Saqueo de Magdeburgo

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Saqueo de Magdeburgo
Guerra de los treinta años
Magdeburg 1631.jpg
Grabado del saqueo de Magdeburgo por Matthäus Merian.
Fecha 20 de mayo de 1631 (386 años)
Lugar Magdeburgo,
Alemania
Coordenadas 52°08′00″N 11°37′00″E / 52.13333333, 11.61666667Coordenadas: 52°08′00″N 11°37′00″E / 52.13333333, 11.61666667
Consecuencias Destrucción de la ciudad.
Beligerantes
Banner of the Holy Roman Emperor with haloes (1400-1806).svgSacro Imperio Romano
Catholic League (Germany).svgLiga Católica
Wappen Magdeburg.svgMagdeburgo
Comandantes
Banner of the Holy Roman Emperor with haloes (1400-1806).svgGottfried von Pappenheim
Catholic League (Germany).svgJohann Tserclaes
Wappen Magdeburg.svgFlag of Sweden.svgDietrich von Falkenberg
Wappen Magdeburg.svgChristian Wilhelm von Brandenburg
Unidades militares
24.000 2.400
Bajas
300 muertos
1.600 heridos
20.000 habitantes
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El saqueo de Magdeburgo (en alemán, Magdeburgs Opfergang o en alemán, Magdeburger Hochzeit) se refiere al estado de sitio, al posterior saqueo y la matanza de los habitantes de la gran parte protestante en la ciudad alemana de Magdeburgo por las fuerzas del Sacro Imperio Romano y la Liga Católica durante las Guerra de los Treinta Años. El sitio duró desde el mes de noviembre de 1630 hasta el 20 de mayo de 1631.

Antecedentes[editar]

La Guerra de los Treinta Años se había estado librando desde hacía una docena de años en el momento en que la ciudad imperial de Magdeburgo se levantó contra el Emperador del Sacro Imperio Romano. Los concejales de la ciudad habían sido alentados por la entrada del Rey Gustavo II Adolfo de Suecia en Pomerania el 6 de julio 1630.[1]​ El rey sueco era un cristiano luterano, y muchos de los habitantes de Magdeburgo estaban convencidos de que iba a ayudarles en su lucha contra el emperador católico Fernando II de Habsburgo. No todos los gobernantes evangélicos dentro del Sacro Imperio Romano habían abrazado inmediatamente a Adolfo como líder. Algunos[2]​ creían que su motivo principal para entrar en la guerra era tomar los puertos del norte de Alemania, lo que le permitiría controlar el comercio en el mar Báltico.[3]​ Sin embargo, la ciudad de Magdeburgo tenía una buena razón adicional para aliarse con él: el ejército sueco era uno de los más eficientes. Aunque se ha señalado por algún autor [4]​que el ejército de Gustavo Adolfo no se basó en mercenarios sino que se componía fundamentalmente de suecos mientras que los ejércitos del emperador del Sacro Imperio Romano eran una mezcla de soldados de diversas procedencias, la relación detallada de unidades que componían ambos ejércitos rebate este hecho.[5]​ De los aproximadamente 17770 hombres de los ejércitos de Tillý y Pappenheim, unos 16700 eran alemanes y el resto, 500 valones, 200 bohemios y 300 croatas. Por otro lado, de los más de 20000 hombres que componían en mayo de 1631 el ejército sueco, solo unos 3500 eran suecos, siendo aproximadamente el resto 12700 alemanes, 2800 escoceses, 700 finlandeses, 250 de Livonía y 150 de Curlandia.

En cuestión de meses, las fuerzas imperiales bajo el mando del Conde de Tillý pusieron sitio a la ciudad.[2]

Asalto y saqueo[editar]

En el último día del asedio los concejales de Magdeburgo estaban convencidos de que era el momento de pedir la paz, pero el mensaje con su decisión no llegó a tiempo al conde de Tillý.

El 20 de mayo de 1631 terminó el asedio, y el mariscal de campo imperial Gottfried von Pappenheim, y el propio conde de Tillý, asaltaron Magdeburgo para hacerse con sus ricos depósitos de mercancías. Las fortificaciones de la ciudad cedieron y las fuerzas imperiales fueron capaces de dominar a la resistencia armada y abrir la puerta de Kröcken, lo que permitió a todo el ejército imperial entrar en la ciudad, que sufrió otro duro golpe cuando el coronel Dietrich von Falkenberg, un aristócrata y militar enviado por el rey Gustavo Adolfo para dirigir la defensa de Magdeburgo, fue muerto a tiros por las tropas imperiales.[6]​ Cuando la ciudad estaba casi perdida, la guarnición minó varios lugares y prendió fuego en otros.

