Edén

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Thomas Cole: "El jardín del Edén", detalle.

El Edén (en hebreo עדן) es, según el relato bíblico del libro del Génesis, el lugar donde había puesto Dios al hombre después de haberlo creado a partir del polvo de la tierra.

Y Yave Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso ahí al hombre que había formado.[1]

Tomó, pues, Yave Dios al hombre, y lo puso en el huerto del Edén, para que lo labrara y lo guardase.[2]

Etimología de la palabra Edén[editar]

"Expulsión del Edén", de Miguel Ángel. Capilla Sixtina

La palabra Edén suele ser utilizada en lenguaje coloquial como sinónimo de Paraíso. La Septuaginta tradujo la palabra hebrea para “jardín” (gan) por la palabra griega parádeisos, que a su vez viene del persa pardês que significa huerto, parque o jardín. En cambio «Edén» es una palabra hebrea de origen acadio que significa "placer". [3] . El uso de la palabra en el Génesis parece indicar más bien a una región geográfica, mientras que el Paraíso se refiere al huerto "al este" en esa región,[4] . Sin embargo, después se le llama “el jardín de Edén”[5] , y en textos posteriores se le denomina “Edén, el jardín de Dios”. [6] y “el jardín de Jehová”.[7] A este hecho se debe la asociación de la palabra española “paraíso” con el jardín de Edén.

Es descrito como un parque en que los árboles y las plantas de toda especie que embellecían el paisaje proveían alimento en amplia variedad.[8] también que Dios puso ante Adán “todos los animales domésticos y... las criaturas voladoras de los cielos y... toda bestia salvaje del campo”. [9] Las aguas del río “que procedía de Edén” regaban el suelo de Edén.[10] El hecho de que el hombre estaba desnudo permite suponer que el autor imaginaba un clima templado y agradable.[11]

Anteriormente se propuso una relación con el término sumerio "edin" que aparece en escritura cuneiforme y significaría llanura no cultivada; igualmente llamativo es que aparezca el término Adán , que vendría a significar asentamiento en la llanura.[12]

Descripción e historia[editar]

En la Biblia se indica que el huerto o jardín de Edén habría existido al oriente de la región también llamada Edén, una región que se hallaría en el Cercano Oriente. Igualmente se dice en el Génesis, “un río salía del Edén para regar el jardín, y desde allí se dividía, y se convertía en cuatro cabezas, llamados: río Pisón, que se dice, rodeó toda la tierra de Havila (Arabia); el río Gihón, que habría rodeado toda la tierra de Cus (Etiopía); el río Hidekel (río Tigris); que iría al oriente de Asiria; y el río Éufrates. La situación de los dos primeros confundió durante mucho tiempo a los estudiosos.Juris Zarins, de la Universidad del estado del Suroeste de Missouri, cree que un río hoy llamado Karun, que nace en Irán y fluye hacia el Golfo Pérsico, es el Gihón y que un lecho seco en el desierto de Arabia Saudí contuvo en su tiempo las aguas del Pisón Según este científico, el Edén se hallaba situado en la confluencia de los cuatro ríos en la región del Golfo Pérsico[1]. Esta era un área de hace unos 32000 años gozó de un clima saludable, pero que en el 15000 a.c. se volvió árida, obligando a emigrar a los pastores y nómadas que allí vivían. Alrededor del 6000- 5000 a.C. el clima cambió de nuevo y las áridas extensiones del este y del nordeste de Arabia Saudí y el suroeste de Irán florecieron de nuevo. Zarins propone que los nómadas volvieron de nuevo y a antiguos agricultores, antepasados Obeid de los sumerios. Al hacerse sedentarios y sufrir el severo ajuste que ello supuso, es de suponer que transmitieron la tradición de un paraíso perdido milenios antes, donde era posible vivir de la tierra sin tener que cultivar la tierra.

Relación entre la historia del jardín del Edén del Génesis bíblico y del Génesis sumerio y mesopotámico[editar]

Relieve asirio: Querubines custodiando el árbol de la vida.

Del mismo modo que sucede con la historia bíblica del Diluvio universal, y la historia de Gilgamesh de la Mitología sumeria; se pueden encontrar puntos u origen en común, o influencia de mitos anteriores en la historia bíblica de la creación del Hombre.

