Educación ambiental

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Cartel educación ambiental
juego de educación ambiental

La educación ambiental ha sido definida como «la acción educativa de permanente por la cual la comunidad comprende dichas relaciones y sus causas profundas. Ésta se desarrolla mediante una práctica que vincula al educando con la comunidad, valores y actitudes que promueven un comportamiento dirigido hacia la transformación superadora de esa realidad, tanto en sus aspectos naturales como sociales, desarrollando en el educando las posibles habilidades y actitudes necesarias para dicha transformación así como también hace uso de elementos didácticos para poder cubrir necesidades ambientales y mejorar el entorno.»[1]​ Las actividades al aire libre, la interpretación del patrimonio natural y la observación de fauna silvestre favorecen la incorporación de la esencia de los problemas ambientales.

Evolución de definiciones[editar]

La primera referencia del término «educación ambiental» surge en 1948 durante una reunión de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) realizada en París cuando Thomas Pritchard, Director Adjunto de Conservación de la Naturaleza en Gales, sugirió un cambio del término “educación para la conservación”, por la alternativa “Educación Ambiental” de manera que lograra una síntesis del conocimiento de las Ciencias Naturales con el de las Ciencias Sociales.[2]

Desde entonces se han publicado diferentes definiciones elaboradas por académicos en artículos científicos, libros, tesis de doctorado, eventos de organismos supernacionales como la UNESCO y el PNUMA, eventos de los movimientos sociales y espacios colectivos con participación de toda la comunidad.

La investigadora canadiense Lucie Sauve realizó una sistematización de los sentidos que se le da a la Educación Ambiental a partir de las prácticas de distintos programas desarrollados en el mundo.[3]

Educación para el Desarrollo Sostenible[editar]

En el contexto internacional se observa cómo, gracias al apoyo de diferentes organismos internacionales, el concepto de Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS)[4]​ ha ido aumentando su consideración y alcance desde 1997 por sobre el de Educación Ambiental, a pesar de movimientos detractores que sostienen que la idea de un supuesto crecimiento sostenible proviene del sistema económico dominante.[5]​ Sin embargo, la Agenda 2030 utiliza el concepto de EDS y destaca el importante rol que desempeña la educación en el cumplimiento de los ODS, no sólo porque atraviesa de manera transversal a cada uno de ellos, sino también porque el objetivo N°4 (“Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos”), lo explicita en una de sus metas:

Asegurar que todos los alumnos adquieran los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para promover el desarrollo sostenible, entre otras cosas mediante la educación para el desarrollo sostenible y los estilos de vida sostenibles, los derechos humanos, la igualdad de género, la promoción de una cultura de paz y no violencia, la ciudadanía mundial y la valoración de la diversidad cultural y la contribución de la cultura al desarrollo sostenible.[6]

La EDS atraviesa numerosos aspectos de la vida cotidiana de las personas que incluyen el cuidado del medio natural pero, como bien se plantean en los 17 ODS en los que se refieren objetivos relativos también al medio social y al modelo económico, va más allá: “el medio ambiente es el ambiente cercano, cotidiano, aquel en el que pequeñas iniciativas pueden comenzar a modificar actitudes, modos de actuar y formas de juzgar”[7]​. Desde esta perspectiva educativa se debe favorecer la acción, participación y movilización del destinatario como protagonista, por lo que no se trata únicamente de enseñar contenidos o aumentar las capacitaciones: la UNESCO sostiene que existen competencias clave que los ciudadanos necesitan para vivir responsablemente en un mundo sostenible y que las mismas no se pueden enseñar, si no que se adquieren durante la experiencia y la reflexión[8]​:

