Miguel D´Andrea

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Miguel De Andrea
Obispo titular de Temnos
Miguel D´Andrea
Ordenación 23 de diciembre de 1899 por Juan N. Terrero
Consagración episcopal 13 de junio de 1920 por Alberto Vassallo di Torregrossa
Otros títulos Obispo auxiliar de Buenos Aires
Nacimiento 5 de julio de 1877, Bandera de Argentina Navarro, Argentina
Fallecimiento 23 de junio de 1960, Bandera de ArgentinaBuenos Aires

Miguel de los Santos De Andrea ( Navarro, Buenos Aires, Argentina, 5 de julio de 1877 - † Buenos Aires, 23 de junio de 1960) fue un obispo argentino.

Biografía[editar]

Nació en Navarro, provincia de Buenos Aires, el 5 de julio de 1877, hijo de padres italianos católicos. Era el segundo de siete hijos.

A los once años definió su vocación sacerdotal ingresando en el Seminario de Buenos Aires. En 1898 se ordenó de subdiácono. Se gradúa de licenciado y de doctor en la Universidad Gregoriana de Roma. En el Colegio Pío Latino Americano fue ordenado sacerdote por el obispo de La Plata, don Juan N. Terrero.

En 1900 el presbítero Miguel de Andrea pronunciaba su primer sermón en la iglesia parroquial de su pueblo natal, en medio de un auditorio de parientes y amigos. Lo guiaba el programa de acción del Papa León XIII: propagar el cristianismo como germen de civilización; conseguir el progreso y la paz social con la práctica del cristianismo, fuente de consuelo para los hombres en forma individual y las naciones en forma social. Había comprendido que para los males sociales existía un remedio: la unión del cristianismo con la democracia, a través de una línea histórica nacional.

En 1900 se lo designó prosecretario del arzobispado de Buenos Aires y dos años después capellán del convento de Santa Catalina. En 1904 fue secretario privado del arzobispo Antonio Espinosa.-

Cuando comenzaron a difundirse en Argentina doctrinas anarquistas procedentes de Italia y España, D'Andrea acude a la mujer[cita requerida]Inicia un desfile femenino que finaliza frente al mausoleo que guarda los restos del Gral. Manuel Belgrano. Allí, De Andrea saludó a los concurrentes con palabras electrizantes. Su ejemplo fue seguido por una manifestación de hombres desde plaza del Congreso Nacional hasta la plaza San Martín.[cita requerida]

En 1912 fue nombrado cura rector de San Miguel Arcángel, la tradicional e histórica iglesia porteña de la que seria párroco hasta su muerte. También ese año fue nombrado director, en reemplazo de su fundador, el padre alemán Federico Grotte, de los Círculos de Obreros Católicos (COC).

En 1913 salieron de plaza Once hasta el Congreso Nacional 25.000 hombres encabezados por D'Andrea para hacer el petitorio de la sanción de diez leyes obreras al parlamento argentino. En 1916, encabezando otra manifestación de 35.000 hombres, obtiene cuatro leyes más. Su idea de justicia social era concreta. En 1917 los manifestantes irrumpieron en la Casa Rosada, para pedir al presidente Hipólito Yrigoyen una ley de casas baratas e higiénicas, jubilación para los ferroviarios, ley de agencias de colocaciones y de accidentes de trabajo. Había conformado con los obreros, una fuerza social-cristiana eficaz. Luego organizó conferencias populares, realizando desde 1916 a 1919 422 asambleas populares con un total de 1.385 conferencias.

Durante esa década funda la Liga Social Argentina, grupo de tendencias fascistas, cuyo objetivo era luchar contra el modernismo y las tendencias subversivas. Donde tenían activa participación Alejandro Bunge y Atillio Martini dell Oro, cuyos enemigos definidos por sus órganos de prensa La Unión eran los judíos, los liberales y los masones [1] [2] En 1919 se celebraría el Iº Congreso de los Católicos Sociales de América Latina, dos años después de la revolución comunista soviética en Rusia. Por lo que, De Andrea manifestaba en una conferencia:

