Adán y Eva

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Adán y Eva, por Martin van Heemskerck, ca. 1550.

Adán y Eva, según las creencias judía, cristiana y musulmana fueron los primeros seres humanos (hombre y mujer) que poblaron la Tierra. Fueron hechos por Dios (Yahweh en el judaísmo y Alá en el islamismo) en el sexto día de la creación. Según la Biblia y el Corán, Adán fue creado primero, y Dios, al verlo solo, decidió que necesitaba una compañera que fue creada partiendo de una costilla[1] del hombre. Los primeros hijos de la pareja fueron Caín, Abel, y posteriormente Set, además de otros hijos e hijas a los cuales no se les adjudica nombre alguno.

Según la escrituras bíblicas[editar]

Génesis 1:27: Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra.

Su historia se narra en el libro del Génesis, desde el versículo 26 del capítulo 1 hasta el versículo 2 del capítulo 5 (Génesis 1:27–5:2), la primera parte, hasta el versículo 5 del capítulo 5 (Génesis 1:26-5:5), trata de Adán y cuenta como este fue creado del polvo mediante la alfarería a imagen y semejanza del creador, dándole vida Dios mediante un soplo; el cual le provee al Espíritu Santo, que pasa a morar en él.

Dios puso a Adán y Eva en el Jardín del Edén (Génesis 2:15), el paraíso, y para probar su fidelidad y obediencia les dio el mandato de comer de todos los frutos del árbol del huerto, excepto uno, llamado árbol de la ciencia del bien y del mal (mas no les prohibió comer del árbol de la vida) indicándole a Adán y Eva que si comían los frutos de él, iban a morir (Génesis 2:16-17). La serpiente "(Satanás)" se aprovechó de esta única regla, y así tentó y engañó a Eva; la cual comió del fruto prohibido. Eva viendo que era "bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y realmente un árbol codiciable para alcanzar la sabiduría", le dio también a comer a su marido (Génesis 3:6). Dios dijo: "El ser humano ha llegado a ser como uno de nosotros, pues tiene conocimiento del bien y del mal. No vaya a ser que extienda su mano y también tome del fruto del árbol de la vida, lo coma y viva para siempre." (Génesis 3:22). Esta falta de obediencia les acarreó la expulsión del Paraíso (Génesis 3:24). Expulsión en la que Dios les castigó con la muerte, el dolor, la vergüenza y el trabajo "Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás" (Génesis 3:19) o "parirás a tus hijos con dolor" (Génesis 3:16). Estos hechos son conocidos como el Pecado original.

El relato bíblico continúa narrando la vida de Adán y Eva fuera del jardín del Edén. Cuenta que ellos tuvieron hijos (Caín, Abel y Set son mencionados, ver también Génesis 5:4, donde se menciona que engendró más hijos e hijas), y que Adán murió a la edad de 930 años.

Iconografía[editar]

El primer beso, obra del pintor Salvador Viniegra, también conocida como Adan y Eva.

La imagen de Adán y Eva ha sido profusamente utilizada, siendo uno de los pocos temas bíblicos que dan la oportunidad del desnudo al artista.

La creación de Eva[editar]

La creación de Eva, al igual que la de Adán, ocurre en momentos diferentes según el capítulo de la Biblia que utilicemos como referencia. En el primer capítulo del libro del Génesis Eva y Adán son creados el sexto día, tras la creación de las plantas y los animales (Génesis 1:11-27), según el segundo capítulo Adán es creado en primer lugar, tras él son creadas las plantas y los animales y finalmente es creada Eva (Génesis 2:5-25). Tema muy representado, por su enorme simbolismo tanto para judíos como para cristianos: la creación de Eva y su unión con Adán son el Sacramentum magnum, dan fundamento al matrimonio religioso y lo trascienden en el catolicismo al anunciar el matrimonio de Cristo con la Iglesia, del que este pasaje sería prefiguración.

La costilla[editar]

En la Alta Edad Media se representó profusamente la escena de la extracción de la costilla o incluso a Eva saliendo del costado de Adán. Pero el significado de la creación de Eva a partir de la costilla de Adán es que Eva, siendo la primera mujer, debe estar siempre al lado del primer hombre.[cita requerida]

La creación de la tierra[editar]

capítulo:1 vers:1- 31. capítulo:2 vers:1-3.

En el principio Dios creó el sol los cielos y la tierra; y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separo Dios la luz de las tinieblas. Y llamo Dios a la luz día, y las tinieblas noche. Y fue la tarde y la mañana un día del primer día. Luego dijo Dios: hay expansión en medios de las aguas, y sepárense las aguas de las aguas. He hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión, y fue así. Y llamo Dios a la expansión cielos y fue la tarde y la mañana del día segundo.

Dijo también Dios: júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así. Y llamo Dios a lo seco tierra y a la reunión de las aguas llamo mares. Y vio Dios que era bueno. Después dijo Dios: produzca la tierra hierba verde, hierba que tenga semilla; árbol de fruto que de fruto según su género, que su semilla este en el, sobre la tierra y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierbas que dan semillas según su naturaleza, y árbol que da fruto cuya semilla esta en él según su género. Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana del tercer día.

