montaña de 1830 m de altitud que comunica la Comunidad de Madrid con la provincia de Segovia. La línea tiene como punto de inflexión la estación de Puerto de Navacerrada, situada en el Puerto de Navacerrada (1.858 m), un conocido centro de montañismo y estación de esquí.
Esta línea es la única de vía estrecha de ancho métrico (1000 mm) de la red gestionada por ADIF, lo cual la hace singular. Además, está electrificada a 1500 Vcc,[1] lo que constituye una reliquia en España. La única conexión que tiene la línea con el resto de la red de ferrocarril de Cercanías Madrid es con la línea C-8b en la estación de Cercedilla.
Contenido |
[editar] Historia
El primer tramo, de Cercedilla al Puerto de Navacerrada, se construyó entre 1918 y 1923, promovido por un grupo de personas aficionadas a la Sierra de Guadarrama que constituyeron “El Sindicato de iniciativas del Guadarrama”, del que surgió la “Sociedad Anónima del Ferrocarril Eléctrico del Guadarrama” cuyo primer presidente fue Ramón de Aguinaga.
La Sociedad del Ferrocarril estudió distintos itinerarios para llegar en tren al Puerto de Navacerrada: desde Collado Villalba, desde Collado Mediano, desde Cercedilla e incluso desde Madrid, solución que se abandonó rápidamente por su coste inabordable. La solución de Collado Villalba tenía la ventaja de empalmar con la línea General del Norte, de mayor actividad que la línea Madrid-Segovia con la que empalmaban las soluciones de Cercedilla y Collado Mediano, pero su recorrido era mayor y por tanto resultaba más cara. Finalmente se adoptó la línea con origen en Cercedilla porque era la línea más corta y recorría un paisaje más atractivo que las otras soluciones. El proyecto del nuevo ferrocarril fue redactado por el ingeniero de caminos José de Aguinaga y Keller, en cuyo honor se nombra una calle de cercedilla junto a la cual circula la línea.
Posteriormente, en los años 1950, debido a la crisis económica de la sociedad explotadora de la línea, ésta se declaró en quiebra y la línea y todo el material móvil fueron ofrecidos al Estado, quien el 30 de marzo de 1954 integró la línea en la Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles (RENFE). Una vez bajo el "paraguas" estatal, y con la supervivencia de la línea asegurada, este ferrocarril se prolongó hasta el Puerto de Cotos, inaugurándose las obras el 30 de octubre de 1964, tras una obras que duraron seis años. El proyecto de este segundo tramo fue realizado por el ingeniero de caminos Ángel del Campo Francés.
En los años 1973 a 1975 se remozó toda la vía, modernizando el trazado, consiguiendo así que el ferrocarril ganara velocidad. También se modernizó y remozó el material móvil en diferentes etapas, de forma que la duración del viaje de Cercedilla al Puerto de Navacerrada se ha acortado considerablemente desde la inauguración del ferrocarril hasta el día de hoy.
El plan completo del ferrocarril del Guadarrama era más extenso que los tramos construidos. Un ramal bajaba desde el puerto de Cotos al valle del Lozoya, pasaba por el Monasterio del Paular y conectaba con el Ferrocarril directo Madrid-Burgos en Gargantilla de Lozoya. Otro ramal bajaba desde el mismo puerto a La Granja de San Ildefonso, seguía hasta Segovia, y conectaba allí nuevamente con la línea Madrid-Segovia. Este plan está abandonado sin que haya ninguna previsión de abordarlo en un futuro. Tan sólo queda como recuerdo de estos intentos de ampliación el túnel nº 2 de la línea, el del Puerto de Cotos, que sólo fue calado por su vertiente segoviana. Actualmente está cerrado con un portón metálico y se aprovecha como almacén de material móvil.
Existieron en el área de la Sierra de Guadarrama otros ferrocarriles de vía estrecha ya desaparecidos: el de Collado Villalba a las canteras del Berrocal (próximas a Becerril de la Sierra) por Moralzarzal, utilizado fundamentalmente para el transporte de piedra; y el de Fuencarral a Colmenar Viejo que servía de acceso a la zona este de la Sierra de Guadarrama; coincidía con el primer tramo del Ferrocarril directo Madrid-Burgos, pero desapareció mucho antes de que se inaugurara esta línea.
En el año 2002 la línea de ferrocarril estrecho sufrió daños por una riada debido a una espectacular tormenta, pero fueron reparados. En la actualidad esta línea lleva también el sobrenombre de "El tren de la Naturaleza", ayudando a la sensibilización de los más pequeños en un viaje que les aproxima al macizo de Peñalara y a su centro de interpretación.
Recientemente, ante la futura conversión de la Sierra del Guadarrama en Parque Natural, han aparecido diversas reivindicaciones que abogan por la ejecución de las obras de prolongación hasta la estación de esquí de Valdesquí, para así dotarla de un medio de transporte masivo e inmune a las inclemencias meteorológicas y evitar el uso del transporte por carretera, mucho más agresivo hacia el medioambiente que el ferrocarril.
[editar] Material motor
A lo largo de los años, han sido tres las generaciones de material motor eléctrico que han prestado servicio de viajeros en la línea del Fc. Eléctrico del Guadarrama.