Su experiencia en el terreno social y sus conexiones con grupos económicamente poderosos decidirían su designación en 1919 al frente de la Unión Popular Católica Argentina, que respondía a directivas vaticanas, donde intentando imponer un modelo de actividad social centralizada, reagrupando todas las asociaciones sociales católicas existentes –menos los COC–, organizó e impulsó una gran colecta nacional para obtener donaciones, para edificar viviendas baratas, barrios obreros y edificios para acción social.[3]

Propició la creación del Instituto Técnico Femenino y de la Universidad Obrera, para que de ellos naciera la pacificación social que anhelaba. [cita requerida]Tampoco descuidaría el problema agrario propiciando la unión del Sindicato Agrícola y la Caja Rural. Para la juventud crearía El Ateneo,[cita requerida] En julio de 1923, la Liga Patriótica Argentina propicia en el teatro Coliseo, junto al Círculo Tradición Argentina, las cuatro conferencias donde Leopoldo Lugones arroja las nueve bases: "Italia acaba de enseñarnos, bajo la heroica reacción fascista encabezada por el admirable Mussolini, cuál debe ser el camino a seguir. D Andrea adhiere a la proclama y da conferencias acerca del¿ las ventajas del Estado corporativo italiano instaurado por Mussolini. El diez de enero de 1919 se conformó en el Centro Naval el grupo llamado 'Defensores del Orden'para "cazar" agitadores durante los acontecimientos de la Semana Trágica la semana transcurrida desde el 8 al 17 de enero (de 1919) fue llamada la ‘semana roja’, siendo arengados por Monseñor Miguel De Andrea en sus homilías.[4]

Obispo de Temnos[editar]

Pero las acciones directas de la "Liga Patriótica" encontraron una sustentación teórico-filosófica que partía, de los sectores más reaccionarios de la Iglesia. entre lso que se encontraba Monseñor Miguel de Andrea, quién lanzó una campaña explicando que "el peligro nacía del hecho de que los trabajadores y las masas populares habían dejado de creer en Dios, en la Iglesia y en el régimen".[5]

En 1919, Benedicto XV lo nombró protonotario apostólico, y en 1920, obispo de Temnos, siendo consagrado en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires.

De Andrea se embarcará para Europa, y llegaba en enero de 1922. Cuando se trasladará a España, y comenzaba la prédica de la Gran Campaña de Pacificación Social, obtuvo tanto éxito que los ministros del rey Alfonso XII, lo presionarán para que la haga suspender debido al temor que les representaba la popularidad que estaba adquiriendo el clero católico.[cita requerida] No había comprendido cuál era la importancia de esa campaña: un año después será el golpe político de Primo de Rivera, y a los siete años caerá la monarquía.

En 1923, el nombre de don Miguel de Andrea figuraba primero en la terna preparada por el Senado de la Nación para el arzobispado de Buenos Aires, pero el obispo de Temnos presentará su renuncia indeclinable a esa dignidad.[cita requerida] No obstante ello, fue designado como Ministro Plenipotenciario del Gobierno Argentino ante el Vaticano.[6]

El 31 de mayo de 1923 fundaba con cien pesos, la Federación de Asociaciones Católicas de Empleadas. Nueve años después inauguraba la sede central de esa federación en Buenos Aires.

Participará de la Liga Patriótica Argentina junto con Joaquín S. Anchorena, Dardo Rocha, el general Luis Dellepiane, Estanislao Zeballos, Luis Agote, Francisco P. Moreno, monseñor Miguel D´Andrea, Ángel Gallardo, Jorge Mitre, Carlos Tornquist, Miguel Martínez de Hoz, Julio A. Roca (hijo),Cuando en noviembre de 1920 se desató la huelga general de peones rurales en la provincia de Santa Cruz, hecho popularmente conocido como la Patagonia Rebelde, la Liga se alistó para frenar el paro, la patronal comienza una serie de represalias contra los participantes de las huelgas con refuerzos parapoliciales integrados por miembros de la Liga. La Liga Patriotica tuvo una actuación destacada en el conflicto que finalizó en enero de 1922, con un saldo de 1.500 trabajadores muertos. [7] en su paso por la "Liga Patriótica Argentina" lideró la propuesta de aplastar la conspiración judeo-maximalista, ante otras personalidades que estaban reunidas en el Centro Naval, desde allí partió el 6 de enero un grupo de jóvenes católico-nacionalistas armados, arengados por D Andrea y Domecq García a llevar a cabo una " cruzada antijudía " 6 al 13 de enero de 1919[8] - que dejó como saldo unos 700 muertos y más de 4000 heridos.[9]