Después de la caída de la ciudad, los soldados imperiales y de la liga católica, fuera de control, comenzaron a masacrar a los habitantes de Magdeburgo y prendieron fuego a la ciudad. Los soldados invasores no habían recibido el pago por su servicio, y tuvieron la oportunidad de saquear todo lo que estaba a la vista, exigiendo objetos de valor de todos los hogares que encontraron. El físico Otto von Guericke (28), ciudadano de Magdeburgo, afirmó que cuando los civiles se quedaron sin cosas para dar a los soldados, "comenzaron realmente los actos miserables. Fue entonces cuando los soldados comenzaron a golpear, asustar, y amenazar con disparar, ensertar o colgar a las personas."[7]​ Bastó un solo día para que toda esta destrucción y muerte tuviese lugar. De los 30 000 habitantes de la ciudad, solo 5000 sobrevivieron. Durante catorce días, los soldados cremaron todos los cadáveres y los arrojaron al río Elba para prevenir epidemias.

Pappenheim escribió en una carta acerca del saqueo que:

Creo que más de veinte mil almas se perdieron. Es cierto que ha sido el más terrible castigo divino que se ha visto desde la destrucción de Jerusalén. Todos nuestros soldados se hicieron ricos. Dios con nosotros.[8]

Consecuencias[editar]

Después de la capitulación de Magdeburgo a las fuerzas imperiales, hubo muchas disputas entre los residentes que habían favorecido la resistencia contra el emperador y los que habían estado en contra de dicha acción. Incluso Gustavo Adolfo se unió a los acusadores, afirmando que los habitantes de Magdeburgo no habían estado dispuestos a pagar los fondos necesarios para su defensa.[9]​ El tratamiento imperial a la ciudad derrotada de Magdeburgo ayudó a persuadir a muchos gobernantes cristianos evangélicos de territorios del Santo Imperio Romano Germánico a oponerse al emperador Habsburgo.[10]

En el momento de la Paz de Westfalia, poniendo fin a la guerra en 1648, la población de la ciudad había decaído aún más, con sólo 450 personas viviendo todavía en la ciudad.

La devastación fue tan grande que Magdeburgisieren (o "magdeburguización") se convirtió en un término utilizado frecuentemente durante décadas con el significado de destrucción total, violación y saqueo. Los términos "justicia de Magdeburgo", "merced de Magdeburgo" y "clemencia de Magdeburgo" también surgieron como resultado del saqueo, y fueron utilizados originalmente por los protestantes en la ejecución de los católicos que pedían clemencia.[11]

Referencias[editar]

  1. Peter H. Wilson, From Reich to Revolution: German History, 1558 - 1806 (New York: Palgrave MacMillan, 2004), 128.
  2. a b "The Sack of Magdeburg (20 May 1631)," in Tryntje Helfferich, ed., The Thirty Years War: A Documentary History, 107.
  3. Peter H. Wilson, From Reich to Revolution: German History, 1558 - 1806 (New York: Palgrave MacMillan, 2004), 129.
  4. Dr. James Frusetta. "Foreign Intervention." Hampden-Sydney College. 12 September 2012. Lecture.
  5. Guthrie, William P. (2016). «6». Batallas de la Guerra de los Treinta Años: de la Montaña Blanca a Nörldlingen, 1618-1635. Ediciones Platea. ISBN 9788494288487. 
  6. "The Sack of Magdeburg (20 May 1631)," en Tryntje Helfferich (ed.): The Thirty Years War: A Documentary History, 108.
  7. "The Sack of Magdeburg (20 May 1631)", en Tryntje Helfferich (ed.): The Thirty Years War: A Documentary History, 109.
  8. Hans Medick and Pamela Selwyn. Historical Event and Contemporary Experience: The Capture and Destruction of Magdeburg in 1631. History Workshop Journal, No. 52 (Autumn 2001), pp. 23-48. Oxford University Press, 2001.
  9. "The Sack of Magdeburg (20 May 1631)," in Tryntje Helfferich, ed., The Thirty Years War: A Documentary History, 112.
  10. "The Battle of Breitenfeld (17 September 1631)," in Tryntje Helfferich, ed., The Thirty Years War: A Documentary History," 113.
  11. "Magdeburg, Sack of (May 20, 1631)", en Cathal J. Nolan: The Age of Wars of Religion, 1000-1650: An Encyclopedia of Global Warfare and Civilization, volume 2. Londres: Greenwood Press, ISBN 0313337349, (p. 561-562).