  • Competencia de pensamiento sistémico: las habilidades para reconocer y comprender las relaciones; para analizar los sistemas complejos; para pensar cómo están integrados los sistemas dentro de los distintos dominios y escalas; y para lidiar con la incertidumbre.
  • Competencia de anticipación: las habilidades para comprender y evaluar múltiples escenarios futuros - el posible, el probable y el deseable - para crear visiones propias de futuro; para aplicar el principio de precaución; para evaluar las consecuencias de las acciones; y para lidiar con los riesgos y los cambios.
  • Competencia normativa: las habilidades para comprender y reflexionar sobre las normas y valores que subyacen en nuestras acciones; y para negociar los valores, principios, objetivos y metas de sostenibilidad en un contexto de conflictos de intereses y concesiones mutuas, conocimiento incierto y contradicciones.
  • Competencia estratégica: las habilidades para desarrollar e implementar de forma colectiva acciones innovadoras que fomenten la sostenibilidad a nivel local y más allá.
  • Competencia de colaboración: las habilidades para aprender de otros; para comprender y respetar las necesidades, perspectivas y acciones de otros (empatía); para comprender, identificarse y ser sensibles con otros (liderazgo empático); para abordar conflictos en grupo; y para facilitar la resolución de problemas colaborativa y participativa.
  • Competencia de pensamiento crítico: la habilidad para cuestionar normas, prácticas y opiniones; para reflexionar sobre los valores, percepciones y acciones propias; y para adoptar una postura en el discurso de la sostenibilidad.
  • Competencia de autoconciencia: la habilidad para reflexionar sobre el rol que cada uno tiene en la comunidad local y en la sociedad (mundial); de evaluar de forma constante e impulsar las acciones que uno mismo realiza; y de lidiar con los sentimientos y deseos personales.
  • Competencia integrada de resolución de problemas: la habilidad general para aplicar distintos marcos de resolución de problemas a problemas de sostenibilidad complejos e idear opciones de solución equitativa que fomenten el desarrollo sostenible, integrando las competencias antes mencionadas

Objetivos[editar]

Teniendo en cuenta la Carta de Belgrado[9]​, realizada en octubre de 1975, los Objetivos de la Educación Ambiental a nivel mundial son las siguientes:

  • Ayudar a adquirir mayor sensibilidad y conciencia sobre el cuidado del medio ambiente, creando soluciones viables para el mantenimiento óptimo del mismo.
  • Ayudar a adquirir una comprensión básica del medio ambiente en su totalidad, de los problemas conexos y de la presencia y función de la humanidad en él, lo que entraña una responsabilidad crítica.
  • Ayudar a adquirir valores sociales y un profundo interés por el medio ambiente.
  • Ayudar a adquirir las habilidades necesarias para resolver los problemas ambientales.
  • Capacidad de evaluación. Ayudar a las personas y a los grupos sociales a evaluar las medidas y los programas de educación ambiental en función de los factores ecológicos, políticos, sociales, estéticos y educativos.
  • Participación. Ayudar a las personas y a los grupos sociales a que desarrollen su sentido de responsabilidad y a que tomen conciencia de la urgente necesidad de prestar atención a los problemas del medio ambiente, para asegurar que se adopten medidas adecuadas al respecto.
  • Desarrollar actitudes responsables en relación con la protección al ambiente.
  • Adquirir hábitos y costumbres acordes con una apropiación cuidadosa de los recursos de uso cotidiano y los medios de transporte.
  • Conocer la labor de las principales organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, nacionales e internacionales, comprometidas con la problemática ambiental mundial.
  • Distinguir las causas que alteran el ambiente
  • Identificar la interacción entre los factores naturales y la intervención humana.
  • Reconocer la importancia del impacto que ejercen los diferentes modelos económicos en el ambiente.

Estrategias[editar]

Con el fin de llevar a cabalidad y con éxito los programas de educación ambiental y así mismo cumplir eficazmente con los objetivos, es necesario llevar a cabo las siguientes estrategias

  1. Coordinación intersectorial e interinstitucional: Para que el proceso de la educación ambiental tenga un componente dinámico, creativo, eficaz y eficiente dentro de la gestión ambiental, es necesario que se realice un trabajo conjunto entre los diferentes sectores (Privado y público) y las organizaciones de la sociedad civil involucradas en el tema ambiental. Esto se realiza con el fin de que organizaciones no gubernamentales y las que pertenezcan al estado puedan llevar a cabo de manera más rápida estos procesos de formación.
  2. Inclusión de la educación Ambiental en la educación formal y no formal: Este se realiza con el fin que dentro de la educación formal se lleve la inclusión de la dimensión ambiental en los currículos o pensum de la educación básica, media y superior. Y en la educación no formal se hace necesario la implementación de proyectos de educación ambiental por parte de las diferentes entidades que trabajen con fines ambientales, como estas pueden ser jornadas donde se sensibiliza, hay charlas, celebraciones de días de importancia ambiental, entre otros.
  3. Participación ciudadana: A través de este mecanismo, se busca educar a la ciudadanía en su conjunto para cualificar su participación en los espacios de decisión para la gestión sobre intereses colectivos. Por lo que a través de la Educación Ambiental, se fomenta la solidaridad, el respeto por la diferencia, buscando la tolerancia y la equidad, por lo que tratará de valerse de estas características para la resolución de problemas de orden ambiental.
  4. Investigación: Este proceso permite la comprensión y la solución, a través de un conocimiento más profundo de los problemas ambientales, buscando las causas y los efectos que estos generan no solo en el entorno del hombre, sino que también la influencia de estos en las actividades antropogénicas, por lo que se plantea que la investigación funcione como una estrategia, tanto en el campo natural como social y el cultural, abarcando un mayor rango de influencia para que la educación ambiental sea más efectiva.
  5. Formación de educadores ambientales: Esta estrategia favorece que la educación ambiental implique un trabajo interdisciplinario derivado del carácter sistémico del ambiente y de la necesidad de aportar los instrumentos de razonamiento, de contenido y de acción desde las diversas disciplinas, las diversas áreas de conocimientos y las diversas perspectivas.
  6. Diseño, implementación, apoyo y promoción de planes y acciones de comunicación y divulgación: A través de este se favorece la promulgación de la educación Ambiental, con los diferentes medios de comunicación actual, como son la radio, la televisión y la red. Estos medios además de favorecer la transmisión de noticias e información ambiental, igualmente favorece la publicidad de actividades y días relacionados con el cuidado como también la conservación del entorno.

