Andrés Henestrosa

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Andrés Henestrosa
Nombre de nacimiento Andrés Henestrosa Morales
Nacimiento San Francisco Ixhuatán, Oaxaca, México
30 de noviembre de 1906
Fallecimiento Ciudad de México
10 de enero de 2008 (101 años)
Ocupación Poeta, narrador, ensayista, orador, escritor, político e historiador mexicano.

Andrés Henestrosa Morales (30 de noviembre de 1906- 10 de enero 2008), nació en Ixhuatán, Oaxaca. Fue un poeta, narrador, ensayista, orador, escritor, político e historiador mexicano. Una de sus grandes contribuciones fue la fonetización del idioma zapoteco y su transcripción al alfabeto latino.

Biografía[editar]

Inició su educación básica en Oaxaca, Cuando Andrés tiene cinco años, a fines de 1911, Martina, Tina Man, su madre ya viuda de un Arnulfo Morales precozmente fallecido, lleva a la familia al rancho que se encuentra entre Ixhuatán y el mar. Vive ahí, en descalza libertad, una infancia feliz y salvaje.

En 1918, a los doce años, una gitana o húngara —como les dicen allá— le dijo que viviría catorce veces seis años. También le pronosticó que se iría de aquel pueblo a otro que estaba muy lejos, más allá de las montañas y de los mares. Le pronosticó que cambiaría de ropa y se pondría zapatos, corbata y sombrero, que llevaría libros bajo el brazo, que aprendería otro idioma y que sería famoso.

Henestrosa está emparentado con una familia de prosapia política y literaria: los Pineda, cuya figura más conocida es el político liberal Rosendo Pineda (1855-1914), hombre de las confianzas del General Porfirio Díaz. Andrés ha referido —no sin cierta coquetería— que el apellido Henestrosa lo llevaron el Marqués de Santillana y los dos Garcilasos

Andrés Henestrosa llega a la Ciudad de México el 28 de diciembre de 1922 a buscar a José Vasconcelos Calderón (1881-1959), entonces secretario de Educación Pública durante la presidencia de Álvaro Obregón, para pedirle asistido por un intérprete que le traduce del zapoteco al español— una beca. Sale de esa oficina con una inscripción extemporánea en la Escuela Nacional de Maestros y con los brazos cargados de los célebres clásicos verdes que auspició Vasconcelos Lleva una vida azarosa y sin cálculo, atenta a la cacería del instante, a veces sin tener qué comer, a veces sin saber dónde dormirá al día siguiente hasta que lo adoptan como protegido genial, primero, el pintor Manuel Rodríguez Lozano (1895-1971) y luego Antonieta Rivas Mercado (1900-1931), quien decide darle una formación literaria y lo lleva a vivir a su casa para traducirle noche a noche y de viva voz obras del inglés, del francés y del italiano.

Hasta los 15 años sólo habló su lengua madre, el zapoteco, en esa fecha se trasladó a la Ciudad de México, donde durante un año estudió en la Escuela Normal de Maestros, lo cual le permitió el dominio del español, de ahí pasó a la Escuela Nacional Preparatoria y luego a la Escuela Nacional de Jurisprudencia, donde llevó a cabo estudios de derecho, sin lograr graduarse; al mismo tiempo, estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México

En 1927 comenzó a escribir por sugerencia de uno de sus profesores, Antonio Caso, quien le animó a poner sobre el papel leyendas y fábulas de su tierra zapoteca, como en su libro Los hombres que dispersó la danza, publicado dos años después.

Por azar, gracias a Rodríguez Lozano, se hace de los libros con que Pedro Henríquez Ureña preparó su Antología de la versificación rítmica. Estas lecturas selectas lo ayudan a consolidar su dominio soberano del castellano. Vive en casa de Antonieta meses decisivos, desde fines de 1927 hasta febrero de 1929.

En 1929 fue un acérrimo partidario de José Vasconcelos en su campaña de la presidencia de la República y fue un activo participante en su campaña de la cual dejó una amplia serie de relatos sobre las giras electorales por el país, que se quedaron sin publicar.