Leer más: http://www.monografias.com/trabajos99/semana-tragica-rio-plata-azote-judios/semana-tragica-rio-plata-azote-judios.shtml#ixzz3eUHlitXY

En 1934 se entrevistó con el dictador Benito Mussolini, pero durante la Segunda Guerra Mundial tuvo un encuentro con Franklin Delano Roosevelt, el presidente de los Estados Unidos y cambio de bando y paso a apoyar públicamente a ese país.[10] Sus conferencias en la Facultad de Derecho, de la Universidad de Buenos Aires, alcanzaron tanta resonancia, que el presidente de Estados Unidos, [Franklin D. Roosevelt]], lo felicitará en 1941 a través de una carta.[cita requerida]

En 1942, De Andrea viajaba a Washington invitado por la National Welfare Conference para participar en la Asamblea de Altos Prelados que estudiarán los principales problemas surgidos por la guerra mundial. Sus discursos en Chicago obtienen éxito internacional: llamaba la atención la diferencia que establecía entre un gobierno de fuerza y un gobierno con fuerza; sus propósitos de conciliar términos antagónicos como internacionalismo y nacionalismo. Dejaría claramente sentados principios como religión, justicia, libertad y democracia. Su voz repercutió fuertemente en [[América Latina].

Enfrentamiento con Perón[editar]

Cuando surge y crece la figura política del Coronel Juan Domingo Perón, proclamando que su mensaje estaba inspirado en las encíclicas social-cristianas de León XIII y Pío XI, los primeros dignatarios en acercarse a su flamante Secretaría de Trabajo y Previsión, a poco de implantado el decreto sobre Enseñanza Religiosa, fueron don Emilio Antonio Di Pasquo y D'Andrea, quienes ya poseían experiencia en la difusión de la doctrina social cristiana.[11] Muy pronto, el segundo se alejaría, debido ..a las actitudes autoritarias del Coronel.

Si bien es cierto que desde el principio existió la oposición de algunos sectores católicos al naciente peronismo y sus tácticas de acuerdo con la iglesia católica, no constituyeron una fuerza importante ni numérica ni cualitativamente. [cita requerida]No debe olvidarse que la Alta Jerarquía Eclesiástica se embanderó masivamente en un apoyo tácito al nuevo social-cristianismo peronista, sin ningún tipo de disidencia importante. Por lo tanto, los sectores opositores fueron ignorados o sancionados por los altos dignatarios.

Sin embargo, un grupo de católicos democráticos confluiría con el alto prelado, don Miguel De Andrea, obispo de Temnos, en la conveniencia de formar un partido demócrata cristiano siguiendo la tendencia de Europa con Konrad Adenauer (Canciller alemán en 1949-63, fundador del partido Unión Demócrata Cristiana de Alemania que actualmente preside la Canciller Federal de Alemania Angela Merkel), Alcide de Gasperi (fundador del actualmente disuelto partido Democracia Cristiana Italiana) y Robert Schuman (Ministro de Relaciones Exteriores francés en 1948-53 y líder del también del actualmente disuelto partido Movimiento Republicano Popular de tendencia demócrata-cristiana), padres fundadores de la Unión Europea.[12] .

Desde los primeros años de la década de 1940 ya militaban en los distintos grupos demócratas cristianos algunos de los hombres, que a fines del gobierno peronista, formaron el Partido Demócrata Cristiano. Entre ellos estaban: Manuel Vicente Ordoñez, Oscar Puiggrós, Ambrosio Romero Carranza, Salvador Busacca, Lucas Ayarragaray h., Jaime Potenze y Jorge Luis García Venturini.[13]

Al respecto, decía De Andrea en el sermón del 31 de diciembre:

Bajo el cielo de la cuna de Belén, en esta Navidad de 1944, el Gran Pontífice acaba de encender la estrella que las tinieblas acumuladas, en este ocaso de un mundo, tanto reclamaban. Deben seguirla los reyes y los pastores, los gobiernos y los pueblos. La estrella es el ordenamiento democrático de los pueblos...[14]

