Sopa paraguaya

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La sopa paraguaya es un plato típico de la gastronomía de Paraguay, muy consumido también en el Noreste de Argentina (debido al origen común de la cultura y cocina de esta región argentina, del suroeste de Brasi y del Paraguay en la Misiones Jesuíticas Guaraníes), producto del sincretismo guaraní y español. La sopa paraguaya se trata de un bizcocho esponjoso salado, de muy rico contenido calórico y proteico.[1]

Existe un plato similar a este, nacido hacia la misma época y en el mismo contexto de la Misiones Jesuíticas-Guaraníes, que recibe el nombre de sopa correntina, la cual es similar a la sopa paraguaya pero se prepara también con algunos otros ingredientes, como pollo troceado.


Sopa Paraguaya.

Origen e historia[editar]

Se considera que fue en la región de las misiones jesuíticas-guaraníes, región que era de dominio guaraní antes de la llegada de los colonizadores, donde se desarrolló la cultura y gastronomía de lo que actualmente se conoce como “área guaranítica”, zona geográfica sudamericana que hoy en día conserva parte de la cultura guaraní. Dichas misiones se ubicaban en una región de la antiguamente (desde fines del siglo XVI hasta finales del XVIII) llamada "Provincia Paraguaria".[2]​ Esta región o provincia, entonces dependiente del Virreinato del Perú, abarcaba regiones de los actuales: Paraguay, Argentina, Uruguay y partes de Bolivia, Brasi y Chile.[3]​ Posteriormente esta región pasó a pertenecer al Virreinato del Río de la Plata. La cultura desarrollada en las mecionadas misiones fue muy fuerte, y los guaraníes fueron usados por los conquistadores y los jesuitas (evangelizadores del catolicismo) como intermediarios con otros pueblos amerindios; fue por estos motivos que la cultura de los guaraníes que poblaban la zona de los ríos Paraguay, Paraná (en su curso superior) y Uruguay (en su curso superior) se conservó fuerte en esta zona, y a su vez se extendió (parcialmente) hacia zonas que no estaban pobladas por los propios guaraníes. Así que el área guaranítica actual es más extensa que el territorio poblado por los guaraníes a la llegada de los conquistadores.

En los registros históricos de la época de la colonia y de los jesuitas aparece en varios párrafos que los guaraníes preparaban tortas y panes de mandioca o de maíz.[4]​ Durante la época de las misiones jesuíticas-guaraníes, la alimentación guaraní fue complementada con otros alimentos (e ideas sobre estos) que aportaron consigo los jesuitas desde el viejo continente. Esto se debió a la introducción del ganado en el área de dichas misiones,[5]​ y a partir de éstos se obtenían "nuevos" alimentos (para la mencionada zona), tales como: carne de res y oveja, leche, huevos, quesos, etc. De esta manera, las comidas con ingredientes de la base gastronómica guaraní (maíz, mandioca, zapallo, etc.) se entremezclaron con ingredientes traídos por los conquistadores y especialmente los jesuitas (carne, leche, quesos, huevos, etc.). Dicha unión dio lugar a comidas que se han consumido desde esa Época Colonial hasta la actualidad. Se considera probable que haya sido en este contexto y en esa zona de las misiones donde se originó la receta base del chipá o “chipa almidón”, el mbeyú, el chipá avatí, la sopa paraguaya y la sopa correntina, el dulce de mamón, el chipa so'o y platos similares que tiene como base ingredientes a base de los siguientes productos: mandioca, maíz, queso y algo de carne. Cabe recordar que las misiones jesuíticas-guaraníes se hallaban en territorios que actualmente están divididos en la zona fronteriza de 4 países: Argentina, Brasil, Bolivia y Paraguay.

Ingredientes[editar]

Tatakuá, horno especial donde se cocina la sopa paraguaya.

Para la tradicional “sopa paraguaya” se utilizan: cebolla, agua, sal gruesa, grasa de cerdo, huevos, queso fresco, harina de maíz (no polenta), leche cuajada o natural, nata de leche.(receta tradicional).

Hay quienes reemplazan la harina de maíz por choclo fresco: - ¾ kg de choclo fresco - 2 cebollas - ½ taza de aceite - 1 cucharada de sal gruesa - ½ kg queso - ¾ litro de leche - 4 huevos

Otras variedades, como la denominada “sopa paraguaya de estancia” o “sopa paraguaya Don Carlos” (en recuerdo de quien bautizó este plato) utilizan prácticamente los mismos ingredientes, variando fundamentalmente las cantidades para dar a la pasta mayor o menor consistencia y hacerla más o menos grasienta, conforme al gusto de los comensales.

Preparación[editar]

La “sopa tradicional” sigue los pasos siguientes en su preparación: se corta finamente la cebolla y se la hierve con agua y sal. Luego se bate la grasa de vaca y se agregan los huevos, continuándo el batido. Se añade el queso.

A esa pasta se le incorpora la cebolla la cual hirvió 15 minutos, la harina de maíz, con la leche y la nata. Se mezcla todo con suavidad y se coloca la pasta obtenida en una asadera engrasada para luego cocinar a horno caliente (a 200°C) durante una hora aproximadamente.

Porciones de sopa paraguaya.

Otros datos de interés[editar]

La “sopa paraguaya” es infaltable en los “asados” (reuniones sociales en las que se consume carne de diversos cortes puestos a la parrilla o al asador, con fuego de carbón o leña), en los días de Semana Santa, principalmente los viernes santos, y en los casamientos, tanto que hay una recurrente pregunta que siempre se formula a los novios que llevan muchos años en pareja: “¿Cuándo comemos la sopa?

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

  • “Tembi’u Paraguay” de Josefina Velilla de Aquino
  • “Karú rekó – Antropología culinaria paraguaya”, de Margarita Miró Ibars

Enlaces externos[editar]