Eduardo Abaroa Hidalgo

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Eduardo Abaroa Hidalgo
Eduardo abaroa.png
Coronel
Lealtad Bandera de Bolivia Bolivia

Nacimiento 13 de octubre de 1838
Bandera de Bolivia San Pedro de Atacama, Bolivia
(actual Chile)
Fallecimiento 23 de marzo de 1879 (40 años)
Bandera de Chile Calama, Chile

Eduardo Abaroa Hidalgo (San Pedro de Atacama, 13 de octubre de 1838 - Calama, 23 de marzo de 1879) fue un empresario y militar boliviano.

Tras el estallido de la Guerra del Pacífico en 1879, que enfrentó a su país con Chile, se incorporó a las tropas bolivianas con el grado de coronel. Durante la invasión chilena, lideró la resistencia civil en la batalla de Topáter, donde falleció. En la actualidad, es considerado uno de los más importantes héroes bolivianos de la Guerra del Pacífico.[1]

Antecedentes familiares[editar]

Retrato fotográfico del héroe boliviano

Abaroa era un contador y empresario que trabaja en una mina de plata localizada en el departamento del Litoral, territorio perteneciente en esa época a Bolivia, que formaba parte de la efímera Confederación Perú-Boliviana.

Pertenenciente a la familia Abaroa, una familia tradicional[2] de la zona precordillerana de San Pedro de Atacama, era hijo de Juan Abaroa y Benita Hidalgo, siendo el tercero de cuatro hermanos: Guadalupe, casada en 1850 con Mariano Franco Acuña, Ignacio, n. 1833 casado con Francisca Angulo Almendares, e Irene n. 1842 y casada con Juan Bautista Ascárate Trujillo.

Eduardo Abaroa se casó con Irene Rivero Pachas, con quien tuvo cinco hijos:

  1. Andrónico Abaroa Rivero, nacido el 24 de octubre de 1863 en San Pedro, falleció el 27 de febrero de 1937 en Calama durante el siglo XX, fue comerciante, primeramente dedicado al ganado, posteriormente creó una fábrica de pólvora en Calama y luego fundó una empresa de electricidad en la misma ciudad, fue también Cónsul Vitalicio de Bolivia en Calama. Había casado con Lastenia Córdoba, tuvo por hijos a Eduardo, Juan y Elena, esta última radicada en Antofagasta y casada con el inmigrante croata Policarpo Luksic Ljubetic, fundadores de la familia Luksic.
  2. Eugenio Abaroa Rivero, nacido en 1866 en San Pedro de Atacama, casado con Margarita Franco, fue agricultor, con descendencia aún residente en San Pedro.
  3. Amalia Abaroa Rivero, bautizada en 23 de septiembre de 1868 en san Pedro de Atacama, se casó el 26 de octubre de 1891 en la misma localidad con Luciano De los Ríos, con quien se radicó en Salta durante el siglo XX
  4. Antonia Abaroa Rivero, bautizada el 13 de agosto de 1874 en Chiu-chiu radicada en Antofagasta durante el siglo XX
  5. Juan Eduardo Abaroa Rivero, nacido en Calama en 1878 y radicado en la misma ciudad fue comerciante y tuvo por hijos a José, Oscar, Elsa, Eliana y Adelaida,

Batalla de Calama o del vado Topáter[editar]

Grupo de civiles bolivianos que encabezaron la resistencia en Calama, al centro izq. con fusil en ristre Severino Zapata, al centro con revólver en mano, Eduardo Abaroa, centro derecha, coronel Ladislao Cabrera.

Eduardo Abaroa Hidalgo fue el primero de los civiles en ofrecerse como voluntario al coronel de milicias, don Ladislao Cabrera. Se convirtió en su brazo derecho para los preparativos de la defensa. Cuando todo estuvo listo, Cabrera le aconsejo que volviese al lado de su familia. El le contesto: “Soy boliviano, esto es Bolivia y aquí me quedo”. (nota: Según otros documentos, la respuesta de Abaroa habría tenido lugar en el Consulado de Francia en Antofagasta entre Eduardo Abaroa, quien dirigía la resistencia civil, y el Coronel Villagrán, a cargo de la ocupación chilena).

Durante la Batalla de Topáter (23 de marzo de 1879), el primer choque armado de la guerra, el Coronel Abaroa era parte de una fuerza boliviana excedida en número, cuya misión era defender un puente (actual puente Topater) que cruza sobre el río Loa y era la vía de acceso por el lado sur a la ciudad de Calama.

Se lanzó a la lucha con inquebrantable decisión. No le bastó quedarse en una de las trincheras del Topáter. Cruzó el río encabezando al mayor Patiño, el oficial Burgos y los 8 fusileros. Patiño, Burgos y los soldados cayeron prisioneros. El permaneció en una zanja armado con su Winchester que llevaba desde principio y de otros dos recogidos de compañeros caídos a su lado. El peón que vino con él desde San Pedro de Atacama le ayudaba a cargarlos.

