Diego de Hojeda

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Diego de Ojeda u Hojeda (Sevilla, 1570 - Huánuco de los Caballeros, Perú, 1615), fue un poeta español del Siglo de Oro (A caballo entre el Renacimiento y el Barroco).

Biografía[editar]

Hijo de Diego Avalos y de Catalina Martín. Marchó muy joven a las Indias y en 1591 profesó en el convento de dominicos del Rosario de Lima. En 1596 escribió versos laudatorios para El Arauco domado de Pedro de Oña. Por esos años debió escribir La Cristiada, poema épico que describe la Pasión de Cristo, probablemente inspirándose, además de en los Evangelios, en el poema épico homónimo del italiano Marco Girolamo Vida. En 1601 el Capítulo General de su orden le da el título de presentado, es decir, licenciado en Teología, y su trabajo es el de lector de Filosofía y regente de estudios (lo que hoy se diría jefe de estudios), así como de profesor de estudiantes. En 1602 da su dictamen sobre la Miscelánea austral de Diego Ávalos. De su acendrada caridad y el riguroso ascetismo que quebranta su salud en esta época da fe el cronista de la Orden, Pedro Juan Meléndez. En 1606 obtiene el título de doctor en Teología. En 1607 escribe la dedicatoria de La Cristiada y al año siguiente es declarado por su Orden consumado lector de Santo Tomás de Aquino, orador sagrado y poeta insigne en latín y castellano. En 1609 es elegido prior del convento de su Orden en Cuzco y al año siguiente en el del Rosario de Lima; después se le acepta como maestro. En 1611 aparece en Sevilla, su ciudad natal, por Diego Pérez, la primera edición de La Cristiada. A partir de 1612 es relevado de sus cargos en la orden a causa de desavenencias con sus superiores motivadas por el escrito del visitador; primero fue confinado como simple monje en el convento de Cuzco, y en el mismo año de su muerte en el de Huánuco de los Caballeros, donde falleció. En 1617 es reconocida su inocencia y se le rehabilita públicamente.

Obra[editar]

Es autor de La Cristíada (Sevilla: Diego Pérez, 1611), epopeya culta dedicada al Marqués de Montesclaros, virrey del Perú, que describe en 1974 octavas reales la Pasión de Jesucristo, inspirada en los cuatro Evangelios y en el Tasso, aunque la fuente principal fue una obra latina sobre el mismo tema, Christias, compuesta por Jerónimo o Girolamo Vida (¿1489?-1566).

Se trata de un poema muy inspirado, entre lo mejor que produjeron las letras virreinales durante el Siglo de Oro; compuesto en doce cantos, cada uno va precedido de una octava real que resume el argumento; la narración se desarrolla entre la última cena y el entierro, y contiene momentos de sobrio patetismo, elevación y grandeza. La ausencia de digresiones colabora en intensificar el efecto de conjunto que provoca la obra. Hace poco se descubrió un manuscrito del mismo en la Biblioteca del Arsenal de París. Las ediciones completas pueden considerarse piezas raras (Edición de Cayetano Rosell para B.A.E. en 1854; edición de Manuel Ribé, Barcelona, 1867 y la ilustrada de Leoncio Gonzáles Llopis, Barcelona 1896). Estas dos últimas reducen a 8 los 12 cantos del poema.

Análisis literario de La Cristiada[editar]

Autor: Diego de Hojeda, dominico del Rosario de Lima.

Año: Perú, 1591 (aprox.). En 1607 escribe dedicatoria al Marqués de Montesclaros – virrey del Perú -. España, Sevilla, 1611, por Diego Pérez

Genero: Lírico.

Especie: Poema.

Forma Literaria: Verso.

Estructura: Doce cantos precedidos de una octava real que resume el argumento. Noventa y siete páginas.

Rima: Perfecta (A-B-A-B-A-B-C-C).

Métrica: Versos en endecasílabo. Estrofas de ocho versos. OCTAVA REAL.

Figuras Literarias: principalmente tenemos a:

• Deprecación: Consiste en emplear la súplica para lograr un fin. • Imprecación: Consiste en manifestar el vivo deseo de que alguien sufra un daño. Pide que la desgracia caiga sobre alguien o por algo. • Execración: Consiste en condenar o maldecir con autoridad sacerdotal o en nombre de cosas sagradas, a alguien o algo. Demuestra pasión en tan alto grado, que culmina en desear males para sí mismo. • Imposible: Consiste en suponer que es necesario algo imposible para que algo determinado tenga lugar. • Apóstrofe: Consiste en interrumpir el hilo del discurso para dirigirse, en segunda persona, a alguien presente o ausente. • Digresión: Efecto de romper el hilo del discurso y de hablar en él de cosas que no tengan conexión o íntimo enlace con aquello de que se está tratando. • Metáfora: Consiste en la sustitución de una palabra por otra con base en su semejanza de significado; esta semejanza es posible porque los dos términos comparten un rasgo semántico común, ya sea la forma, la función, la materia, etc. • Hipérbaton: Consiste en alterar el orden lógico de la palabras en una oración. • Paradoja: Es la figura que presenta un gran contraste, no contradictorias. • Quiasmo: Figura literaria que consiste en ordenar dos sintagmas con elementos cruzados.

Ideas Principales:

1. Jesús cena con sus discípulos. 2. Se lavan los pies entre ellos. Oficializa la cena el 14 de Nisán, la cual todos la deben de celebrar. 3. Revela a Juan la traición que Judas iba a cometer. 4. Se lleva a tres de sus discípulos y les narra lo que pasaría antes del “Fin”. 5. Todos duermen pero Cristo se desvela orando a su Padre. 6. Se deja llevar por los ejércitos para su aprensión. 7. Es culpado injustamente de mentiras, por Poncio Pilatos, y el pueblo. 8. Muere, llorando y gritando a su Padre amargamente.

Tema: Jesús

Escenario: La era de Cristo. Pero en algunas partes habla al Marqués de Montesclaros utilizando metáforas.

Personajes:

o Jesús.

o Sus discípulos.

o El Marqués de Montesclaros.

o Él (poeta y narrador).

Época: Escrita durante el virreinato peruano, Colonia y Conquista.

Argumento: Es un poema épico que describe la Pasión de Cristo. Se desarrolla entre la última cena y el entierro de Jesús. Inspirada en los cuatro Evangelios y en el Tasso.

Mensaje: “[…] por la sabiduría y gran conocimiento que de buenas letras ha comunicado Dios a vuestra excelencia, que de esto deben compararse los libros que desean con razón perpetuidad, […] porque quien ha gobernado los dos reinos de las Indias Occidentales, y el archivo de sus tesoros, Sevilla, con tanto acertamiento y prudencia, es justo se le ofrezca por espejo, la fundación y acrecentamiento y premio del reino de Salvador, Rey de reyes verdadero. […] el ver a vuestra excelencia tan aficionado a pobres en las primeras provisiones de este reino, y tan recto distribuidor de la justicia en las segundas de Chile, impelió mi deseo para poner en manos de príncipe tan justo y misericordioso la unión más admirable de la justicia y misericordia de Dios”.

Esto es lo que Diego de Hojeda escribe en 1607, dedicándole la Cristiada al Marqués de Montesclaros, explicándole las cosas de su religión como dominico que era, y tratándole de expresar toda su honra que tenía por él.

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