Y al año siguiente añadía, en el Teatro de la Opera (Rosario), citando palabras de un cardenal romano:

Hablé del programa, que en sus líneas fundamentales ya había sido trazado con sabiduría previsora por el genio de León XIII, cuando acuñó el nombre de democracia cristiana, aquel mismo programa ampliamente comentado por el pontífice reinante, su Santidad Pío XII, en su trascendental alocución del 13 de junio de 1943 dirigida a 20.000 obreros italianos, quienes recibieron aquellas augustas palabras con auténtico entusiasmo y honda emoción. Tan valientes conceptos me recordaron los lejanos años de mi juventud, cuando en compañía de algunos hombres esforzados me alisté bajo la bandera de la democracia cristiana, alrededor de la cual hoy más que nunca pueden unirse todos los italianos que amen a su patria. La consigna de la verdadera democracia no está dada para un determinado país, sino para todos.[15]

Bajo estas peculiares directivas, desde un principio se insinuó la imposibilidad de que ese sector diera su apoyo al novedoso “cristianismo” de Perón. Inclusive, De Andrea se opondría muy seriamente a las libertades conculcadas, y al continuismo que Perón implicó respecto a la dictadura instaurada en junio de 1943.{cita requerida}}

Al respecto, opinaba D'Andrea en abril de 1946:

En uno de mis discursos del año pasado hice una afirmación que fue recibida con algunas reservas en cierto sector. Contenía un repudio a la intromisión de cierto clericalismo. La Providencia ha dispuesto que al cabo de pocos meses aquella afirmación sea solemne y autorizadamente ratificada en una reciente conferencia de los cardenales y arzobispos de Francia. Una de las conclusiones a que arribaron está contenida en estos términos: ‘Si el clericalismo significa intromisión del clero en la jurisdicción del Estado, la Iglesia condena el clericalismo’.” Para concluir, que en toda democracia podía establecerse la fórmula: “¡Ni laicismo, ni clericalismo![16]

Todas estas cuestiones condujeron a que Miguel De Andrea fuera el único obispo argentino que negara su firma a la pastoral del 15 de noviembre de 1945, donde la Alta Jerarquía Eclesiástica daba su apoyo tácito a la candidatura de Perón en las elecciones de 1946.[17]

Por eso, los demócrata-cristianos, opuestos a Perón y también al clericalismo, se vieron obligados a dar su apoyo “con reservas” a la Unión Democrática, porque tampoco eran laicistas auténticos.

Don Miguel De Andrea postulaba en 1951, que en Argentina era necesario ..establecer una coincidencia doctrinaria y práctica en torno a los principios básicos de la Democracia Cristiana, preguntando categóricamente: ¿No es esto lo que está restableciendo vigorosamente y salvando del comunismo a la laboriosa y cristiana Italia de donde vengo?[18] La nueva Democracia Cristiana y la Acción Católica constituyeron los brazos seculares de la Iglesia Católica, aunque ella nunca admitiera públicamente sus contactos con esas organizaciones.[19]

El 16 de junio de 1955, día trágico por el fallido golpe de la aviación de la Marina que dejará un luctuoso saldo de muertos civiles, y obtuvo como respuesta desesperada el incendio de las iglesias más antiguas e históricas de Buenos Aires, –entre ellas, la San Miguel Arcángel donde oficiaba misa monseñor Miguel De Andrea–. Ese día, el prelado será encarcelado como muchos otros sacerdotes católicos.

Últimos años[editar]

Después del golpe del 16 de septiembre de 1955, cuando fue derrocado Juan Domingo Perón, De Andrea continuará con sus conferencias y discursos sobre la libertad y la democracia. [cita requerida]

En 1957 cumplía 80 años, recibiendo congratulaciones entusiastas de muchos sectores. [cita requerida]En febrero de 1959, daba en el Hotel Hermitage de Mar del Plata, una admirable conferencia sobre Fray Mamerto Esquiú. En marzo de ese año, subirá por última vez al púlpito de su iglesia de San Miguel Arcángel. El 17 de mayo de 1959 hablará en público en el salón Kraft, siendo esa su última disertación, porque al día siguiente caerá enfermo. Transcurrido un año su enfermedad se irá agravando, hasta su fallecimiento el 23 de junio de 1960 en la ciudad de Buenos Aires. Una conmovida multitud acompañó sus restos hasta el cementerio de la Recoleta, donde recibió cristiana sepultura.[20]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Miranda Lida, Miguel De Andrea, Obispo y hombre de Mundo 1877-1960, Buenos Aires, Edhasa, 2013

