Cubo (recipiente)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Buket and spade on Killahoey Strand - geograph.org.uk - 1426946.jpg

Un cubo, balde o cubeta es un recipiente capaz de retener líquidos o sustancias que fluyen. La forma es habitualmente bastante similar a un tronco de cono invertido para que su concavidad pueda retener los líquidos (o sustancias fluidas) y que suele tener un asa semicircular en "U" en la parte superior para facilitar el transporte; ésta es comúnmente sujeta en puntos opuestos (diámetro) de su orilla mayor.

Características[editar]

Suele estar elaborado de plástico o metal (Resulta clásico el empleo de zinc). Habitualmente pueden contener cinco litros de volumen, aunque existen diferentes tamaños.

Historia[editar]

Cubo de Hemmoorer procedente de Warstade, Ldkr. Cuxhaven, quizás uno de los primeros cubos empleados en la historia occidental.

Desde tiempos de los romanos[1] existen cinco restos arqueológicos de hierro y metal (forjados de latón o bronce): los recipientes ya contenían desde entonces un asa, pero tenían un pie central como un cáliz. Los primeros restos arqueológicos de un cubo proceden de Hemmoor al oeste de Hamburgo, y que se denomina cubo de Hemmoor („de:Hemmoorer Eimer)“.[2]

Este recipiente procede con toda seguridad de la época del Imperio romano de los siglos siglo II y III, y se empleaba para el transporte de vino. Debido a la capacidad que tenían los romanos de hacer comercio, se han podido ver las influencias de su elaboración en otros países dentro del área de influencia, algunos de ellos en forma de urnas.

Ya en la Edad Media se empleaba el cubo como medio de abastecimiento de agua a ciudades, así se tiene el oficio de aguadores como el que existía en Toledo que para abastecer la ciudad empleaban burros o asnos (hasta que Juanelo Turriano inventara su noria). En Asia se empleó el cubo frecuentemente como transporte de líquidos de esta forma es frecuente ver una persona con un palo de madera transportando dos cubos llenos de agua colgando a cada lado.

Usos[editar]

Los cubos se han utilizado desde la antigüedad para el transporte de agua desde las fuentes o pozos, para acumularla luego en recipientes donde no se pierda. También se usan para almacenar fluidos tales como la pintura, arena y otras sustancias que necesiten de un contenedor para su retención. Se usaron en la antigüedad por los bomberos para apagar el fuego mediante el transporte en forma de cadena humana desde un sitio abundante de agua al foco del fuego. Algunos cubos, más pequeños, se emplean hoy en día como juguetes infantiles de playa y poder transportar la arena.

Para campamentismo, existen cubos de tela que no es completamente impermeable, y que llenos de agua y colgados en un lugar aireado, disminuyen algunos grados la temperatura del agua por enfriamiento evaporativo, por evaporación de la pequeña cantidad de agua que se filtra hacia el exterior, funcionando de la misma manera que el botijo de agua español. Y para hacer locitas.

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

  1. Referencia sobre el uso de los romanos de los cubos de metal de Michael Erdrich: Zu den Messingeimern vom Hemmoorer Typ: Verbreitung, Datierung und Herstellung. En: Rom an der Niederelbe. Catálogo de la exposición, Neumünster 1995, S. 71-80. ISBN 3-529-01836-8.
  2. archäologisch entstaubt den Hemmoorer Eimer. Resto arqueológico del mes. En: archäologisch.

Enlaces externos[editar]