Oriana Fallaci

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Oriana Fallaci
Oriana Fallaci 2.jpg
Oriana Fallaci en 1979.
Información personal
Nacimiento 29 de junio de 1929
Bandera de Italia Florencia, Italia
Fallecimiento 15 de septiembre de 2006
(77 años)
Bandera de Italia Florencia, Italia
Causa de muerte Cáncer de pulmón
Nacionalidad italiana
Familia
Padres Edoardo Fallaci
Información profesional
Ocupación escritora, periodista
Distinciones Premio Luca de Tena
[editar datos en Wikidata]

Oriana Fallaci (Florencia, 29 de junio de 1929-ibídem, 15 de septiembre de 2006). Escritora, periodista y activista italiana. Fue la primera mujer italiana corresponsal de guerra. Como escritora de doce libros, vendió veinte millones de ejemplares en todo el mundo; como periodista ganó un gran prestigio internacional especialmente por sus entrevistas a personajes famosos.

Biografía[editar]

Contribución a la Resistencia Italiana[editar]

Oriana Fallaci fue la mayor de cuatro hermanas, Neera y Paola, que también han sido periodistas y escritoras, y Elisabetta, hija adoptiva de la familia Fallaci. Su infancia transcurrió en la Italia fascista de Mussolini. Su padre, Edoardo, albañil, era un activo partisano antifascista, y sin duda influyó en las ideas de Oriana que, todavía adolescente, fue también partisana durante la II Guerra Mundial. Participó en la Resistencia contra la ocupación nazi en su región natal. La joven Fallaci se unió así al movimiento clandestino de la Resistencia "Justicia y Libertad" viviendo en primera persona los acontecimientos de la guerra: durante la ocupación de Florencia por los alemanes, el padre fue hecho prisionero y torturado en Villa Triste, y luego liberado, mientras Oriana se ocupaba del transporte de las municiones de una parte a otra del Arno, atravesando el río en el punto de seca, ya que los alemanes habían destruido los puentes. Por su activismo durante la guerra recibió a los 14 años un reconocimiento de honor por parte del ejército italiano.

Años cincuenta: El debut en el periodismo[editar]

Después de haber realizado estudios medios en el liceo clásico Galileo [1] y, ayudada por varias becas, ingresó en la Facultad de Medicina: Me matriculé en Medicina porque el tío Bruno decía que estudiar Medicina me ayudaría a ser escritora y en aquel tiempo la Universidad no era gratis: hacía falta costeársela. Luego me quedé en periodismo que me permitía escribir, y a la vez que realizaba los estudios universitarios, escribía pequeños reportajes para un diario de Florencia, cuenta.

Dejó la medicina para dedicarse al periodismo, exhortada por su tío Bruno Fallaci, que fue también periodista y director de algunos semanarios. Empezó a trabajar para el Mattino dell’Italia centrale, periódico de inspiración cristiana, donde se ocupó de distintos temas: sucesos, crónica judicial y costumbres. Fue despedida del periódico porque se negó a escribir un artículo a favor de Palmiro Togliatti, como le había ordenado su director. Y así tras esto Oriana marchó a Milán para trabajar en el semanario Época de Mondadori, que entonces estaba dirigido por su tío Bruno Fallaci, quien, para no ser acusado de favorecerla, le encomendaba los peores trabajos («encargos infames»).

En 1951 fue publicado su primer artículo para L’Europeo, en el cual se ocupaba de asuntos de modernidad, mundanería y de sucesos. En los 50 recorrió toda América. En 1956 Oriana Fallaci viajó por primera vez a Nueva York para escribir sobre famosos y de mundanería (sociedad, corazón, etc). De esta experiencia derivó su primer libro, Los siete pecados capitales de Hollywood (I sette peccati di Hollywood), donde describe todos los tejemanejes de Hollywood. El prólogo del libro fue escrito por Orson Welles.

Los años sesenta[editar]

En los 60 centra su actividad en Nueva York, donde se instala. En 1961 realizó un reportaje sobre la condición de la mujer en Oriente, trabajo que llegó a ser el primer gran éxito de la escritora, titulado El sexo inútil - Viaje en torno a la mujer (Il sesso inutile - Viaggio intorno alla donna). En 1962 se publicó Penélope en la guerra (Penelope alla guerra), su primera obra narrativa en la que cuenta la vida de Gió, una chica italiana que va a Nueva York para trabajar como argumentista, y allí se encontrará con personas de su pasado.

