Edén
El Edén (en hebreo עדן) es, según el relato bíblico del libro del Génesis, el lugar donde había puesto Dios al hombre después de haberlo creado a partir del polvo de la tierra.
Y Yavé Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso ahí al hombre que había formado.[1]
Tomó, pues, Yavé Dios al hombre, y lo puso en el huerto del Edén, para que lo labrara y lo guardase.[2]
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Etimología de la palabra Edén [editar]
La palabra Edén suele ser utilizada en lenguaje coloquial como sinónimo de Paraíso. La Septuaginta tradujo la palabra hebrea para “jardín” (gan) por la palabra griega parádeisos, que a su vez viene del persa pardês que significa huerto, parque o jardín. En cambio «Edén» es una palabra hebrea de origen acadio que significa "placer". [3] . El uso de la palabra en el Génesis parece indicar más bien a una región geográfica, mientras que el Paraíso se refiere al huerto "al este" en esa región,[4] . Sin embargo, después se le llama “el jardín de Edén”[5] , y en textos posteriores se le denomina “Edén, el jardín de Dios”. [6] y “el jardín de Yavé”.[7] A este hecho se debe la asociación de la palabra española “paraíso” con el jardín de Edén.
Es descrito como un parque en que los árboles y las plantas de toda especie que embellecían el paisaje proveían alimento en amplia variedad.[8] también que Dios puso ante Adán “todos los animales domésticos y... las criaturas voladoras de los cielos y... toda bestia salvaje del campo”. [9] Las aguas del río “que procedía de Edén” regaban el suelo de Edén.[10] El hecho de que el hombre estaba desnudo permite suponer que el autor imaginaba un clima templado y agradable.[11]
Descripción e historia [editar]
En la Biblia se indica que el huerto o jardín de Edén habría existido al oriente de la región también llamada Edén, una región que se hallaría en el Cercano Oriente. Igualmente se dice que de él salía un río que se dividía en cuatro, llamados: río Pisón, que se dice, rodeó toda la tierra de Havila (Arabia); el río Gihón, que habría rodeado toda la tierra de Cus (Etiopía); el río Hidekel (río Tigris); que iría al oriente de Asiria; y el río Éufrates.
En el jardín del Édén Dios habría colocado dos árboles especiales, llamados el árbol del conocimiento, entendimiento o "ciencia" del bien y del mal y el árbol de la vida; y, además, en este huerto, Dios habría colocado a Adán y Eva, para que vivieran.
En este lugar, Dios le otorgaría al hombre todo aquello que necesitase para tener gozo, placer y armonía, de este modo no le faltaría nada.
Aquí también Adán y Eva desobedecieron a Dios y comieron la fruta del Árbol de la ciencia del bien y del mal. Fueron maldecidos por su desobediencia: A Adán al cambiar su trabajo de cultivar el Jardín por otro duro, para que se ganara el pán con el sudor de su frente, para Eva se multiplicarían los dolores al dar a luz y estaría bajo la obediencia al hombre, y la serpiente reptaría y comería polvo.
Luego fueron expulsados para evitar que el hombre retuviera la vida eterna al comer del árbol de la vida, pues ya era peligroso al tener el conocimiento del bien y mal:
El ser humano ha llegado a ser como uno de nosotros, pues tiene conocimiento del bien y del mal. No vaya a ser que extienda su mano y también tome del fruto del árbol de la vida, lo coma y viva para siempre.[12]
Para la protección del Edén y el camino hacia del árbol de la vida, La Biblia dice que Dios puso unos querubines al oriente del huerto de Edén, y una espada ardiente.
Relación entre la historia del jardín del Edén del Génesis bíblico y del Génesis sumerio y mesopotámico [editar]
Del mismo modo que sucede con la historia bíblica del Diluvio universal, y la historia de Gilgamesh de la Mitología sumeria; se pueden encontrar puntos u origen en común, o influencia de mitos anteriores en la historia bíblica de la creación del Hombre.
