Ejército Revolucionario Popular Antisubversivo de Colombia

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El Ejército Revolucionario Popular Antisubersivo de Colombia (ERPAC) era una de las bandas criminales emergentes que aún existian al servicio del narcotráfico (Bacrim), y que formaba parte del conflicto armado interno colombiano junto a la disidencia del EPL, la Oficina de Envigado y el Clan Úsuga, entre las más importantes.

Organización y actuaciones[editar]

Estaba liderado por los narcotraficantes Pedro Oliviero Guerrero Castillo alias "Cuchillo" (también paramilitar, abatido en el año 2010) y Daniel Barrera Barrera alias el "Loco Barrera" (capturado en el año 2012) y contaban en su momento con 725 hombres armados en la Orinoquía colombiana.[1] Era el heredero de los espacios tanto militares como de narcotráfico del Bloque Centauros de las Autodefensas Unidas de Colombia, comandado por el asesinado jefe paramilitar Miguel Arroyave, cuya muerte se atribuye a los antiguos líderes de esta organización. Llegó a disputa el territorio con la guerrilla de las FARC por el control de los cultivos de coca de su zona de influencia, pese a que uno de sus antiguos líderes; Daniel, "El Loco" Barrera, inició su vida en el crimen al lado de las FARC en la antigua Zona de Distensión, en San Vicente del Caguán. Despúes de la muerte de Cuchillo y la captura del Loco Barrera, 500 miembros del ERPAC se sometieron a la justicia en 2011,[2] y quienes no lo hicieron conformaron dos facciones o bloques que terminaron enfrentándosen entre si por el control de actividades ilícitas en la zona de los Llanos Orientales: El "Bloque Meta" y el "Bloque Libertadores del Vichada".[3] A 2016, cada grupo cuentan con un pie de fuerza de 100 combatientes o menos, debido a las acciones que ha emprendido la Fuerza Pública en su contra.

Actividades despúes del ERPAC[editar]

El ERPAC quedó dividido en 2 bloques después de la desmovilización del grupo original: El Bloque Meta (dirigido por alias Jhonatan o El Enano, capturado en Noviembre de 2015),[4] que opera en el sur del departamento del Meta y el Bloque Libertadores del Vichada, que opera en el departamento del Vichada (dirigido por alias Pijarvey, abatido por la Policia en Octubre de 2015).[5] Según información que se encuentra en estudio por parte de la Fiscalía General de la Nación, Los Rastrojos habrían comprado en 2013 la franquicia del Bloque Meta para empezar una nueva vida criminal[6] producto de los reveses sufridos por parte de las autoridades, además de las deserciones de sus miembros a otras bandas como el Clan Úsuga.

Después de las capturas del Loco Barrera y de Jhonatan, además de la muerte de Pijarvey; los dos bloques quedaron en manos del narcotraficante Mauricio Pachón Rozo, alias "Puntilla", reunificando los dos grupos; esta vez con un nuevo nombre: "Los Puntilleros", con base de operaciones en los Llanos Orientales. De igual manera, Puntilla se hizo con el control de las actividades relacionadas al narcotráfico en la región del Catatumbo a la muerte de alias Megateo, comandante del grupo disidente del EPL, y con el cual mantenía una relación de negocios; al mismo tiempo formó, con ayuda de ex-paramilitares, una red de sicarios a nivel nacional e internacional para deshacerse de antiguos socios del Loco Barrera. Puntilla fue capturado por la Policia en una finca de Cimitarra (Santander) en Febrero de 2016.[7] Quien terminó asumiendo las actividades ilícitas de este capo fue el comandante del Bloque Libertadores del Vichada después de la muerte de Pijarvey: Javier Ignacio Rubio Cantor; alias Móvil 7, igual de despiadado que su antecesor y promotor de rutas para el narcotráfico en Venezuela y Brasil. Movi 7 fue abatido por la policía en zona rural del municipio de Puerto Carreño (Vichada) el 23 de abril de 2016, capturando además a dos de sus cómplices.[8] Otro cabecilla conocido de este bloque, Álvaro Enciso Arias, alias Venado, fue abatido en Mayo de 2016.[9]

En cuanto al Bloque Meta, después de la captura de alias Jhonatan, no ha habido un liderazgo notable dentro del grupo, ya que sus cabecillas terminan rápidamente capturados por las Fuerzas Armadas colombianas, el más reciente en Julio de 2016, cuando es capturado José Manuel Capera; alias Nube Negra, quien sería el jefe máximo de esta organización.[10] Días antes de su captura, alias Jhonatan fue contactado por Dairo Antonio Úsuga David; alias Otoniel, líder de la banda criminal Clan Úsuga, la más grande de Colombia, para proponerle la venta del Bloque Meta a este grupo criminal y que Jhonatan estuviera bajo sus servicios. Otoniel ya estaba trabajando de la mano con el otro grupo criminal de los Llanos: el Bloque Libertadores del Vichada, incluso había enviado 150 hombres para reforzar a este bloque criminal, pero el abatido Pijarvey, desconfiando de las intenciones de estos hombres, rompió la alianza declarándoles la guerra. Al morir Pijarvey y al ser capturado Jhonatan, el camino queda aparentemente libre al Clan Úsuga para controlar esta región;[11] previniendo esta situación, la Policía Nacional lanzó desde finales del 2015 un operativo en la región para desarticular las organizaciones criminales que están ubicadas allí, atacando sus fuentes de ingresos y capturando o dando de baja a sus miembros. También se busca impedir la expansión del Clán Úsuga en la región, además de impedir la conformación de nuevos grupos. Este plan es conocido por la opinión pública como "Operación Atenea".[12]

Se estima, por parte de la Policía Nacional, que para desarticular los dos bloques o los Puntilleros, como se le conocen ahora, se requiere la captura o muerte de los dos últimos líderes que quedan de esta organización: Arnulfo Guzmán Hernández, alias Tigre y Martín Carvajal Morales, alias Rudo.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]