En los tiempos de la "carrera espacial", entrevistó a técnicos y astronautas de la NASA. En 1965 publicó el libro Si el Sol muere (Se il sole muore), un diario de esa experiencia que la escritora dedicó a su padre. Para escribir ese libro encontró al jefe de proyecto de la misión, el científico alemán Wernher von Braun, que durante la Segunda Guerra Mundial proyectó para la Alemania nazi los misiles balísticos V2, que se lanzaron sobre Londres y otros objetivos europeos. La relación de la experiencia del Apollo XI (1969) está recogida en el libro Aquel día en la Luna (Quel giorno sulla Luna), publicado en 1970. El comandante del Apolo 12, Charles Conrad, en vísperas del lanzamiento, fue a Nueva York para encontrar Oriana Fallaci y para pedirle un consejo sobre la frase a pronunciar en el momento de pisar la Luna. Ya que Neil Armstrong había dicho: «Un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad», la florentina aconsejó, dada la baja estatura de Conrad, la frase: «Para Neil sería un pequeño paso, pero para mí ha sido muy grande». El comandante, que llevó consigo a la Luna una foto de Oriana y su madre de cuando era niña, dijo exactamente esa frase cuando llegó al satélite.[2]

En 1967, en calidad de corresponsal de guerra [3] y enviada especial del periódico L'Europeo, fue a Vietnam. Volvió a ese país de Indochina doce veces en siete años, y describió la guerra criticando tanto al Viet Cong (Frente Nacional de Liberación de Vietnam o FNLV) y a los comunistas, como a los estadounidenses y a los survietnamitas, documentando las mentiras y atrocidades, pero también el heroísmo y la humanidad, de ese conflicto que fue para Fallaci una locura sangrienta. Las experiencias de un año de guerra, que vivió en primera persona, fueron recogidas en el libro Nada y así sea (Niente e così sia), publicado en 1969.

Hacia mediados de 1968 la periodista abandonó provisionalmente el frente para volver a los Estados Unidos, para cubrir la muerte de Martin Luther King y de Robert Kennedy, y las revueltas estudiantiles de esos años. En un pasaje de Nada y así sea Oriana ridiculiza «los vandalismos de los estudiantes burgueses que osan invocar al Che Guevara, pero que viven en casas con aire acondicionado, van a la escuela con el todoterreno de papá y al night club con la camisa de seda».

El 2 de octubre 1968, en vísperas de los Juegos Olímpicos de México 1968, durante una manifestación de protesta de los estudiantes mexicanos contra la ocupación militar del campus de la UNAM, que hoy en día se recuerda como la matanza de Tlatelolco, Fallaci resultó herida por una ráfaga de metralleta en la Plaza de las Tres Culturas en la Ciudad de México. Allí murieron entre 68 y 325 jóvenes (el número preciso todavía es desconocido) y también la periodista fue considerada muerta y por eso fue transportada a la cámara mortuoria: solo en ese momento un cura se dio cuenta del hecho de que todavía estaba viva. Fallaci definió la matanza como «una masacre peor de las que he visto durante la guerra».

Como corresponsal de guerra siguió también los conflictos entre la India y Pakistán, los de América del Sur [4] y los de Oriente Medio.[5]

Respecto a España, conoció a los entonces príncipes herederos de la corona, de quienes comenta en una carta fechada el 8 de enero de 1967 en Nueva York: Sí, almorzar con Juan Carlos y Sofía es lo peor. Conozco a esos dos idiotas. Los entrevisté en Atenas antes de su estúpido matrimonio, y están hechos del mismo molde que Franco .... Esta misiva y otras están reunidas en el libro La paura è un peccato (El miedo es un pecado), publicado por la editorial Rizzoli, y escrito por Edoardo Perazzi, sobrino y único heredero de la reportera.[6] No es sorprendente que Juan Carlos y Sofía se conviertan en rey y reina de España cuando muera el Asesino, sigue explicando Oriana en su carta, refiriéndose al dictador español, Son sus protegidos. Desde pequeño, Juan Carlos vivió bajo la sombra de Franco y es su robot obediente. A Sofía, la describe así: Es simplemente la hija de aquella reina de Grecia que [...] estaba en la Juventud Hitleriana y que hizo encarcelar a 50.000 ciudadanos griegos socialistas.

Los años setenta y el encuentro con Panagoulis[editar]

El 21 de agosto 1973 la periodista florentina conoció a Alexandros Panagoulis, un líder de la oposición griega (al régimen) a la Dictadura de los Coroneles, que fue perseguido, torturado y encarcelado durante mucho tiempo. Se encontraron el día que salió de la cárcel: Fallaci fue su pareja hasta la muerte de él, ocurrida en un misterioso accidente de circulación el 1 de mayo 1976. En 1975 Fallaci y Panagoulis colaboraron en las investigaciones sobre la muerte de Pier Paolo Pasolini, amigo de la pareja. Oriana fue la primera en denunciar el móvil político del homicidio del poeta. El mismo año fue publicado el primer libro de Oriana Fallaci distinto de la investigación periodística, Carta a un niño que nunca nació (Lettera a un bambino mai nato), dedicado a un hijo que Fallaci esperaba y que, sin embargo, perdió. Para la escritora fue un gran éxito editorial y vendió cuatro millones y medio de copias en todo el mundo. Fallaci describió la vida de Panagoulis en su novela Un hombre (Un uomo), publicada en 1979, y también en una larga entrevista, que luego fue recogida en Entrevista con la historia (Intervista con la Storia). Fallaci siempre consideró el accidente de Panagoulis un verdadero homicidio político, ordenado por políticos que habían hecho carrera con la junta militar. La muerte de su amado marcó profundamente la vida de la escritora.