Serie 100. Los Suizos
La primera generación se puso en servicio a la vez que la línea, y estaba formada por dos automotores (WM-1 y WM-2) y dos remolques (WR-1 y WR-2) adquiridos en Suiza a Brown Boveri y Secheron. Los vehículos estaban formados por un bastidor de acero apoyado sobre dos bogies de dos ejes; sobre el bastidor se encontraba montada la estructura de la carrocería, realizada en madera de roble y teca con algunas partes hechas de acero. Las paredes estaban hechas con listones de teca, estando la parte exterior recubierta de plancha de acero. Los coches motores disponían de dos cabinas de conducción, detrás de las cuales se encontraban dos plataformas de acceso. En el centro del coche se situaba otra plataforma de acceso, la cual dividía el coche en dos salones, uno con plazas de segunda clase y otro con plazas de tercer. Los coches remolques eran muy similares, pero carecían tanto de cabinas de conducción como de plataforma central, estando el interior del coche ocupado por un amplio salón con plazas de tercera. Al carecer de cabinas de conducción que hicieran reversible la composición, al finalizar el trayecto el coche motor se desenganchaba y realizaba la maniobra de inversión de marcha, para acoplarse por el extremo opuesto del remolque y reanudar el servicio en sentido contrario.
Con este material se formaron dos unidades en formato Mc+R, si bien en ocasiones un coche motor se quedaba en Cercedilla y el otro subía con los dos remolques. Posteriormente, ante el aumento de la demanda, se solicitaron nuevos coches a CAF, entonces "Compañía Auxiliar de Ferrocarriles". Concretamente, en el pedido se solicitaba un tercer automotor (WM-3) y dos remolques (WR-3 y WR-4); debido a la Guerra Civil Española, este material no fue entregado hasta bien entrado 1940. Tras el paso de este ferrocarril a RENFE, el material móvil fue renumerado como serie 100, W.M.-101 a 103 los coches motores y W.R.-101 a 104 los remolques.
En 1973 la línea fue cerrada para proceder a la renovación de la vía y el trazado, aprovechándose la suspensión temporal del servicio para renovar el material movil, con la incorporación de nuevas carrocerías, construidas por Sunsundegui. Tras la reapertura de la línea, los coches motores lucían la matriculación UIC, siendo ésta la correspondiente a los números 431-501 a 503, mientras que los remolques continuaron con la matriculación antigua. El coche remolque WR-4 fue reconvertido en vagón-plataforma para el transporte de material de vía y obras. Tras la llegada de las unidades 442 en 1976, los 431 continuaron en servicio hasta 1982, año de su retirada defintiva del servicio.
Los Navales
De cara a mejorar el servicio de las líneas de vía estrecha electrificadas, el Estado contrató en la década de 1960 con la Sociendad Española de Construcción Naval el suministro de trenes de tracción eléctrica formados por un coche motor y un remolque. Al Ferrocarril del Guadarrama se asignaron tres de estos trenes, concretamente los trenes 3005, 3007 y 3009, formados cada uno por un coche motor con dos cabinas y un remolque (Mc+R). Tras diversos problemas de tracción y frenado los Navales fueron enviados a otras líneas en 1969, en las cuales acabaron sus días
Unidades 442
Las unidades de la Serie 442 de Renfe son la tercera generación de material móvil de esta línea, y son las que prestan el servicio actualmente. Los tres primeros trenes llegaron en 1976 y los otros tres en 1982, estando actualmente en servicio cinco, al encontrarse de baja la UT 442-003.
[editar] Recorrido
La Línea C-9 comienza su recorrido en la Estación de Cercedilla, a 1.100 metros de altitud y situada al sur del valle de la Fuenfría. La segunda parada de este ferrocarril es el apeadero de Cercedilla Pueblo, ubicada en el centro de Cercedilla.
Acto seguido, el ferrocarril sale del citado municipio y comienza a ascender, en dirección noreste, por la ladera sur de los Siete Picos. Aquí se encuentran rampas de hasta 70 mm/m,[1] lo que hace que los trenes que transitan la línea, las unidades 442,[1] vayan al límite de sus posibilidades en simple adherencia. En esta zona cubierta de bosques de pino silvestre están las estaciones de Las Heras, Camorritos y Siete Picos, ordenadas así según se asciende.
Después de subir por la ladera noroeste del valle de Navalmedio llega a la estación de Puerto de Navacerrada, la cual es la más alta del recorrido con 1.858 metros. Pasada esta estación, el tren se adentra en un túnel que atraviesa el puerto. Atravesado éste, el ferrocarril circula por el valle de Valsaín (provincia de Segovia), en una zona en la que el recorrido es llano y donde hay otro espeso bosque de pino silvestre. En esta zona hay otras dos estaciones, Dos Castillas y Vaquerizas (ordenadas según se va a Cotos). Después de estas dos, se accede a la última estación de la Línea C-9, Cotos, en el puerto de montaña del mismo nombre, situado a 1.830 metros de altura.
El tren tarda 26 min desde Cercedilla hasta el Puerto de Navacerrada, y desde Cercedilla a Cotos 41 min. Las tres estaciones de la línea en las que los trenes paran siempre son las de "Cercedilla", "Puerto de Navacerrada" y "Cotos", el resto tienen paradas facultativas, es decir, en ellas solo para el tren si algún pasajero lo solicita. La longitud total de la línea es de 18,2 km y salva un desnivel de 700 m porque pasa de los 1.100 m en Cercedilla a los 1.858 msnm del Puerto de Navacerrada. La pendiente media de la línea está entre el 5% y 6%. Los trenes pasan cada hora o cada dos horas, dependiendo del día y la hora. Todo el recorrido de la línea está en la "zona C2" de Cercanías Madrid, por lo que pertenece a la zona tarifaria más cara de toda la red ya que cualquier viaje entre estaciones de la línea se cobra como un viaje de 7 zonas, no obstante tiene una tarifa de ida y vuelta desde Madrid reducida que no existe en las otras líneas.
[editar] Referencias
- Aranguren, Javier (1987). El Ferrocarril Eléctrico del Guadarrama. Autoedición.
- Cortijo Martín, José Luis (2006). «Una línea singular: Ferrocarril Eléctrico del Guadarrama». Maquetren (161 y 162).
- Revista Vía Libre, varios números.