El autor desarrolló asimismo ensayos, artículos y relatos, dispersos en las páginas de revistas y periódicos o como prólogos y contribuciones a diversos libros. Dentro de su obra ha seguido una línea paralela a la de sus libros, la exaltación de su pueblo y del pasado indígena, la defensa de ese espíritu liberal, así como el estudio y valoración de las expresiones de su país.

En 1936, la Fundación Guggenheim lo becó para realizar estudios sobre la cultura zapoteca. Recorrió gran parte de Estados Unidos para sus investigaciones, que tuvieron como resultado la hispanización del idioma zapoteco, la creación de su alfabeto y un Diccionario zapoteco-español. Fue durante este viaje que realizó en 1937 a Nueva Orleans, donde escribió una de sus obras más famosas: Retrato de mi madre.

Ingresó a la Academia Mexicana de la Lengua el 23 de octubre de 1964 como miembro numerario, ocupando la silla XXIII, organismo en el que de 1965 a 2000 ocupó el cargo de bibliotecario.[1]

En 1982 fue electo senador por Oaxaca por el Partido Revolucionario Institucional. Dedicó su vida al desarrollo de la cultura en México, a través de su obra literaria, de su compromiso social y su participación en la vida académica y pública de la sociedad mexicana.

Acontecimiento Importante[editar]

Tres momentos claves discierno en la primera mitad de la vida de Andrés Henestrosa: el primero es la salida de Juchitán hacia México a fines de 1922, que significa el dejar ahí sola a su señora madre y gran amiga, Tina Man, quien es la primera en empujarlo a irse en busca de su destino. El segundo es la publicación en 1929 de ‘’Los hombres que dispersó la danza’’ y, el tercero, en 1940, la boda de Andrés Henestrosa con Alfa Ríos en Juchitán. Esta fiesta es una de las páginas más ricas en la vida de Andrés Henestrosa y en la de la literatura mexicana. La ceremonia fue objeto de varias crónicas que ensayan apresar el fasto entre lo arcaico y lo oriental, entre lo primitivo y lo refinado, como en un cuento de Las mil y una noches, que impregnó el ambiente.

"Aportación Equipo SUAyED"[editar]

Obra[editar]

Dentro de su obra destacan los relatos Los hombres que dispersó la danza (1929), Los caminos de Juárez, Los hombres que dispersó la danza y algunos recuerdos, andanzas y divagaciones, reedición del Fondo de Cultura Económica de 1992, Retrato de mi madre (1940), y Cuatro siglos de literatura mexicana, compilación que junto a Ermilo Abreu Gómez, Jesús Zavala, Clemente López Trujillo, publicó en Editorial Leyenda en 1946.

Flor y látigo (Ideario político de Benito Juárez García)(1957)¨, También, Los cuatro abuelos (Carta a Griselda Álvarez), 1960; Sobre mí (carta a Alejandro Finisterre), 1936; Una confidencia a media voz (carta a Estela Shapiro), 1973, y Carta a Cibeles, 1982. Estas cuatro cartas autobiográficas han sido reunidas en un volumen bajo el título de El remoto y cercano ayer. En 1972, bajo el título de Obra completa, apareció en un volumen todo cuanto hasta entonces había publicado Henestrosa, y posteriormente publicó De Ixhuatán, mi tierra, a Jerusalén, tierra del Señor (1976) y El maíz, riqueza del pobre (1981). En el campo del ensayo publicó Los hispanismos en el idioma zapoteco, que fue su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua, en 1964; Acerca del poeta y su mundo, respuesta al discurso de ingreso de Alí Chumacero al mismo organismo (1965), De México y España, colección de artículos, ensayos y cartas (1974), y Espuma y flor de corridos mexicanos (1977). Prolífico autor, escribió el prólogo de más de cuarenta obras de autores mexicanos y extranjeros, y realizó en colaboración con Ermilo Abreu Gómez, Jesús Zavala y Clemente López Trujillo en 1946 La antología.

