Hipérbaton

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El hipérbaton es la figura literaria que consiste en alterar el orden lógico de una oración. Su plural es hipérbatos. Fue un recurso especialmente utilizado en los periodos cortesanos de la historia de la literatura cuyo objetivo era hacer más noble el lenguaje, especialmente en la prosa latinizante del siglo XV, ya que al aplicar este recurso, el esquema sintáctico coincidía con el predominante en Latín, siendo asimismo recurso habitual en la estética de la literatura barroca.

Tipos[editar]

Se distinguen cuatro tipos de hipérbatos: la tesis, que consiste en intercalar una palabra entre dos elementos de otra compuesta; el paréntesis, que consiste en introducir en una frase una interjección u oración con entonación distinta; la anástrofe, que consiste en posponer la preposición al sustantivo cuyo caso rige, y la histerología, que consiste en alterar el orden de las palabras y decir primero lo que debería ir después.

Usos[editar]

Casi siempre obedece a cualquiera de estos dos motivos: el deseo de imitar la sintaxis del latín, lengua en la cual el verbo se sitúa al final de la oración, o bien destacar o subrayar el significado del elemento desplazado de su posición normal, casi siempre para llevarlo al primer lugar de la frase. Menos artísticamente, se usa también por las razones métricas de situar un acento necesario, facilitar una sinalefa o hacer posible una rima.

Ejemplos[editar]

En Rima LIII, de Gustavo Adolfo Bécquer, hay muchos cambios en la sintaxis, por lo que es un buen ejemplo del hipérbaton. El orden natural sería: «Las golondrinas oscuras volverán a colgar sus nidos en tu balcón».

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar.

Gustavo Adolfo Bécquer.

El hipérbaton usado por Bécquer también puede notarse en este otro verso:

Del salón en el ángulo oscuro,
de su dueña tal vez olvidada,
silenciosa y cubierta de polvo
veíase el arpa.

Gustavo Adolfo Bécquer, Rimas VII.

Por otra parte, en estos versos de la Égloga I, de Garcilaso de la Vega, encontramos un hipérbaton con el verbo al final en la frase: «sus quejas imitando». La sintaxis natural sería: «imitando sus quejas».

El dulce lamentar de los pastores,
Salicio juntamente y Nermoroso,
he de cantar, sus quejas imitando;
cuyas ovejas al cantar sabroso
estaban muy atentas, los amores,
de pacer olvidadas escuchando…

Garcilaso de la Vega, Égloga I

Otro ejemplo de hipérbaton en Garcilaso es:

Con tanta mansedumbre el cristalino
Tajo en aquella parte caminaba,
que pudieran los ojos el camino
determinar apenas que llevaba".

Garcilaso de la Vega, Égloga III.

Véase también[editar]

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