El subteniente chileno Carlos Souper narró en una carta que se publicó en un diario de Valparaíso:[cita requerida] "Cuando el enemigo desamparó las trincheras fuimos avanzando, saltando fosos y cercas, llegando a un cerco chico, donde habían muchos matorrales y un fosito de 10 varas de largo, con un puentecito de menos de una vara de ancho por donde había que pasar.

Nos sorprendió constatar que un boliviano desde dentro hiciera fuego a más de 100 hombres, entre caballería y el 2.º de línea, que iban a pasar por allí. Pues amigos, nos dio balas duro y fue imposible pillarlo por mucho que se lo buscaba".

El Coronel Villagrán, a cargo del destacamento chileno y con quien Abaroa se había entrevistado el día anterior, consideró la acción de Abaroa como temeraria; pero patriótica, por lo cual al principio dio órdenes de no abatirlo. Sin embargo, luego de pasadas las horas y con soldados chilenos heridos, conminó a la rendición a Abaroa. El Coronel Villagrán no podía esperar más, y lanzó un grito a su oponente:

  • "¡Ríndase!"

El conminante grito resonó en el Paso Topáter, y la respuesta, plena de orgullo y llena de la sin razón de los hombres que combaten, tronó en el aire:

  • "¿Rendirme yo ?... ¡Qué se rinda su abuela, carajo!"

Y en ese grito, con esa respuesta, el ciudadano Abaroa pasaba a la historia. El Coronel Villagrán no pudo esperar más ya que las fuerzas de Eduardo Abaroa causaba muchas bajas al ejército chileno y fue muy difícil dar con él entre las trincheras. El Coronel Villagrán ordenó el disparo de los fusiles. Lo impactaron 3 disparos, por lo cual quedó tendido y mientras intentaba seguir disparando, murió ante el asombro de los soldados chilenos que lo veían como una gran amenaza, junto a él cayeron 20 bolivianos.

Terminada la batalla, el cuerpo de Abaroa fue enterrado con honores militares por el Ejército chileno, el día 23 de marzo en el cementerio de Calama. Su entierro fue hecho con honores de héroe efectuándose veintiún disparos en su honor y siendo envuelto en la bandera chilena a falta de una bandera boliviana para este póstumo homenaje.

Reconocimiento en Bolivia[editar]

En 1952, para el 73.º aniversario de su muerte, el Gobierno boliviano repatrió el cuerpo de Abaroa, que fue escoltado hasta la frontera por el ejército chileno con honores militares, donde fue recibido por su símil boliviano.[3] En su exhumación se recuperaron restos de la bandera chilena con que fue enterrado y casquillos de las balas disparadas en su honor. Posteriormente fue enterrado con honores y en medio de una muchedumbre impresionante (decenas de miles) en la plaza de La Paz que lleva el nombre del héroe. La Plaza Abaroa también contiene una gran estatua de bronce del mártir boliviano, presentado en una postura desafiante, como él se habría presentado el momento antes de su muerte. Curiosamente, en vida Abaroa jamás visitó a la capital La Paz. Su país lo honró con una serie de sellos postales en los que se citaron sus últimas palabras. La Provincia boliviana Eduardo Abaroa es llamada en su honor, además de la Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Abaroa. El 23 de marzo, aniversario de la muerte de Abaroa, en Bolivia se recuerda como el Día del Mar, perdido en la Guerra del Pacífico en la cual se enfrentó Chile a la alianza peru-boliviana.

Reconocimiento de parte de Chile[editar]

Además de los honores militares durante el traslado de sus restos, el 10 de abril de 2007 en la ciudad de Calama, el gobierno chileno instaló una placa recordatoria en su honor en el Regimiento Topáter. En la ceremonia participaron los ministros de Defensa de Chile, José Goñi, y de Bolivia, Walker San Miguel, además de los comandantes en jefe de los ejércitos de ambos países.[3] El homenaje fue visto por el ministro Juan Ramón Quintana como "un punto de inflexión" en la historia de ambos países, que bajo los gobiernos de Michelle Bachelet y Evo Morales están en "una nueva dirección en las relaciones bilaterales".[4]

Adicionalmente la ciudad de Calama (actualmente chilena) cuenta con una de sus calles principales con el nombre del héroe.[5]

Referencias[editar]

  1. Bolivia.com: Eduardo Abaroa: El empresario que se convirtió en héroe. Revisado el 30/01/2009
  2. González Pizarro, José Antonio - La Emigración Boliviana En La Precordillera De La Región De Antofagasta, 1910-1930. Redes Sociales Y Estudios De Casos- Proyecto Fondecyt 1070032, año 2.008, Universidad Católica del Norte.
  3. a b Bolexpress. El Ejército chileno rinde su homenaje a Abaroa y plantea encarar sin complejos el pasado. Edición en línea del 10/04/2007. Revisado el 31/01/2009.
  4. Centro de Estudios Estratégicos. Observatorio cono sur de defensa y fuerzas armadas. Informe Chile Nº 282. Semana del 8 al 14 de abril de 2007. Revisado el 31/01/2009.
  5. Google maps Chile: Eduardo Abaroa, Calama. Revisado el 31/01/2009.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]