El cine como herramienta[editar]

Una de las opciones en las que más se ha insistido para intentar concienciar a la juventud es en hacerlo a través del cine. En la era de lo visual, la función social del cine documental se antoja, cuanto menos, imprescindible. No obstante, para tratar de comprobar la eficacia de los documentales medioambientales se llevó a cabo un estudio comparativo a través del visionado de tres documentales que abordan el objetivo de manera diferente (clásico, denuncia, fílmico, estratégico). Se entrevistó a los espectadores inmediatamente después del visionado y tras quince días desde este para tratar de comprobar si el efecto de concienciación se había diluido o había sido efectivo. Los documentales proyectados fueron The 11th Hour, Una Verdad Incómoda y The Cove. Tras la realización del experimento llegamos a las siguientes conclusiones:

  1. El documental tradicional es el que menos impacto ha tenido entre los tres jóvenes. El tratamiento más abiertamente pedagógico es quizás demasiado pausado y/o denso para los espectadores medios. La efectividad para captar la atención del espectador ajeno a la problemática es bastante negativa, interesando realmente sólo a los que ya estaban interesados sobre el tema. En cualquier caso, su impacto a largo plazo ha resultado ser nulo.
  2. El documental de denuncia tiene mayor efectividad. Su gran baza es la inmediatez de su mensaje, ya que la forma directa de denuncia parece tener mayor efecto entre los jóvenes. La reacción inmediata es muy positiva, sin embargo, a largo plazo el impacto se diluye. La agresividad de la propuesta parece no calar en la conciencia de los espectadores más allá del tiempo en que recuerdan el visionado.
  3. Las formas del “nuevo documental” son las más eficaces. Al presentar la denuncia como una película de género, el espectador conecta y se engancha de manera más profunda con la historia. Además del intelectual, juegan con el aspecto emocional del espectador, dejando un mayor poso en los espectadores. Podemos hablar, pues, de verdadera eficacia para concienciar a los jóvenes.

En definitiva, según la experiencia del trabajo realizado, parece que las formas tradicionales del documental ya no sirven para concienciar a los espectadores más jóvenes. Su discurso queda diluido por una propuesta que no conecta con ellos, mientras que los documentales de denuncia parecen tener un efecto efímero. El “nuevo documental”, que aúne los procedimientos de una película de género con el contenido del documental clásico, parece destaparse como la forma idónea para llegar a crear opinión general.

  1. Otra herramienta que ayuda a la educación ambiental seria la música ya que por este medio se pueden transmitir diferentes mensajes no solo a estudiantes y jóvenes, si no a los diferentes tipos de personas, para que de esta manera pueden comprender la importancia que tiene mantener un buen medioambiente; Ya que lo que hacemos en este tiempo tendrá consecuencias y serán vistas por las generaciones futuras que en realidad no están muy lejos, pues el hombre mismo está acabando con su propio medioambiente.
  1. La publicidad aunque muchos no lo ven de esta manera el comercio y manejo de varias campañas de publicidad de diferentes empresas también impulsan la educación ambiental ya que por medio de la misma incitan a adquirir valores ecológicos, sus productos creados ya para este tipo de campañas y frases que logran que uno se pueda adaptar a la vida que llevamos el reciclaje e implementando campañas de conservación.[10]