Así, en el Enûma Elish (poema babilónico que narra el origen del mundo), se menciona que el mundo fue creado en 7 días, y que comenzó con un jardín; siendo el mundo creado por Tiamat (una diosa babilónica con forma de serpiente gigante)
En la mitología Sumeria, se menciona que el dios Enki creó a los seres humanos y un lugar donde el hombre podía vivir sin miedo a los animales, un lugar sin terror; pero posteriormente Enki descubrió que los humanos tenían un comportamiento inadecuado, y por ello los expulsó de este paraíso., Así en el poema de Gilgamesh la diosa Aruru (Ninhursag) asistió a Enki en la creación de la raza humana. Ella junto a Nammu, modelaron al hombre con arcilla. (Igualmente en la mitología egipcia, el dios Khnum da forma al cuerpo de los seres humanos a partir de barro en una torneta de alfarero).
En la historia de Gilgamesh, posteriormente además se describe como Gilgamesh busca el secreto de la vida eterna, encontrando el fruto del árbol de la vida, el cual le es arrebatado por la serpiente.
En los archivos de El-Amarna, como en la biblioteca de Asurbanipal, se encontraron fragmentos del relato del primer hombre "Adapa", nombre fonéticamente similar al Adam hebreo. Adapa habría arrancado las alas a un demonio del aire en un momento de furia, por lo que Anu, el dios del cielo lo llamó al cielo a rendir cuentas. El dios Ea, padre de Adapá, comprendiendo el peligro le advirtió que no comiera ni bebiera nada. Pero Adapá se apaciguó al verlo y le perdonó. Ordenó a sus servidores que le dieran del pan y el agua de la vida eterna, pero Adapa, ya advertido, se negó a probarlos. Enfurecido Anu le expulsó, y así Adapá, por un malentendido perdió la oportunidad de la inmortalidad.[13]
En el arte asirio y fenicio es muy recurrente la escena de los querubines o espíritus protectores custodiando el árbol de la vida en la figura de la palmera datilera, tema que también es descrito en la Biblia como adornando el templo de Salomón.
Debate sobre la existencia del huerto del Edén [editar]
Como en la Biblia se lo define como huerto, los grupos que toman literalmente los relatos de la Biblia creen que se estaría aludiendo a un lugar real, y no a una simple alegoría; ya que también se menciona un lugar geográfico, donde habría existido (al oriente), indicando una región que se hallaría en Cercano Oriente, al este del actual Israel, situándose de este modo en algún lugar de Mesopotamia o de Arabia. Sin embargo hay que tener en cuenta que a nivel científico e histórico, no existen pruebas que indiquen que haya existido realmente un parque como Edén en esa zona geográfica, por lo menos, tal como está descrito en el Génesis.
Por otra parte resulta contradictorio que, estando el Eden ubicado hacia el Oriente, sea precisamente en la puerta oriental de éste donde Dios pusiese un querubín guardián, lo que alimenta las tesis de que el jardín del Edén bien pudiera ser una adopción semita del mito del Jardín de las Hespérides, situado al Occidente y donde un dragón de cien cabezas llamado Ladón (de evidente homofonía con Eden), actúa de guardián del árbol de la inmortalidad, el robo de cuyos frutos también es considerado sacrilegio por Hera.
Referencias [editar]
- ↑ Génesis 2:8
- ↑ Génesis 2:15
- ↑ Strong, James. "Strong's Hebrew and Greek Dictionaries", 1890. H5731: עֵדֶן ‛Èden (ay'-den), o en femenino עֶדְנָה edná; de H5727: Placer, deleite.
- ↑ Génesis 2:8
- ↑ Génesis 2:15
- ↑ Ezequiel 28:13
- ↑ Isaias 51:3
- ↑ Génesis 2:9-15
- ↑ Génesis 2:19-20
- ↑ Génesis 2:10
- ↑ Génesis 2:25
- ↑ Génesis 3:22
- ↑ Grimberg, Carl. Historia Univeral, Tomo I, "El Alba de la Civilización, el despertar de los pueblos". Editorial Daimon. 1967. pp256, 257.
Véase también [editar]
Enlaces externos [editar]
- - Presentación «La Caída de Adán y Eva y su expulsión del Edén»
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