Así, en el Enûma Elish (poema babilónico que narra el origen del mundo), se menciona que el mundo fue creado en 7 días, y que comenzó con un jardín; siendo el mundo creado por Tiamat (una diosa babilónica con forma de serpiente gigante)

En la mitología Sumeria, en unas tablilla cuneiforme encontrada en Nippur se habla de una tierra pura y brillante que no conocía la enfermedad ni la muerte. En este pacífico reino el rey de las aguas, Enki, hacía que el agua dulce permitiera crecer un frondoso jardín. Aquí fue donde se se menciona que el dios Enki creó a los seres humanos y en un lugar donde el hombre podía vivir sin miedo a los animales, un lugar sin terror; pero posteriormente Enki descubrió que los humanos tenían un comportamiento inadecuado, y por ello los expulsó de este paraíso., Así en el poema de Gilgamesh la diosa Aruru (Ninhursag) asistió a Enki en la creación de la raza humana: este le ordenó a su madre Nammu, que formara al hombre de “la arcilla que está encima del abismo”. (Igualmente en la mitología egipcia, el dios Khnum da forma al cuerpo de los seres humanos a partir de barro en una torneta de alfarero).

En la historia de Gilgamesh, posteriormente además se describe como Gilgamesh busca el secreto de la vida eterna, encontrando el fruto del árbol de la vida, el cual le es arrebatado por la serpiente.

En los archivos de El-Amarna, como en la biblioteca de Asurbanipal, se encontraron fragmentos del relato del primer hombre "Adapá", nombre fonéticamente similar al Adam hebreo. Adapa habría arrancado las alas a un demonio del aire en un momento de furia, por lo que Anu, el dios del cielo lo llamó al cielo a rendir cuentas. El dios Ea, padre de Adapá, comprendiendo el peligro le advirtió que no comiera ni bebiera nada. Pero Adapá se apaciguó al verlo y le perdonó. Ordenó a sus servidores que le dieran del pan y el agua de la vida eterna, pero Adapa, ya advertido, se negó a probarlos. Enfurecido Anu le expulsó, y así Adapá, por un malentendido perdió la oportunidad de la inmortalidad.[13]

En el arte asirio y fenicio es muy recurrente la escena de los querubines o espíritus protectores custodiando el árbol de la vida en la figura de la palmera datilera, tema que también es descrito en la Biblia como adornando el templo de Salomón.

Debate sobre la existencia del huerto del Edén[editar]

Como en la Biblia se lo define como huerto, los grupos que toman literalmente los relatos de la Biblia creen que se estaría aludiendo a un lugar real, y no a una simple alegoría; ya que también se menciona un lugar geográfico, donde habría existido (al oriente), indicando una región que se hallaría en Cercano Oriente, al este del actual Israel, situándose de este modo en algún lugar de Mesopotamia o de Arabia. Sin embargo hay que tener en cuenta que a nivel científico e histórico, no existen pruebas que indiquen que haya existido realmente un parque como Edén en esa zona geográfica, por lo menos, tal como está descrito en el Génesis.

Referencias[editar]

  1. Génesis 2:8
  2. Génesis 2:15
  3. Strong, James. "Strong's Hebrew and Greek Dictionaries", 1890. H5731: עֵדֶן ‛Èden (ay'-den), o en femenino עֶדְנָה edná; de H5727: Placer, deleite.
  4. Génesis 2:8
  5. Génesis 2:15
  6. Ezequiel 28:13
  7. Isaias 51:3
  8. Génesis 2:9-15
  9. Génesis 2:19-20
  10. Génesis 2:10
  11. Génesis 2:25
  12. «Eden». The Oxford Dictionary of the Jewish Religion. Oxford University Press. 2011. http://books.google.com.au/books?id=hKAaJXvUaUoC&pg=PA228&dq=garden+of+YHVH&hl=en&sa=X&ei=XEUlT87GKeqViQeBg8HhBA&ved=0CDYQ6AEwAA#v=onepage&q=Occasionally%20called%20the%20%27garden%20of%20YHVH%27&f=false. 
  13. Grimberg, Carl. Historia Univeral, Tomo I, "El Alba de la Civilización, el despertar de los pueblos". Editorial Daimon. 1967. pp256, 257.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]