Oriana con el Ayatolá Jomeini

A su actividad como repórter siguieron entrevistas a importantes personalidades de la política, análisis de los principales hechos de crónica y de los temas contemporáneos más relevantes. Entre los personajes entrevistados por Fallaci: rey Husein I de Jordania, Vo Nguyen Giap, Pietro Nenni, Giulio Andreotti, Giorgio Amendola, el arzobispo Makarios, Alexandros Panagulis, ya citado, Nguyen Cao Ky, Yasser Arafat, Mohammad Reza Pahlavi, Haile Selassie, Henry Kissinger, Walter Cronkite, Federico Fellini, Indira Gandhi, Golda Meir, Nguyen Van Thieu, Zulfikar Ali Bhutto, Deng Xiaoping, Willy Brandt, Sean Connery, Muamar el Gadafi y el ayatolá Jomeini (durante la entrevista Fallaci lo increpó como «tirano» y se quitó el chador, que tuvo que ponerse para poderlo entrevistar; Khomeini, irritado, hizo referencia a la periodista en un discurso sucesivo, llamándola “aquella mujer” y afirmando que no debía ser un ejemplo a seguir). Algunas de esas entrevistas fueron recogidas en el libro Intervista con la Storia, publicado en 1974. En 1976, Fallaci apoyó las listas del Partido Radical, también para las campañas feministas. El rector del Columbia College de Chicago le entregó la licenciatura honoris causa en literatura y la definió “Una de las autores más leídas y amadas del mundo”. Fallaci escribió también para numerosos periódicos como New Republic, New York Times Magazine, Life, Le Nouvel Observateur, The Washington Post, Look, Stern, y Corriere della sera.

Fallaci en Teherán

Insciallah y el traslado a Nueva York[editar]

En 1990 fue publicada la novela Inshallah (Insciallah), ambientada entre las tropas italianas que en 1983 fueron enviadas a Beirut por la ONU. Fallaci obtuvo por Giovanni Spadolini, Ministro de la Defensa en servicio en ese período, el permiso de ser acreditada en el contingente italiano. El libro empieza con la descripción del primer doble atentado suicida de los terroristas islámicos contra los cuarteles americanos y franceses, que causó 299 muertos entre los militares. En el 1991 Fallaci fue enviada en la Guerra del Golfo. Esa fue la última vez de Fallaci como enviada de guerra. Luego la escritora se aisló y fue a vivir a Nueva York, en un chalé de dos pisos en el Upper East Side de Manhattan. Ahí empezó a escribir una novela cuya elaboración, que duraría todos los años noventa, fue suspendida por los acontecimientos del 11 de septiembre 2001. En ese período Oriana descubrió que tenía un cáncer de pulmón, al que ella más tarde definió como «el alienígena».

Después del 11 de septiembre[editar]

Los libros y los artículos de Oriana sobre las temáticas del 11 de septiembre suscitaron tanto elogios como contestaciones en el mundo político y en la opinión pública. Mediante éstos la escritora denunció la decadencia de la civilización occidental, amenazada por el fundamentalismo islámico, considerándola incapaz de defenderse. Fallaci opinaba que la creciente presión ejercida en los últimos años por la inmigración islámica hacia Europa, y en particular hacia Italia, unida a decisiones, a su parecer discutibles, y al aumento de actitudes de intolerancia recíproca, era la demostración de la veracidad de sus tesis. Según su opinión, lo que está ocurriendo es un planificado intento del mundo islámico de islamizar Occidente, basado en las estructuras del Corán y que estaría avalado por más de un milenio de conflictos y hostilidades entre musulmanes y cristianos; esta tentativa llevaría inevitablemente a un choque de civilizaciones.

Aunque seguía expresando su opiniones anticlericales, definiéndose “atea-cristiana” en su libro La fuerza de la razón (La forza della ragione), declaró públicamente su admiración por el papa Benedetto XVI, que el 27 de agosto 2005 la recibió en Castel Gandolfo en audiencia privada. El encuentro tenía que ser secreto, pero la noticia fue publicada tres días después, mientras que los contenidos del coloquio nunca se dieron a conocer.