  1. https://books.google.com.ar/books?id=-T6bAAAAQBAJ&pg=PA131&lpg=PA131&dq=Miguel+D%C2%B4Andrea+fascismo&source=bl&ots=kkHQUaJAOT&sig=e1iQcM_dQ6wf6oARzhcM1Z-kuVQ&hl=es&sa=X&ei=gXqHVaXgDI_hsATfl4CIDA&ved=0CCkQ6AEwAg#v=onepage&q=Miguel%20D%C2%B4Andrea%20fascismo&f=false
  2. Granja y Arado. Spenglerianos y Fascistas en la Pampa 1910-1940 Tranchini, Elin
  3. Lila M. Caimari, Perón y la Iglesia Católica. Religión, Estado y Sociedad en la Argentina (1943-1955), Ariel Historia, Bs. As., 1995.
  4. Rock, David (1997). «7. La Semana Trágica». El Radicalismo Argentino, 1890-1930. Buenos Aires: Amorrortu. ISBN 9789505187089. p 127
  5. http://www.pagina12.com.ar/1999/99-01/99-01-03/pag16.htm
  6. Ambrosio Romero Carranza, Itinerario de Monseñor de Andrea, Buenos Aires, 1957.
  7. Mirta Moscatelli (Docente-Investigadora de la carrera de Comunicación Social). «La Liga Patriótica Argentina. Una propuesta nacionalista frente a la conflictividad social de la década de 1920». p. 3. Consultado el 23 de febrero de 2010. 
  8. Solominsky, Nahum. “La Semana Trágica en la Argentina”. Ed. Congreso Judío Mundial. Buenos Aires, 1971.
  9. http://www.elhistoriador.com.ar/articulos/movimiento_obrero_hasta_1943/la_semana_tragica.php
  10. http://www.edhasa.com.ar/libros/libro.php?id=14018&l=Monse%C3%B1or+Miguel+de+Andrea&t=Biograf%C3%ADas+y+Memorias&a=Lida%2C+Miranda&e=Edhasa&c=Biograf%C3%ADas+argentinas&idt=7
  11. Mercedes Gandolfo, La Iglesia factor de poder en la Argentina, Ed. Nuestro Tiempo, Montevideo, 1969; Hugo Gambini, El Peronismo y la Iglesia, La Historia Popular / Vida y milagros de nuestro pueblo, n° 48, Centro Editor de América Latina, Bs. As., 1971.
  12. Homenaje al Dr. Manuel V. Ordóñez de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas
  13. revista nº 1 – abril 2013 - Partido Demócrata Cristiano
  14. Miguel De Andrea, Pensamiento cristiano y democrático de... Homenaje del Congreso Nacional, Senado de la Nación, Bs. As., 1965.
  15. Mons. Miguel De Andrea, Pensamiento cristiano y democrático de... Homenaje del Congreso Nacional, Senado de la Nación, Bs. As., 1965.
  16. Mons. Miguel De Andrea, Pensamiento cristiano y democrático de... Homenaje del Congreso Nacional, Senado de la Nación, Bs. As., 1965.
  17. José Oscar Frigerio, El síndrome de la Revolución Libertadora: la Iglesia contra el Justicialismo, Arkenia, Córdoba, 2010.
  18. Gerardo T. Farrel, Iglesia y pueblo en Argentina (1860-1974), Ed. Patria Grande, Bs. As., 1976.
  19. Ricardo G. Parera, Democracia Cristiana en la Argentina. Los hechos y las ideas, Ed. Nahuel, Bs. As., 1967; José Oscar Frigerio, El síndrome de la Revolución Libertadora: la Iglesia contra el Justicialismo, Arkenia, Córdoba, 2010.
  20. Mons. Miguel De Andrea, Pensamiento cristiano y democrático de... Homenaje del Congreso Nacional, Senado de la Nación, Bs. As., 1965.

Enlaces externos[editar]