Algunas películas que se han proyectado en el cine actual y que destacan en su contenido el importante papel que juegan apoyando a la Educación Ambiental se pueden mencionar:

El Lorax y la Trúfula perdida, película basada en El Lorax, libro infantil escrito por el Dr. Seuss y publicado por primera vez en 1971, cual refleja la difícil situación por la que atraviesa una sociedad cuando ve modificado su medio ambiente. Avatar es una película de ciencia ficción estadounidense de 2009, escrita, producida y dirigida por James Cameron, la cual lleva impreso un mensaje ecologista y de preservación, ya que muestra el amor de un pueblo por preservar sus raíces y tradiciones, así como el respeto a toda forma de vida, desde un árbol, un animal o una persona, quienes forman parte de un ciclo fundamental para poder observar más allá del simple valor económico que pudieran tener.

En México, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), en su página de internet tiene publicados varios documentales acerca del tema, en los cuales se muestra la importancia de cuidar el medio ambiente y se promueve la cultura de las tres erres (3R’s) Reducir, Reutilizar y Reciclar.

Solución de problemas es una de las técnicas utilizadas en la educación ambiental.

  1. El Programa Gandhi: El llamado programa Gandhi, elaborado por los discípulos de este personaje como una aplicación de las enseñanzas del maestro para la promoción de su pueblo, está centrado básicamente en la dotación del individuo de los recursos y destrezas que le capaciten para resolver problemas cotidianos, con un elenco de habilidades en relación directa con su entorno.
  1. Método de proyectos Kilpatrick-Macmurray: Sus autores son unos de los más típicos representantes de la corriente pragmatista, en principio, el método fue concebido para las escuelas rurales USA, pero su éxito desbordó el objetivo inicial y fue adoptado por cuantos grupos de jóvenes planeando ejercer una acción modificadora sobre el medio (Grupos Scout, Clubs 4H, Cruz Roja). Para los autores, "Un proyecto es un acto problemático localizado en el ambiente natural y resuelto utilizando los recursos que ofrece ese mismo medio natural". De este modo, el joven y su grupo están haciendo frente a necesidades, situaciones y dificultades reales de la vida cotidiana. Para Macmurray-kilpatrick, "hay que combinar el entusiasmo con la capacidad de organización de un plan de actuación. Y siempre se precisa una preparación científica para hacer frente a los proyectos que hay que resolver, por lo que se sitúa al individuo frente a una serie de aprendizajes prácticos, que pretenden dotarle de destrezas pre-profesionales, al tiempo que se le propone participar en la elaboración de los planes de trabajo.
  1. El programa Lines y Bolwell: En una línea que trata de conciliar el currículo escolar con las actividades de conocimientos y actuación sobre el medio, los profesores Británicos Lines y Bolwell establecen la siguiente secuencia para abordar los problemas del medio amiente y encontrar soluciones:
  • Identificación del problema
  • Observación y registro de datos
  • Análisis de los datos
  • Propuestas de acción
  1. El cuidado del ambiente requiere la participación de ciudadanos organizados y conscientes de temas como el calentamiento global, la disposición de agua, la deforestación, los patrones de producción y consumo, así como los principios y valores que sustentan a esta sociedad.

Ejecutar con exactitud cada información proporcionada en las calles, colonias, comunidades, ciudades y países que más lo necesitan así como en los que apenas comienzan a solicitarlo para tener una educación ambiental y una mejor práctica en la sociedad.

Para estos autores "la clave para el éxito en la solución de los problemas es organización. En ésta organización buscan la cooperación de otras personas, dentro y fuera del marco escolar. El programa está concebido para impulsar el currículo escolar y establece una especie de puente entre este y el entorno próximo al centro, incorporando temas-problema que han de ser resueltos siguiendo la secuencia arriba indicada.

Programa de la educación ambiental[editar]

Las circunstancias que deben concurrir para el logro de la educación ambiental requieren la elaboración de un proyecto, programa o plan. La planificación en el campo de la Educación Ambiental se circunscribe al nivel de un programa. El programa de educación ambiental que se desarrolló es tanto útil para la educación de tipo formal, como la No formal. Además se ajustan a un modelo válido para todos los niveles del sistema escolar, para toda clase de alumnos, niveles de educación, cátedras y toda clase de objetivo del programa. Para la implementación de un programa eficiente en educación ambiental se requieren lo siguiente:

  • Coordinar los conocimientos en humanidades, ciencias sociales y ciencias del medio ambiente.
  • Estudiar una comunidad de seres vivos en sus condiciones naturales.
  • Dar a conocer una variedad de problemas.
  • Discernir los aspectos importantes de los banales en un problema para aplicar así las soluciones correctas.
  • Enseñar soluciones generales aplicables a diversas situaciones análogas.
  • Fomentar las cualidades personales para superar los obstáculos y desarrollar las actitudes.

