Deus ex machina

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Deus ex machina en la tragedia Medea de Eurìpides (2009, Siracusa, Italia)

Deus ex machina (lat. AFI: [ˈdeːus eks ˈmaːkʰina]) es una expresión latina que significa «Dios desde la máquina», traducción de la expresión griega «απò μηχανῆς θεóς» (apò mēchanḗs theós). Se origina en el teatro griego y romano, cuando una grúa (machina) o cualquier otro medio mecánico introducía desde fuera del escenario a un actor interpretando a una deidad (deus) para resolver una situación o dar un giro a la trama. [1]

Actualmente es utilizada para referirse a un elemento externo que resuelve una historia sin seguir su lógica interna. Desde el punto de vista de la estructura de un guión, “Deus ex Machina” hace referencia a cualquier acontecimiento cuya causa viene impuesta por necesidades del propio guión, a fin de que mantenga lo que se espera de él desde un punto de vista del interés, de la comercialidad, de la estética, o de cualquier otro factor, incurriendo en una falta de coherencia interna.

Teatro griego clásico[editar]

El deus ex machina fue usado originalmente en el teagro griego, ya Esquilo y Sófocles lo usaron, aunque con moderación, el primero en Euménides y el segundo en su Filoctetes. No sería sino a partir de Eurípides que se convertiría en un recurso común en las obras helénicas usándolo en 9 de la 18 obras conocidas y atribuidas a él.[2]

Ya en esa época se lanzaron críticas contra este recurso. Es famosa el reproche realizado por Aristóteles sobre la falta credibilidad del deus ex machina, al realizar un análisis de como debe ser la tragedia:

«Por esta razón es menester, así en la descripción de las costumbres como de los hechos, tener siempre presente o lo natural o lo verosímil; que tal persona haga o diga las tales cosas, y que sea probable o necesario que esto suceda tras esto. De donde consta también que las soluciones de las dificultades han de seguirse naturalmente de la misma fábula, y no como en la Medea por tramoya (deus ex machina), y en la Ilíada la quedada, resulta ya la vuelta.»


Poética, Aristóteles. III, 15.[3]

Consistencia[editar]

No es necesario investigar demasiado en los guiones para encontrar ejemplos de “Deus ex Machina”. Bien sea la llegada del héroe en el último momento, la inesperada carga de caballería, el oportuno eclipse, o la sorprendente necedad del villano perdiendo el tiempo al contarle los planes a los protagonistas, es muy difícil evitar la aparición de estos elementos. El motivo en general es simple: en muchos guiones, la trama es el hilo primario de creación al que se tienen que adaptar todos los demás elementos.

El principal problema de este tipo de acontecimientos es que, al percibirse la falta de coherencia interna, puede producir incomodidad, ya sea entre lectores, espectadores, o actores, dependiendo de la obra. La cantidad justa de causalidad impuesta por la narración es un ingrediente difícil de manejar para el guionista: por una parte, es un método fácil para obtener la trama deseada, pero también puede hacer que el conjunto no resulte creíble o que incluso roce en el surrealismo.

Cómo evitarlo[editar]

Una de las formas de evitarlo es recurriendo al planting y al pay off (clímax de una narrativa o una secuencia de acontecimientos).

Otra forma es demostrar o reconocer abiertamente lo improbable o azaroso que resulta. En la película Casablanca, tras un encuentro en un lejano lugar del mundo el propio protagonista exclama:

"De todos los restaurantes de todas las ciudades en todo el mundo, ella tenía que entrar en el mío"


Humphrey Bogart en Casablanca

En la cultura moderna[editar]

Se puede apreciar el término Deus Ex-Machina en el anime Mirai Nikki, como el dios del espacio tiempo que quiere designar un sucesor humano con "diarios del futuro" como un juego de supervivencia.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Ceccarelli, Marco (2004). International Symposium on History of Machines and Mechanisms. Kluwer Academic Publishers. ISBN 1-4020-2203-4. «In some ancient Greek drama, an apparently insoluble crisis was solved by the intervention of a god often brought on stage bya an elaborate piece of equipment. This "god from the machine" was literally a Deus Ex Machina.» 
  2. Shipley, Joseph T. (1943), «Deus ex machina», Dictionary of World Literature: Criticism, Forms, Technique, New York: Philosophical Library, p. 156, http://www.questia.com/read/37059420/dictionary-of-world-literature-criticism-forms 
  3. Poética de Aristóteles, Libro III, 15. §1454a - 1454b. Disponible en Wikisource.