En marzo 2005 el periódico Libero lanzó una recogida de firmas para que el Presidente de la República confiriera a Fallaci el título de senadora vitalicia. Se recogieron más de 75 000 firmas.

La muerte[editar]

La tumba de Oriana Fallaci en el Cementerio Evangélico agli Allori de Florencia (Settore I - XV - 10)

Fallaci murió en Florencia el 15 de septiembre de 2006 a los 77 años, después de un empeoramiento de sus condiciones de salud, a consecuencia del cáncer que padecía. Deseó morir en su ciudad natal: «Quiero morir en la torre de Mannelli mirando el río Arno desde el Puente Vecchio. Era el cuartel general de los partisanos que gobernaba mi padre, el grupo de “Justicia y Libertad”. Miembros del Partito d’Azione, liberales y socialista. Cuando era niña iba allí, y mi nombre de batalla era Emilia. Entregaba las bombas de mano a los adultos. Las escondía dentro de las cesta de ensalada». Sin embargo, dado lo inadecuado del sitio para una persona en precario estado de salud, fue imposible que se alojara en la Torre de Mannelli. La escritora fue ingresada en la clínica de Santa Chiara, donde falleció.[7] La novela que Fallaci había dejado de escribir después de los atentados del 11 de septiembre, fue publicada el 30 de julio 2008. El libro, titulado Un sombrero lleno de cerezas" (Un cappello pieno di ciliege), es una saga familiar que atraviesa la historia italiana desde 1773 hasta 1889.

En 2015 fue publicada La corresponsal de Cristina De Stefano (Editorial Aguilar, 2015), la primera biografía autorizada sobre la famosa periodista y escritora italiana. En 2116 sale una colección de 120 cartas recopiladas en el libro La paura è un peccato (El miedo es un pecado), de su sobrino, Edoardo Perazzi.

Su estilo y carácter[editar]

Tanto en sus libros como en sus artículos y crónicas, mostraba un estilo muy personal, provocativo que la situaba siempre en la más plena controversia. Recordada sobre todo por sus entrevistas a personajes como Henry Kissinger, el ayatollah Jomeini, Muammar al-Gaddafi, a quienes enfureció, o Leopoldo Galtieri, a quien directamente llamó "torturador".

En sus trabajos Oriana Fallaci, partía de la hipótesis de que lo importante de las entrevistas no son las preguntas sino las respuestas: Si una persona tiene talento, se le puede preguntar la cosa más trivial del mundo: siempre responderá de modo brillante y profundo. Si una persona es mediocre, se le puede plantear la pregunta más inteligente del mundo: responderá siempre de manera mediocre.

Obras[editar]

  • 1956, I sette peccati di Hollywood (Los siete pecados capitales de Hollywood)
  • 1961, Il sesso inutile, viaggio intorno alla donna (El sexo inútil)
  • 1962, Penelope alla guerra (Penélope en la guerra, Barcelona, Noguer y Caralt Editores)
  • 1966, Se il Sole muore ("Si el Sol muere")
  • 1969, Niente e così sia ("Nada y así sea")
  • 1974, Intervista con la storia (Entrevistas con la historia, Barcelona, Noguer y Caralt Editores, 1986)
  • 1975, Lettera a un bambino mai nato (Carta a un niño que nunca nació, Barcelona, Noguer y Caralt Editores, 1990)
  • 1979, Un uomo (Un hombre, Barcelona, Noguer y Caralt Editores, 1984).
  • 1990, Insciallah. ("Inshallah")
  • 2001, La rabbia e l'orgoglio (La rabia y el orgullo, Madrid, La Esfera de los Libros, 2002).
  • 2004, La forza della ragione (La fuerza de la razón, Madrid, La Esfera de los Libros, 2004). Se apunta a la tesis de Eurabia y acusa a la izquierda europea de ser "antioccidental". Es una secuela de La rabia y el orgullo.
  • 2005, Oriana Fallaci intervista sè stessa - L'Apocalisse (Oriana Fallaci se entrevista a sí misma - El Apocalipsis, Madrid, La Esfera de los Libros, 2005). Hubo una primera edición en 2004, que no incluía el largo epílogo «El Apocalipsis», con el título Oriana Fallaci intervista Oriana Fallaci.
  • 2008, Un cappello pieno di ciliege, (Un sombrero lleno de cerezas, Madrid, La Esfera de los Libros, 2009). Una novela publicada póstumamente en la que Oriana Fallaci trabajó durante diez años, y que trata acerca de la historia de su familia.
  • 2016, La paura è un peccato (El miedo es un pecado), publicado por la editorial Rizzoli, 2016. Recopilación de 120 cartas hecha por Edoardo Perazzi.

Filmografía[editar]

Bibliografía[editar]

  • Halperín, Jorge: La entrevista periodística, Ediciones PAIDOS (1995) ISBN 950-12-2701-4

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]