El orden de presentación de los conceptos, conocimientos y aptitudes asignados deben estar de acuerdo al público al cual se le es transferido la información, esto se debe a que los conocimientos y actitudes de un estudiante de primaria no son los mismos que un estudiante de secundaria, con lo cual el programa de la educación ambiental busca que de forma ordenada se lleve la información adecuada al público adecuado.

El desarrollo temático de la educación ambiental se puede dividir en 4 niveles, que correspondes también al grado de complejidad, el cual es dependiente del público a tratar. Estos niveles son:

  1. Nivel 1.Conocimientos de ecología, Este se realiza con el fin de entender el entorno natural que rodea al ser humano, observando sus fundamentos y funciones. Este a su vez se divide en:
    • Nociones Generales.
    • Factores Ecológicos.
    • Auto ecología.
    • Ecología de poblaciones.
    • Ecología trófica.
    • Sinecología
  2. Nivel 2. Problemas Ambientales, Este tema, ya es concerniente a observar y evaluar los diferentes factores naturales y/o Antrópicos que presentan afectaciones negativas al medio. este se pude dividir en:
    • Factores de amenaza derivados del medio urbano e industrial: contaminación y ocupación de espacios naturales.
    • Factores de amenaza sobre el medio natural: -Explosión demográfica -Erosión -Desforestación -Incendios Forestales -Sobrepastoreo y abandono del pastoreo -Malas prácticas agrícolas -Eliminación de zonas húmedas -Introducción de especies exóticas -Sobrepesca marítima -Uso recreativo del medio natural
    • Gestión del medio ambiente
  3. Nivel 3. Valoración de soluciones. En esta etapa se evalúan la solución a las diferentes clases y características de problemas ambientales, este se puede dividir en:
    • Identificación de los problemas concretos
    • Identificación de las soluciones a los problemas
    • Evaluación de las soluciones alternativas
  4. Nivel 4. Participación, en esta etapa se involucra a la comunidad en implementar la solución adecuada y conveniente, a los problemas ambientales, este involucra:
    • Estrategias para llevar a cabo acciones individuales o colectivas
    • Toma de decisiones sobre las estrategias o alternativas que puedan seguirse
    • Evaluación de resultados de las acciones emprendidas.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Teitelbaum, A. (1978). «El papel de la educación ambiental en América Latina.». UNESCO. 
  2. Disinger, J.F. (1983). «Environmental Education's definitional problem». Journal of Environmental Education, (2), 17-32. 
  3. Sauve, Lucie (2004). «Una Cartografía de Corrientes en Educación Ambiental.». A pesquisa em educação ambiental: cartografias de uma identidade narrativa em formação.Porto Alegre, Brasil: Université du Québec à Montréal. Archivado desde el original el 7 de febrero de 2016. Consultado el 1 de junio de 2016. 
  4. «Educación para el desarrollo sostenible». 
  5. Bautista-Cerro Ruiz, María José; Murga-Menoyo, María Ángeles; Novo, María (2019). «La Educación Ambiental en el S. XXI (página en construcción, disculpen las molestias)». REVISTA DE EDUCACIÓN AMBIENTAL Y SOSTENIBILIDAD 1 (1): 1-14. doi:10.25267/rev_educ_ambient_sostenibilidad.2019.v1.i1.1103. Consultado el 24 de abril de 2020. 
  6. Asamblea General de las Naciones Unidas (25 de septiembre de 2015). «Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible». Asamblea General. Consultado el 24 de abril de 2020. 
  7. Gomera Martínez (2011). «Análisis, medición y distribución de la conciencia ambiental en el alumnado universitario:Una herramienta para la educación ambiental». Tesis de doctorado. Consultado el 24 de abril de 2020. 
  8. UNESCO, ed. (2017). Educación para los Objetivos de Desarrollo Sostenible: objetivos de aprendizaje. ISBN 978-92-3-300070-4. Consultado el 24 de abril de 2020. 
  9. International Workshop on Environmental Education, Belgrade, ed. (1975). «La Carta de Belgrado: un marco general para la educación ambiental». 
  10. Manual Estudiantil Práctico, Editorial: Arquetipo edición 2002/2003.

Bibliografía[editar]