Dijo luego Dios: haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, y sean por lumbrera en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día y al lumbrera menor para que señoreas en la noche; hizo también las estrellas. Y las puso Dios en la expansión de losr sobre la tierra y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana del cuarto día. Dijo Dios: produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos. Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda agua salada según su especie. Y vio Dios que era bueno. Y Dios los bendijo diciendo: fructifica y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra. Y fue la tarde y la mañana del quinto día.

Luego dijo Dios: produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno. Entonces dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestras semejanzas y señoreé en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre ella. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creo; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo; fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. Y dijo Dios: he aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y en todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. Y toda bestia de la tierra y a todas las aves de los cielos y ha todo lo que se arrastra sobre la tierra en que hay vida, toda planta verde le será para comer. Y fue así. Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana del día sexto.

Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra y todo el ejército de ellos. Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en el reposo de toda la obra que había hecho en la creación.

La caída[editar]

La caída

Otro tema habitual por su gran simbolismo es éste, relacionado con la muerte del cristiano (por el pecado de Adán) y su posterior redención por la piedad de Cristo.[cita requerida]

Los elementos constitutivos de esta escena desde el paleo cristianismo son, además de Adán y Eva, el árbol y la serpiente. También son habituales la representación de las escenas que continúan la historia: Adán y Eva ocultando sus cuerpos al verse desnudos por primera vez e inaugurar con desobediencia la idea del pecado o la expulsión del Paraíso.[cita requerida]

También puede interpretarse como la marca en el hombre del Ángel Caído, la prueba de haber perdido el favor divino.[cita requerida]

Tras el Paraíso[editar]

Las escenas de la vida de la pareja una vez abandonado el Paraíso son mucho menos abundantes a excepción del episodio del asesinato de Abel a manos de su hermano Caín y el posterior castigo del fratricida.

El Adán y Eva científicos[editar]

Actualmente, gracias a los análisis científicos, se sabe que en la genealogía de la evolución humana habría existido un antepasado común masculino y uno femenino; a los cuales se les nombró como sus símiles religiosos.

A la Eva se denomina Eva mitocondrial. Se sabe de la existencia posible de esta Eva mitocondrial a causa de las mitocondrias (un orgánulo celular) que sólo pasan de la madre a la prole. Cada mitocondria contiene ADN mitocondrial y la comparación de las secuencias de este ADN revela una filogenia molecular. Así este análisis estaría indicando que todas las líneas maternas convergen en un punto en que todas las hijas que tuvieron descendientes actuales comparten la misma ancestro; sucediendo esto entre hace 150.000 o 200.000 años, cuando ya habrían existido los primeros y más primitivos Homo sapiens, tales como el Homo sapiens idaltu.

En el caso del ancestro común más cercano por vía paterna, éste ha sido apodado Adán cromosomal-Y. Así como las mitocondrias se heredan por vía materna, los cromosomas Y se heredan por vía paterna. El análisis de estos cromosomas igualmente indicarían que todas las líneas paternas convergen en un punto en que todos los hijos que tuvieron descendientes actuales comparten el mismo padre ya humano; sucediendo esto alrededor de hace 60.000 a 90.000 años, cuando ya existía la especie Homo sapiens, con todos sus rasgos morfológicos actuales.

Estos hechos sin embargo llevan muchas veces a una confusión cuando es comparado con la historial literal del Adán y Eva bíblicos. Así es muy importante aclarar que:

  • A través del análisis genético, se postula que el Adán cromosomal-Y, y la Eva mitocondrial serían sólo los antepasados comunes a todos los seres humanos "modernos", pero no que fueron los primeros seres humanos (Homo sapiens).
  • La Eva mitocondrial no vivió en la misma época que el Adán cromosomal-Y. Por el contrario, su existencia fue por lo menos anterior en 70.000 años, lo que indica que no fueron pareja; por lo cual el Adán cromosomal-Y tuvo descendencia, pero lo más probable es que fuese con algunas de las descendientes de la Eva mitocondrial. Esto puede ser posible ya que el mecanismo con que se heredan las mitocondrias y el cromosoma-Y son diferentes; y por ello sufren distinta presión genética para trasmitirse y permanecer a través de las generaciones descendientes.
  • En los períodos que vivieron el Adán cromosomal-Y, y la Eva mitocondrial, debido a lo ya mencionado, igualmente habrían existido otros seres humanos; pero estos no habrían logrado dejar una descendencia directa de padre a hijo, madre a hija, o posiblemente ninguna hasta el tiempo presente.
  • La teoría sobre el Adán cromosomal-Y y la Eva mitocondrial no está en contra de la teoría Evolución humana, debido a los puntos ya mencionados.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Según investigadores de la Universidad Johns Hopkins (Gilbert y Zevit, 2001)[2], los primeros primeros judíos se percatarían de la diferencia en el esqueleto de otros mamíferos con los de los seres humanos. Para explicar la ausencia del hueso báculo, habría surgido la creencia de que al hombre le falta un hueso porque el Dios Yahvéh se lo quitó al primer varón humano (Adán) para crear a la primera hembra humana (Eva) quedando ello registrado en el libro del Génesis (2.21-23) de la Biblia Hebrea. Errores de traducción posteriores podrían haber pervertido la expresión "tzela", palabra polisémica que, además de pilar, viga o soporte de una estructura significa "costilla".

Enlaces externos[editar]