Ejerció el periodismo durante cincuenta años, colaborando en los diarios más importantes del país, dirigió la revista El Libro y el Pueblo y fue fundador de Las Letras Patrias. De la misma forma, escribió en las publicaciones Hoy, Revista de la Universidad, Época, Revista de la Cámara de Comercio, Revista de América, Aspectos, Casa del Tiempo, de la Universidad Autónoma Metropolitana, y en Notimex. También se desempeñó como director de la revista Mar Abierto y De Ambos Mundos (1985-1992). En 1970 apareció el libro "Alacena de alacenas", colección de artículos publicados cada domingo en el periódico El Nacional de 1951 a 1970. Mucha de su obra literaria se encuentra dispersa en periódicos y revistas, en espera de ser compilada y seleccionada.

Fue maestro de Lengua y Literatura en la Universidad Nacional Autónoma de México y en la Escuela Normal de la Secretaría de Educación Pública. Fue diputado federal y senador de la República en cinco legislaturas, (diputado en las Legislaturas XLIV, XLVI y LIV, y senador en la LII y LIII), así como jefe del Departamento de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes. Desarrolló también una labor periodística por más de 50 años en diversos diarios de circulación nacional, tales como El Nacional, Excélsior, El Universal, Novedades y El Día, entre otros.

Reconocimientos[editar]

El 30 de noviembre de 2003, en la ciudad de Oaxaca, justo al celebrarse el onomástico noventa y siete de Andrés Henestrosa, se inauguró la biblioteca que lleva su nombre y en la cuál se encuentran cuarenta mil volúmenes que Andrés Henestrosa fue adquiriendo a lo largo de su vida.

El maestro Henestrosa ha sido merecedor de las distinciones Premio Elías Sourasky (1973); Premio Nacional de Periodismo de México (1983);[2] Presea Ciudad de México (1990); Premio Internacional Alfonso Reyes (1991) y Medalla Ponciano Arriaga, por méritos legislativos (1991); Premio Juchimán de Plata (1991); Medalla Ignacio Manuel Altamirano de la Secretaría de Educación Pública (1992), y Medalla René Cassin de la Tribuna Israelita (1992). En su honor han sido instauradas la Medalla Andrés Henestrosa de Escritores Oaxaqueños A.C. (1992) y la Medalla de la Comisión del Deporte Andrés Henestrosa.

Asimismo se le otorgó, Medalla al Mérito Benito Juárez, de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística (1993); Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Lingüística y Literatura (1994).[3] Por su destacada trayectoria, ha recibido entre otros reconocimientos la Medalla Belisario Domínguez que otorga el Senado mexicano, la Medalla al Mérito Cívico Eduardo Neri-Legisladores de 1913 otorgada por la Cámara de Diputados, y la Medalla de Oro de Bellas Artes del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) (2002). Con motivo de sus cien años de vida, recibió el doctorado Honoris Causa por parte de la Universidad Autónoma Metropolitana (2007). Recibió diversos homenajes, como los rendidos en el Palacio de Bellas Artes,[4] la Casa Lamm y la Academia Mexicana de la Lengua. A la edad de 101 años Andrés Henestrosa murió en la Ciudad de México el 10 de enero de 2008.[5]

Referencias[editar]

  1. Nuestros centenarios. «Humanistas mexicanos Andrés Henestrosa». Consultado el 6 de diciembre de 2009.
  2. Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo A.C. «Historia de “Premio Nacional de Periodismo e Información” (1975-2001)». Consultado el 5 de marzo de 2010.
  3. Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. «Premio Nacional de Ciencias y Artes». Secretaría de Educación Pública. Consultado el 1 de diciembre de 2009.
  4. Comisión Nacional de Literatura. «Centenario de Andrés Henestrosa». Instituto Nacional de Bellas Artes. Consultado el 6 de diciembre de 2009.
  5. «Muere a los 101 años Andrés Henestrosa». El Universal (10 de enero de 2008). Consultado el 6 de diciembre de 2009.

Enlaces externos[editar]